Thursday, October 02, 2014

Rodando hacia lo desconocido: OVNIS y motociclistas



Rodando hacia lo desconocido: OVNIS y motociclistas
Por Scott Corrales (c) 2014

Desde su fundación en la década de los ’50, la desaparecida revista británica Flying Saucer Review funcionó como referente en el mundo de la ovnilogía, convocando a los escritores e investigadores de mayor prestigio de ambos hemisferios bajo la dirección del políglota Gordon Creighton, quien había heredado el mando de la revista de su fundador, Waveney Girvan. En las páginas de la revista se daban cita toda clase de perspectivas sobre el fenómeno de los no-identificados (procedencia extraterrestre, interdimensional, militar, mística, etc.) y la sección de cartas la redacción siempre contenía joyas dignas de leer.

Un ejemplar del verano de 1978 nos interesa en particular:

“Me permito la oportunidad de escribirle para narrar una experiencia extraordinaria que tuvimos mi esposa y yo el 21 de junio de 1977. Era un viernes, y con mi esposa al mando, íbamos en nuestra motocicleta a lo largo de la troncal A56, saliendo de Manchester, donde habíamos pasado la noche con unos amigos.
“Nos desplazábamos por Salford cuando me distrajo una luz en el cielo que tomé por un reflejo del solo sobre la visera de mi casco, así que no le presté mucha atención. Le explico que ambos usamos cascos de cara completa con viseras plásticas que pueden elevarse o bajarse sobre el rostro. No tuve motivos para intercambiar palabras con mi mujer – era mejor dejar que se concentrara en el camino, cuyo tránsito era bastante pesado.

“Entonces, justo cuando pasábamos por Whitefield, me fijé nuevamente en la luz, considerándola como alguna especie de aparato aéreo. Estaba a nuestra izquierda y se desplazaba a nuestra misma velocidad – 35 millas por hora. No me sentí interesado en ella, considerando que se trataba meramente de un avión de los cientos que sobrevuelan la ciudad cada día, y seguí mirando el camino sobre el hombro de mi esposa.

“Pasamos por Bury, y aparte de tener que esquivar a los típicos acaparadores de camino (road hogs) que no hacen señales al cambiar de carril, no sucedió nada singular. Fue entonces que un cuarto de milla de los confines del pueblo de Bury volví a ver el aparato a nuestra izquierda. Esta vez me picó la curiosidad y lo miré detenidamente. Increíblemente, seguía viajando a nuestra misma velocidad, reduciendo la marcha cuando lo hacíamos nosotros, acelerando conforme lo hacíamos nosotros, y manteniendo el mismo ángulo en su posición relativa a la nuestra. Era como si nos tuviese anclados con un rayo invisible que sincronizaba nuestros movimientos. Pensé que viajaba demasiado lento para un avión, y demasiado bajo (el triple de la altura de una casa de tres plantas) para la seguridad de la tripulación.

“Levanté la visera para verlo bien. Pude ver que se trataba de un objeto fusiforme de 20 a 40 metros de largo, de color plateado brillante con una zona oscura en su centro. Sintiéndome emocionado, sacudí el hombro de mi esposa y apunté hacia el objeto. Ella inmediatamente se detuvo en el arcén. En aquel mismo instante, vi cómo el objeto se detenía antes de cernirse por algunos segundos, alejándose en el sentido inverso a su dirección original. Se ocultó detrás de algunos árboles y una casa, y corrí hacia el lado opuesto de la casa para mirarlo, pero ya se había ido.

“Nos quedamos totalmente estupefactos, porque ninguno de los dos habíamos visto nada parecido con la capacidad de desplazarse sin dificultades en perfecto silencio, sin dejar estelas de humo ni condensación – algo que desafiaba todas las leyes conocidas del movimiento. Llegado este punto, mi esposa comenzó a asustarse, así que arrancamos la moto y nos dirigimos hacia nuestra casa a alta velocidad. Jamás volvimos a ver el OVNI – o lo que haya sido – otra vez.


“Somos gente sencilla viviendo una vida normal, y lo que nos distingue del resto es que preferimos las motocicletas a los coches como nuestro medio de transportación. Tengo 31 años de edad y me desempeño como inspector de garantía de seguridad, mi esposa no quiere dar su edad, pero trabaja de cajera en un supermercado. Así que, ¿por qué nos escoltaba aquel ovni parte del camino desde Manchester a Nelson, dando la impresión que nos miraba cuando nos detuvimos a verlo? ¿Por qué?

“Otra cosa antes de despedirme. Se me ha olvidado mencionar que cuando mi mujer detuvo la moto, estábamos en un plano inclinado y la máquina rodó algunas pulgadas hacia atrás. Resulta difícil creerlo, pero el objeto también retrocedió cierta distancia mientras que lo mirábamos. Tal vez esto suene a delirios de loco, pero le aseguro que es absolutamente cierto y mi esposa me respaldará. Tal vez ustedes (FSR) puedan arrojar un poco de luz sobre el asunto, porque estamos totalmente desconcertados. Espero que al menos esto sea de su interés. Tal vez pueda sucederle a cualquiera de ustedes algún día”.

La carta la firmaba John Bracewell y no existen motivos treinta y seis años después para sospechar la existencia de motivos ulteriores en compartir su experiencia con los lectores de la revista. Su pregunta – sobre el posible interés del objeto fusiforme en su motocicleta – puede obtener varias respuestas según la orientación del investigador. El experto en los ovnis de pernos y tuercas dirá que los tripulantes de un mundo lejano estudiaban a la pareja y su transporte con fines científicos; el místico dirá que eran ángeles guardianes velando por la integridad de los ciclistas; el militar aseverará que un enorme prototipo de dron controlado por pilotos lejanos acechaba a los ciudadanos como parte de una prueba, y así por el estilo.

Resulta curioso que los ovnis tengan cierto apego hacia las motocicletas. Ese mismo año (1978) el Sr. T. Mayo transitaba por la oscuras carreteras de Buffalo Shoals, Carolina del Norte (EEUU) a las 22:55 horas cuando tanto el faro como el motor de su motocicleta se apagaron justo después de pasar al lado de un “disco con forma de domo” que se cernía a baja altura sobre el terreno. El objeto posteriormente despegaría en forma vertical, emitiendo un ligero zumbido.

El caso anterior nos trae a la mente un clásico francés de la gran oleada de 1954. La noche el 27 de octubre de aquel lejano año, un granjero en Les-Jonquerets-de-Livet (Eure) supuestamente vio un objeto fusiforme (como el avistado por John Bracewell en 1978) con luces en cada extremo que procedió a aterrizar en un pastizal. Invadido por el temor, el propietario de la granja se negó a investigar, pero dos horas después del incidente, se le calaba el motor a un motociclista que pasaba por la zona, arrojándolo de la máquina.


OVNIS en el desierto

En 1969, un hombre cruzaba el inhóspito desierto del Mojave en su motocicleta en un viaje con algunos amigos. Al detenerse para beber agua bajo la intensa luz del sol californiano a temperaturas en exceso de 50 grados centígrado, sintió que el corazón le daba un vuelco – acababa de descubrir que su suministro de agua se había agotado, y no atinaba a arrancar la moto nuevamente. Sus amigos ya le llevaban la delantera por muchas millas, y sin radios de dos direcciones (en esta remota época antes de los móviles) el hombre pensó que moriría solo por la exposición a los elementos. A punto de desfallecer, un objeto brillante y delgado voló sobre su cabeza, y persuadido por una voz interior, el desventurado motociclista sintió que era necesario seguir el rumbo de aquel objeto a pie, abriéndose paso entre los cactos espinosos y la arena. El trayecto le llevó directamente a una estación de gasolina y por consiguiente, a la salvación. El hombre creyó haber recibido mensajes telepáticos de un OVNI.

El agradecido sobreviviente era nada menos que el actor William Shatner, protagonista de la legendaria serie Viaje a las Estrellas y una pléyade de proyectos posteriores. Shatner narraría su experiencia en el primer capítulo del programa “One Step Beyond” y pasaría a ser el anfitrión de varios documentales sobre los no-identificados, interés que persiste hasta la actualidad, desempeñándose como presentador del programa “Weird or What” sobre cosas y situaciones insólitas. Shatner, de temperamento caprichoso, afirmó durante los ’90 que su vivencia en el Mojave era un fraude. “En todos estos años, seguí la corriente con esa narración, pero finalmente dije: - No, fue in invento mío. Ahora no me lo puedo quitar de encima”.

Shatner, quien ha renegado de Star Trek muchas veces en las pasadas cinco décadas, ha manifestado su interés en aparecer en una nueva entrega de dichas películas. Es muy posible que vuelva a desdecirse sobre lo sucedido bajo el intenso azul del Mojave.


Sherry Jamison, seudónimo que oculta la verdadera identidad de una conocida agente de bienes raíces, tuvo una serie de experiencias insólitas con lo que tildaríamos como “seres humanoides” en el campo de la investigación ovni desde su infancia. Una noche, conduciendo su motocicleta por las oscuras y solitarias carreteras que cruzan las montañas Watchung del estado de Nueva Jersey, Jamison perdió el control de su moto y chocó contra un árbol. La posibilidad de obtener ayuda o anticipar rescate en aquel sitio deshabitado (paradójicamente, a ochenta kilómetros de las luces de la gran Nueva York) era nula, y la motociclista estaba totalmente desamparada. Aquí entra en juego lo insólito:

“Iba en mi moto y derrapé, torciendo el caballete en el proceso. No sufrí heridas, pero con el caballete torcido, me era imposible moverlo para arrancar la moto de nuevo. La oscuridad era total. Fue entonces que vi a los seres que se habían aparecido en mi dormitorio. Eran como los “grises”, pero más blancos y menos humanos. Diría que llevaban un traje enterizo blanco en vez de gris. Pero no los consideraba como aliens, sino sencillamente como amigos. Dos de ellos me miraron y procedieron a levantar la motocicleta en perfecto silencio, enderezando el caballete. Asentí su ayuda con la cabeza y arranqué la moto. En aquel entonces no teníamos arranques eléctricos, y proseguí mi camino”. El caso aparece en mayor detalle en el libro Extraterrestrial Visitations: True Accounts of Contact (Llewellyn, 2002) por Preston Dennett.

En el caso Jamison, podemos creer sus aseveraciones sobre la ayuda de extrahumanos o pensar que algún proceso mental le hizo imaginar “ayudantes” que enderezaron su aparato, cuando ella mismo realizó el proceso en un estado de fuga disociativa. Pero eso nunca lo sabremos, ya que según el autor del libro, la motociclista se niega rotundamente a someterse a la hipnosis.

Otra experiencia nocturna que involucraba seres desconocidos y carreteras desoladas es la de Phil Shepherdson, quien iba en moto por los fríos caminos de Easingwold (Norte de Yorkshire, Inglaterra) en el mes de febrero de 1979. Al doblar una curva, Shepherdson se encontró con un objeto triangular negro que contenía un “ovninauta” en su interior y dos seres idénticos parados en el pastizal circundante. “Giré la cabeza para mirar un prado que había a mi izquierda y lo que vi me dejó desconcertado”, confesó el motociclista. “En el campo había un objeto triangular en silencio absoluto. La parte superior de este triángulo estaba rematada por lo que parecía ser una cabina que contenía una figura, y solo pude divisar que llevaba puesto un casco negro y un traje enterizo del mismo color. La criatura me miró, y me quedé paralizado de asombro. Al lado del objeto había dos figuras más que dejaron de realizar sus actividades para mirar hacia mi dirección. Me sentí embelesado y temblaba. El silencio era absoluto mientras que intercambiamos miradas. Ciertamente hubo alguna forma de contacto, pero no sé lo habrá sido. No pude moverme ni pensar. De repente, mi mente lo rechazó todo y me subí a la moto de nuevo para dirigirme al trabajo. Me olvidé del asunto, como si algo me hubiera dicho que había visto algo que no debí haber presenciado”.

En septiembre de 1980, el granjero australiano George Blackwell presenció la aparición de un OVNI (cuya configuración no se describe) sobre un tanque de agua de 10,000 galones de agua en Rosedale (Victoria) y su posterior aterrizaje a unos 20 metros del mismo. Sin titubear, Blackwell se subió a su motocicleta y se dirigió hacia el objeto a todo gas. El granjero pudo escuchar perfectamente el largo silbido que emitía el objeto antes de emitir un “grito horrendo” que coincidió con la extensión de un largo tubo negro de la base del aparato desconocido. El objeto subió de golpe con un ruido ensordecedor, emitiendo una ola de aire caliente que casi derribó al granjero de su moto. No quedaba ni gota de agua en el tanque, y Blackwell experimentó jaquecas y nausea por más de una semana.

Moteros y Bigfoot

En julio del 2013, la asociación Pacific Northwest Motormarathon auspició un evento de “motociclismo de resistencia” (endurance motorcycling) en coordinación con la BMW Motorcycle Owners of America. El evento de cuatro días de duración tendría un tema singular: “Beemers, Bigfoot and Blue Skies” (BWM, Bigfoot y Cielos Azules) con el propósito de ir en pos del mítico gigante de los bosques norteamericanos a lo largo de los torcidos senderos en los interminables bosques de la costa del Pacífico, “con la esperanza de tener un avistamiento” con la criatura peluda, según John Metzger, fundador de la motomaratón.

Resulta dudoso que un pelotón de moteros tenga más suerte en localizar al escurridizo vecino de los bosques de Oregón y Washington que los silenciosos cazadores que han dedicado sus vidas a ello, pero no por ello debemos dudar la existencia de encuentros entre motociclistas y Piegrande.
Los archivos de la organización BFRO (Bigfoot Field Researchers Organization) – la mayor de las dedicadas a la investigación del tema – contienen un interesante caso del verano de 1996 sucedido en las cercanías de New Bandon, Condado de Coos, Oregón (EEUU). El informe explica en más detalle que se produjo en un sendero remoto – Moormill, cerca de Lampa Valley Road – y que los testigos, Dustin Anderson y Dustin Evernden, habían salido a pasear en sus motocicletas aquel día y en un buen momento se decidieron a descansar. Mirando al otro lado de un valle, pudieron ver “un animal cuya estatura oscilaba entre los 6 y 7 pies (1.80 – 2.20 metros) con hombros anchos y caminando en dos patas. Vimos cómo se levantaba, caminaba en dos patas y se sentaba en un tocón de árbol cercano. No nos acercamos por temor a enfurecerlo y meternos en un aprieto, así que nos largamos de ahí”. Los testigos también destacaron la ausencia de otros animales en la zona.

¿Qué podemos decir de todo esto? ¿Podemos afirmar a ciencia cierta que los motociclistas son más propensos a los encuentros con lo desconocido, dada su mayor exposición al ambiente, estando libres del caparazón protector del techo de un camión o automóvil? En absoluto. Lo que sí resulta interesante son los estados de fuga que vemos en los casos Jamison y Sheperdson tras sus experiencias, y las reacciones físicas del granjero Blackwell en Australia…evidencia clínica de los encuentros con lo desconocido.

Saturday, August 02, 2014

Fundamentalistas Religiosos: Entre la Cruz y el Platillo (2005)





FUNDAMENTALISTAS RELIGIOSOS: ENTRE LA CRUZ Y EL PLATILLO
por Scott Corrales


En una encuesta realizada por la prestigiosa agencia Roper en Estados Unidos durante la década de los '80, el cuarenta por ciento de los encuestados se autoproclamaron born-again Christians (cristianos renacidos en el Evangelio): una cifra nada despreciable en un pais de doscientos millones de habitantes. Este segmento de la población, amén de ejercer considerable fuerza política y controlar la orden del día en ciertos aspectos del gobierno, se destaca por tener sus propias cadenas de televisión (como la Christian Broadcasting Network), sus propias películas de cine (como The End of the Harvest y Year of the Beast) y en fechas más recientes, su propia literatura (la exitosa serie de libros Left Behind por Tim LaHaye y Jerry Jenkins con millones de unidades vendidas).
No resulta inconcebible, pues, que los cristianos renacidos tuviesen también una óptica muy personal sobre todas las facetas del misterio, desde la ovnilogía hasta los fenómenos de la mente, aunque su enfoque sobre dichos asuntos es decididamente hostil: el cristianismo evangélico opina que todos estas cuestiones tienen que ver con los engaños y fraudes del Maligno para confundir a los creyentes y alejarlos de la comunión con Jesucristo. El único antídoto contra la fascinación innegable del misterio consiste en la lectura de la Biblia. Pensamientos parecidos quedaron plasmados en el papel por Nelson Pacheco y Tommy R. Blann en su obra Unmasking the Enemy, que sugiere que las fuerzas del Mal hacen todo lo posible por distraer a los humanos mediante "fenómenos".


Dinosaurios y demonios

El cristianismo evangélico no sólo no cree en las teorías de la evolución de Darwin y sus sucesores, sino que también lanzado una campaña contra dicha creencia en los centros de enseñanza pública, logrando que algunos estados de la unión americana forzosamente tengan que enseñar la evolución darwiniana y la creación bíblica simultáneamente. Pero hay ciertos fundamentalistas que están dispuestos a hacer salvedades en lo referente al papel que desempeñaron los grandes reptiles de la época cenozoica y jurásica.

A raíz de la popularidad de la película Parque Jurásico a comienzo de la década de los '90, el creacionismo se vio obligado abordar la existencia de estos gigantescos animales prehistóricos. Algunos pensadores fundamentalistas indicaron que la Biblia no se quedaba atrás mencionar a los dinosaurios, citando la aparición de la palabra hebrea tannyn (dragón) en el Libro de Job así como los vocablos leviwathan (leviatán) y behemoth. Según los exégetas fundamentalistas, las descripciones del behemoth (con sus "huesos fuertes como el bronce" y cuya "cola se mueve como un cedro") se refieren a un braquiosauro, agregando que las Sagradas Escrituras indican que esta criatura "es la cabeza de los caminos de Dios", asignando a dicha frase el sentido de que esta enorme criatura fue entre las primeras creaciones de Dios.

En cuanto a leviatán, el Libro de Job describe un ser cuyos "dientes son de espanto", agregando que "las glorias de su vestido son escudos fuertes, cerrados entre sí estrechamente". En este caso, los fundamentalistas dictaminaron que se trataba de una descripción del tiranosaurio, el máximo depredador del mundo prehistórico. Aprovechándose de ciertas dudas entre la comunidad paleontológica con respecto a ciertos orificios descubiertos en los enormes cráneos de estos saurios, los fundamentalistas manifestaron que una vez más la Biblia se había adelantado a la ciencia en obtener la respuesta: los orificios eran utilizados para escupir el fuego que emana de las fauces del tannyn o leviatán descrito en Job 40:18-20 "Con sus estornudos encienden lumbre..de su boca salen hachas de fuego..de sus narices sale humo..su aliento enciende los carbones, y de su boca salen llamas".

Otros investigadores pertenecientes al cristianismo evangélico se acercaron a la problemática de los dinosaurios con una mezcla de gnosticismo y zoroastrianismo que agrede contra las creencias "puras" de sus sectas.

Damien Royce y Jason Zolot, autores del panfleto Did God Destroy the Dinosaurs? (¿Destruyó Dios los Dinosaurios?), argumentaron que el mundo que ocuparon los grandes saurios fue, en efecto, el que existió antes de la creación bíblica: "un mundo de pesadilla, horrendo e infernal, empapado en la sangre de la violencia, la muerte y la destrucción, habitado por criaturas grotescas y monstruosas."

Royce y Zolot apuntan que basta con visitar cualquier museo o parque de ciencias para comprobar su teoría de que "algo andaba mal" con el mundo de los dinosaurios y los reptiles alados y marinos. "Es como si no fuesen criaturas de este mundo", escriben, "sino fenómenos de la Naturaleza, caricaturas monstruosas de otras creaciones y de la vida en sí...el resultado de un chiste obsceno practicado por un bromista perverso". Los autores no tardan en señalar a Satanás como el culpable, vaticinando que algún día la ciencia descubrirá los restos esqueléticos de un gigantesco dragón marino, alado y con múltiples cabezas, que aterrorizó los aires, mares y tierras del planeta por espacio de millones de años. "Este monstruo--parecido a nada que haya existido entonces o ahora--era la manifestación física de Satanás".

Se puede decir que la teoría propugnada por Royce y Zolot tiene antecedentes un tanto ilustres: en su novela de fantasía The Silmarillion, el catedrático inglés J.R.R. Tolkien apunta que los grandes lagartos del pasado, o "bestias de cuerno y coraza", como las llama, fueron creados por Morgoth, su versión literaria de Lucifer. Las leyendas mesopotámicas nos proporcionan, a su vez, a Tiamat, el temible dragón de cabezas múltiples destruido por el dios Marduk.

Los dos autores de Did God Destroy the Dinosaurs? insisten en que la versión hebrea original del Libro de Génesis dice que "la tierra se encontraba en un estado caótico y confuso" antes de la creación divina, y puesto que Dios no puede ser autor del caos, dicho desorden fue causado por una fuerza ajena a la voluntad divina. El Génesis, según Royce y Zolot, no describe la creación del mundo, sino muy al contrario, su reparación.

Pero, ¿a qué se debió el caos?

Los autores señalan que el arcángel Lucifer recibió el mandato de ayudar a terminar la creación divina (casi como una especie de subcontratista angelical, si se quiere) y que los desmanes del ayudante celestial tuvieron su origen en "el deseo de impresionar a los demás ángeles". Tan pronto como Lucifer descubrió el don de crear la vida, descubrió asimismo el poder de destruirla. Otros ángeles acudieron a su llamado para "divertirse" en este mundo plagado de dinosaurios, reptiles alados, y otros seres grotescos, encarnándose en ellos y participando en actividades sanguinarias.

Royce y Zolot, tal vez sin darse cuenta de ello, hicieron eco de las creencias del "profeta durmiente" Edgar Cayce, cuyas numerosas lecturas todavía se estudian en el Centro A.R.E en Virginia Beach. En estado de trance, Cayce manifestó que seres superiores se habían encarnado en los animales como un juego, para disfrutar del placer de los sentidos, hasta quedar atrapados en dichas formas físicas.

La represalias divina por las transgresiones de Lucifer y sus adeptos pueden leerse en el libro del Apocalipsis, según los autores del panfleto. La destrucción de los dinosaurios y su mundo, no obstante, no fue completa, y todavía podemos ver los cocodrilos y caimanes como testamento del mundo anterior a la creación.

Sin embargo, Satanás sigue ansioso de recrear sus antiguas glorias: los autores insisten que los avistamientos de criaturas extrañas (bigfoot, chupacabras, etc.) o especímenes gigantes de seres conocidos (pulpos, calamares, tiburones) son prueba de que el Maligno sigue haciendo de las suyas.

Las religiones orientales

La noticia se regó como pólvora: corría la primavera de 1985 en Washington D.C. y los habitantes de dicha ciudad descubrieron un buen día que habían desaparecido todos los pordioseros, deambulantes y otros marginados que acostumbraban sentarse en las plazas públicas y entradas de las estaciones del metro de la capital estadounidense. Sencillamente se habían esfumado.

A principios se murmuró que las autoridades municipales habían hecho una gran redada para capturar a los desventurados y llevarlos fuera de la ciudad, pero la verdad salió a relucir en los noticieros vespertinos: el elemento lumpen de Washington había se había trasladado voluntariamente al villorrio de Antelope en el estado de Oregon, a miles de kilómetros de distancia. Las cámaras de televisión presentaron imágenes de los vagabundos con guirnaldas alrededor del cuello, divertiéndose y celebrando ritos hindúes. Habían sido invitados y transportados por miembros estadounidenses la secta Rajneesh para aumentar la población del villorrio y lograr el cambio de nombre de Antelope a Rajneeshpuram.

Al margen de los problemas que aparecieron en los telediarios y periódicos sobre las ambiciones políticas de la secta Rajneesh y la gran colección de coches Rolls Royce de su líder, Baghwan Shree Rajneesh, al fundamentalismo cristiano le preocupaba más otro aspecto de noticia: el hecho de que el carismático líder sectario parecia estar poseído por un demonio.

El fundamentalista Tal Brooke, autor del libro Riders of the Cosmic Circuit (Jinetes del Circuito Cósmico), había vivido por muchos años en la India, convirtiéndose en edecán de Sai Baba y llegando a conocer personalmente tanto a Rajneesh como a otro importante gurú, Muktananda. Para llegar a pertenecer a esta exclusiva cofradía de "jinetes", según Brook, era necesario "sacrificar el alma sobre el altar del olvido, obteniendo a cambio una explosión de superconciencia más allá del punto sin retorno. El resultado de dicha transformación es un ente que afirma ser nada menos que un dios que utiliza el cuerpo físico como vehículo". Los familiares y otros allegados al iluminado categorizan dicho cambio como posesión, pero se trata de una posesión perfecta--la personalidad del individuo queda borrada del cuerpo y susituída por "una inteligencia masiva y funesta que ha sido testigo de la creación del cosmos, sumamente poderosa y sumamente maligna", según Brooke.

Cuatro años antes de la desaparición de los pordioseros de la capital estadounidense, Brooke había visitado la ciudad india de Poona para conocer el ashram de Rajneesh, tal vez impulsado por el hecho de que muchos europeos y estadounidenses se habían integrado a la secta sin que volviese a saberse de ellos. En el ashram, según el autor fundamentalista, se practicaba toda suerte de actividades sexuales y el ambiente resultaba "satánico" en su opinión. Eckhart Flother, un periodista alemán que había formado parte del séquito del Baghwan, confesó a Brooke que se habían formado grandes erupciones de poder diabólico en torno al gurú: un hombre había padecido una visión en la que Rajneesh le arrancaba el corazón y se lo devoraba; una mujer había sido violada por una imagen espectral del gurú. El mismo Flother había sido testigo de una "enorme fuerza o ser sobrenatural" que se desplazaba a gran velocidad de noche por las calles de Poona.

Cuando Flother tuvo una experiencia religiosa que le hizo convertirse al fundamentalismo, se lo hizo saber a Rajneesh. Según el alemán, el semblante del gurú cambió de la complacencia al horror al mencionar a Jesucristo. Sus manos se pusieron tiesas y comenzó a temblar. El único comentario que pudo hacer el gurú tras un largo silencio fue decir: "que lo disfrutes".


El peligro de los platívolos

El cristianismo evangélico parece estar indeciso sobre el fenómeno OVNI: algunos se inclinan por creer que los extraños aparatos voladores y sus tripulantes son ángeles mientras que otros los consideran menos buenos. Sin embargo, se puede hablar de una especie de ovnilogía evangélica cuyos exponentes escriben libros, dictan conferencias y aparecen en programas de radio y televisión, al igual que sus contrapartidas seculares. Mark Albrecht y Brooks Alexander, que pertenecen a este movimiento, dijeron que los OVNI existían sin lugar a dudas en una nota para el Spiritual Counterfeits Project Journal, apuntando que 20 a 30 por ciento de los avistamientos OVNI no pueden ser explicados como fenómenos naturales. "Hay más de dos mil casos de encuentros entre humanos con ovnis en tierra, y mas de setecientos casos en dónde se ha encontrado evidencia física." Estos ovnílogos cristianos manifiestan su receptividad a la posibilidad de que Dios haya creado seres inteligentes en otros planetas o dimensiones, pero representan una minoría interesante dentro del fundamentalismo.

En 1994, con el respaldo de la Fundación Bigelow, la investigadora Victoria Alexander envió una encuesta sobre el impacto que tendría la declaración oficial de la existencia de los OVNI como naves extraterrestres a mas de 1000 pastores, sacerdotes y rabinos. El resultado de la encuesta desveló que la mayoría de los religiosos pertenecientes a religiones ortodoxas no pensó que la "realidad ovni" afectaría en lo más mínimo las enseñanzas de su religión ni la fe de sus devotos. Sin embargo, no resulta sorprendente que los pastores fundamentalistas hayan representado la excepción a la regla. "De existir una civilización extraterrestre", manifestó un pastor anónimo de Virginia Occidental, "formaría parte de la sección del infierno puesta en libertad durante el plazo de tribulaciones del que nos habla la Biblia." Tampoco puede decirse que sus razonamientos hayan sido muy claros, como puede apreciarse por la respuesta de un ministro fundamentalista de Virginia: "Es muy difícil que esto [la existencia de los OVNI] suceda, puesto que Dios creó el cielo y la tierra, y el hombre fue creado para multiplicarse y henchir la tierra. No creo en las civilizaciones extraterrestres".

La existencia de los OVNI como naves extraterrestres procedentes de civilizaciones más adelantadas que la nuestra supone un problema mayúsculo para el cristianismo evangélico, ya que la existencia de otros seres inteligentes pondría en duda el concepto de la creación única de nuestro planeta y la encarnación de Jesucristo para redimir los pecados de la humanidad. Con una indignación y asco que puede palparse en las páginas de su libro Encounters With UFOs, los autores Zola Leavitt y John Weldon insisten que Jesucristo tendría que encarnarse miles de veces en distintas razas alienígenas para redimirlas, asumiendo aspectos a veces monstruosos (enanos cabezones, criaturas de brazos múltiples, gigantes), a juzgar por las descripciones que tenemos de los ovninautas: "¿Se diría alguna vez que Cristo el hermano de un monstruo (Heb 2:11), o que un ser parecido a un espárrago es el hijo de Dios? Si Cristo debe morir por miles de especies alienígenas, su pasión y muerte dejan de tener un sentido especial". La principal preocupación de Leavitt y Weldon parece ser que no hay nada en la fenomenología ovni que conduzca a la existencia de un sólo ser divino. Como señala Ralph Rath, otro autor cristiano: "Hay muchas cosas en el fenómeno OVNI que contradicen el concepto de Dios revelado en la Biblia y en la tradición cristiana."

Otros investigadores fundamentalistas prefieren dejar a un lado semejantes enredos teológicos y dedicarse a analizar casos en donde las acciones de los OVNI o de sus ocupantes reflejen buenas o malas intenciones que permitan asignarlos con facilidad al partido divino o al maligno. Al ufólogo fundamentalista le preocupa sobremanera el concepto de la "decepción" en las comunicaciones recibidas de parte de supuestas inteligencias extrahumanas (ya sea a través del contactismo, las abducciones o mensajes recibidos telepáticamente durante encuentros cercanos) y su prueba de tornasol es muy sencilla: si las inteligencias extrahumanas no hacen mención de Jesucristo como redentor de la humanidad, esto significa que son malévolas. De ahí que la ufología fundamentalista se haya ocupado de desmentir los mensajes los "buenos hermanos de espacio" pregonados por los contactados en distintas partes del mundo y de valerse de argumentos circulados por investigadores mainstream como John Keel y Jacques Vallée sobre hadas, duendes, jinas y demonios como la posible explicación del fenómeno. Casi puede decirse que el Dr. Clifford Wilson, cuya obras The Alien Agenda y UFOs and their Mission Impossible fueron traducidas al castellano por el fallecido Antonio Ribera, liberó una batalla personal contra el "Ashtar" de los contactados, especialmente los mensajes proporcionados al californiano George Van Tassel. Ashtar, según Wilson, no era más que el Astaroth de los antiguos con ropa nueva y la cara lavada.

El peor de todos los mensajes emitidos por el Comando Ashtar, para los fundamentalistas, fue uno entre muchos recibidos por Thelma Terrell (mejor conocida como "Tuella") en que el apuesto comandante espacial ofrece una nuevo concepto de la Trinidad, que se convierte en una coalición entre el comandante Ashtar, Sananda (Jesús) y Atenea (la diosa griega de la sabiduría).

Bill Alnor, uno de los representantes más conocidos de la investigación fundamentalista del fenómeno OVNI, ha manifestado: "Creo que el dios de la Nueva Era de los ovninautas es parte de la decepción, que bien puede ser una de las ofensivas demoníacas más hábiles de todos los tiempos. Como podremos ver, la decepción atentada por los ovninautas tiene que ver con la retraducción y falsificación de numerosos eventos futuros que, según el Evangelio, tomarán lugar durante la tribulación, o durante los mil años de paz que según la promesa de Dios, seguirán a su llegada".

La palabra final se le concede al teólogo alemán Kurt E. Koch, cuyos trabajos han servido de baluarte a los fundamentalistas. En un suplemento para su monumental obra Occult ABC (Kregel, 1992), el teólogo afirma que "jamás he visto un OVNI, y tampoco me interesaría verlo," pasando a citar un caso de secuestro ovni en Namibia en 1972, en el cual una mujer de la misión Kwa Sizabantu había sido llevada a bordo de un OVNI tripulado por seres robóticos. Luego de haberla sometido a todas las pruebas que caracterizan semejantes encuentros, los robots le dijeron que le concederían un deseo, ya que "Dios no contestará tus plegarias, pero nosotros podemos hacerlas realidad". La mujer repuso que su mayor deseo era contraer nupcias con cierto hombre. Según Koch, los robots concedieron su deseo, pero su matrimonio estuvo plagado de dificultades. "Los tripulantes del OVNI," escribe Koch, "representan un rechazo de Dios...antes de esta experiencia ovni, la mujer era capaz de rezar y leer la Biblia, pero después del evento, perdió la capacidad de hacerlo."

Los escritos de Koch pasaron a formar parte del arsenal de textos fundamentalistas empleados como respaldo a la técnica denominada spiritual warfare (guerra espiritual) que estuvo de moda en los círculos cristianos a comienzos de los '90. La guerra espiritual sigue existiendo, pero en la actualidad se concentra en la oposición masiva a programas de televisión que hacen hincapié en la magia negra y los seres de ultratumba, como Buffy the Vampire Slayer, Angel, Sabrina the Teenage Witch y más recientemente el largometraje Harry Potter y la Piedra Filosofal.

Al tal grado ha llegado el rechazo al joven mago inglés, producto de la pluma de J.T. Rowlings, que se han producido quemas de sus libros en algunos estados de la unión: Jack Brock, pastor de la Christian Community Church en Alamogordo, Nuevo México, declaró el 29 de diciembre de 2001 que su congregación efectuaría una quema de libros de Rowlings, alegando que "estos libros incitan a nuestros jóvenes a querer saber más sobre brujas, brujos y hechiceros". Brock agregó que Harry Potter "era una abominación ante los ojos de Dios".

Monday, July 14, 2014

Guillermo Giménez: Nueva Extraña Presencia Humanoide en las Playas de Necochea, Argentina

NUEVA EXTRAÑA PRESENCIA HUMANOIDE EN LAS PLAYAS DE NECOCHEA, ARGENTINA

Una investigación de:
Guillermo D. Giménez



Una vez más tenemos información directa de extrañas presencias durante el pasado mes de Mayo de 2014 en las costas bonaerenses de Necochea, en Argentina.
Allí hemos localizado cuatro (4) testigos que nos hablan de la visualización de extrañas luces en horas de la noche, en la costa misma necochense, en la playa, como así también la observación de un extraño ser tipo humanoide, hechos acaecidos el día Domingo 18 de Mayo y el Martes 20 de Mayo en horas de la noche.
En ambos casos la observación fue desde un departamento de la zona de la costa en la propia villa balnearia necochense.
Cabe aclarar que en estas fechas eran noches muy frías y para el primer episodio con lluvia/lloviznas. Las playas necochenses se encuentran iluminados por grandes reflectores en la parte central de la Villa Balnearia, lo que permitió en estos casos poder ver estas extrañas presencias.
Los nombres de los protagonistas han sido cambiados a solicitud de los mismos, pero obran todos los datos en mi poder.
Escuchemos a continuación a los protagonistas de estos sucesos.


EXTRAÑAS LUCES SOBRE LA PLAYA


La noche del Domingo 18 de Mayo de 2014 era muy fría, con lluvias y lloviznas. Nadie había ya en la costa. Un poco de viento reinaba en la misma. Allí dos Técnicos de una importante empresa al que llamaremos Ramiro Z. y Cristian B. se hallaban mirando por la ventana de un departamento que está ubicado frente a la costa, en el piso Nro. 11 de un importante y nuevo edificio de la villa.

Ramiro Z. y Cristan B. son Profesionales en distintas áreas Técnicas. Desempeñan funciones en una importante empresa de Necochea. Cuentan con 48 y 50 años de edad respectivamente. Ellos nos dicen:

“Nos hallábamos mirando por la ventana del departamento que está ubicado frente al mar y algo nos llamó la atención. Allí unas extrañas luces iluminaban la propia orilla del mar, pero por su distancia no se distinguía bien de qué se trataba. Grande fue nuestra sorpresa que momentos después de observar estas luces que estaban ubicadas a la altura de la Avenida 2 y calle 81 aproximadamente pero sobre la costa, sobre la propia orilla, vimos que de la nada iba en esa dirección una persona que no pudimos distinguir bien, decimos persona porque era una figura humanoide que iba en dirección a las luces. Allí llamamos a otra persona al que llamaremos Guadalupe P. para que observara lo mismo. Lamentablemente no pudo ver a esta figura humanoide sí vio por instantes a las luces que se hallaban en la propia orilla del mar, en la playa misma. Al cabo de unos momentos la figura desapareció como así también las extrañas luces de la costa. Eran aproximadamente las 22.15 / 22.20 hrs de la noche. Cabe aclarar que no se trataba de vehículo 4x4 ni moto alguna que si pueden andar en la playa, ya que las luces eran distintas y abarcaban como un reflector esa área de la costa. Además estaba lloviendo y nadie en esas circunstancias va a pasear por la costa, de noche, con mucho frío y lloviendo”.


Y así dejé a mis dos testigos, ambos son totalmente calificados por los estudios y funciones que tienen en sus trabajos.
Ellos consideran que se trataba de un extraño objeto, aunque no pudieron distinguir tamaño ni forma y también quizás era su tripulante lo que vieron de forma humanoide que por alguna razón se detuvo sobre la costa para luego regresar y desaparecer abruptamente. No pudieron distinguir vestimenta ni rostro alguno.
Cabe aclarar que es muy común observar luces y objetos en la costa necochense, sobre el mar, saliendo y/o ingresando al mismo, ubicarse por sobre buques que están en espera de ingresar a Puerto Quequén-Necochea, en fin, la casuística es muy abundante en esto y yo mismo he sido protagonista alguna vez de estas observaciones.


EXTRAÑA PRESENCIA HUMANOIDE EN LA COSTA


Dos días después de estos sucesos, más precisamente para el día Martes 20 de Mayo la Sra. Guadalupe P. y su hija Marcela P. observan la extraña presencia de una “persona”, tipo humanoide que “flotaba al caminar” por la costa misma, también en horas de la noche sin que nadie hubiera en ésta. Ellas estaban en su departamento ubicado frente a la costa necochense en la Avenida 2 de la misma.

Escuchemos a continuación a las protagonistas de estos sucesos.

Aquí el testimonio de Guadalupe P., Profesional, casada, tres hijos, 52 años. Cubre un alto cargo en un Instituto Educativo de Necochea:

“El día 20 de Mayo a las 22.15 hrs aprox. mi hija de 17 años me llamó porque observó algo “raro” desplazándose a la orilla del mar de sur a norte. Aclaro que vivimos frente al mar Piso 11. Era una noche despejada pero muy fría. Se distinguía una figura etérea en tonos blancos pero al mismo tiempo transparente. De unos 1.60/1.65 metros de altura, normal. Considerando el frío que hacía esa noche, nos llamó mucho la atención, daba toda la sensación que se trasladaba en el aire (no apoyaba los pies). Para poder observarlo mejor, apagamos las luces del departamento y nos asomamos al balcón abriendo la ventana. Pudimos confirmar que esa figura se desplazaba en el aire. Frente a nuestro departamento a orillas del mar hay una plataforma de madera (usada en el verano como bar y venta de licuados), esta figura se detuvo por unos segundos ahí para luego continuar. Lo divisamos unos metros más pero lo perdimos de vista frente a los médanos. Cabe aclarar que las playas están iluminadas hasta ahí. Desconocemos si se internó en el mar o continuó caminando hacia la dirección de la escollera. Todo esto sucedió en unos 250 metros de recorrido”.

Aquí el testimonio de su hija Marcela P., estudiante, 17 años:

“El día 20 de Mayo del 2014 era una noche muy fría, seríanclas 22.15 hrts aprox., estaba sentada en el sillón de mi departamento, en el Piso 11 situado frente a la costa marítima de Necochea, mirando el mar, los reflectores alumbrando la playa, no andaba nadie, pero identifico en la orilla a una “persona”, por tal razón llamo a mi mamá para que mire y ella al quedarse unos segundos observándolo se da cuenta que no era una persona ya que no se veía que tuviese ropa, ni bufanda, ni gorra, ni zapatillas (y como aclaré al principio, era una noche muy fría) por eso apagamos las luces del departamento, nos asomamos al balcón y se veía más claro. Era una figura de aprox. 1.60 creo yo, estatura normal, muy difuso, la parte inferior del cuerpo casi no se veía , pero lo que sí se notaba claramente era que iba en el aire, como si fuese flotando, siguió así unos 100 metros hasta llegar a una plataforma con pilotes de madera que en verano funciona como bar de venta de licuados, allí detuvo su marcha, estuvo unos pocos segundos y siguió su andar 150 metros más, aunque cada vez se notaba menos su figura, se iba haciendo más difuso, hasta que finalmente desapareció por completo.
La verdad que es la primera vez que veo algo así, quedé anodadada, por eso todas las noches miro por el balcón esperando volver a ver algo así”.

Y aquí están los testimonios directos de las protagonistas de esta extraña observación. Plena costa necochense, noche muy fría, nadie alrededor. Preguntado sobre luces cercanas en la orilla del mar o en otro lugar me respondieron ambas que no había luces extrañas como en el caso anterior. Sí vieron nítidamente esta extraña figura Humanoide que flotaba nítidamente al caminar. Estaba en el aire. En momentos parecía que se esfumaba ya que había partes del cuerpo que no se veía. Aparentemente talla normal. ¿Se trataría del mismo ser observado dos días atrás por Ramiro Z. y Cristian B.? ¿Qué buscaba en la orilla del mar y en su caminata por la costa? ¿Dónde se dirigió finalmente?


A MODO DE CONCLUSIÓN:


Necochea no es ajena a las observaciones OVNI y presencias de sus tripulantes. Personalmente he investigado decenas de casos con múltiples testigos de diversa índole social y cultural, hallando aquí verdaderos casos de encuentros OVNI como así también la presencia de sus tripulantes, a modo de ejemplo puedo citar algunos principales sucesos, como el famoso incidente al que denominé “Caso Amelia, Contacto en Necochea –Arg-“ sucedido el pasado 4 de Febrero de 1988 con la visualización de dos seres humanoides, años atrás el 31 de agosto de 1978 la observación de extrañas figuras amorfas, caso al que denominé: “Caso Estancia La Dulce (Necochea-Arg), Encuentro OVNI con presencia de Entidades Amorfas”, y ahora más recientemente la extraña fotografía obtenida el pasado mes de Noviembre de 2013 en la playa misma de Necochea mostrando la figura de un Humanoide de gran altura, fotografía que dio la vuelta al mundo por diversos medios informativos y ufológicos. Caso que titulé: “El Humanoide de las playas de Necochea –Arg-“. También han dejado la impronta de sus huellas en diversos casos de aterrizajes, a modo de ejemplo puedo citar los sucesos del Aeroclub Gral. Necochea del 9 de Noviembre de 1968, las huellas halladas el pasado mes de Febrero de 1988 en una casa en el propio Parque Miguel Lillo de Necochea, los seis círculos descubiertos el jueves 11 de Febrero de 1988 en los predios que tiene la Sociedad Rural de Necochea, caso al que denominé: “Extrañas Huellas en Necochea –Arg-“, y finalmente otra huella hallada el pasado 24 de Diciembre de 2013 en las cercanías de un campo en Necochea, investigación al que llamé: “Extraña Huella hallada en un campo cercano a Necochea –Arg-“ donde en el medio del sembradío de trigo se halló un gran círculo de 11 metros perfecto. Y los casos continúan y podría seguir enumerándolos, persecuciones OVNI como el famoso caso que denominé: “El Incidente de Necochea –Arg-, Análisis de un Contacto” ocurrido en agosto de 1962, micro oleadas OVNI acontecidas en 1978 durante el mes de agosto en esta región, y muchos sucesos más acontecidos en distintas épocas del año desde 1962 (rastreadas por mí e investigadas años después ya que para esa fecha aún no había nacido) hasta la fecha. Múltiples observaciones OVNI sobre la ciudad, sobre el mar, sobre el Río Quequén, sobre el Parque, sobre la vecina localidad de Quequén, fotografías, filmaciones de estos sucesos, encontrando así la más variedad de testigos como protagonistas de estos hechos.
Lo sucedido en estos casos del pasado mes de Mayo en las costas argentinas de Necochea se suman a esta casuística, rica e importante dentro de la ovnilogía mundial. Personalmente considero que estos hechos acontecieron tal y como lo relatan los protagonistas. Una extraña figura humanoide recorrió por motivos que ignoramos la costa necochense en horas de la noche del pasado mes de Mayo de 2014.


Investigación: Guillermo D. Giménez,
Necochea – Argentina –
E-mail: gdgneco@yahoo.com

Thursday, July 10, 2014

Lagos Encantados y Ciudades Perdidas




Lagos Encantados y Ciudades Perdidas
Por Scott Corrales, Arcana Mundi
© 2014


En su trabajo “Magical Powers, Mystical Beings and Haunted Waters” (1996), David Brakke, estudioso de la Facultad de Ciencias y Matemáticas de la Universidad de Towson (Maryland, EEUU), señala lo siguiente: “Aparte de sus numerosas cualidades positivas o restaurativas, el agua también tiene connotaciones de misterio e intriga. La superficie tranquila y vítrea de los lagos y estanques puede reflejar las manifestaciones fantasmales del mundo de los espíritus. El agua está vinculada a la muerte, donde el fondo insondable de los lagos o los mares, cuerpos sin fondo, representa la tierra de los muertos o el reino de los espíritus del otro mundo. Con esta amplia gama de significados no debe sorprendernos que los cuerpos de agua – los lagos en particular – atraen y repelen, fascinan y asustan. Aunque son partes íntimas del panorama, no entendemos los lagos en sí. Las propiedades esenciales de los lagos son ignoradas a menudo en las historias folclóricas o en la literatura.”
Basta con ver el aspecto que adquiere un cuerpo de agua con el cambio de condiciones atmosféricas – es decir, el espejo de agua sonriente bajo cielos despejados adquiere matices plomizos y carentes de vida bajo los cielos nublados, amedrentando a los que lo miran y tienen que ganarse la vida en sus aguas – como para darle la razón al largo planteamiento de Brakke que hemos elegido para comenzar este artículo.

Uno de estos extraños cuerpos de agua es el lago Issyk-Kul en Kirguistán. Con una superficie total de dos mil cuatrocientas millas cuadradas, el Issyk-Kul ocupa el segundo lugar entre los lagos de montaña más grandes del planeta, a una elevación de cinco mil doscientos pies, ye l primer lugar le corresponde al Titicaca en Bolivia. Alimentado por cientos de vertientes, el lago tiene la extraña propiedad de nunca congelarse, a pesar de los rigores del invierno en esas latitudes y elevaciones. El cuerpo de agua gozó de gran popularidad durante la época de la Unión Soviética como balneario – calidad que recuperado en décadas posteriores – y los visitantes puede deleitarse caminando sus costas, navegando sus aguas, o sencillamente contemplando las nevadas cimas de las sierras Teskey Ala y Kyungey Ala, formaciones orográficas conectadas a la cordillera Tian Shan. Pyotr Semyonov la describiría en su bitácora de viaje como “una preciosa aguamarina en la montura plateada de las nevadas serranías circundantes".

Crónica de una visita presencial

En el 2000, la viajera Claire Barnes tuvo la oportunidad de visitar el Issyk-Kul y su entorno y proporcionar una serie de impresiones de gran valor para los que no tenemos los medios para emprender dicho recorrido. “Las formaciones geológicas son espectaculares en algunos sitios – sobre todo entre los lagos del Dragón y Kzil. Los frescos budistas en Kizil y la caravanera de Tash Rabat fueron placeres anticipados, y hay que destacar el mausoleo de Ozgón, aunque Uzbekistán cuenta con mayor riqueza de monumento islámicos”.

La viajera agrega lo siguiente, y esto es lo que nos interesa: “Me sentí intrigada por la magnitud y el potencial de otros materiales arqueológicos, enormes sitios como Burana, devastada por Genghis Kan, y los extraordinarios restos de civilizaciones anteriores, mal explicadas, tal como el Hombre Dorado, los sitios sumergidos de Issyk-Kul, túmulos funerarios cuyos tesoros acabaron en Rusia y los petroglifos. […] El día miércoles 29 pude inspeccionar los restos visibles de algunas ciudades sumergidas visibles desde la orilla. Existe un departamento de arqueología kirguiz, pero aparentemente hace muy poco debido a la falta de ímpetu y de fondos, mientras que la colaboración con los extranjeros es tabú tras las malas experiencias con los buscadores de tesoros. Es una pena, porque el potencial es enorme.”

El que esto escribe se comunicó con Barnes para indagar sobre algunos de los particulares de su visita, particularmente el hecho de que la agencia RIA Novosti era la única fuente de muchas de estas narrativas sobre expediciones al Issyk-Kul. Esta fue su respuesta: “Estimado Scott, me temo que no puedo brindar datos corroborativos. Existen sitios arqueológicos fascinantes en la zona, pero no tengo idea sobre las investigaciones realizadas de manera sistemática ni de lo que haya escrito fidedignamente. Tengo entendido que de las numerosas excavaciones realizadas, los artefactos tangibles y los conocimientos adquiridos fueron repatriados a Rusia”.

Entre las brumas de la historia

Pero sus bondades turísticas, obviamente, no son lo que nos interesa aquí. Una leyenda muy parecida a la del rey Midas nos informa que el monarca de estas tierras tenía orejas puntiagudas como las de un asno, secreto conocido solamente por su barbero, que se desvivía por contar lo que sabía a alguien, pero temeroso de la cólera del rey. Decidió entonces gritar el secreto a viva voz al fondo de un pozo, pero olvidándose de taparlo. Las aguas subieron de la profundidad del pozo para anegar la superficie y eventualmente el país del rey Ossounes, formando el lago Issyk-Kul. Las aguas supuestamente ocultan cuatro ciudades olvidadas por el hombre.

O tal vez no tan olvidadas, ya que se dio a conocer en el 2008 que un grupo de estudiosos había descubierto “una civilización antigua” en el fondo del lago. Según Nikolai Lukashov, el consorcio internacional de investigadores había comprobado la existencia de una civilización cuyo desarrollo “era comparable con el de las culturas helénicas del Ponto Euxino (Mar Negro) y las costas mediterráneas de Egipto”.

Los investigadores afirmaron haber localizado “asentamientos de importancia” correspondientes a una cultura desconocida. Entre los estudiosos se mencionan los nombres de Vladimir Ploskikh, Svetlana Lukashova y el autor del artículo, con certificaciones impecables como buceadores, ya que la arqueología subacuática lo exigía. “Los buzos se sumergieron en el lago numerosas veces para estudiar su fondo.”

Grande fue la sorpresa de los participantes en la investigación cuando descubrieron los restos de una gran ciudad de más de quinientos metros de contorno y grandes murallas a profundidades que oscilaban entre los siete y doce metros. “Era una metrópolis para su época,” escribe Lukashov, “y también encontramos túmulos funerarios escitas, erosionados por los siglos, con numerosos artefacto de bronce en buen estado de conservación: hachas de batalla, puntas de flecha, dagas, objetos descartados por los herreros y una barra de oro de facetas múltiples, la moneda de curso legal de aquel entonces”. Se hace mención de un caldero ritual, hecho de bronce, cuya elaboración sugiere una metalurgia que solo se obtiene mediante el “uso de gases inertes”, algo más allá de la sofisticación de una cultura de aquella época, que también se manifiesta en los espejos y armas de bronce hallados en el lago.

El autor hace un paréntesis sumamente interesante, mencionando que los exploradores rusos Dmitry Przevalsky y Pyotr Semenov-Tian-Shansky habían lanzado sus expediciones asiáticas desde las costas del Issyk-Kul. Los rusos había visitado Venecia a mediados del siglo XIX para consultar el Atlas Catalán de 1375 de Cresques Abraham, uno de los mapas medievales más importantes, en el que descubrieron un dato fascinante. El lago aparentemente aparecía en el mapa con la siguiente leyenda: “El punto se denomina Isicoll. Aquí existe un monasterio de los hermanos armenios, que supuestamente contiene los restos del apóstol y evangelista San Mateo”.



Los exploradores se dieron a una búsqueda infructuosa del monasterio olvidado, y Lukashov conjetura que “habría acabado sumergido en las aguas del lago”, que parece estar sujeto a cambios bruscos en su nivel de agua a consecuencia de terremotos y diluvios provenientes de los lagos a alturas superiores (refiriéndose tal vez al Kapshagay y al Sorbulak, o los lagos Kolsaiskie que ahora forman parte de un parque natural). “Las aguas retroceden al paso del tiempo, y la gente vuelve a ocupar sus costas, a la merced de otras inundaciones que se producirán dentro quinientos o setecientos años”.

En el 2004, la Big News Network (www.bignewsnetwork.com) anunciaba otra expedición conjunta de Rusia y Kirguistán a las aguas del Issyk-Kul encabezada por Vladimir Poloskih, haciendo mención de una isla desaparecida en el lago que en algún momento fue utilizada por el conquistador Timur para ocultar su tesoro y rehenes. Los vecinos de las comunidades circundantes habían bautizado la isla desconocida con el mote de “Atlántida” en honor al desparecido continente descrito por Platón en sus obras.



Ya correspondan a el legendario Ossunes o al más que histórico Timur, las ruinas supuestamente cubiertas por las aguas del Issyk-Kul no serían las únicas en Asia. La agencia de prensa Xinhua anunció el lanzamiento de la primera expedición de arqueología submarina china a las profundidades del lago Fuxian en la provincia de Yunnan. Se cree que la ciudad sumergida corresponde a la época de la dinastía Han. La república de Turquía también cuenta con ciudades anegadas, como la populosa Zeugma de la era helenística, ciudad fronteriza de los romanos finalmente abandonada tras el ataque parto del 252 d.c., cedida a las aguas tras la construcción de un embalse en el año 2000.

Wednesday, July 02, 2014

Bigfoot: Ahora Más Que Nunca



BIGFOOT: AHORA MAS QUE NUNCA
Por Scott Corrales
© 2014


Seamos escépticos. La existencia de una criatura homínida en los bosques y pantanos de América del Norte es totalmente imposible: Ningún mamífero terrestre cuya estatura – según anécdotas – oscila entre 3 y 4 metros puede pasar desapercibido en una región del mundo que, a pesar de estar escasamente poblada, recibe cobertura masiva de medios electrónicos las veinticuatro horas al día. La ausencia de los recursos alimenticios que necesitaría semejante criatura se notaría enseguida, ya fuese vegetariana o carnívora. Basta con visitar YouTube para ver la cantidad de fraudes realizados por cazadores y gente de campo deseosos de lucrarse del tema, o conseguir su propio programa de televisión o radio. De paso, cualquier bachiller en antropología levantaría la mano para informarnos – lleno de razón y sapiencia – que los registros geológicos no contienen señal alguna de la existencia de superhomínidos, a pesar de haber confirmado la existencia de grandes mamíferos carnívoros durante el Pleistoceno, como el temido oso de cara plana. Otro argumento contra la existencia de estos seres es la ausencia total de huesos en los bosques, llevando a los escépticos de lenguas más filosas a sugerir que "los huesos del Bigfoot se hacen polvo por arte de magia", citando la falta de lógica en suponer que somos capaces de hallar las osamentas de criaturas que murieron hace millones de años, pero no las de una gigante contemporáneo. El enorme gigantopiteco pudo haber cruzado el puente de Beringia junto a tribus humanas, pero eso queda en un gran veremos. Así que, nada de Sasquatch, ni de Bigfoot, ni seres de ningún otro nombre o descripción.

Pero surge una interrogante. ¿Qué debemos hacer con todos los informes recibidos desde el siglo XIX sobre la presencia de estos seres en los bosques canadienses y estadounidenses? Si el 99.9 por ciento de este material es fraudulento – incluyendo vídeos de seres monstruosos, grabaciones de terribles alaridos en los bosques y en zonas no tan boscosas del país, informes presentados ante la fe de notarios y artículos en revistas de distintas clases – aun nos quedaría una fracción que catalogaríamos como “casos inexplicados o de naturaleza incierta”.

Seamos crédulos. Desde hace dos siglos, cuando exploradores al servicio de los virreyes de la Nueva España dejaron constancia escrita de la creencia en estos seres, la existencia de grandes homínidos peludos en el continente ha representado un factor inquietante.

No sé qué decir de un matlog habitante de la Serranía de quienes todos tienen un temor imponderable”, escribe el naturalista José́ Mariano Moziño Suárez de Figueroa en un lejano 1792. “Figúranle un cuerpo muy monstruoso, poblado todo de rígidas cerdas negras, la cabeza semejante a la humana pero con los colmillos más grandes, agudos y fuertes que los del oso, larguísimos los brazos, y los dedos de pies y manos armados de largos y encorvadas uñas. Sus gritos solos, dicen ellos, derriban por tierra a quien los escucha, y que hace mil pedazos al desdichado cuerpo sobre el que descarga alguna manotada. Presumo que la historia del matlog tenga el mismo fundamento que la de la creación del hombre que acabo de referir, o que desde una época antiquísima haya recibido la tribu de que deben estos naturales su origen a algunas noticias de la existencia de Demonios [...]

Cincuenta años después, el ilustrador Paul Kane, entre los primeros europeos en avistar el volcán Mount St. Helens, escribe en su diario que los nativos sienten temor por las criaturas que viven en las cercanías de la gran formación geológica. “Cuando llegamos a la desembocadura del rio Kattlepoutal, veintiséis millas al sur de Vancouver, me detuve para hacer un boceto del St. Helens, tal vez cuarenta millas de distancia de nosotros. Esta montaña jamás ha sido visitada por blancos ni indios, y estos últimos afirman que está habitada por una raza de seres de una especie totalmente distinta, caníbales que les inspiran gran pavor…estas supersticiones provienen de las declaraciones de un hombre que – según ellos – visitó la montaña con un amigo pero logró evitar la suerte de su compañero, quien acabó siendo devorado por los “skookums” o “genios malvados”. Ofrecí una bonita suma de dinero a cualquier nativo que me acompañara en esa investigación, pero no encontré ninguno lo suficientemente tozudo como para visitar dicho lugar”.

Desde 1847, cuando Kane hizo dicho apunte en su libreta de campo, los avistamientos y testimonios sobre el sasquatch, skookum, see-ha-tik, Bigfoot o como se le quiera llamar han sido numerosos, alcanzando los miles e incluyendo testimonios de figuras prominentes como el presidente Teodoro Roosevelt, cuyo amor por la cacería y los grandes espacios abiertos del continente le llevaron a incluir una mención de los sasquatch en su libro Wilderness Hunter.

Olvidemos las brumas del pasado y volvamos al presente – firmes en la creencia de estos seres – utilizando como argumentos para respaldar su existencia el hecho de que el condado de Skamania en el estado de Oregón (EE.UU.) ha decretado multas de diez mil dólares y cinco años de cárcel a cualquier cazador que dispare contra un Bigfoot (Ordenanza Municipal 69-01 del 4 de abril de 1969): “POR LO TANTO, SEA RESUELTO que la muerte premeditada, voluntariosa y arbitraria de tal criatura se castigará con una multa que no sobrepasará los USD$10,000 y/o encarcelamiento en la cárcel del condado por un plazo que no excederá los 5 años”.

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos de América, responsable de crear los grandes proyectos hidrográficos de la nación, también se ha pronunciado sobre la existencia de estos seres: El Atlas Ambiental del Estado de Washington, en su edición de 1974, incluye al sasquatch como una especie existente en dicho estado, describiéndola como una criatura entre 2 y 4 metros de alto, con peso de hasta 500 kilogramos y pies que miden hasta 60 centímetros de largo. Esta mención oficial del homínido de los bosques es esgrimida por muchos que desean extender protección oficial a la especie, a pesar de no tener pruebas físicas de su existencia. Algunos temen que el decreto de protección al Bigfoot representaría un desastre para la industria maderera estadounidense, que goza de considerable importancia no sólo en el noroeste del país.


El debate sobre la existencia o inexistencia de estos seres no toma en cuenta las creencias religiosas de muchas tribus nativoamericanas que sencillamente se niegan a visitar ciertas regiones boscosas por ser “propias de la gente del bosque” – los homínidos bautizados con distintos nombres según la tribu en cuestión: Yi' dyi'tay para los Tillamuk, Sasahevas para los Salish, Seatco para los Yakama, Tsonaqua para los Kwakwaka'wakw, Oh-Mah para los Hoopa....una letanía de nombres que vienen a significar los mismo, hombres salvajes del bosque. Algunas tradiciones nativas apuntan a la existencia de Bigfoot como un espíritu protector de las florestas – algo así como los ents de El Señor de los Anillos - mientras que otras lo consideran un temido caníbal contra el cual lucharon las tribus en la antigüedad.

Desde la década de los ’70 se comenzaron a recibir casos de la presencia de estos seres peludos lejos de los bosques y en los desiertos y pantanos del país, con un considerable número de casos tomando lugar en los suburbios de las grandes ciudades del país, llevando algunos a pensar que se producía un desplazamiento de estos seres debido a la contaminación del medio ambiente u otros factores. Algunos de estos incidentes resultaron ser sorprendentes, como veremos a continuación.

Casos alucinantes

El 15 de junio de 1977 era un día de primavera normal al norte de la populosa ciudad de Pittsburgh, Pennsylvania (EEUU) y la noche se tornaba calurosa. El propietario de una casa en el suburbio de Allison Park bajaba a la cocina a tomarse un vaso de agua. Mirando por la ventana sobre el lavadero, notó que la luz sobre su piscina - activada por movimiento - estaba encendida. Al fijarse bien, el corazón le dio un vuelco: una descomunal criatura peluda estaba arrodillada delante de la fuente de agua, tomando sorbos de agua con la mano. Incapaz de moverse por el temor que le infundía el extraño ser, el hombre no pudo hacer más que ver como la criatura asumía una postura vertical, iluminada plenamente por el poste de luz. Estaba cubierta de pelambre negro y largo, alejándose sin más de la piscina a la vez que emitía extraños gruñidos y chillidos, rompiendo las ramas de los árboles para abrirse paso.

Este sería uno de los casos más impresionantes de la oleada de grandes homínidos extraños que se dejaron ver entre 1973 y 1979 en el oeste del estado de Pennsylvania, representando una fuente de preocupación para las agencias del orden público, que no dudaron en pedir ayuda a los investigadores civiles del fenómeno – algo que casi seguramente no sucedería en nuestros tiempos – para lidiar con los casos. El Westmoreland County UFO Research Group, dirigido por Stan Gordon, recopiló casos que van desde simples encuentros con seres peludos que cruzaban carreteras o que robaban manzanas de los huertos a singulars encuentros como el de Westmoreland County, con la presencia de dos seres peludos (¿adulto y joven?) y extrañas luces que fueron asociadas con el fenómeno ovni.
Es muy posible que esta oleada haya sido dado luz a una de las teorías sobre el origen de Bigfoot que ha causado más resentimiento entre los interesados en el fenómeno: la posible asociación entre las criaturas y los OVNI, ya sea como mascota, experimento o pasajero a bordo de estas naves u objetos. Hace cuarenta años había mayor aceptación de teorías heterodoxas, y en la actualidad solo se permite ser partidario de la existencia del “supermono” Bigfoot o negar su existencia. Me permito una anécdota: en el 2002 un investigador del tema me invitó a tomar parte en la conferencia anual sobre los Bigfoot celebrada en Quakertown, Ohio. Al advertirle que mi opinión sobre el tema rayaba en lo paranormal, el investigador soltó una carcajada, respondiendo: “Será mejor que no vengas entonces, porque te arrojarán latas de cerveza, y no todas ellas vacías”.

Stan Gordon recuerda lo siguiente sobre aquella lejana época. “Las narraciones sobre Bigfoot representaron una noticia importante en los medios, sobre todo en las comunidades en las que supuestamente tomaban lugar los avistamientos. El Latrobe Bulletin, el Irwin Standard-Observer y el Jeannette News Dispatch figuraron entre los medios locales que informaron sobre los sucesos a la par que sucedían […]. Mientras que algunas personas daban parte sobre avistamientos recientes de las criaturas, otros afirmaban haber visto estas bestias peludas en años anteriores. Otras personas se ofrecían para tomar parte en la búsqueda de los animales misteriosos, y otras dejaban entrever que estaban muy asustadas. Las líneas telefónicas y la radio de dos vías en mi hogar estaban activas de día y de noche. Las transmisiones de la policía también abordaban incidentes relacionados con posibles avistamientos de estos seres”. (Gordon, Stan. Silent Invasion: The Pennsylvania UFO-Bigfoot Casebook, p.83)

Sasquatch y sus parientes, relegados a los bosques de la costa del Pacífico, se manifestaban en todas partes del país. Uno de los mejores libros escritos jamás sobre estos seres es el del investigador Peter Guttilla (The Bigfoot Files) que aborda un caso estremecedor en las cálidas noches californianas.


El investigador dedica uno de los capítulos de su libro a lo que denominaremos “el caso Baddour” por el nombre del psiquiatra californiano cuyas experiencias fueron la base de las experiencias. Guttilla afirma que el psiquiatra, a pesar de seguir activo en 1992, se negaba a ser entrevistado por los investigadores del fenómeno sobre los incidentes que tomaron lugar en 1971 alrededor de su casa en Alpine, una comunidad cercana a San Diego, descrita por Guttilla como “poco poblada, empinada, seca y llena de matorrales. El psiquiatra prometió que escribiría un libro que cambiaría la forma de pensar de la humanidad acerca de los “zoobies” - nombre que le daba a las extrañas criaturas que acechaban su hogar en la desértica región.

El investigador transcribe una grabación que le fuera enviada por Matt Moneymaker, director del grupo BFRO (Bigfoot Research Organization) y uno de los protagonistas del programa de televisión “Finding Bigfoot” en el canal Animal Planet, propiedad de Discovery Channel. Surge de la cinta que la policía local había detenido al doctor Baddour por portar un revólver singular – una .44 magnum con cañón de 6 pulgadas, popularizado por el personaje Harry el sucio interpretado por Clint Eastwood. El especialista afirmó que semejante arma era necesaria para defender a su familia contra los “zoobies” que irrumpían en el patio de su casa y cuyas estaturas oscilaban entre 1.50 m y 2.4 metros, y representaban una fuente de preocupación para la familia, que consistía del médico, su esposa, y dos hijos.

Uno de los detalles más importantes que contiene la grabación – a mi juicio – consiste en la advertencia que le hiciera al doctor Baddour el propietario original de la casa en la apacible y apartada comunidad de Alpine: no se le ocurra cambiar las bombillas. Fue entonces que Baddour descubrió que todas las bombillas en la casa – sus recámaras, baños y áreas públicas – eran de color amarillo y del tipo empleado en los hogares estadounidenses para espantar insectos. El propietario insistió con vehemencia que no debería tratar de cambiar las bombillas, sino acostumbrarse al color amarillo. Haciendo caso omiso del consejo, Baddour se enteró demasiado tarde que el extraño color tenía la propiedad de ahuyentar a los “zoobies”.

La familia tuvo que enfrentar otros cambios con su nuevo hogar, entre ellos prescindir de salir de noche, ya que las criaturas merodeaban los matorrales, dejando extrañas pisadas de cuatro dedos que fueron fotografiadas por la policía local.

Teorías para todos los gustos

Las teorías sobre el origen y la naturaleza de esta enigmática criatura son tan numerosas como las que se han propuesto para el fenómeno OVNI. De hecho, existen varios puntos de contacto entre la investigación de Bigfoot y la ovnilogía, como la importancia que ocupa la película Patterson-Gimlin (el famoso rodaje que muestra a la criatura - hoy denominada "Patty" - en movimiento) en comparación con la reverencia que se da al caso Roswell en el mundo del platillismo.

(1) Bigfoot como críptido de carne y hueso. La teoría respaldada por el grueso de los entusiastas e investigadores del fenómeno apunta que la criatura tiene una presencia física real apoyada por las huellas, pelos y fuentes de ADN que se han recopilado con el paso de las décadas. Los científicos que investigan esta posibilidad consideran que el Gigantopithecus blacki, el Paranthropus u H. Heidelbergensis son posibles candidatos para su origen.
(2) Criaturas de la tierra hueca. Durante algún tiempo se barajó la posibilidad de que los Bigfoot, con sus ojos fosforescentes, tenían su origen en cuevas y túneles bajo la tierra, creencia propia de tribus del suroeste americano, como los hopi y los navajo.
(3) Seres del Tiempo y del Espacio. Tomando prestado el título de la obra de John Keel, esta posibilidad sugiere que el origen no solo de Bigfoot, sino de otros seres "fuera de lugar" como el hombre polilla, el chupacabras y muchos otros se encuentra en dimensiones paralelas u otros niveles de existencia, accediendo a nuestra realidad de manera deliberada o accidental. Esta teoría desagrada tan fuertemente a los creyentes en el Bigfoot como "supermono" como la hipótesis interdimensional de los OVNI molesta a los adeptos de la ETH. Sin embargo, científicos como Colm Kelleher participaron en iniciativas como la del "rancho Skinwalker" del estado de Utah, cuyos resultados arrojaron la posibilidad de que seres parecidos a Bigfoot entraban a nuestra realidad a través de un túnel de luz.
(4) Teoría del poltergeist planetario. Bigfoot representa una alucinación creada por el "spiritus mundi" o Gaia en momentos que el planeta atraviesa situaciones de peligro (guerras, terremotos, etc.)
(5) Magia negra. Bigfoot y seres afines son el resultado de hechizos y rituales realizados por practicantes de la magia negra en distintas partes del mundo -- chamanes nativoamericanos y siberianos, brujos africanos y los sacerdotes "bon" del Tibet. Esto nos hace recordar la criatura simiesca que apareció durante una sesión espírita en Europa durante la década de los ’30, cuyo olor llenó la sala.
(6) Experimentos genéticos. El mundo heterodoxo, cada vez más controlado por los creyentes en grandes conspiraciones mundiales, aporta la creencia de que Bigfoot y otros seres parecidos pueden ser víctimas de experimentos secretos diseñados para crear supersoldados. Dado el estado avanzado de la experimentación genética, esta teoría puede tener mayor peso que las demás. (Ver:"Cuéntame una de mutantes: Experimentos anómalos en EE.UU." - http://arcanamundiblog.blogspot.com/2007/05/cuentame-una-de-mutantes-experimentos.html)
(7) Polizones de los OVNI. Si somos visitados por platillos voladores de distintas partes del universo, ¿serán estas criaturas polizones o "ratas" que infestan el interior de estas inmaculadas naves? La conexión entre la ETH y Bigfoot ha sido investigada en el pasado por autores como B. Ann Slate, Peter Gutilla y otros.

En fechas recientes se han agregado otras hipótesis que en realidad pueden considerarse como subcategorías de las anteriores. Una de ellas une a los Bigfoot con los “nefilim” bíblicos, apoyándose mayormente en el aspecto físico de Esau, que nació cubierto de vello (Genesis 25:25), aunque la vertiente religiosa también opta por Caín – hijo de Adan y Eva – como el primero de estos seres monstruosos “condenados a vagar por la tierra” y que la marca de Caín es el denso vello que caracteriza a los escurridizos Bigfoot. Habría que incluir en esta posibilidad el vínculo que hacen los investigadores religiosos con los “gigantes que ocupaban la tierra de Canaán” a la llegada de los hebreos, refiriéndose concretamente a los temidos “anakim” que moraban en las cercanías de la actual Hebrón. Los gigantes, a pesar del temor que causaban entre los hebreos, fueron finalmente exterminados por Josué (15:14) y reducidos a las ciudades filisteas de Gaza y Gath, cuna del guerrero Goliat que sería vencido por el futuro rey David.

Una de las hipótesis más inquietantes proviene del libro Bigfoot de B. Ann Slate y Alan Berry (famoso por ser el primero en mencionar las “grabaciones de la Sierra” que en la actualidad se consideran como un diálogo entre seres no humanos): que estos seres peludos representan la materia prima de la cual el creador universal crearía una nueva especie para sustituir a los humanos después de nuestro autoexterminio con armas nucleares o catástrofes climáticas.

Un caleidoscopio de fraudes

De todas las creencias heterodoxas, el interés por los sasquatch, yeti, Bigfoot o como se les quiera llamar ha suscitado la mayor cantidad de fraudes – aún más que el fenómeno ovni. Basta con abrir cualquier libro sobre el tema para encontrarnos con “Jacko”, supuestamente un gorila atrapado en 1884 por un cazador a lo largo del rio Fraser en Colombia Británica. Dada la ausencia de gorilas en el nuevo mundo, el enigmático ser descrito como “humano en todos los aspectos salvo por uno – el lustroso pelambre que cubre todo su cuerpo” fue considerado por los expertos en el tema como un Bigfoot juvenil. Investigadores como John Green y Sabrina Sanderson (esposa del fallecido Ivan T. Sanderson) tildaron la historia de fraude en 1975 en la revista Pursuit.

En el 2005, los partidarios de Bigfoot como criatura de carne y hueso vitorearon a Tom Biscardi, comerciante y director de la empresa Searching for Bigfoot, Inc. por haber anunciado la posible captura de un Bigfoot en la población de Happy Camp, California (lugar mencionado con relación al fenomeno ovni en el libro Confrontaciones de Jacques Vallee). Un mes más tarde, Biscardi saldría al aire en el programa Coast to Coast AM - presentado por George Noory - para hablar de nuevo sobre el hallazgo, aunque las siguientes palabras pronunciadas por el comerciante restaron cierto brillo al asunto: el Bigfoot capturado sería visible al público gracias a un evento de pago por cable TV. Se anunciaría posteriormente que el evento sería cancelado, ya que "no existía ningún Bigfoot en cautiverio".

Tres años después, Rick Dyer y Matthew Whitton causaron sensación al afirmar que habían descubierto el cadáver de un Bigfoot en los bosques del norte del estado de Georgia, atrayendo la atención de las grandes cadenas noticiosas domésticas e internacionales. Poco después, los "cazadores" concertaron una rueda de prensa para mostrar el supuesto cadáver en un congelador. Al licuarse el hielo, resultó ser que la criatura no era más que un disfraz hecho de caucho. Dyer y Whitton confesarían haber tratado de cometer un fraude.

“El resultado de tanto bombo y platillo era de esperarse – una rueda de prensa que recibió atención en el ámbito nacional e internacional con la consiguiente sorna por parte de los comentaristas, que enseguida hablaron de “noticias de verano” (junebugs, en inglés) y con mucha razón.

“Whitton y Dyer se limitaron a relatar lo que estaba escrito en el comunicado que reproducimos en su integridad. El cadáver brillaba por su ausencia, y la única foto nueva consistía en un acercamiento de la boca del supuesto ser, algo que "refutaría sin lugar a dudas" de que se trataba de una careta. Los miembros de la prensa que se personaron para escuchar el aspecto científico de la cuestión -- las pruebas de ADN -- quedaron igualmente defraudados. Una de las pruebas fue inconclusa mientras que otra mostraba claras señales de ser ADN humano. La tercera y última prueba acabó correspondiendo a una zarigüeya (oposum), resultado defendido por los farsantes como evidencia nítida de que "el piegrande había consumido dicho roedor".

“El profesor Jeff Meldrum, catedrático en biología de la universidad de Idaho State, manifestó sus dudas sobre las fotos, afirmando diplomáticamente que "Lo que sale como Bigfoot en una foto no parece ser natural".

“Los días posteriores a la rueda de prensa resultaron en más burlas no solo a los farsantes, que se eran merecedores inequívocos que tal mofa, sino a cualquiera que manifestara su creencia o al menos interés en la existencia de estos seres. Whitton perdió su trabajo como alguacil – otra noticia que trascendió a los medios. Biscardi amenazaba a terceros con pleitos ante varios tribunales a la vez que Whitton y Dyer eran demandados por haber aceptado cincuenta mil dólares por haber relatado su rocambolesca experiencia con el Bigfoot – un triste disfraz de caucho y felpa que yacía, sin pena ni gloria, en una nevera.”

De monstruo a héroe cultural

Sería muy posible escribir una tesis doctoral sobre el efecto que ha tenido la presencia de Bigfoot en el imaginario popular, y es muy seguro que ya se hayan escrito varias, de hecho. Una figura de calidades aterradoras - aspecto físico imponente, voz que proyecta sus bramidos de un valle a otro, sembrando pánico entre las criaturas del bosque, un olor hediondo que anuncia su presencia mucho antes de que nadie lo vea – difícilmente puede colocarse en el mismo pedestal que Guillermo Tell, por ejemplo. Pero Bigfoot lo ha logrado, sobre todo en últimas décadas, gracias a largometrajes como Harry and the Hendersons (1987) y su serie de televisión (1991) que lo presentan como un antropoide torpe y simpático, prisionero de sus circunstancias, acechado por cazadores desquiciados que – según entendidos – reflejan personajes del mundillo “bigfootero”. Otros investigadores y testigos de la criatura consideran que esta proyección bondadosa puede ser peligrosa, y así lo han manifestado en distintos programas de radio.

Una representación más fiel, según estos investigadores, sería la representación de Bigfoot que aparece en los anuncios publicitarios para la cecina de res (beef jerky, en inglés) de la marca Jack’s Links. La campaña publicitaria denominada “Messin’ with Sasquatch” presenta jóvenes excursionistas que juegan bromas pesadas con el hirsuto personaje, resultando en arranques de cólera por parte de este y un desenlace funesto para los bromistas. La agencia Carmichael Lynch, responsable de los spots publicitarios, ha conseguido colocar a su cliente en el primer lugar de ventas en el mercado para dicho producto, de paso robusteciendo la presencia de Bigfoot ante el público televidente.


Por otro lado – y la realidad no podía ser otra en el siglo XXI – el gigante de los bosques se ha establecido en el mercado de la pornografía. La escritora Virginia Wade supuestamente ha ganado treinta mil dólares al mes con las ventas de sus novelas eróticas sobre Bigfoot. Aunque objetivo principal era escribir novelas sentimentales, su novela Cum for Bigfoot (2012) tuvo 100,000 descargas en Amazon.com. “Me siento avergonzada,” afirmó la autora en un artículo para la revista Penthouse. “Jamás pensé que me llegaran a conocer como la reina del sexo con monstruos”. El cine no se queda atrás: Sweet Prudence and The Erotic Adventure of Bigfoot se perfila como “una graciosa película que combina la ciencia ficción, la comedia y lo érotico” en un campo nudista. Con 90 minutos de duración, el proyecto se jacta de haber ganado un premio en el Festival CineKink de Nueva York.


Bigfoot ha prestado su nombre a toda suerte de productos que van desde caravanas de grandes dimensiones a bolas de golf y ambientalizadores. La lista es interminable.

Sunday, June 15, 2014

¿Existe un mar interior bajo nuestros continentes?




¿Será real el mar interior de nuestro planeta?

"Sí. El mar de Lidenbrock, y creo que ningún otro navegante me disputará el honor de haberlo descubierto y el derecho a bautizarlo con mi propio nombre."
-- Profesor Oliver Lidenbrock, "Viaje al Centro de la Tierra" de Julio Verne.

Los estudiosos de la posibilidad de la "tierra hueca" estarán de plácemes con una noticia aparecida en el New Scientist sobre la posible existencia de un mar debajo de la masa continental de América del Norte.

El informe sugiere la existencia de un "océano oculto cerca del manto terrestre" a 400 millas debajo de América del Norte. Este enorme depósito oculto, encerrado en un mineral azul y cristalino llamado ringwoodite, podría contener tres veces la cantidad de agua que existe en todos los océanos superficiales de nuestro mundo.

El artículo de New Scientist sugiere que el descubrimiento puede contribuir a explicar el origen del suministro de agua de nuestro mundo, y la forma en que los movimientos telúricos afectan la corteza terrestre.

La cita textual del geofísico Steven Jacobsen es la siguiente: "Los procesos geológicos en la superficie de la tierra, tales como los terremotos o volcanes en erupción, son la expresión de lo que sucede dentro de la Tierra y que no podemos ver. Creo que finalmente presenciamos la evidencia para un ciclo de agua para el planeta entero, que puede contribuir a explicar la gran cantidad de líquido en la superficie de nuestro mundo habitable. Los científicos han pasado décadas buscando esta agua profunda y ausente".

El trabajo que detalla el hallazgo apareció en la revista Science el 13 de junio del 2014.

Thursday, May 15, 2014

John Keel: Roswell, Aztec y los Cohetes de Goddard



Roswell, Aztec y los Cohetes de Goddard
Por John A. Keel © 1991
(Condensado de la revista FATE, enero de 1991)

Me interesé por los OVNI en 1944 y me puse a coleccionar recortes e informes de Nuevo México cuando comenzaron a ocurrir ahí a fines de los ’40. He contemplado con humor la forma en que el asunto de Roswell resucita cada cuantos años. La narración mejora con el paso de los años y se multiplican los testigos. Supongo que para 1999 habrá miles de testigos de lo que sucedió en Roswell en aquella lejana época. Aquí en las páginas de FATE hemos visto el numero aumentar desde los 92 de [Stanton] Friedman a los 170 de [Kevin] Randle.

Sobre Aztec. Entre 1920 y 1930, el Dr. Robert Goddard pasó algunos veranos cerca de Aztec, Nuevo México, que en aquel entonces era una zona remota y poco poblada (hoy es el Parque Nacional Aztec). Fue ahí que construyó y puso a prueba sus primeros cohetes, financiados por Sol Guggenheim, Charles Lindbergh, etc. Los ganaderos locales se quedaron atónitos al ver sus extrañas máquinas caer del cielo, y gente vestida de manera estrafalaria que se acercaba en viejos camiones a recoger los escombros. Con el paso del tiempo, se fue desarrollando una especie de folklore en torno a las actividades del Dr. Goddard.


Cuando el fenómeno de los platillos voladores comenzó a fines de los ’40, acabó absorbido por el folklore de Goddard (o viceversa) y las alocadas narraciones sobre platívolos estrellados, los cadáveres de hombrecitos verdes, etc.se filtraron hasta llegar a Frank Scully. El periodista dependió de dos informantes clave – un importante petrolero y un supuesto científico – que fueron mejores testigos que los localizados por el capitán Randle 43 años más tarde. Sin embargo, ambos hombres resultaron no ser de fiar. A la gente de Nuevo México les encanta su folklore, y las historias pasan de una generación a otra. Las narraciones de Scully acabaron mezcladas con los logros de Goddard, y no es de sorprender que los globos Fugo hayan acabado como parte de todo esto también. A mediados de los ’60, le propuse un artículo jocoso a la revista Playboy sobre las leyendas de Aztec / Scully y los episodios en la cercana Farmington, NM (estos últimos siendo los eventos OVNI más importantes de la década de los ’40). Con este fin, me puse en contacto telefónico con periodistas y testigos en la zona de Nuevo Mexico, incluyendo llamadas a gente en Roswell. Si el Sr. Randle coteja con sus 170 testigos, tal vez descubra que algunos podrán recordar haber hablado con un periodista de Nueva York en los ’60. Desafortunadamente para mí, se desataría la gran oleada de marzo de 1966 y Playboy me pediría escribir un artículo sobre el mundillo OVNI en general. En ese punto comenzaron mis investigaciones más profundas sobre el tema.

Desde que los primeros relatos del “choque” de Roswell en 1947 pasaron a formar parte de la mitología OVNI, hordas de defensores de los OVNI han pasado por Nuevo México, la mayoría de ellos deteniéndose en Roswell para irrumpir en las oficinas del periódico y molestar a los lugareños solicitando confirmación de los hechos. Esto aún sucede. Muchos han realizado peregrinajes de tipo religioso a ese inhóspito lugar, entre ellos Kevin Randle. Es como visitar el Grassy Knoll en Dallas buscando cartuchos gastados 22 años tras el asesinato de Kennedy.
La mayoría de los estudiosos objetivos de los OVNI reconocieron hace años que los testimonios en estos asuntos son poco adecuados. En los ’60, un grupo de testigos en Nueva Jersey tuvo un avistamiento notable que pude investigar con sumo cuidado. Hoy, casi 25 años después, uno de los principales testigos sigue escribiendo a las revistas OVNI y me doy cuenta que su testimonio ha cambiado considerablemente con los años. Esto se debe a que ha sido entrevistado innumerables veces por entusiastas de los OVNI y ha recibido una exposición considerable a la literatura. El proceso es insidioso y a veces imperceptible cuando sucede. En el caso de Nueva Jersey, el testimonio ya no resulta valido porque elimina todos los detalles verdaderamente importantes del incidente original.

Podemos suponer que fundamentalmente todos los detalles del descubrimiento de los escombros de Roswell se han perdido, distorsionado por la contaminación de los testigos y la leyenda local. El papel de arroz de color pardo ha pasado a convertirse en “pergamino” (en la misma forma en que el “cabello de ángel” que llovió sobre Fátima se transmutó en “pétalos de rosa” en los escritos religiosos). Se espera que creamos que una persona racional – ya sea un ganadero o un militar – deliberadamente martillaría o quemaría una muestra considerada única, y terriblemente importante. Puesto que todos los testigos clave han muerto – quedan algunos pocos – no hay forma de reabrir el caso Roswell sin evidencia física nueva.

Partidarios de los OVNI, como Tim Beckley, han catalogado más de 150 casos de “platívolos estrellados”. Desafortunadamente, muchos investigadores han hallado que el grueso de estos tuvieron su origen en las páginas de periodiquillos de supermercado o sus equivalentes extranjeros. Otros se basaron en noticias de prensa malinterpretadas y fraudes descarados. Después de 43 años, no se ha verificado ni una sola narración sobre platillos estrellados, y eso no se debe a ocultamiento por parte del gobierno (de hecho, algunos entusiastas OVNI censuran y ocultan más material que nadie), sino por el hecho obvio de que los OVNIS no son estrellables. Caso tras caso, cuando los testigos afirman haber visto algo que se choca en sus traspatios o en un lago cercano o lo que sea, pasaron días, o hasta semanas, para que las autoridades militares se personaran a investigar. Cuando un satélite soviético cayo en Alaska hace años, los civiles y la prensa compitieron con los militares en su búsqueda. Es dudoso que un verdadero platívolos siniestrado pudiese ocultarse por mucho tiempo…o del todo.

Los partidarios de los OVNI han aceptado tantos fraudes (y muchos de estos han sido revelados como tales, pero los partidarios los siguen aceptando) que no tiene sentido apelar a la lógica. Tampoco entienden la naturaleza de la documentación ni las reglas de la evidencia. Los hechos fundamentales sobre Roswell siempre han sido los mismos:

1. Tras una fuerte tormenta se hallaron escombros en un campo distante, tal vez luego de haber sido transportados ahí por el viento desde una zona aún más lejana. Solo un grupo muy reducido de gente llegó a ver los escombros. Su descripción ha circulado desde entonces. Solo uno de los testigos declaró que eran los “restos de un platillo volador” a pesar de carecer de fundamentos para hacer esta aseveración.
2. Nada ha sucedido en los 43 años desde entonces para indicar – ni de lejos – que los escombros procedían de un platillo volador. Pero todo parece confirmar que los escombros provenían de un globo Fugo japonés. Se hallaron los mismos escombros en muchos otros sitios y se identificaron en su momento como escombros de un Fugo. Esto figura en los registros históricos.
La historia de Roswell resucita cada cuantos años por obra de entusiastas inexpertos y sin capacitación empeñados a comprobar sus propias creencias sobre los platillos voladores. Surgió con frecuencia en los ’50 y en los ’60 bajo muchas formas distintas, inspirado a veces por los cuentos de los contactados o testigos que alegaban tener antecedentes militares. Hasta algunos científicos llegaron a afirmar que habían examinado “el pergamino”, y estas personas resultaron ser fraudes y sus motivos indecorosos.
Algunos partidarios de los OVNI se han dedicado a atacarme en vez de acudir a sus bibliotecas públicas locales e investigar el asunto. Vale la pena señalar que de las 80 cartas generadas por mi breve artículo en FATE, solo tres provenían de los creyentes en el-choque-de-Roswell-como-OVNI-estrellado. El resto era de gente que recordaba los globos Fugo y había tenido experiencia con ellos.

[Traducción de Scott Corrales (c) 2014]