Monday, February 20, 2017

Bigfoot: Terror en el sur de EE.UU.



Bigfoot: Terror en el sur de EE.UU.
Por Scott Corrales (c) 2017


Había anochecido. Los miembros de la familia se dispusieron a recoger todo lo que había sobre la mesa del comedor – tarjetas de condolencia, arreglos de flores recibidos en el hogar posterior al entierro y otros objetos fúnebres – y ponerlo todo sobre un mostrador cercano. Algunas amigas de su difunta hija se hallaban presentes, vestidas de negro como aún se acostumbraba en los pequeños pueblos del interior hasta en la ajetreada época de los hippies y la contracultura, etapa que había pasado por alto la ruralía estadounidense en gran medida.

La madre de la difunta entró en la sala con una caja rectangular en las manos. Algo que no se había utilizado en aquel hogar por décadas y aún entonces como un juego: la tabla ouija.
Algunos de los presentes se sobresaltaron. Su protestantismo evangélico les instaba a prescindir de tales objetos, conociendo al dedillo – como buenos integristas – cada uno de los versículos bíblicos que arremetían contra la magia, brujos y hechizos. Pero los padres de la joven fallecida bajo terribles y misteriosas circunstancias sabían que las autoridades nunca proporcionarían la respuesta que tanto añoraban y temían conocer.

Los participantes se reunieron alrededor de la ouija. La madre y una de las amigas habían convenido en formular la pregunta y colocar sus dedos sobre la plancha.

La pregunta era clara. ¿Quién era el autor de la muerte de la hija de la casa?

En un principio no sucedió nada, ni la segunda vez tampoco. Pero al intentarlo por tercera vez, ambas se asombraron al ver que el objeto se desplazaba sobre las letras. De haber tenido un escéptico presente, este les hubiese advertido sobre el poder de la sugestión y las cien maneras que hacían tal actividad imposible.

Aún así, la plancha se desplazaba. Primero sobre la “m”, luego sobre la “o”, luego la “n”. Los espectadores, de pie en torno a la mesa, intercambiaban miradas confusas en la oscuridad del comedor, iluminada por tenues bujías. Pocos nombres masculinos comenzaban con esas letras. ¿Sería una mujer, tal vez una Mónica? ¿O el apellido del sanguinario responsable del crimen?

Los dedos de las mujeres acompañaron el recorrido de la plancha sobre la “s”, la “t” y por último la “r”.
Se miraron extrañadas e intercambiaron miradas con los presentes, que sacudían sus cabezas de asombro. “Monstr” – una versión abreviada de la voz inglesa “monster” or monstruo. Pasaron a encender las luces y a intercambiar opiniones sobre la respuesta venida del más allá.

Es posible que lo anterior no haya sucedido jamás y que una familia de Oklahoma estuviese dispuesta a jugar con lo paranormal por profunda que fuese su congoja y desesperación. Lo cierto es que el incidente ocurrió en 1970 obra en los expedientes de la policía del estado como “crimen sin resolver”.

La narración tiene su comienzo cuando una pareja del vecino estado de Texas cruzó la frontera con Oklahoma con destino a un paraje recóndito conocido como Brown Springs en las afueras de Thackerville, Oklahoma. El sitio era perfecto para el encuentro amoroso que se habían prometido, y poco después de apagar el motor del vehículo, el hombre dispuso una manta sobre el capó.

Un periodista de la región (el periodista Butch Bridges) se enteraría por medio de la radio policial que los cadáveres de un hombre y una mujer habían aparecido en Brown Springs, mutilados de forma horrenda. Según las conjeturas formuladas por los investigadores, "algo" debió haber acercado sigilosamente detrás de la pareja que copulaba sobre el vehículo, agarrando al varón por el cuello, torciéndole la cabeza hasta separarla del cuerpo. Tanto la cabeza como el tronco fueron hallados entre las cañas del cuerpo de agua que daba su nombre a Brown Springs. El cuerpo de la mujer, en estado de rigor mortis, presentaba un rostro con ojos desorbitados y la boca abierta por lo que debió haber sido un grito desgarrador.

La aldea de 400 almas fundada en el siglo XIX por Zacarías Thacker, un pionero que decidió asentarse en dicha zona en vez de proseguir su viaje hacia el oeste. Por las descripciones, la antigua Thackerville tenía todo el aspecto de un pueblo de película de vaqueros - una gran calle central de tierra, con calles de madera que conectaban los frentes de los pocos comercios existentes.
Brown Springs, por su parte, había sido un cementerio para las tribus cree que ocuparon aquella región, y lo sería posteriormente para los colonos. Pero había un detalle adicional: los nativos temían el lugar debido a la presencia de seres extraños y poderosos, los gigantes peludos que rugían por las noches y cuyas pisadas podían verse claramente en la glera del río rojo – Red River. Los choctaw reservaban un nombre especial para estos seres, o el principal de todos ellos: nalusa falaya, el ser “largo y malo”, conocido también por hatak ofi.

El sitio adquirió la fama de ser un foco de todo lo negativo, atrayendo practicantes de las artes oscuras y matones a sueldo de la ciudad de Dallas que arrojaban los cuerpos sin vida de sus víctimas en el manantial. Posteriormente se convertiría en un imán para caza fantasmas, buscadores de ovnis y criptozóologos, aunque todos concluían sus investigaciones con la misma advertencia: se trataba de un lugar en el que no convenía estar después del ocaso.

Aparte de la cruel y aterradora muerte de la pareja en 1970 (caso comprobado por los investigadores Jim King y Tim Cooper con la ayuda de un policía que gozaba de acceso al National Crime Investigation Center) existe otro caso con antecedentes parecidos. En 1946, una pareja adúltera del condado de Jefferson, a lo largo del Red River, decidió satisfacer sus deseos en la oscuridad de un camino rural, su actividad amorosa interrumpida por los gritos de “algo” que se abría paso entre los árboles. Dejando atrás sus prendas de vestir, ambos corrieron hacia su vehículo, emprendiendo una huída desesperada. Al llegar a un letrero de “alto” a un cuarto de milla de distancia, detuvieron la marcha para analizar lo que les había sucedido, cuando – como si de una película de horror se tratara – una enorme mano rompió el cristal del lado del pasajero, agarrando al hombre por el cuello y arrancándole la garganta. La mujer, que iba al volante, pudo llegar a la casa de sus parientes bañada de sangre e histérica. Las autoridades se personaron al lugar de los hechos, pero sus pesquisas fueron infructuosas. La mujer falleció semanas más tarde a consecuencia del enorme impacto emocional.

Para los lectores en partes del mundo dónde no suceden tales cosas, estas narraciones pueden sonar estrafalarias, o malos borradores de algún proyecto descartado por Stephen King. Tal vez suene aún más increíble pensar que EE.UU., con todo su despliegue de poderío a nivel internacional y las consecuencias que esto ha acarreado, es un país mayormente vacío con poblaciones concentradas en núcleos específicos: la costa este, la costa del pacífico, y en torno a ciertas grandes urbes regionales. Lo mismo aplica para Canadá, el segundo país más grande del planeta, pero con una escasa población que apenas llega a los 35 millones. Este continente de profundos valles, bosques interminables y montañas que han resistido a los más intrépidos exploradores contiene misterios insospechados.
Si podemos creer que el “Bigfoot” en sus cuatro (o más) variantes existe, y se trata de una criatura de carne y hueso, puede existir cómodamente en una tierra sobrevolada por vuelos intercontinentales sin que nadie se entere de su existencia – salvo por aquellos que han elegido vivir en sitios recónditos y que acaban por tener encuentros cercanos con esta hirsuta grey.

En diciembre de 2014, un vecino del estado de Texas afirmó que un grupo de “simios de gran estatura” había cruzado los límites de su propiedad, acabando por subirse al tejado de su casa. El hombre, Courts Griner, explicó que el acontecimiento tomó lugar en noviembre del 2005 cuando su entonces novia y él detectaron “movimientos extraños” afuera de su hogar.

“Me extrañó mucho,” explicó Griner, “y fue ahí cuando llegué a ver dos individuos de gran estatura cruzando el patio frontal, caminando a lo largo de la verja (como en el caso de Greensburg, Pennsylvania en 1973 que abordamos semanas atrás en Arcana Mundi). Esta fue la gota que colmó el vaso. Tenía mucho miedo, y le pedí a mi madre que saliese al porche conmigo, porque quería que viera lo que estaba mirando.”

En ese momento, sintió el impacto de la rama de uno de los árboles contra la casa, y el sonido de pisadas en el techo. Griner sigue convencido de que uno de las criaturas más jóvenes se había trepado sobre la casa.

A la siguiente tarde, a eso de las dos y media de la tarde, Griner pudo ver “algo grande y de color mohoso entre los árboles, a unas 300 yardas de distancia. Con prismáticos, le fue posible ver la criatura claramente. “Tenía el aspecto de un orangután de grandes dimensiones. Estaba en cuatro patas y me miraba, meciéndose de un lado a otro, medio oculto por gran cedro. Lentamente, se incorporó a su estatura de 8 a 9 pies…era corpulento, de hombros anchos, brazos que le llegaban a las rodillas, y una cabeza redondeada como la de un chimpancé.”

Friday, February 17, 2017

Gullermo Giménez: El Caso Amelia ( 4 Feb 1988)


Estimados amigos:

Hace 29 años atrás, un 4 de Febrero de 1988 eran descubiertas #ExtrañasHuellas en la zona del Parque Miguel Lillo y también en el predio de la Sociedad Rural de Necochea (Pcia.de BsAs). Eran distintos círculos perfectos presentando algunos el crecimiento desmesurado de algunos hongos. Varios vecinos relatarían la visualización de #ExtrañosObjetosVoladores sobre la ciudad -antes y después- de estos hechos. Pero también aparece aqui otra protagonista que nos relata el #encuentro con #ExtrañosHumanoides incidente que investigué y denominé: "El Caso Amelia, Contacto en Necochea-ARG". Disfruten del mismo.

Abrazos, Guille




vision-ovni
Casuistica
EL CASO AMELIA.
INFORME DE GUILLERMO DANIEL GIMENEZ


Necochea – Buenos Aires (4 de febrero de 1988)
gdgneco@yahoo.com



El jueves 4 de febrero de 1988, es descubierto en una residencia particular situada frente al Parque Miguel Lillo de la ciudad de Necochea (Provincia de Buenos Aires, Argentina), un extraño circulo de mas de un metro medio de diametro, cubierto de hongos, donde en su interior el cesped se encontraba mucho mas oscuro y crecido que de costumbre.

El Sr. Basilio Lichowski de 63 años de edad observa en el jardin de su casa de verano un extraño circulo que le llamo poderosamente la atencion.

“Lo primero que me sorprendio fue ver hongos a esta altura del año. Nunca habia ocurrido algo igual y arranque uno para mostrarselo a mi esposa, quien me hizo ver lo extraño de todo esto”.

Hay que destacar el perfecto trazado del circulo, que en palabras del propio Lichowski “es como si estuviera hecho con un compas”.

Este matrimonio que veranea desde hace mas de 20 años en Necochea, informan que no escucharon ningun ruido extraño en la noche, ni sucedio nada que les llamara la atencion.

Pero aqui no terminarian los hechos.

Pocos dias despues, otros seis circulos con las mismas caracteristicas del caso anterior, pero de mayor tamaño, alcanzando uno de ellos los 5 metros de diametro, tambien eran descubiertos en el estadio de la Sociedad Rural de Necochea.

Los jovenes German Exequiel y Pedro Enrique Dencheff junto a Claudio Massa se encontraban jugando en el estadio de la Sociedad Rural de Necochea que posee en la Avda 59 y Calle 106, cuando el primero de ellos descubre un hongo que le llamo poderosamente la atencion por sus dimensiones y atraido por la curiosidad y al no poder creer lo que estaba viendo, da aviso a su hermano Pedro y a su amigo Claudio.

Pedro Dencheff señalo “casi de inmediato me di cuenta que formaban un circulo”. El mismo tiene un diametro aproximado a los 5 metros, pero esto no es todo, ya que a su alrededor existen otros circulos de menor tamaño que este, de aproximadamente 4 metros.
Los seis circulos descubiertos el jueves 11 de febrero de 1988 en el estadio de la Sociedad Rural tienen caracteristicas similares. En todos los casos el pasto es mucho mas oscuro que el del resto del predio, lugares estos donde estan los hongos.

En ambos episodios, Villa Balnearia y Sociedad Rural, se presentan caracteristicas muy similares en las huellas encontradas.

Algunos testigos informaban por esas fechas de la visualizacion de “luces extrañas en los cielos” sobre la ciudad de Necochea, en la zona de la playa y el Parque, como asi tambien en los alrededores de la misma.

En la investigacion, por mi realizada sobre estos hechos, conozco a la Sra. Amelia G., vecina de la familia Lichowsky, propietaria de la residencia donde se desarrollo el primer incidente, quien en esa misma madrugada del 4 de febrero es protagonista de un extraño sueño…

En este ella es despertada a la madrugada y observa a dos seres rubios de caracteristicas humanoides, que estan junto a la ventana de su living.

Luego estos dos seres que vestian trajes brillantes y ceñidos al cuerpo estan en el patio de su casa, caminando como investigando el lugar.

Al despertar a la mañana siguiente con gran sorpresa observa que en la casa de al lado, en el jardin de la misma, una extraña huella circular habia aparecido de la nada y multiples personas comentaban acerca de la posible presencia OVNI.

Al recordar su extraño sueño se dirige al patio de su casa y tambien observa con asombro que por donde habian estado los seres, los pastos se encontraban mas oscuros que lo normal.

Comenzaban alli los acontecimientos que involucraban al tema OVNI y a Fenomenos Paranormales (clarividencia, telepatia, sueños premonitorios, etc.) teniendo como centro a la Sra. Amelia G.
Inicie mi investigacion, mi interrogatorio hacia ella, conociendo asi a una mujer extremadamente sensible, fruto de extraños hechos que la tuvieron como protagonista principal.
Aqui he omitido su nombre y otros datos, junto al de otros protagonistas involucrados en estos extraños hechos, no obstante, todos los informes obran en mi poder.
Escuchemos a la protagonista de este misterioso incidente

G.D.G: ¿Cual es tu nombre?
Amelia G.
G.D.G: ¿Que edad tienes?
50 años.
G.D.G: ¿Donde naciste?
En Quequen, ciudad vecina a Necochea.
G.D.G: ¿Que dia?
El 11 de febrero de 1940.
G.D.G: ¿Estas casada?
Si.
G.D.G: ¿Tienes hijos?
Si, tres hijos, dos mujeres y un varon.
G.D.G: ¿Cual es tu profesion actual?
Docente de enseñanza media.
G.D.G: ¿Que te sucedio en la madrugada del jueves 4 de febrero de 1988, en la ciudad de Necochea?
Tuve un sueño extraño. En el, vi dos hombres rubios con trajes brillantes ceñidos al cuerpo junto a la ventana de mi living. Luego, en el mismo sueño, los vi parados en el patio trasero de mi casa.
G.D.G: ¿Como eran los seres?
Bien eran dos personas altas, normales de caracteristicas similares a nosotros, dos varones rubios de pelo lacio de entre 1.70 a 1.80 m aproximadamente.
Iban vestidos con trajes muy ajustados brillantes. La verdad que pasarian totalmente inadvertidos entre nosotros si usasen vestimenta normal y no esos trajes que eran de color plateado. Sus rasgos perfectamente humanos.
G.D.G: ¿Cuanto tiempo dura todo esto?
No puedo precisar la duracion de un sueño.
G.D.G: Cuando despertas en la mañana, ¿que acontece?
Cuando despierto en la mañana tengo un fuerte zumbido en toda la cabeza, y nauseas. Constatamos que el reloj se habia detenido a las 2,15 de la madrugada, y el gatito asustado habia huido de la caja donde dormia habitualmente, y se habia metido debajo de las frazadas de la cama de mi hijo.
Luego, al salir a la calle vimos mucha gente amontonada en el terreno aledaño, y habia un redondel de unos 2 metros y medio de diametro con pastos muy crecidos y profusion de hongos que no estaban el dia anterior. Lo curioso es que al tocar los pastos todas las molestias se me desaparecieron como cuando un globo revienta y hace ¡Plop!


Residencia de la familia Lichowski, en la ciudad de Necochea, Buenos Aires, Argentina, donde el 4 de febrero de 1988 una extraña huella circular aparecio en este jardin, justo al lado de la casa de Amelia G. quien esa misma noche tuvo un encuentro con extraños seres.


Esta fotografia en blanco y negro, muestra el jardin de la misma residencia con la extraña huella circular que aparecio de la nada en una noche.

G.D.G: ¿Que opinas de lo que sucedio?
En el momento no relacione una cosa con la otra, pero a medida que avanzaban los meses y se repetia el sueño, con el agregado, a veces, de platillos voladores, crateres como de volcanes, de donde salian hombres, empece a pensar que todo tenia relacion.
G.D.G: ¿Que cambios en tu persona se han producido desde ese dia?
Desde ese dia comence a tornarme mas concentrada, mas religiosa, mas solitaria, mas serena. Tambien comence a tener videncias anunciandome cosas por venir, que luego se producian, y a escuchar una voz en sueños que me alertaba sobre algun peligro o a indicarme la correccion de malos habitos o sentimientos inarmonicos…
G.D.G: Estas facultades paranormales, ¿te han producido problemas en tu vida cotidiana?
Si, me las crearon, porque mi familia no se adapta a mi cambio de personalidad y les costaba creer en lo que yo les contaba, hasta el punto que me aconsejaron ir a una psicologa pensando que era solo una obsesion mia y que me iba a hacer mal.
Yo tenia cierto temor, pero tambien una gran curiosidad por saber que era lo que me pasaba, y cuando me acostaba me les hablaba preguntandoles quienes eran, que querian. Al mismo tiempo les pedia proteccion y que se hicieran ver. Tambien comence a hacer meditacion para tratar de conectarme con ellos, quienes fueran. Porque a veces pensaba que eran esos seres y otras veces pensaba que era Jesus.
G.D.G: ¿Cuando decidis ir a solicitar ayuda profesional?
Un año mas tarde decido ir a buscar ayuda profesional, porque como no obtenia satisfaccion a mi pedido de identificacion; y mi familia me insistia muy alarmada, yo tambien habia empezado a preocuparme.
G.D.G: ¿Cual es el nombre de la Psicologa?
Maria Lujan D.
G.D.G: ¿Seguis yendo hoy en dia?
No, no voy mas.
G.D.G: ¿A que conclusion llegaron?
Ella me estudio muy detenidamente y concluyo en que no se trataba de imaginacion ni fantasia de mi parte, sino que era algo real que escapaba a sus conocimientos, y me aconsejo convertirme en investigadora de mi propio fenomeno, recurriendo a libros, publicaciones, gente que dominara el tema y continuar con la meditacion hasta aclarar el asunto.
G.D.G: ¿Has vuelto a ver luces en el cielo?
Si, como bolas de fuego, pasando una vez por encima de mi casa, otra vez sobre los arboles del Parque Miguel Lillo, dos veces mas sobre el mar.
Mi hijo vio una noche una que hacia una señal de la cruz en el firmamento a las dos de la mañana.
G.D.G: ¿Cual fue el comportamiento de estos OVNI?
Atravesaban el cielo raudamente como una bola de fuego de color rojo, excepto una vez que era blanca y se movia lentamente sobre el mar, a mucha altura.
G.D.G: ¿Alguien mas lo vio?
Mi hijo, mi hija una vez y una amiga.
G.D.G: ¿Mantenes contacto telepatico con los tripulantes de los OVNI?
Mantengo contacto telepatico y tambien de imagenes. En ocasiones tengo la sensacion de empezar a dormirme dentro de un tunel. Al despertarme recuerdo escenas fragmentadas. Por ejemplo: Una superficie grande de agua; yo digo con asombro: ¡El mar de Venus! Otra vez me recuerdo parada frente a algo muy grande que destella como si fuera un diamante, y digo: ¡Dios!
Recuerdo haber visto el Sol inmenso, anaranjado. Pero lo mas notable fue una vez que senti que salia de mi cuerpo y me encontraba con mi hijo que me decia que me alejara de todo eso y yo le contestaba: “Alejate vos, todavia podes. Yo he visto la luz, y quien ve la luz nunca mas se aparta de ella”.
G.D.G: ¿Que dicen ellos?
Ellos me enseñan cosas y me dicen que me protegen. Yo supe quienes eran, porque luego de insistir mucho sobre quienes eran y donde los podia encontrar me indicaron un lugar distante 5 kilometros. Al ir alli encontre huellas de un platillo volador. Entonces ya empece a llamarlos nombrandolos “hermanos extraterrestres”. A partir de ahi todo se empezo a simplificar y aclarar.
Me enseñan que los indios sioux fueron traidos de Marte a la Tierra, que los gitanos habitaron la Lemuria y los sobrevivientes atravesando muchas tierras llegaron y se afincaron en Hungria.
Tambien me dan enseñanzas morales y de amor universal. Yo he hablado con Kuthumi varias veces. Una vez, en que una persona dudo de lo que yo le dije, Kuthumi me hablo de esta manera: “¿Aumenta eso tu fe?, ¿la disminuye? La piedra que desecharon los edificadores hoy es cabeza de esquina y esa piedra es la fe. Habla Kuthumi”.
En ocasion de ser invitada a una charla por radio le hable a mis “hermanos” y les pedi alguna prueba para mostrar a la gente que lo que hablo es verdad. Me contesto la Señora Nada de esta forma: “Nos parece muy bien que quieras ponerle nuestro sello. Nosotros te apoyamos”. “Despues que lean los volumenes sera clara una charla con vosotros”.
Otro dia me dolia la cabeza y les pedi que me curaran. Me respondieron: “Habla Hilarion del monte Mebo: Los rayos y las llamas. Los rayos y las llamas” (dos veces).
Y la ultima vez me hablo Korton y entre otras cosas me dijo: “Pedir el pilar del conocimiento”.
Tambien me dijeron que el corazon de Maria Madre de Jesus ama a todos los hijos por igual, a los buenos y a los malos


Identikit de los extraños seres vistos por Amelia G. la noche del 4 de febrero de 1988 en la ciudad de Necochea. “Eran personas altas, normales de caracteristicas similares a nosotros , dos varones rubios de pelo lacio…”


G.D.G: ¿Que te sucede dentro del circulo?
Sucedio en diciembre de 1989. Al entrar en el circulo tuve una sensacion de mareo y elevacion como si fuera a despegar los pies del suelo.
G.D.G: ¿Cuales son sus nombres?
Hilarion y Nada. Kuthumi y Kortan.
G.D.G: ¿De donde provienen?
Hilarion y Nada son de la Hermandad Blanca. Kuthumi es instructor mundial y Kortan Jefe del Centro de Comunicaciones Universales en el planeta Marte.
G.D.G: ¿Por que crees que te eligieron a vos?
En una ocasion le pregunte por que me habian elegido, que querian de mi, y me contesto con gran amor y autoridad: “Habla Kuthumi. Nosotros elegimos a quien queremos y a su debido tiempo sabras”.
G.D.G: ¿Hay mas personas en Necochea con quien dialogan?
Tengo entendido que si.
G.D.G: ¿Estan preparando mas gente?
No puedo asegurarlo.
G.D.G: ¿De que manera?
Tampoco el modo o metodos.
G.D.G: ¿Por que es tan asidua las manifestaciones de OVNI en el Parque Miguel Lillo y en Punta Negra, frente a las costas de Necochea?
Muchas personas estudiosas de este tema opinan o quizas saben que hay una gran fuerte de energias en esas zonas.
G.D.G: ¿Ellos estan ahi?
Se dice pero, si bien no tengo motivos para ponerlo en duda, tampoco tengo confirmacion de que hay naves en forma casi permanente alli.
G.D.G: ¿Que te sucede en Punta Negra el pasado mes de enero de 1990?
En Punta Negra, en enero, a eso de media noche en expedicion de observacion e investigacion vi luces que aparecian y desaparecian y corrian por el firmamento a gran velocidad.
G.D.G: ¿Te han aportado pruebas definitivas de su existencia?
Aun no, aunque tengo la palabra de la Señora Nada. Pero no tengo ninguna duda, porque todo lo que me han comunicado, ha sido comprobado por mi, creo firmemente en ellos. Estoy en ellos, ellos en mi. Y les he prometido lealtad y fidelidad.
G.D.G: ¿Vas a tener contacto fisico con ellos?
Estoy segura de ello. Me han dicho que aun no es el momento. Debo estar bien preparada, tengo identificado el lugar.
G.D.G: ¿Aca en Necochea?
Si, es en Necochea.
G.D.G: ¿Cuando tendra lugar el contacto?
Aun no se ni el dia ni la hora, ni tampoco cuanto tenga que esperar por ese tan ansiado momento.
G.D.G: Por ultimo, ¿que mensaje nos darias a nosotros?
Es importante comunicar que me han manifestado una gran preocupacion por la conducta humana, que nuestra tarea debe ser mejorar cada dia mas y ayudar a otros a mejorar y superarse. Tambien manifiestan que todos los hombres que tienen la responsabilidad de gobernar y co-gobernar deben comprometerse a la tarea de reconstruir el pais en esta hora suprema



Las huellas encontradas en la Sociedad Rural de Necochea en febrero de 1988. Eran seis circulos perfectos de 4 metros alcanzando el mayor los 5 metros de diametro. En esos dias “extrañas luces en los cielos” eran visualizadas en la ciudad de Necochea


Y asi deje a mi testigo, le habia hecho recordar nuevamente todo lo vivido. A la fecha existen nuevos acontecimientos que han tenido lugar, nuevos extraños hechos. Se que hay mucho mas por investigar e indagar.
La investigacion no ha terminado. El Caso se lo merece.

Contacto en Necochea

1989 fue un año fructifero en avistamientos de Fenomenos OVNI en la ciudad de Necochea y tambien en la zona.
Podemos citar tambien el caso de abduccion – Contacto del Tercer Tipo – acontecido a una persona de la vecina ciudad de Tres Arroyos.
Asimismo el episodio de avistamiento de un gran OVNI en el Aerodromo de Necochea, acontecido en octubre describiendolo “como un circulo grande, muy brilloso del que pendia como una cola. Estuvo algunos minutos sobre los pinos y muy cerca de la casa”. Nos decia la encargada de las instalaciones del aerodromo local, quien preferia permanecer en el anonimato. “Era, en realidad, una luz muy blanca, muy potente, como si estuviera bordeada de muchisimas estrellas muy pequeñas, tambien brillantes”. Luego paso detras del monte (en direccion Norte – Sur). El OVNI, segun el testimonio, estuvo a no menos de 200 metros de distancia de la vivienda.


Fotografia de parte de la costa de Necochea, Buenos Aires, Argentina. Este lugar que comprende unos 70 kilometros de costa es habitual observar Fenomenos OVNI sobre la misma, o en el mar, emergiendo o sumergiendose en ocasiones, comprendiendo testimonios desde la costa y desde el mar.

Pero hubo tres incidentes acontecidos en un MISMO LUGAR en distintas fechas y protagonizado por los MISMOS TESTIGOS en un lapso no mayor de UN MES Y MEDIO.
Ambos protagonistas son especialistas en la Informatica y Computacion, al cual identificamos como D. P. y D. B. Sus nombres se mantienen en reserva ha pedido expreso de los mismos, teniendo estos gran relacion con el Caso Amelia G.

El primero de ellos sucedio el domingo 1 de octubre de 1989, el segundo avistamiento el miercoles 22 de noviembre y la tercera observacion el lunes 11 de diciembre tambien de 1989.
Los 3 incidentes tienen las mismas caracteristicas: objetos circulares, siempre un OVNI para cada observacion, muy brillosos de color blanco y rojo, a baja altura encontrandose estos sobre el Parque Miguel Lillo, sobre el mar y a la altura de Punta Negra, a unos 15 kilometros de distancia de la ciudad de Necochea sobre la costa.

Los mismos acontecieron entre las 21:30 y las 23 horas.
“Aparecera TRES VECES COMO UNA SEÑAL”, leemos en uno de los mensajes recibidos.

Ambos testigos hoy en dia trabajan junto a Amelia G. Con su mismo objetivo. Preparandose para el “encuentro”. Los mismos se conocieron “casualmente”.

Ellos saben que tienen la misma mision. Que los hechos estan encadenados y que pronto tendran mas pruebas… ya que la SEÑAL les demostro que nada de esto fue casual…
Aceptan con naturalidad los hechos acontecidos, extraños, paranormales.
Sueños premonitorios, avistamientos de OVNI… ¿Preparacion para el gran contacto?

Marzo 1990. Nota recibida.

Guillermo: Me “dijeron” que “busque 10 nombres”. ¿Para que? “Para transmitir las nuevas”, ¿que debo hacer con ellos? “Formarlos”. ¿Como?…
Fijate que cosa curiosa. El rayo tensor que ellos me han aplicado ya 8 veces (segun ellos), actua sobre las glandulas Pineal y la Hipofisis (tambien llamada Pituitaria). Esta semana, por orden del Doctor Vicente Garcia Croce – de Necochea – me hice un estudio glandular, por mi problema de tiroides. Cuando vio el resultado me dijo que la Hipofisis estaba mas acelerada que lo normal, pero como no es una cosa muy exagerada no me preocupara. Yo pienso que es por el Rayo Tensor.
¿Vos que opinas?. Amelia.

Fotografia del Parque Miguel Lillo de la ciudad de Necochea, Buenos Aires, Argentina. Comprende alrededor de 700 hectareas de pinos y coniferas, donde habitan distintos tipos de aves y es un lugar de esparcimiento para los necochenses y turistas. Tambien aqui es habitual observar Fenomenos OVNI en distintas epocas del año.


Jueves 22 de marzo de 1990, noche.
Ante la duda de estos acontecimientos, D. B., solicita mas pruebas.
Y es asi que observa sobre el mar dos extrañas luces de color blanco, una mas grande que la otra. Luego, desaparecen ambas para volver a aparecer la de mayor tamaño, pero ahora de color celeste. Asimismo se observa en el cielo – zona playa – el paso de un objeto circular de color rojo, en direccion hacia Costa Bonita, despidiendo luces destellantes.
D. P. recibe una clara señal de mensaje telepatico en su casa, horas mas tarde.
Esa misma noche, otra persona integrada tambien a estos temas, tiene un extraño sueño. En el, es llevado en un OVNI por estos seres, y observa dentro de este objeto a Amelia G.
Tambien esa misma noche, Amelia es elevada y consagrada por los seres con quien mantiene contacto.

Abril – Mayo 1990.
El domingo 29 de abril, una nave madre es avistada frente a las costas de Necochea. Decenas de personas ven como el “cigarro volador”, al decir de las propias palabras de los testigos, sobrevuela por sobre un avion del tipo Cessna 152 y por sobre un buque de bandera chipriota “Adamastos” que se encontraba encallado a unos 150 metros del balneario Costa Bonita de Quequen. El OVNI de color plateado y de gran tamaño se desplazaba muy lento sin emitir ruido alguno, perdiendose de vista al internarse en el mar, en direccion Sur. Esto acontecia a las 17 horas.
“Aparecio tan de sorpresa como fue su desaparicion”, nos decia Stella Maris Perviu y Jorge Enrique Gondo, siendo ellos algunos de los testigos de este fenomeno. El objeto finalmente desaparecio en forma silenciosa internandose en el mar.
A pocos kilometros de alli, y al mismo horario, nuevamente en las cercanias del Aerodromo de Necochea, el piloto Leonardo Ruggiero, volando un Pipper PA 12, avista otro objeto volador sobrevolando el lugar.
“No se de que se trataria. Ni siquiera puedo decir que fue un objeto, pero al enterarme lo que habian visto en el sector del barco, tal vez se trate de lo mismo, un OVNI”.
El sabado 19 de mayo, numerosos necochenses vieron el paso de varios OVNI sobre la ciudad, especialmente en la zona costera y tambien sobre la zona de Punta Negra (sobre el Parque Miguel Lillo y sobre el mar, en diferentes lugares de la costa).
Esa misma noche, en la vecina localidad de Tres Arroyos, es observada una flotilla de Objetos Voladores No Identificados.
Nuevos Mensajes Recibidos:
“Mas adelante hay un grupo lider”. “Te vamos a apoyar”. “Los tiempos se acercan…”

Verano 1991:
En los nuevos encuentros mantenidos con Amelia G., nos relata las nuevas experiencias de orden telepatico y de manifestaciones OVNI acontecidas en las ciudades de Necochea y La Plata; teniendo para este ultimo tipo de experiencias, numerosos testigos que corroboran las observaciones.
Sucesos actuales
Numerosos episodios de avistajes han acontecido desde aquellos años hasta la actualidad. Sucedidos en los mismos lugares de siempre (Ver: “El Incidente de Necochea, Analisis de un Contacto”, “Extrañas Huellas en Necochea”, “Fenomenos OVNI en Necochea”, “Incidentes en la Costa Atlantica: Observaciones OVNI en Necochea y Quequen”, “Enero 2003: Presencias OVNI en Necochea”, etc. Investigaciones desarrolladas por: G.D.G.)
Amelia G. continua viviendo en la actualidad en las ciudades de Necochea y La Plata.
Como vemos, continuan los mensajes, comunicaciones telepaticas, sueños extraños y los avistamientos de OVNI perfectamente comprobables.
Las manifestaciones OVNI se repiten en la region de Necochea (Provincia de Buenos Aires, Argentina). En diferentes lugares de la misma (zona centro, area costera, Parque Miguel Lillo, Rio Quequen, playas de Quequen, etc.) y en todas las epocas hasta en la actualidad con diferentes tipos de protagonistas (profesionales de diferentes areas, amas de casa, pescadores – en la costa y en el propio Mar Argentino – fotografos, turistas, estudiantes, etc.), existiendo en algunos casos evidencias fotograficas y filmicas que corroboran todos estos hechos.
¿Todo esto demostraria la Realidad de los Fenomenos Acontecidos?
La investigacion continua, y los acontecimientos, tambien…

Guillermo D. GIMÉNEZ,
Necochea - Argentina

Thursday, February 02, 2017

Desclasifican encuentro ovni con aviones militares franceses (1977)


Desclasifican encuentro OVNI con aviones militares franceses‏
Nota enviada por: Alfonso Salazar - Técnico en aviación

07 de septiembre 1977 Costa de Oro Dijon (21)


Fecha de Observación: 07 de septiembre 1977 Hora: 21:00

Tipo de observación: Visual: a distancia Número de testigos: 2

El curso de este incidente ha sido reconstruido a partir de los intercambios por radio entre el piloto y el controlador, de acuerdo con el procedimiento en todos los centros de control, son registrados de forma rutinaria y se mantendrá durante algún tiempo. El incidente ocurrió 07 de marzo 1977 a las 21 horas locales a través de Dijon, mientras que el Mirage IV está de vuelta, el piloto automático conectado a Luxeuil tras una misión de la noche. A una altitud de 9600 m, se mueve a la velocidad “Mach 0.9″, las condiciones de vuelo son muy buenas. El piloto y su navegante para observar “tres horas” (código de tiempo) de sus aviones una luz muy brillante a la misma altitud, llegando en curso de colisión hacia ellos y se acerca rápidamente. El piloto pidió a la estación de radar militar Contrexéville controlarlos, para

preguntar si había contacto por radar en el avión que venía hacia ellos. De hecho, tanto los hombres piensan que es un interceptor de defensa aérea, como es práctica común, tratando de recuperar el avión y luego identificar a través de la identificación del buque insignia.

El controlador de radar, que no tiene contacto por radar correspondiente en su ámbito de aplicación, dice que no y pide a los pilotos para comprobar su oxígeno. Esta solicitud del responsable del tratamiento es un procedimiento de emergencia clásicos y demuestra que es tan sorprendido por la pregunta de la tripulación piensa que es una molestia de oxígeno puede generar una “alucinación”.

El objetivo ahora se dirige a los Mirage IV, el piloto comenzó a girar a la derecha hacia él, a su vez se ve obligado a exprimir más y más (3 a 4 g) para tratar de mantener contacto visual con él y impedir que su zona de la espalda lugar. A pesar de esta maniobra, el objeto se mueve detrás del Mirage IV a una distancia estimada de 1500 metros, momento en el que el conductor invierte su turno para recuperar el contacto visual, que ve la luz muy rápidamente a “11 horas -prosiguió curso de Luxeuil. Pero 45 segundos después de la reanudación de dirigirse a Luxeuil, sensación de “ver” en sus palabras, le dice a su navegador, “ya verás, va a volver.” Y, en efecto, una luz aparece idéntico al “3 horas”.

El conductor contrata una curva cerrada (6,5 g) para borrar la aeronave de lo que ahora considera como una amenaza real. La luz sigue la evolución del Mirage IV a ser colocada de nuevo de nuevo la zona a una distancia estimada de 2000 m. Nueva maniobra de traspaso, como antes, y el resplandor desaparece de nuevo en las mismas condiciones. El radar seguía sin contacto. Los dos hombres siguen su vuelo y se unió basa normalmente en Luxeuil.

Esos son los hechos. Dos puntos son dignos de mención:

- Sólo un luchador puede tener un comportamiento similar al del objeto u objetos (velocidad, maniobrabilidad). En este caso, no debe tener contacto por radar con la aeronave, especialmente a esta altura, se pondría en contacto con todos los visualiza mejor que no había otros vehículos en todo el Mirage IV. – Dadas las tendencias aparentes u objetos, o no la misma marcha, la velocidad sólo puede ser supersónico, que en el caso de aviones de combate, habría resultado en un suelo con un sonido Bang muy importante porque el fenómeno de la concentración de la onda de choque generada por el cambio. Eso era todo lo más notado en las cercanías estaba oscuro. Sin embargo, no hay sonido se percibe en la región.

Fuentes Informe Cometa **

Wednesday, February 01, 2017

Extraño objeto luminoso sobre Necochea



Extraño objeto luminoso sobre Necochea (Argentina)
Por Guillermo D. Giménez, Planeta UFO

El pasado 28 de enero se volvió a fotografiar sobre la ciudad de #Necochea -Arg- un #ExtrañoObjetoLuminoso al cual se lo definió como Cometa, A pedir tres deseos titulaba DiarioNecochea que: Hoy luego de una jornada vereniaga con más de 38 grados de temperatura y con las playas colmadas de turistas y necochenses, el cielo nos regaló un broche de oro. Se puedo ver claramente desde las costas de Necochea y Quequen un “cometa”. A pedir tres deseos para que sean una gran temporada de verano. Foto: Leo Lopez. Así el diario digital relataba estos hechos. Pero sabemos muy bien que es #imposible que lo fotografiado y observado sobre las playas necochenses haya sido un cometa. Los cometas son «bolas de nieve sucia», que habitan en los confines del Sistema Solar, en una gigantesca envoltura compuesta por la Nube de Oort y el Cinturón de Kuiper, que probablemente se formó, junto al resto de nuestro hogar cósmico, hace unos 4.500 millones de años, según informa el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Lo fotografiado y observado aquí no se encontraba en el espacio sideral sino en #NuestraPropiaAtmósfera. Entonces: ¿Qué es lo que sobrevoló nuevamente las costas de Necochea y Quequén?. Recordemos que días atrás otro gran objeto luminoso fue fotografiado y filmado también sobre las playas necochenses. ¿#QuéEsEsteObjeto?, ¿otro avión?, ¿chatarra espacial?, ó se trata realmente de ... #quizás - Abrazos, Guille

Monday, January 30, 2017

Contactismo: Aspectos Clínicos de los No-Eventos



Contactismo: Aspectos Clínicos de los No-Eventos
Por John A. Keel, Boletín ANOMALIES, mayo de 1969

El síndrome del contactismo produce con frecuencia una larga serie de cambios emocionales y físicos que se asemejan a los síntomas bien estudiados de la alcoholemia crónica. En muchos casos, el testigo (contactado OVNI) experimenta una de dos reacciones significativas durante el contacto inicial: 1) temor desmedido, a menudo al borde de la histeria o 2) euforia total.

La histeria puede crear parálisis temporal y reacciones psicológicas como nausea, trastornos gástricos, jaquecas, etc.

La reacción eufórica es justo lo contrario. En estos casos, el testigo experimenta una sensación de bienestar pronunciada, o como mínimo, una pérdida total de voluntad y control. Él o ella disfrutan del "contacto" y anticipan que un evento semejante vuelva a producirse.

Después del contacto, a menudo suelen producirse una de dos respuestas emocionales: 1) expansión de la conciencia y la percepción; 2) deterioración rápida de la personalidad.

La experiencia de tipo eufórico puede combinar, a veces, ambas respuestas. Hemos estudiado detenidamente más de 200 testigos involucrados. En varios casos nos fue posible aislar contactados potenciales antes de que comenzaran sus experiencias significativas. Se les mantuvo bajo estudio constante en todas las etapas del "contacto inicial" y sus reacciones fueron registradas y contrastadas minuciosamente. Se derivó la siguiente información de dichos estudios.

La "expansión" - (1) el testigo desarrolla un coeficiente intelectual más alto y percepciones mejoradas en todos los renglones. Se produce a menudo un aumento en las facultades PES. El subconsciente parece liberar toda suerte de datos ocultos a la mente consciente, a veces por medio de sueños y a veces destellos repentinos de precepción aguda. En algunos casos se notó que las facultades visuales y auditorias también quedaban impactadas de forma notable. Estos testigos eran capaces de ver más allá del espectro visible y escuchar sonidos en la gama ultrasónica. Estos cambios pueden producirse súbitamente, hasta dentro de 24 horas después del contacto inicial.

El testigo Tipo 2 puede gozar de percepciones realzadas brevemente, pero la secuela de esto es a menudo un deterioro paulatino de la personalidad. Las personas que eran fundamentalmente honradas antes del contacto comienzan a padecer confabulación. El evento OVNI domina sus vidas y participan voluntariamente en cualquier mentira o subterfugio que haga falta para sustanciar su relato. Puesto que están consumidos por una credulidad total, a menudo pueden salir airosos de las pruebas poligráficas. La información sensorial especifica está implantada de forma tan profunda que son capaces de recitar sus experiencias OVNI palabra por palabra meses o años más tarde.

El testigo Tipo 2 (y algunos del Tipo 1) pueden desarrollar características obsesivo-compulsivas y dedicarse totalmente a su experiencia de contacto. Dichos individuos dedican gran parte de su tiempo a difundir el "mensaje" de los ovninautas a pesar de que esto pueda costarle el trabajo y la desintegración de su vida familiar. Acabarán convertidos en "mesías de la era espacial" y soportarán el ridículo y las penurias con tal de promover "la causa".

Estas características también están presentes en los fanáticos religiosos, quienes tras una visión u experiencia religiosa profunda, abandonan su antigua forma de ser para dedicarse a "salvar alamas". El fanático religioso a menudo desarrolla desprecio - y hasta odio - hacia aquellos que "no han visto la luz", y muchos crímenes han sido cometidos a manos de fanáticos que justifican sus acciones alegando que estaban siguiendo órdenes emitidas por la "voz de Dios", un síntoma clásico de la paranoia.

Por otro lado, el verdadero testigo OVNI generalmente hace caso omiso del ridículo y del escepticismo, considerando que conoce la verdad y que los otros llegarán a conocerla en cierto momento. El fanático OVNI es, por contraste, una personalidad obsesivo-compulsiva con rasgos paranoides. A diferencia del testigo OVNI, el fanático combate el escepticismo abiertamente y es ávido de publicidad. Muy pocos testigos desean o buscan la publicidad para sí mismos.

Los testigos OVNI a menudo padecen lagunas mentales, amnesia y desorientación espacio-temporal. Podrán producirse experiencias OVNI adicionales, a veces a diario, después del contacto inicial. Estos eventos a menudo disminuyen después de algunos meses, y rara vez duran más de un año, aunque pueden producirse de nuevo varios años más tarde.

Wednesday, January 25, 2017

Ambas caras de la moneda: OVNIS y lo paranormal



Ambas Caras de la Moneda: OVNIS y lo paranormal
Por Scott Corrales (2017)

Cuando se me ha preguntado, ¿por qué le das tanto énfasis a los casos ovnis y paranormales de los años que corren entre 1970 y 1979? Siempre respondo que se trata de la época en que la investigación logró escaparse de la camisa de fuerza impuesta por la hipótesis extraterrestre, los pernos y tuercas de siempre, el afán de buscar algo más allá de los confines de nuestro mundo para compartir nuestras penas (ahora nos conformamos con microbios en Marte o Titán). En la década de los ’80 comenzó a sentirse la merma mundial en casos OVNI e interés por el fenómeno, y no sería hasta los ’90 que volvería a sentirse dicho interés, aunque motivado por las “alucinantes revelaciones” sobre bases secretas en Dulce, Nuevo México, EBEs, John Lazar, “Valdemar Valerian” y un tropel de personajes que no vale la pena recordar. Si le agregamos a esto la obsesión mundial por el fenómeno de las abducciones, y el auge del movimiento escéptico, el estudio ovni – originalmente cultivado por unos pocos y con intercambios que se hacían en privado, y con poquísimas funciones públicas – pasó a convertirse en un circo de tres pistas, o en otros casos, una ‘tierra de nadie’ calcinada por guerras internecinas.

Pronunciándose sobre la ovnilogía noventera, impulsada por el nacimiento de Internet, la red mundial y los correos electrónicos, la investigadora Jenny Randles llegó a afirmar en un momento que lo mejor era declarar una suspensión de los congresos y publicaciones ovni/paranormales hasta que fuese posible absorber toda la información generada por el frenesí informático. Sugerencia encomiable, pero imposible de implementar, al carecer de un cuerpo centralizado capaz de imponerse sobre los que participan en campo. Me atrevo a sugerir que lo mismo puede decirse sobre los ’70 – nunca llegamos a absorber ni difundir toda la información generada, y por eso conviene hacerlo a estas alturas, al grado que nos lo permita el tiempo, y para contribuir al acervo informativo sobre el tema.

Una de las diferencias más marcadas entre la época actual y aquella lejana década ha sido el intento marcado de desligar el interés por los OVNIS y su estudio de otros fenómenos que suelen darse en su proximidad (seres extraños, fenómenos poltergeist o religiosos) con miras a “depurarlo” y atraer la atención de la ciencia oficial, como el hombre calvo que se compra un peluquín para llamar la atención de una mujer que aun así y todo no está interesada en sus atenciones.

Tomemos, por ejemplo, un caso de los ’70 sobre el que se ha escrito poco o nada en castellano.

El 27 de septiembre de 1973, dos niñas en el condado de Westmoreland, Pennsylvania (EEUU) se toparon con un ser peludo y gris cuya estatura superaba los dos metros, portando lo que parecía ser una esfera de luz en sus manos. Ambas corrieron a toda velocidad hacia su hogar, contándole lo sucedido a su padre entre lágrimas. Este salió a investigar, puesto que incidente había sucedido en sus predios, y pensaba que tal vez algún “hippie” de la época anda por ahí haciendo de las suyas. El hombre se internó en la arboleda, y según el testimonio de sus hijas, no regresó por más de una hora. Los investigadores que se interesaron en el encuentro descubrieron, al preguntarle, que el hombre no estaba interesado en hablar sobre el asunto. “Hay cosas sobre las que es preferible guardar silencio,” declaró.

Un mes más tarde (concretamente el 25 de octubre de 1973 - mes clave en el año de los humanoides, como se le llegó a conocer), un hombre identificado tan solo como Steven Palmer (seudónimo) conducía su camioneta con destino a la granja de su padre cerca de Uniontown, condado de Fayette, Pennsylvania, cuando llegó a ver una luz anaranjada en el cielo que descendía lentamente en un campo cercano. Steven detuvo su camioneta, tomó su rifle calibre .30-06, y se dirigió al sitio con los amigos que le acompañaban. Los tres presenciaron el aterrizaje del objeto, cuyas dimensiones eran superiores a los treinta metros de diámetro (“tan grande como una casa”) y de color totalmente blanco. Una vez en tierra, el objeto se mantuvo inmóvil, emitiendo un zumbido de baja intensidad a la vez que alumbraba los alrededores con su luz. Poco después, los testigos observarían la presencia de dos criaturas de gran tamaño – una de tres metros de estatura y la otra más baja, posiblemente de dos metros. Ambos gigantes iban cubiertos de pelambre gris oscuro y con brazos que casi llegaban al suelo. Emitían un sonido que Steven describiría como “el llanto de un bebé” y un olor nauseabundo.

Los compañeros del testigo decidieron emprender la huida hacia la camioneta, pero Steven, preso del terror, hizo un disparo al aire con su rifle. Las criaturas se dieron la vuelta y comenzaron a caminar hacia él, acción que resultó en disparos adicionales de la .30-06.

“La mayor de las dos criaturas emitió un gemido. Alzó la mano y tanto el resplandor como el zumbido que emitía el objeto cesaron,” según el testigo, cuyo miedo le hizo correr, acto seguido, a la seguridad de su camioneta, donde le esperaban sus amigos. Arrancó y se alejó del lugar, notando que el objeto en tierra producía cierta interferencia con los faros del vehículo. Durante investigaciones posteriores realizadas por Stan Gordon y el Westmoreland County UFO Research Group (WCUFORG) en aquel momento, la criatura hirsuta había levantado la mano para interceptar una de las balas, en este caso una trazadora, y que la “nave” no había disminuido sus propiedades, sino que había desaparecido del todo.

Hasta aquí tenemos un caso espeluznante que cae entre la investigación ovni, que lo rechaza por los seres peludos, a pesar de la presencia de propiedades que lo colocan entre los encuentros del primero, segundo y tercer tipos según la escala de Hynek. Los investigadores del fenómeno Piegrande lo rechazan por la presencia del OVNI, ya que esto choca con la percepción de estos seres como homínidos descendidos del hombre de Java o el gigantopiteco.

Y… ¿qué sucede entonces cuando descubrimos que el caso también contiene un ingrediente paranormal?

Los investigadores del grupo WCUFORG llegaron al lugar de los hechos a la una de la madrugada con la intención de entrevistar al testigo y recobrar evidencia física sobre el extraño aparato y los seres peludos. El testigo Steven y su padre, el Sr. Palmer, estaban parados al lado de la camioneta, no lejos de la casa de la granja. Los investigadores escucharon los gritos de ambos hombres, diciéndoles que una “luz blanca brillante” había iluminado la casa “como si fuese de día” por algunos segundos. A las dos de la madrugada, un toro en la propiedad comenzó a comportarse de forma extraña, así como lo hizo el perro de Steven, que fijaba su atención en la arboleda.

De repente, Steven comenzó a frotarse el rostro y la cabeza con las manos. Los otros le preguntaron si se sentía bien, pero no hubo respuesta. Comenzó entonces a zarandearse, obligando a los otros hombres presentes a sostenerlo. Durante todo este tiempo, los investigadores mantuvieron sus grabadoras encendidas, lo que les permitiría capturar lo que sucedería acto seguido: Steven comenzó a gruñir, emitiendo rugidos sonoros propios de una bestia y sacudiéndose a los que sujetaban de encima, tirándolos a tierra. El perro comenzó a ladrar ferozmente contra su dueño, dispuesto a atacarlo. Steve, poseído por una fuerza desconocida, se abalanzó sobre el animal, persiguiéndolo por el prado. Las grabadoras capturaron con fidelidad los gemidos del aterrado can.

El Sr. Palmer padre comenzó a dar voces, llamando a su hijo, quien repuso con otro gruñido sonoro. Los investigadores del WCUFORG estaban inmóviles, mirando incrédulamente al hombre que corría por el prado como un salvaje, sacudiendo los brazos y emitiendo gruñidos aterradores. Uno de los investigadores exclamó que también se sentía mareado y a punto de desplomarse, incapaz de respirar correctamente. Steven repentinamente cayó cara a suelo, como si la macabra fuerza que le poseía se hubiese extinguido. Todos los presentes se dieron cuenta del olor a huevos podridos – ácido sulfhídrico – que invadía la templada noche. Steven trataba de hablar, advirtiéndoles que aún persistía algo en la zona y que era necesario escapar inmediatamente.

Una vez fuera del prado, los investigadores vieron que las manos de Steven estaban apretadas “como las garras de un felino” y que le resultaba imposible mover sus dedos ni separarlos. Pero esto no le impidió describir a los presentes su vivencia durante el extraño y aterrador trance al que se había visto sometido por fuerzas desconocidas.
El joven afirmó haber presenciado una figura humanoide vestida de negro, con sombrero y una guadaña en las manos, diciéndole que si “la humanidad no enderezaba su camino” el mundo tocaría a su fin. Escenas de un mundo en llamas agregaba angustia a la amenaza proferida por la figura desconocida.

Tres décadas más tarde, el investigador Gordon afirmaría lo siguiente en un libro dedicado a los ovnis en Pennsylvania: “Lo que habíamos observado era alucinante y revelador. Hicimos lo posible por clasificar los eventos de aquella noche, que nos hizo tomar conciencia de que nos enfrentábamos a lo desconocido. Los sonidos, olores, reacciones humanas y animales no eran un invento – eran reales, y estaban plasmadas en dos grabadoras distintas.” (Gordon, Stan. Silent Invasion: The Pennsylvania UFO-Bigfoot Casebook).

El evento de aquella noche en el condado de Fayette tampoco terminaría con eso. Steven, muy a su pesar, comenzó a desarrollar facultades psíquicas que le permitieron ver a los muertos, predecir eventos futuros, como el estrellamiento de un avión de pasajeros, y también desarrollar una sorprendente relación con las aves silvestres. Entre las secuelas más inverosímiles de su extraño caso figuró la visita de dos personajes extraños – militares que le interrogaron a fondo sobre su caso – y que procedieron a mostrarle fotografías de seres peludos tipo “Bigfoot” tomadas en distintas partes de los Estados Unidos. Una de las fotos, según Steven, mostraba claramente uno de estos yetis trepando una verja con un cerdo debajo del brazo.

Posteriormente se llegó a saber que otra granja en el condado de Fayette también había sido visitada por una luz extraña aquella noche, a eso de las 21:00 horas. Las vacas de la lechería comenzaron a hacer ruidos extraños que los propietarios jamás habían escuchado antes. Detectaron la presencia de un olor desagradable y desconocido que obligaba a las vacas a evitar el pastizal superior.
La relación entre los ovnis y lo paranormal tampoco estaba circunscrita al este de los Estados Unidos.

En febrero de 1976, los hermanos Jason y Jeffrey Ownbey descubrieron la huella de una “criatura” de cinco dedos y de 40 centímetros de largo en un charco fangoso de Underwood Mountain Road en el condado de Trinity, California, cerca de la carretera 299. Días antes, la joven Wendy Allen pasó un susto tremendo al salir de su cabaña y ver dos objetos ovalados de color blanco azulado suspendidos sobre su vehículo. Los objetos se mantenían estacionarios, “como dos grandes ojos que me miraban”, según Allen, quien posteriormente afirmaría haberse sentido entumecida por un espacio de tiempo prolongado tras el avistamiento. Sin pensarlo dos veces, Wendy comunicó el caso al inspector de incendios forestales del servicio forestal estadounidense. “Se nos ha ordenado llevar un registro de todos los avistamientos ovni,” declaró el inspector Sylvester McCoy a la prensa, “desde que aquel fulano Walton afirmó haber sido secuestrado por uno de ellos”.

No todos los casos de “alta extrañeza” tienen un final feliz, como uno que nos llega desde Turquía, donde la policía de dicho país encontró el cadáver de Ahmed Bey retorcido sobre una vía férrea la noche del 14 de mayo de 1964 en las afueras de Koyulhisar, agradable ciudad en un verde valle de la antigua Anatolia. Alguien había golpeado la víctima hasta dejarlo muerto.
La mujer del difunto había dado parte a las autoridades, que no sabían qué hacer con el relato. El matrimonio Bey estaba conduciendo su auto en el camino paralelo a los rieles del tren, cuando “un disco girante del tamaño de una casa” apareció repentinamente en el cielo, dirigiéndose hacia el vehículo. El objeto parecía experimentar desperfectos, ya que se tambaleaba como un trompo, y acabó por chocar y estallar en un mar de llamas. Antes de eso, declaró la viuda, el objeto había dejado caer a “un enorme ser peludo” que corrió a toda velocidad hacia el automóvil de los Bey. El marido saltó del vehículo, cuchillo en mano, para defender a su esposa de la fiera. El animal sencillamente alzó al hombre al aire, lo aplastó, y tiró sus restos sobre la vía antes de internarse en la densa vegetación del valle. Las autoridades se encogieron de hombros, declarando que Ahmed Bey había sido víctima de una paliza por un asaltante desconocido.

El investigador Brad Steiger afirma en uno de sus libros (Aliens Among Us) que una de las grandes fallas de la sociedad moderna es su negativa a informar al ciudadano medio que su vida está rodeada por una realidad alternativa. Los sistemas educativos, afirma, han hecho caso omiso de la experiencia mística individual que aguarda a la persona capaz de pasar a un estado alterado de conciencia, ya sea mediante el uso de fármacos o el ingreso accidental en “zonas tenebrosas” en las que se activan fuerzas que son parte integral de nuestro planeta y no de procedencia extraterrestre.

Cabe preguntar, ¿serán los seres peludos y los “vehículos” que apartemente les transportan, o que les sirven de portal, prueba del planteamiento de Steiger? ¿Son, como opinaba Jacques Bergier en su momento, creaciones de una mente inconcebiblemente superior que los enfrenta a los humanos para ver cómo reaccionamos? Sería una mente cruel, a juzgar por el caso de Ahmed Bey, que perdió la vida en las garras de una de estas manifestaciones. Esto nos lleva al planteamiento final de otra de las grandes voces de los ’70, John Keel, quien afirmaba que cualquier inteligencia superior no necesariamente debe estar cuerda. ¿Estamos a la merced de Azatoth, el caos ciego que se oculta tras las estrellas?

Monday, January 23, 2017

D. Scott Rogo: Abducciones y lo Paranormal



D. Scott Rogo: Abducciones y lo Paranormal
Revista SAGA UFO REPORT Diciembre 1980

[El parapsicólogo D. Scott Rogo fue una de las figuras más impresionantes de la investigación paranormal de los ’70 y principios de los ’80 hasta su trágico asesinato en 1990 por manos desconocidos. Rogo escribió un artículo muy interesante y extenso sobre el fenómeno de las abducciones una década antes de la ‘fiebre abduccionista’ desatada por el libro Comunión de Whitley Strieber. Me he tomado la libertad de traducir un extracto significativo de su escrito – Scott Corrales]

El motivo por el cual tantos abducidos por los OVNI padecen plagas psíquicas sigue siendo un misterio. Algunos ovnílogos han argumentado que el secuestro ovni produce una alteración – o modificación - permanente del cerebro y de la mente de la persona que experimenta el suceso. A raíz del evento, puede recibir dones psíquicos capaces de dar lugar a fenómenos poltergeist espontáneos a la par que tales poderes se desarrollan. Sin embargo, esto no puede explicar el hecho de que la mayoría de los secuestrados experimentan efectos poltergeist solo después de haber recordado sus experiencias, ya sea bajo hipnosis o de manera espontánea.

El investigador Jerome Clark ha ilustrado este punto en un caso concreto. Por 1977, Clark estaba investigando el caso de un hombre en Illinois (USA) que había sufrido una típica “laguna de tiempo” a sazón de un secuestro ovni tiempo atrás. Valiéndose de la hipnosis, Clark y un colega pudieron ayudar al testigo a recordar lo que sucedió durante el avistamiento inicial. El testigo comenzó a narrar su vivencia según lo anticipado, describiendo la forma en que fue llevado a bordo de un ovni, historia que surgió gradualmente al paso de una larga serie de regresiones. Durante el transcurso de la investigación, el testigo sorprendió a Clark con una serie de llamadas telefónicas urgentes en las que se quejaba de disturbios psíquicos en su hogar: ruidos atronadores que se producían en su hogar a horas intempestivas, como si alguien golpeara un mazo contra los muros. El pobre hombre no era capaz de hallarle una respuesta normal al asunto, y Jerry Clark se dio cuenta de que estaba enfrentando un fenómeno poltergeist.
Así que aquí nos enfrentamos a un caso típico de “efectos colaterales” de lo paranormal, pero uno que estaba claramente relacionado a los recuerdos del secuestrado sobre el evento de la abducción y no al secuestro en sí.

En tales casos, me parece que la tensión psicológica del recuerdo es la causa de los disturbios. Sabemos que un poltergeist se produce cuando la mente humana ya no puede lidiar con los conflictos, la ira y la hostilidad, y tiene que desahogarse. Si el individuo no puede expresar su hostilidad de forma normal, parece como si su inconsciente se hace cargo de la labor al desatar una tormenta psicokinética, resultando en un poltergeist. Por este motivo, las víctimas de los poltergeist suele ser gente reprimida y emocionalmente cohibida. El testigo ovni, al recordar su encuentro, puede ser el candidato ideal para una ataque poltergeist. La angustia causada por el recuerdo – fruto del miedo, la duda, el conflicto y la ira contra los secuestradores – bien puede catalizar una invasión de poltergeist, puesto que el testigo carece de un “objeto” o “persona-objeto” contra la que puede arremeter.

Aparte de los efectos puramente paranormales, muchos abducidos seguirán teniendo contactos alienígenos por muchos años. Estos contactos pueden manifestarse bajo distintas formas. Algunos individuos como la Sra. [Betty] Hill y la Sra. Gruen tendrán más avistamientos. Otros permanecerán en contacto mental permanente con los alienígenas secuestradores. Charles Hickson, la víctima principal en el famoso caso Pascagoula de 1975 en Misisipí (USA) corresponde a esta categoría. Hasta llegó a decirle al escritor Ralph Blum que sentía que los secuestradores no humanos “estaban en su mente” de alguna forma, y que para verlos “solo tengo que cerrar mis ojos”, declaración que aparece en el libro Beyond Earth de Blum. Hickson ha tenido contactos alienígenas adicionales pero se niega a hablar sobre ellos. Más inverosímil aún es que algunos secuestrados llegan a enfrentarse a seres alienígenas en sus propios hogares. Estas experiencias a menudo suceden en horas de la noche, cuando las criaturas se materializan justo en medio de las recámaras de las atónitas víctimas.

Es curioso que muchas de estas “visitaciones nocturnas” parezcan ser tan solo parcialmente físicas. Tampoco es raro que sean criaturas bañadas en luz. Un ser de este tipo fue presenciado por la Sra. Betty Andreason tras su secuestro en 1967, caso conocido por el público en general gracias a Raymond Fowler, uno de los investigadores originales del caso, quien ha escrito un libro sobre el tema. The Andreasson Affair es, sin duda, uno de los libros más singulares sobre el tema de los secuestros OVNI que se haya publicado en fechas recientes.

En 1956, Jan Whitley y Emily Cronin, compañeras de casa, compartieron un encuentro cercano del tercer tipo mientras que conducían de vuelta a Los Angeles, California, a lo largo de la carretera Ridge Route desde las montañas Tehachapi. Era tarde y ambas mujeres decidieron detenerse en la cuneta para descansar. Dormitaban cuando se vieron despertadas abruptamente por un ruido uluante que sacudía su automovil, zarandeándolo de un lado a otro. EMily recordaría posteriormente que un grupo de seres alienígenas se había acercado al vehículo mientras que dormitaban para poder mirar mejor no solo a ella, sino a su hijo, que viajaba en el asiento de atrás. Emily tendría experiencias posteriores en el condado de Kern, California: era de noche y detuvo el auto cuando se fijó en un OVNI con forma de burbuja al lado del camino. Experimentó un desdoblamiento repentino durante el cual se comunicó con los "tripulantes" de la esfera, y hasta llegó a internarse dentro de ella, por lo que parece.