Casos Anteriores a Octubre de 1973
Por Scott Corrales para Arcana Mundi
[Condensado de 40 años después - el año del humanoide"]
El "año del humanoide" no comenzaría 1973, sino unos días antes. En diciembre de 1972, mientras que la última misión del proyecto Apolo abandonaba la superficie lunar, el celador argentino Ventura Maceiras tendría su encuentro nocturno--histórico en los anales de la ufología--con una enorme luz suspendida sobre un cultivo de árboles de eucalipto. El objeto fuente de la luz cambiaría de colores varias veces, pasando de anaranjado a violeta, y Maceiras llegaría a ver dos figuras con escafandras y vestidos en lo que tomó por "trajes de buceo". Los tripulantes del extraño aparato le miraban fijamente con sus ojos rasgados a la par que su nave se inclinaba hacia el extrañado terrícola. Súbitamente, un rayo de luz salió disparado del fondo del vehículo, cegando a Maceiras por unos instantes. La nave se movió lentamente hacia el noreste hasta desaparecer detrás de unas colinas.
La "iluminación" de Ventura Maceiras y sus estremecedoras secuelas físicas (el desarrollo de una nueva dentadura a los pocos meses del incidente, así como un aumento en sus facultades mentales) se convertirían en un hito de la ufología.
El 2 de enero de 1973, una docena de testigos miraban absortos hacia el firmamento mientras que un ovni, descrito por una mujer como "lo más extraño que he visto en mi vida", se cernía sobre la ciudad de Santa Ana, California. La policía recibió informes provenientes de distintas partes de la ciudad sobre el "extraño objeto luminoso" de dimensiones colosales, midiendo más de 50 pies en diámetro con una cúpula redonda en su parte superior. El platívolo tenía un anillo de luces multicolores a su alrededor.
Otro testigo informó que el objeto producía un sonido "parecido al de un generador eléctrico" a la par que el no identificado desaparecía.
Los avistamientos por testigos múltiples irían en aumento en aquel año de misterios: el pueblo de Dighton (Kansas, EUA) cada uno de sus 1000 habitantes serían testigos del
fenómeno. "Seremos un pueblo chico", afirmó en el momento el jefe de policía M.R. Shelton, "pero somos lo suficientemente grandes como para ser de interés a quienquiera esté dentro de esas naves". Desde comienzos del año, afirmó el policía, todos los habitantes del pueblo habían tenido experiencias ovni en grupo o individuales. "Si hasta yo mismo he perseguido uno a velocidades de hasta 100 millas por hora", agregó Shelton.
En el este de los Estados Unidos, la vanguardia ovni comenzaba a hacer un impacto físico sobre las comunidades. El 25 de enero de 1973, un no identificado produciría averías en los radares del aeropuerto de Pittsburgh (Pennsylvania, EUA) resultando en demoras en el aterrizaje de más de veinte aviones comerciales. Aunque los funcionarios del Greater Pittsburgh Aiport achacarían sus males a la ineptitud de un operario, el investigador Stan Gordon recibió llamadas noche y día de alarmados residentes de la zona, dando parte sobre la presencia de ovnis sobre el aeropuerto, especialmente una "formación de cinco o seis objetos brillantes y redondos" que permanecieron suspendidos sobre las casas cercanas al aeropuerto por más de diez minutos antes de dividirse en dos formaciones distintas. La policía de North Huntingdon Township corroboró la información recibida por Gordon.
Ese mismo mes, el transportista Gerald Sumney confesó que "tenía miedo a ser secuestrado por un platillo volador", y quién podría culparlo después de su experiencia. A principios de enero, Sumney conducía su camión en las heladas carreteras del estado cuando percibió que una luz le venía siguiendo a baja altura en el camino. En las siguientes semanas, la luz parecía acercarse a su vehículo y apartarse cuando Sumney detenía la marcha para poder observar el fenómeno. Otros transportistas--hombres curtidos por las exigencias de su trabajo--no tardaron en mofarse de su camarada, pero sus burlas se extinguieron cuando el fotógrafo Tommy Franklin y la reportera Edith Low siguieron el camión de Sumney en su propio coche, observando el extraño objeto con prismáticos y tomando algunas fotos del mismo. "El alistamiento nos impresionó," confesaron los periodistas. "En definitiva no se trataba de un avión, globo sonda, ni planeta o estrella. De eso estamos seguros."
El 12 de mayo, un automovilista circulando a lo largo de la Interestatal 76 cerca de Kent, Ohio tendría un avistamiento sorprendente. Mirando por su parabrisas a las 21:20 horas, pudo ver un objeto casi directamente sobre su automóvil. Debajo del óvalo luminoso desconocido se materializó una figura humanoide vestida en un traje plateado, descendiendo en vertical hasta tocar la superficie de la supercarretera directamente en frente del vehículo. "Su conformación era idéntica a la de un ser humano", manifestó el chofer anónimo a la organización NICAP, "pero totalmente plateado, sin cabello ni orejas, nariz angulada y boca angosta, con una barbilla pequeña y puntiaguda". El extraño encuentro mereció ser incluido en el HUMCAT de 1973.
A los pocos días (18 mayo 1973) la Sra. Phillips de vecino contiguo estado de Illinois observaría otro objeto singular desde su vehículo - un domo con luz anaranjada que parecía estar detenido sobre la Edison Junior High School en la comunidad de Pekin. Ni la señora ni los familiares que la acompañaban detectaron sonido alguno que acompañara las lentas pulsaciones del objeto, que acabó desapareciendo hacia el río Illinois.
El fenómeno y su interés - o gusto - por las amplias y extensas carreteras estadounidenses se proyectó a través del verano del '73, con un encuentro el 14 de junio presenciado por tres mujeres jóvenes que viajaban a lo largo de la Interestatal 80 a las tres de la madrugada. El objeto "de color plateado, gris y negro" emitía una luz verdosa, ejecutando maniobras abruptas, acompañado por otros artefactos. Curiosamente, las jóvenes informaron a la policía estatal que un hombre en una de las zonas de descanso de la autopista afirmó haber fotografiado el objeto con una lente de alto poder, pero abandonó la zona de prisa antes de la llegada de la policía.
A mediados del mes de julio de 1973, un vecino de la comunidad de Emden en Missouri se despertó a las tres y media de la madrugada debido a los ladridos incesantes de su perro (una constante en casos de ovni y de Bigfoot). Al asomarse por la ventana de su casa rural, pudo ver un objeto "con forma de huevo, del tamaño de un automóvil normal, con aspecto tridimensional...era posible ver a través del objeto, o directamente hacia su interior." El fenómeno brillaba con luz anaranjada por afuera y tenía un color ligeramente distinto en su centro. "Como el color del sol al ponerse, pero no tan oscuro para considerarse rojo".
El mes de agosto sería aún más ajetreado: testigos en la cercanía de Princeton, Indiana, indicaron ver un objeto con forma de domo durante una tormenta que se desató a las nueve de la noche en una fecha no precisada. El aparato tenía la forma de un platívolo clásico, con cúpula en vez de domo, que en la opinión de los testigos "no parecía ser algo sólido".
A comienzos del octavo mes del año, Sr. Bud Sedgwick, agricultor de la comunidad de Greenup, Illinois, estaba en la compañía de su esposa y suegros cuando un objeto rectangular "se les vino encima" al cruzar un camino vecinal en las cercanías de Greenup, cerca de las vías férreas de la Penn Central Railroad. El aparato, descrito con la forma de "un furgón de grandes dimensiones", contaba con una luminosidad pálida. Sedgwick aplicó los frenos abruptamente, haciendo que uno de los pasajeros se golpeara contra el salpicadero del coche. La extraña figura acabó por descender en un maizal, perdiéndose de vista.


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