Wednesday, March 25, 2015

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Friday, March 20, 2015

Los pilotos temen a los ovnis




Pilotos Temen a los Ovnis
Por George Filer, Filer's Files
Traducción de Scott Corrales para Arcana Mundi

WASHINGTON - Los pilotos de aerolíneas ven objetos voladores no identificados, pero son pocos los que dan parte sobre los avistajes debido al temor al ridículo y al despido. Según la National Aviation Reporting Centre on Anomalous Phenomena (NARCAP, Centro de Notificación de la Aviación Nacional Sobre Fenómenos Anómalos), se han producido 3500 avistajes documentados de "fenómenos aéreos no identificados" por pilotos militares, comerciales y civiles. Pero el capitán Jim Courant, piloto comercial por espacio de 31 años, manifiesta: "Hay muchos más avistamientos que se quedan sin reportar. Resulta casi sorprendente saber cuánta gente está bien informada sobre este asunto," dijo ante el comité ciudadano de divulgación en el National Press Club de la ciudad de Washington, D.C., sentado al lado del mayor George Filer. Courant lleva años estudiando e investigando el fenómeno OVNI. Ha recopilado más de 3000 libros sobre OVNIS y extraterrestres, y fue el presentador de un programa sobre el tema llamado "New Perspectives" que duró tres años.

Courant aún es piloto de líneas comerciales, y debido a su participación televisiva, se le ha considerado como experto en OVNIS y encuentros extraterrestres. Ha sido contactado por numerosos pilotos comerciales y militares que están dispuestos a hablar sobre sus experiencias con OVNIS en privado, pero que no desean hacerlo en público por temor al ridículo y las represalias.

"Tienen miedo", explica Courant, "no tanto por la pérdida de su jerarquía o sus pensiones, sino que temen por la seguridad de sus familias".

Describió la experiencia de un piloto que volaba un 747 sobre el Pacífico en 1980 cuando un OVNI le salió al paso. "No creerás lo que vimos", expresó el piloto, según Courant."Aquello era más grande que un 747". Courant afirma que el piloto, al llegar a su destino en Japón fue interrogado y se le dijo que jamás hablara sobre el tema".

Courant informó a los asistentes sobre su propio encuentro OVNI. En 1995, volando cerca de Alburquerque, Nuevo México, tanto él como su copiloto vieron una figura ovalada de color azul verdoso que se les acercaba por la izquierda. En un destello de luz blanca, el objeto salió disparado repentinamente en un ángulo de 45 grados. Otros cuatro pilotos dieron parte sobre el hecho a la torre de control. "Un piloto dijo que tuvo que tratarse de un meteorito", cuenta Courant, agregando, "Me conecté a la conversación y pregunté, ¿desde cuándo remontan vuelo los meteoritos?"

Cuando se le preguntó sobre la reacción de su copiloto -- en una conversación telefónica sostenida después de la conferencia -- Courant dijo lo siguiente: "El copiloto se negó a hablar sobre el hecho y jamás ha vuelto a volar conmigo".

Courant dice que los pilotos han visto una variedad de naves que aparecen de repente y se desplazan a velocidades que son imposibles para la tecnología actual. Los informes incluyen naves fusiformes, triangulares, del tamaño de un portaaviones o más grandes. Dice que los pilotos comerciales "son muy serios en su trabajo" y que resulta inverosímil que exageren.

La página web NAPCAR, fundada en 1999 por el Dr. Richard F. Haines, renombrado experto en los OVNIS y antiguo científico en jefe para la NASA (Ames Research Center), ha sido eficaz en la documentación de casos, peor Courant dice que hay que hacer más. Los avistajes OVNI representan tan solo "la punta del iceberg" en términos de lo que se ha experimentado y lo que se sabe de los extraterrestres. "Hay ciertas cosas que se me han comunicado, pero no puedo abordarlas aquí".

Courant dijo que ya era hora que el gobierno de EE.UU. "se sincerase sobre lo que han documentado sus agencias, y lo que han aprendido al paso de décadas de encuentros extraterrestres. Los pilotos de la aviación saben lo que han visto, y deben ser capaces de hablar sobre ello sin temor al ridículo".

Tuesday, February 24, 2015

Alejandro Agostinelli: La Abducida Escéptica

La Abducida Escéptica
Por Alejandro Agostinelli
(de su blog Factor 302.4)

¿Y si una mujer alguna vez convencida de haber sido abducida por extraterrestres se da cuenta de que fue víctima de su propia imaginación, “ese continente perdido de la experiencia humana”, y que algunos ufólogos fueron parcialmente responsables de poblar su mente con visiones terroríficas?


Linda Cortile junto a Hopkins, un libro de “investigación” basado en el cuento de una mujer.

Manuel Borraz Aymerich detectó una historia así de asombrosa en el correo de lectores de una vieja edición de la revista Skeptical Inquirer. La carta, firmada por una tal Pamela Roberson, fue traducida por el propio Borraz. La publicamos por primera vez en español en toda su extensión:

A mediados de los años setenta sobreviví a una brutal agresión, tras la cual fuí abandonada inconsciente en un parque público por la noche. Durante muchos años, todo lo que recordaba de esta agresión eran los hombrecillos grises de ojos grandes que ví después a mi alrededor, en los momentos crepusculares antes de poder moverme, antes de recuperar la plena consciencia. Mis recuerdos del trauma en sí eran terriblemente fragmentarios y repletos de detalles extraños, imposibles -fogonazos de luz, retazos de tiempo perdido, los alienígenas, vívidas imágenes del cielo nocturno y otras anomalías-. Años después, comencé a experimentar debilitadores ataques de pánico, períodos de depresión, pesadillas recurrentes en que aparecían los “grises” y experiencias extrañas, agobiantes, de luz brillante. Como no me encontraron ningún problema médico, me sometí a psicoterapia y me diagnosticaron “estrés post-traumático”. Es difícil describir el trastorno que todo esto supuso para mí y mi familia. Nunca me sentí tan confundida, tan desorientada, tan insegura sobre lo que abarcaba la “realidad”. Fue una experiencia que no le desearía a nadie.


Abducciones felices, sólo en comics o en historias de contactados (cortesía Sirius Mazzu).

Ningún profesional de la medicina me sugirió, en ningún momento, que podía estar sufriendo ataques cerebrales (que es lo que ahora sospecho que me estaba ocurriendo, después de investigar mucho). De hecho, en un momento dado, mi psicoterapeuta mencionó a John Mack, y me sugirió que ¡quizás había sido abducida por extraterrestres además de haber sido agredida! Ella me explicó –utilizando su jerga psicoterapéutica– que los recuerdos de una abducción alienígena no pueden servir de “recuerdos pantalla” de un trauma, puesto que estos últimos siempre tienen un contenido menos amenazador y existen para proteger a la víctima de las profundas emociones negativas asociadas con el trauma original. Generalmente se da por supuesto que ser abducido por extraterrestres es mucho más traumático y ocasiona mucho mayor ostracismo social que un trauma violento ordinario, por lo que ninguna psique lo adoptaría como mecanismo de defensa. Tras haber sobrevivido a un ataque humano y después de estar convencida durante muchos años de que el trauma consistió en una experiencia de abducción extraterrestre, creo que estoy en una posición privilegiada para comparar ambos escenarios y puedo afirmar que cualquiera que estuviera en mi lugar, yo incluida, tendería a creer más bien la versión alienígena.



John Mack, Budd Hopkins. Dos tipos audaces.

En mi opinión, personas como Budd Hopkins, John Mack o David Jacobs se están comportando de manera irresponsable al tratar con los abducidos. No sabemos lo suficiente sobre cómo responde el cerebro al trauma y/o a las tensiones extremas como para estar explotando a la gente con este tipo de problemas, ni tenemos un conocimiento apropiado de la función personal y/o cultural de las “alucinaciones normales”, como las experiencias con una luz brillante o los sueños de despertar. Generalmente, la gente que escribe libros populares sobre abducciones extraterrestres enfatiza mucho lo “ordinarios” y “cuerdos” que suelen ser los abducidos, como si las categorías de cordura fueran estáticas y hubieran sido perfectamente comprendidas. No es así. El D.S.M. II ni siquiera tiene los años que tengo yo y además lo van cambiando periódicamente. A menudo, personas que padecen enfermedades mentales crónicas se desenvuelven bien a todos los niveles con el tratamiento adecuado; algunas incluso son famosas (¡de hecho, muchas escriben libros!).

A la inversa, personas sin signos clínicos de patologías mentales pueden sentirse enfermas después de un cataclismo personal. Es irrespetuoso y engañoso referirse a los seres humanos como si pudiésemos ser fácilmente etiquetados como “locos” o “cuerdos”. La gente “cuerda” pude tener problemas de locura. La gente “loca” puede hacer valiosas contribuciones a la sociedad. La Psicología es todavía una ciencia en pañales. Nos despreocupamos demasiado de su retórica.

De todos modos, quisiera destacar que la aproximación literal, popular, a las abducciones ni siquiera es útil. Sin duda, no lo es para los abducidos, a los que se deja indefinidamente a merced de sus terroríficas visiones, cuando no se les fuerza a espiritualizarlas para aliviar su caos emocional. Tampoco es de ayuda para la sociedad en su conjunto, pues no aporta nada a nuestro conocimiento colectivo de la estructura y función de la imaginación: ese continente perdido de la experiencia humana tan a menudo degradado y menospreciado por los pensadores empíricos. “Es sólo imaginación”, dicen. ¡Pero hablando de imaginación, el “sólo” no tiene sentido! Cuando una poderosa narrativa se une a una intensa experiencia corporal y una vívida imaginería, hay que andar con cuidado.



HGPensemos en los juicios por brujería del siglo XVI. Pensemos en Heaven’s Gate. La imaginación merece nuestro respeto y nuestra atención crítica, nuestras reflexiones más atinadas, especialmente ahora que los medios visuales son tan dominantes y poderosos.

En particular, me gustaría que se exploraran cuidadosamente las posibles conexiones entre el trauma físico, por un lado, y las funciones narrativas e imaginales de la cognición humana, por el otro. En este sentido, creo que tanto yo como otras personas que están luchando con extrañas experiencias, merecemos un tratamiento más compasivo e informado. Tengo la impresión de haber perdido un montón de dinero y de tiempo a cambio de muy poca ayuda. Al final, quedé a expensas de mis propios recursos, de mi propia capacidad crítica. Me preocupa lo que ocurre con la gente sin capacidad crítica. Nadie debería utilizarlos para vender libros.

Pamela Roberson

Mishawaka, Ind.

Primera publicación:

Skeptical Inquirer, vol. 22, N° 5 Sept.- Oct. 98), p.64. Traducción: Manuel Borraz Aymerich (Fundación Anomalía).

ENLACES RELACIONADOS:

Falleció Budd Hopkins, gurú y agente propagador de los abducidos.

Abducciones: hace 50 años comenzaba la leyenda. Peter Brookesmith entrevista a Betty Hill.

Las memorias recuperadas de Budd Hopkins. Por Luis R. González

Bienvenidos al fin del mundo (Heavens Gate y otros)
. Por Alejandro Agostinelli

¡Detengan las abducciones alienígenas!
Por Alejandro Agostinelli (en Ciencia bruja).

Para ver el original: http://factorelblog.com/2015/02/17/la-abducida-esceptica/

Thursday, February 19, 2015

John Keel: Sobre el mundo de lo forteano



John Keel: El mundo de lo forteano
(condensado del libro Disneylandia de los Dioses)
Traducción de Scott Corrales para Arcana Mundi


Precisamente a las 9:18 am la mañana del 19 de febrero, un gran fregadero de reluciente porcelana y brillante cromo cayó desde un cielo sin nubes hasta el patio de un tal Waldo Yentz, destruyendo un rosal en el proceso. En un arranque de ira, el Sr. Yentz llamó a la policía, la prensa, la agencia federal de aviación, la fuerza aérea y a su anciana tía en la población de Toledo, Ohio. Grandes cantidades de curiosos se apiñaron en el patio de los Yentz para ver el pedazo de fontanería celeste.

Un sapientísimo profesor de una universidad cercana convocó una rueda de prensa con gran prisa para anunciar que el fregadero había caido, obviamente, de un avión volando a gran altura. No se dignó a visitar el patio de los Yentz, indicando que con haber visto un fregadero era como verlos a todos.

Por otro lado, la fuerza aérea dijo a los periodistas que el objeto debió haber caido desde un camión que transitaba por la carretera principal, que solo quedaba a milla y media del patio de los Yentz. La tía del Sr. Yentz opinó que el evento señalaba que Dios estaba enojado con alguien. Su esposa, Shirley, le dijo a los curiosos que nunca le había gustado aquel vecindario y que la súbita aparición del fregadero no le sorprendía en lo más mínimo.

Cualquier cosa podía suceder en un barrio tan malo.

Lo que ignoraba el matrimonio Yentz es que esa misma semana, un suburbio de Moscú estaba siendo bombardeado por fregaderos de cocina, y que el rotativo Pravda les había denunciado como un complot de los capitalistas. En el Hyde Park de Londres, un columbario resultó desnucado por un pedazo de fontanería voladora el mismo día que quedó destrozado el rosal de los Yentz. Al otro lado del mundo, en Nueva Guinea, los nativos quedaron intranquilos al ver caer de los cielos un gran orinal. Acto seguido, le construyeron un templo y se pusieron a adorarlo.

Las noticias de los fregaderos volantes viajó lentamente, puesto que las agencias noticiosas estaban preocupadas, como siempre, con las confusas respuestas de los políticos, rumores de guerra, y encubrimiento tras encubrimiento. Pero poco a poco, informes sobre la fontanería fugaz fueron recopilados por casi 1,500 personas alrededor del mundo, que se dedican a hacerse cargo de tales noticias. Al cabo de algún tiempo, producirían un informe final de gran tamaño, acusando a los gobiernos mundiales de encubrir la verdad sobre los fregaderos que caen del cielo y reclamando que las Naciones Unidas organice un equipo de estudiosos para tomar cartas en el asunto.

Se les ignoraría, por supuesto.

Pero están acostumbrados a que no se les haga caso. Es prueba fehaciente de que existe una conjura mundial cuyo objetivo es la supresión de la verdad.


Estas personas se autodenominan forteanos. Se odian entre sí con pasión y sospechan de todos los demás. Cuando la primera Asociación Forteana se formó en 1932, el hombre en cuyo honor se había nombrado la organización, Charles Fort, se negó rotundamente a participar. Refunfuñó que se uniría a los Caballeros de Colón antes que nada. La gaceta de la organización, Doubt, se publicó al azar en intervalos de un ejemplar cada dos o tres años, y la posición de su editor era que estaban en contra de todo y de todo el mundo. Aquellas situaciones que no fuesen conjuras gubernamentales eran, ciertamente, complots producidos por los militares y los científicos. Los forteanos modernos ven al mundo dominado por una gran alianza militar, religiosa e industrial y que nos lleva a la ruína y la condenación eterna. Como cada forteano tiene una teoría para explicar las extrañas cosas que está investigando, y como cada teoría contradice a las otras, el mundo de los forteanos es uno amores propios heridos y sentimientos malqueridos. Los forteanos no solo esperan que se les ignore, sino que lo exigen.


Desfile de los condenados


A pesar de todo, cuando por fín hayamos salido del siglo veinte de algún modo u otro, tal vez miremos hacia atrás y nos demos cuenta de que la figura de Charles Hoy Fort supera a las de Churchill, Einstein, Edison y los otros supuestos gigantes de este siglo que devoró santos y cagó tiranos. Fort apretó las ubres de la vaca sagrada que es la ciencia, y nos hizo reconocer que vivíamos en una era de milagros--una era en la cual podían llover fregaderos desde las alturas y adonde podían verse hombrecitos verdes de algún otro sitio jugar en los parques de nuestras ciudades. Nos llamó la atención a cosas que siempre habían estado ahí. Se dedicó a catalogar COFULUGARES (Cosas FUera de LUGAR) y COCACIELOS (Cosas que Caen de los CIELOS).

La desventura de Fort consistió en vivir en una época en la cual se les estafaba y engañaba a los escritores, y se les esperaba morir de hambre (no muy distinto de la década de los ochenta). A la edad de los dieciocho se convirtió en el editor de The Independent, rotativo publicado en Queens, N.Y., que murió tras de algunos cuantos ejemplares. En 1893, a la edad de diecinueve, emprendió una caminata alrededor del mundo. A dicha edad ya era un jóven imponente, de casi seis pies de altura, un tanto gordo, con un bigote a la moda de esos días y gruesos anteojos sobre su nariz. Su abuelo, John Hoy, costeó sus aventuras al proporcionarle la extravagante suma de veinticinco dólares por mes--mas que lo suficiente para vivir bien en aquelos días.

Siguiendo la tradición de todo jóven aventurero, durmió bajo las estrellas al lado de las vías ferroviarias, pasó hambre, y soño con los días de gloria por venir en los cuales sus viajes servirían como fuente de inspiración para inmortales novelas y cuentos. Pero contrajo una fiebre en Sudáfrica...una enfermedad misteriosa, quizá malaria, que le aquejaría el resto de sus días. Regresó a Nueva York, hecho un infeliz titiritante, donde una chica inglesa, Anna Fililng, le ayudó a convalecer. Se casaron el 26 de octubre de 1896, y no fueron felices para siempre. Obsesionado con escribir, Charles Fort quedó condenado a pasar muchos años al márgen de la sociedad, siendo apenas capaz de pagar el alquiler de una serie de desagradables cuartos amueblados. Trabajó en un número de oficios: portero de hotel, sereno, lavaplatos. Durante los inviernos fríos tuvieron necesidad de quemar los muebles para mantenerse calientes. Al llegar a los treinta años de edad, Fort había escrito diez novelas. Sólamente una de ellas, The Outcast Manufacturers ("Los fabricantes de rechazados"), llegó a ser publicada, y no fue un éxito comercial.

Sin embargo, el sentido del humor de Fort le permitió escribir cuentos que recibían buena acogida comercial. Theodore Dreiser, un jóven editor de la revista Smith's, en 1905, dijo años más tarde: «Fort me vino a ver con las mejores historietas de buen humor que he visto producirse en América. Compré algunas de ellas--Richard Duffy de Tom Watson's, Charles Agnew McLean de The Popular Magazine y a otros más nos encantaba hablar de Fort y su futuro. Era una nueva y poco común estrella literaria».

A pesar del auge en la demanda por sus cuentos, se le hacía difícil a Fort ganarse el pan. « No me han pagado por un solo cuento desde mayo », apuntaba en su diario con fecha de diciembre de 1907. «Me quedan dos dólares. Watson's me ha timado por la suma de $155 dólares. Dreiser me ha devuelto dos cuentos que me prometió que compraría, una ya estaba anunciada para el ejemplar siguiente...Todo está empeñado...No puedo escribir. No puedo hacer nada más para ganarme la vida. Tengo la mente llena de imágenes en las cuales me corto la garganta o me tiro por la ventana de cabeza»

En sus primeros diarios, apuntes y cartas (conservados hoy día en la Biblioteca Pública de Nueva York), Fort se quejaba de depresiones frecuentes y negros humores suicidas. Acto seguido tendría arranques de escritura en los cuales produciría cuentos y novelas al dos por tres. Tenía una personalidad de psicosis maníacodepresiva, y es muy posible que los síntomas de tipo malaria que sentía eran un malestar físico de la clase que aquejan a personas con ese tipo de personalidad.

A los 32 años, comenzó a pasar más y más tiempo en la Biblioteca Pública de Nueva York. Hojeando unas revistas científicas viejas, se topó con algunos casos inexplicables y extraños. Se dió cuenta que los diarios, revistas y gacetas del siglo diecinueve estaban atestados de tales sucesos: extraños objetos vistos en el cielo, criaturas y maquínas insólitas saliendo de los mares, objetos extraños cayendo desde el cielo--todo desde grandes cantidades de carne cruda hasta columnas de piedra labrada. La gente y objetos desaparecían repentinamente, solo para reaparecer al otro lado del mundo. Huellas humanas y objetos hechos por el hombre aparecían una y otra vez en minas de carbón y estratos geológicos de millones de años de edad.

Fort anotaba estos sucesos en pedazos de papel moreno, escribiendo sus apuntes en su clave particular. Dia tras dia, mes tras mes, año tras año, los apuntes se acumularon hasta que tenía miles de ellos. En 1915, a la edad de 41, comenzó a organizar estos apuntes para un libro que pensaba titular X and Y. Nunca llegó a concluirlo, rechazándolo a favor de otra idea--un libro que aparecería eventualmente con el título The Book of the Damned. En mayo de 1916, su tío, Frank Fort, falleció, dejándole una pequeña herencia, lo suficiente como para mantenerlo a él y a Anna por el resto de sus vidas. La larga odisea había llegado a su fin. El matrimonio Fort se mudó a un pequeño apartamento en el Bronx.

Cuando The Book of the Damned estuvo listo, editores leyeron los primeros renglones con recelo y se taparon las narices:

Un desfile de los condenados.
Por condenados, me refiero a los excluídos.
Tendremos un desfile de los datos que la ciencia ha
excluído.
Batallones de los malditos, capitaneados por los pálidos datos que he exumado, se pondrán en marcha. Los leerán--o seguirán marchando. Algunos de ellos lívidos, otros de ellos llenos de fuego y algunos de ellos putrefactos.


Para ésta época, Theodore Dreiser se había convertido en uno de los novelistas más destacados del país. También era el defensor principal de la obra de Fort. Tomó el manuscrito de The Book of the Damned y lo llevó a su propio pubicador, Horace Liveright, y lo puso sobre su mesa. Liveright lo leyó a regañadientes y se quejó: «No puedo publicar esto. Perderé dinero.» Dreiser le dijo sencillamente: «Si no lo publicas, me pierdes a mí.»


Tierras Nuevas

El mundo literario recibió The Book of the Damned con entusiasmo reverencial. Los críticos de prensa y revistas alabaron el rarísimo texto. Hombres de la talla de Booth Tarkington, John Cowper Powys, Ben Hecht y Tiffany Thayer, todos ellos luminarias de su tiempo, elogiaron a Fort. «Soy el primer discípulo de Charles Fort.» escribió Ben Hecht en el Daily News de Chicago. «Ha lanzado un ataque temerario en contra de la locura acumulada por cincuenta siglos...No importa cual es el propósito de Charles Fort--me ha entretenido más que cualquier hombre que haya escrito un libro en éste mundo.»

La reacción de Fort ante la publicación de su primer libro desde la malograda novela de la década anterior fue la de caer en una profunda depresión. Echó mano de sus notas--casi 40.000 de ellas---y les dió fuego. Entonces, él y Anna hicieron sus maletas y se fueron a Inglaterrra. Fort creía que su libro había sido un fracaso(las ventas no fueron muy buenas) y que había desperdiciado su vida. Contaba con 46 años de edad.

Fort y su mujer vivieron en Londres por ocho años. No sabemos que hacía Anna para entretenerse mientras que su marido se iba al Museo Británico para husmear revistas polvorientas y libros viejos. En las tardes se unía muy a menudo con los haraganes en la Esquina de los Habladores en Hyde Park para entretenerse en tertulias. Escribió su segundo libro, New Lands ("Tierras nuevas"), en Londres. Se dedicaba principalmente al tema de los "terremotos aéreos", las explosiones que han surgido del cielo por cientos de años y en muchas partes del globo. En fechas recientes, este fenómeno se ha dado en el noreste de los Estados Unidos entre los meses de enero y febrero. Las "autoridades" han dicho una y otra vez a los reporteros que los sonidos se deben a aviónes de reacción a chorro, principalmente el Concorde supersónico. Se les olvida decir que el fenómeno es uno muy viejo. que se daba en épocas antes de que el Concorde, o los aviónes en sí, se hubiesen inventado.

Fort imaginó, en son de burla, una tierra en el cielo que servía de punto de despegue a toda la basura que nos sigue cayendo encima. Por ejemplo, enormes bloques de hielo se han estrellado através de los techos de las casas por cientos de años, de vez en cuando matando a individuos y cabezas de ganado. Hoy día, cuando un trozo de hielo que pesa más de cincuenta libras se precipita por el techo de la sala de alguna familia, nuestras "autoridades" anuncian que cayó de algún avión que pasaba por allí. Hasta tienen el descaro de decir que son deshechos de los baños del avión, pero, por supuesto, cualquier piloto les dirá que no hay manera alguna de que un baño pueda chorrear agua durante un vuelo, pero las autoridades no se dignan a cotejar los detalles. Fort se mofó de estas caídas de hielo y llegó a sugerir que podrían haber grandes campos de hielo aéreo allá arriba. Una idea tonta, pero hace unos años, la NASA sugirió lo mismo. A cientos de millas de altura en algun sitio hay, tal vez, tierras nuevas de hielo.

Los críticos de Fort, mayormente miembros de la élite científica que jamás se han dignado a leer sus libros, se quejan de que sus principales fuentes de información fueron periódicos. Esto no es cierto. Tomó gran esmero en citar todas sus fuentes de información en sus libros y la mayoría de ellas son gacetas científicas, principalmente de astronomía. Fort se complacía en señalar las necedades de los astrónomos, condenándolos con sus propias palabras.

«No me imagino como ha de ser la mente de un astrónomo, pero me la imagino como un chisporroteo con excusas dándole vuelta.» escribió en New Lands.

Cada generación de astrónomos desecha todas las teorías de la generación previa y las re-emplaza con teorías de cosecha propia. Nuestras sondas espaciales han desmentido los mitos mas arraigados de la astronomía moderna. Lástima que Fort no estuviese vivo para ver las acrobacias intelectuales de los años sesenta. Los astrónomos vieron que estaban errados sobre mucha de la información básica del sistema solar, por ejemplo, la temperatura del planeta Venus, la edad de la Luna, la rotación de Mercurio, la topografía del planeta Marte. Hasta 1960, los principales astrónomos se rehusaron a admitir la posibilidad de la vida extraterrestre. Entonces la NASA comenzó a enseñar bonitas sumas de dinero--dólares de los contribuyentes--para usarse en la investigación de la vida en otros mundos. Los astrónomos cambiaron de idea. De repente nos dicen que deben haber millones de mundos habitados en el cosmos. Algunos científicos crearon la exobiología, el estudio de la vida extraterrestre. Como no tenemos muestras de tal vida, y como todos nuestros esfuerzos con radiotelescopios, etc. no han podido hallar ni un solo planeta fuera de nuestro sistema solar, es súmamente difícil investigar dicha vida. Se perdieron muchos millones de dólares en el sumidero de la exobiología. Ahora que se ha acabado lo que se daba, los astronomos han vuelto a asumir sus opiniones de la época posterior a 1960.

El timo astronómico de mayor envergadura de la década de los setenta fue el Hoyo Negro. Comenzó como un elemento insignificante en una novela de ciencia ficción publicada hace treinta años. Fundamentalmente, es el concepto de que una estrella agonizante se encoge hasta formar una masa sumamente densa--tan pesada que la luz no puede salir de ella-. Por ende, es invisible y no tenemos manera alguna de detectar su presencia. El escritor científico Fred Warshofsky lo dice de la siguiente manera: «El físico afuera del hoyo negro no puede sacarle ninguna información interior y no tiene manera alguna de entender las leyes que lo gobiernan. Sin entender eso, no tiene por qué buscar las leyes porque no tendría manera de entenderlas.»

El Hoyo Negro es una teoría indisputable porque no hay manera de probarla o rechazarla. Perfecto para el uso de las películas de Walt Disney.


Maniáticos y excéntricos


Fort no estaba en contra de los astrónomos. Le daban risa. Pero las demás ciencias son igual de divertidas. Los arqueólogos se han encargado de enterrar más de lo que han desenterrado...echando a un lado lo que no cabe en sus teorías. Por ejemplo, nos dicen que América del Norte estaba habitada exclusivamente por indios hasta la llegada de los europeos. Hacen caso omiso de todas las torres de piedra y estructuras que se hallan en todas partes del continente (inclusive millas de caminos pavimentados) cuando llegaron los europeos. Fort catalogó toda clase de objeto metálico, desde espadas hasta hachas y monedas, que han sido halladas y fechadas como precolombinas. Alguien estaba extrayendo carbón y minerales en este país, y sacando petróleo en Pennsylvania, mucho antes del primer viaje de Colón. Pero antes de tener que luchar contra el misterio de aquellos norteamericanos misteriosos, los arqueólogos han optado por no hacer caso a estos artefactos.

La cobardía intelectual es solamente uno de los problemas de la comunidad académica. Fort les embarró las narices en el desperdicio generado por sus tonterías y falta de educación. No era secreto entonces, ni ahora, que las publicaciones académicas tienen por mira proteger a los ineptos y ocultar la ignorancia. Personas que no tienen nada que decir, carentes siquiera de la habilidad de decir nada, pueden ocultarse tras el método académico por una vida entera.

«Hablaré como un científico.» apuntó Fort. «Dijo Isaac Newton: si no existe cambio alguno en la dirección de un cuerpo en movimiento, la dirección del cuerpo en movimiento no cambia. Pero--añadió--si algo cambia, entonces se cambia hasta donde se puede cambiar.¿Como determinan los geólogos la edad de la piedra? Pues por los fósiles que hallan en ella. ¿Y como determinan la edad de los fósiles? por las piedras en donde las hallan. Habiendo comenzado con la lógica de Euclides, prosigo con la sabiduría de un Newton.»

«Considere cualquier cosa de naturaleza sociológica que haya existido,» escribió Fort. « que jamás ha habido ni arte, ni ciencia, religion o invención que al principio no estuviese de acuerdo con el ambiente establecido, visionario, ridículo a la luz de lo que vendría después, inútil en su incepción, y resistido con tal fuerza por las fuerzas establecidas de tal modo que, aparentemente anímandolo y protegiéndolo, había algo en el que le hizo sobrevivir para ser de uso en el futuro, no obstante su inutilidad actual. Tambíen existen datos que nos llevan a aceptar que todas las cosas se demoran y son protegidas y preparadas, sin que se les permita desarrollar hasta el momento indicado...Uno de los secretos más grandes que se ha descubierto eventualmente fue chismorreado por siglos por todas las cazuelas y teteras del mundo--pero el secreto de la máquina de vapor no podía ser revelado ni al mas grande o pequeño de los intelectos hasta que llegase el tiempo de que se coordinase éste con los otros fenómenos y requisitos de la era industrial.»

En su propia manera de expresarse, Fort se puso a redefinir lo que los teólogos llamaban predestinación. Sabía que el presente no controla el futuro pero, que de alguna manera, el futuro controla el pasado de algún modo. Si Adolfo Hitler hubiese nacido en Bolivia, por ejemplo, veinte millones de cadáveres estarían vivos. Pero el futuro necesitaba a Hitler porque necesitaba la bomba atómica y los accesiorios que le acompañan, capaces de destruír el
planeta. No hubiésemos desarrollado la "máquina del Juicio Final" si no nos hubiésemos embarcado en un programa que tenía por mira aplastar a Hitler. No solamente fracasamos en salvar a veinte millones de personas, sino que construímos el patíbulo de la especie humana. Incapaces de leer el futuro, somos Napoleones dirigiéndonos ufanos hacia Waterloo.

Fort y su mujer refresaron a Nueva York en 1929, justo a tiempo para ver el derrumbe de Wall Street. Por suerte, Fort había invertido su pequeña herencia sabiamente y pudo mantenerse a flote. Volvieron a vivir en el Bronx y comenzó a trabajar en su próximo libro, titulado Lo!. En un nuevo asalto a la astronomía, ennumera muchos informes de objetos aéreos no identificados. Sentado en su despacho, Fort mecanografió dos oraciones sencillas que identificarían, definirían y tocarían sobre el misterio de los ovnis y la única explicación posible.

«Cosas o criaturas luminosas y desconocidas,» observó Fort.«se han visto a menudo, a veces cerca de la tierra y a veces alto en los cielos. Pueda ser que algunas de ellas fuesen seres vivientes venidas de algún otro lugar en nuestra existencia, pero que otras eran luces en los vehículos de exploradores, o viajeros, de algún otro sitio.»

Durante los primeros 33 años del episiodio contemporáneo de los ovnis (1947-1970), el concepto de que aquellas misteriosas luces y objetos pertenecían a «los vehículos de exploradores, o viajeros, de algún otro sitio» fue la teoría más popular. Un puñado de maniáticos y de optimistas forzados esparcieron la propaganda de que visitantes extraterrestres estaban dando una vuelta por éstos parajes. Pero la gran oleada de ovnis del 1964-68 atrajo una nueva generación de investigadores y científicos. Pronto se dieron cuenta de que la hipótesis extraterrestre no era factible por muchas razones. Así que se acogieron a la explicación de que dichos objetos provenían «de algún otro lugar en nuestra existencia.» Aquel «otro lugar» podía ser tan elusivo como la fabulosa cuarta dimensión o los «niveles de existencia» del mundo psíquico. El mismo Fort se dió cuenta desde el comienzo que los eventos que estaba estudiando no eran fuera de lo común. Sucedían año tras año, siglo tras siglo, y más importante aún, tenían la tendencia de ocurrir en las mismas regiones geográficas. Esto indica fuertemente que estos eventos--ya sean peces que caen del cielo o extraños aviones decorados con luces centellantes--están inexorablemente vinculados al planeta. Son parte de nuestro medio ambiente, al igual que las nubes y los abejorros.

Otro factor de gran importancia es que todos los incidentes descritos por Fort están interconectados de alguna manera misteriosa. El escritor de ciencia-ficción Damon Knight extrajo uno 1,200 incidentes de los libros de Fort y los introdujo en un ordenador en los laboratorios Bell de New Jersey. Surgieron algunos patrones de gran interés.

«Un hecho sobresaliente de los OVNIS se echa de menos en todos los casos modernos que he visto,» comentó Knight.«Los datos de Fort indican que no son un fenómeno aislado. Objetos voladores desconocidos, cuerpos desconocidos vistos en el espacio, apariciones y desapariciones, las lluvias de substancias y organismos extraños--todas estas cosas dejan entrever fuertes correlaciones entre sí. Tomadas en conjunto, son evidencia de fluctuaciones rítmicas.»

Extrañas coincidencias

Por imposible que parezca, los avistamientos de serpientes marítimas suelen ocurrir en conjunto con avistamientos de ovnis, lluvias de ranas y gusanos y fregaderos de cocina (en realidad jamás se han notificado fregaderos...la anécdota al principio del libro fue solo un ejemplo travieso), y desapariciones misteriosas. En lo que se refiere a éstas últimas, suelen acumularse en el mes de julio, que también es un buen mes para avistar ovnis. Un hombre sale a podar el césped y no se le vuelve a ver jamás. Unas 3.000 personas desaparecen anualmente en los EEUU; es decir, 3.000 personas desaparecen sin motivo alguno, sin dejar indicio de lo que les pasó o como fué. Naturalmente, otros cientos de miles desaparecen huyendo de la justicia, sus familiares o de sus acreedores.

Cuando se desarrolla una oleada de ovnis (cada cinco años, por ejemplo), podemos tener la seguridad de que los avistamientos en Loch Ness aumentarán drásticamente, que las lluvias de piedras (siempre cálidas al tocar) comenzarán sobre casas aisladas en los suburbios, y que las personas comenzarán a desaparecer por doquier.

Estas manifestaciones son acompañadas por tormentas magnéticas y por desviaciones repentinas del magnetismo terrestre en algunas partes del mundo, particularmente en regiones como el famoso triángulo de las Bermudas. En 1950, un canadiense de nombre Wilbur Smith inventó un aparato capaz de rastrear y medir el derrumbe de estructuras moleculares durante tormentas magnéticas. Todo tipo de objeto queda literalmente pulverizado cuando las condiciones magnéticas están en su punto. Pilotos voluntarios llevaron los instrumentos de Smith alrededor del mundo, y fueron capaces de realizar diagramas rudimentarios sobre el fenómeno. Tristemente, nadie se encargó de continuar la obra de Smith después de su muerte.

Charles Fort percibió una verdad que habia sido ignorada por científicos e historiadores. Nuestro mundo tiene dos juegos de leyes naturales. Un juego nos dice tonterías sobre la gravedad y la naturaleza. El otro juego nos dice que el espacio y el tiempo están siendo constantemente distorsionados en nuestra realidad, y que estamos sujetos a las leyes aun indefinidas del segundo juego. Nunca sabremos cuando pasaremos através de la puerta mágica que nos
llevará a 10,000 millas de distancia. No sabemos si de repente nos hallaremos frente a frente con una bestia o ser de algún otro lugar en nuestra existencia. Nos pueden caer peces, o nieve roja, o nubarrones de insectos que ningún científico puede identificar. Los platillos voladores seguirán sobrevolando granjas y pantanos, al igual que lo han hecho por miles de años. La ciencia intenta trabajar con el primer juego de leyes y acaban con Hoyos Negros. Los magos, esotéricos y psíquicos intentan manipular el segundo conjunto de leyes. En los últimos años que quedan de este siglo, la ciencia y la magia comienzan a unirse. Cuando Fort estudió los extraños incidentes del superespectro (un espectro de energía que va más allá de lo conocido y lo visible) tuvo que preguntarse: «Si es que existe una mente universal, ¿tiene por fuerza que estar cuerda?»

Friday, January 30, 2015

Guillermo Giménez: Abducción en Piranhas (Brasil)



ABDUCCIÓN EN PIRANHAS (BRASIL)
Un Informe Investigativo de: GUILLERMO D. GIMÉNEZ (*)


El jueves 19 de enero de 1978, se produce en la ciudad de Piranhas, en Goiás, Brasil, un nuevo y sorprendente caso de abducción (término utilizado en Ovnilogía para designar a los raptos o secuestros de seres humanos por parte de los tripulantes del OVNI).

A pesar de haber sido un inci¬dente de suma importancia por sus características, el hecho en sí no fue tomado por las agencias internacionales de prensa destacadas en Brasil, sólo resultó noticia en los diarios locales para que, días mas tarde, un manto de hermetismo encubriera al asunto, llevándolo al olvido.

Mis investigaciones en torno al mismo resultaron un poco infructuosas, debido a esta "cortina de silencio"; no obstante esto he podido recoger amplios detalles del suceso, agradeciendo además la información suministrada por el excelen¬te investigador y amigo personal, J. Víctor Soares, Director de la ICSS, asegurándome la realidad de los acontecimientos.



EL INCIDENTE

Son las 17:15 horas en la ciudad de Piranhas. El Sol brilla intensamente en el cielo despejado. Seis niños juegan al fútbol en un pequeño campo de la ciudad goiana, como lo hacían todos los días, pero el jueves 19 de enero de 1978 un extraño episodio les haría cambiar sus vidas.

Cuando nada lo hacía preveer, los seis niños presencian la evolución cercana de un "objeto luminoso, redondo, en forma de dos platos superpuestos" que cruza por encima de las copas de los árboles, para luego detenerse e iniciar su aterrizaje en forma vertical, sin emitir ruido alguno.

Cuatro de los seis chicos corren despavoridos a sus respectivas casas a relatar lo observado.

Sus familias no toman en serio sus relatos, pero ante la insistencia de los mismos deciden ir al campo de juego.

Pero allí nada había. Ni huellas, ni rastros del objeto.

Entonces uno de los jóvenes grita: - ¿dónde están Manóel y Paulinho?

Corren a sus casas para ver si se hallaban allí; pero, no se encontra¬ban...

Manoel Roberto y Paulinho Roberto son primos. El primero contaba con once años de edad en 1978, año de producido estos hechos, mientras que Paulinho era un poco menor. Ambos eran estudiantes y considerados como chicos normales.

Algunos padres consideran que todo esto era producto de una broma.

Pero los niños insisten:

- "Vimos como aterrizaba, todos corrimos de miedo, sólo ellos se quedaron".

-"Sí, se quedaron pegados, no se movieron".

- "Manoel y Paulinho se quedaron parados mirando como aterrizaba", -informa otro de los jóvenes.

Hasta ese momento, sus familiares, que se habían mantenido ignorantes de lo ocurrido y ante la desaparición certera de los mismos, efectúan la respectiva denuncia en la comisaría de Piranhas.

Y comienza la misma historia de siempre:

- "¿Quién puede creer en los OVNI?", -dicen por ahí.

Pero los chicos insistentes y ya llorosos relatan lo de siempre:
-“Todos vimos como aterrizaba. Nosotros huímos. Ellos se quedaron”.¬
Trancurren las horas. Llega la medianoche. Nada se sabía aún. El desconsuelo era total para las seis familias involucradas en uno de los casos más asombrosos de la ovnilogía de los últimos tiempos.

EL TESTIMONIO DE MANOEL

Una llamada telefónica de la policía alertó a los padres de Manoel Roberto en la madrugada del viernes 20 de enero. Su hijo se encontraba bien. Había sido hallado en la ciudad de Rondonópolis, en el Esta¬do de Matto Grosso, a 500 km de distancia de la ciudad de Piranhas.

Sobre Paulinho nada se sabía, ni habría de saberse...

Manoel Roberto fue recogido por Néstor Touro, Ingeniero Electrónico de la ciudad de Rondonópolis, cuando el niño llamaba a su puerta en busca de algún abrigo. Touro hizo pasar al niño que vestía sólo su pantalón corto, y mientras le ofrecía alimento, notificaba a la policía de la presencia del joven en su hogar.

Horas más tarde, Manoel -en compañía del Ingeniero Touro-, se reunía con sus padres, y comenzaba a relatar los hechos que había vivi¬do:

- "Cuando el objeto comenzaba a aterrizar nuestros compañeros de juego escaparon corriendo. Mi primo y yo quisimos hacer lo mismo, pero nos fue imposible. Nos senti-mos inmovilizados. No conseguía¬mos correr, estábamos como adheri¬dos a la tierra. Hasta que fuimos atraídos hacia la nave. En el interior del aparato estuvimos en una sala donde únicamente había una silla y un botón".


"Allí estaban ocho personas baji¬tas, con su cuerpo cubierto como una especie de espuma plástica rojiza, pero su cara era como la de la gente normal".

"Nosotros estábamos ahora adhe¬ridos a la silla y no conseguíamos movernos. Al advertir nuestros for¬cejeos con el cuerpo sin que pudiéramos ponernos de pie, uno de los hombres nos mostró que con sola¬mente pasar una mano por el costado de la silla, ésta soltaba a la gente". (Sin duda alguna, considero que más que una silla sería un sillón).

"Por último, -sigue relatando-, el aparato volvió a aterrizar y yo fui obligado a descender. De mi primo no sé nada. La última vez que lo ví, estaba dentro del aparato conmigo".

Ambos fueron llevados al interior del OVNI y trasladados en sólo dos horas a Rondonópolis, ciudad ubicada a 500 km de distancia, que no tiene caminos directos con Piranhas, (lugar de donde habían desaparecido), y cuyo trayecto en un automóvil veloz demandaría aproxi¬madamente cinco horas de viaje. El teletransporte se había operado.

Cabe consignar que a la misma hora en que Manoel fue dejado en libertad en las cercanías de Rondo¬nópolis por la tripulación del 0V¬NI, se produjo un abrupto corte de energía eléctrica que abarcó el 90 por ciento del perímetro urbano.

Fenómeno éste muy conocido por todos nosotros, el denominado Fenómeno EM (electromagnético) que produce disturbios en el fluir normal de la corriente eléctrica. Una nueva constante del Fenómeno OVNI que se suma a este incidente.


CONSIDERACIONES

El testimonio inteligente brindado por el propio Manoel nos recuerda al de otras personas que estuvieron dentro de un OVNI y que luego fueron dejadas en libertad.

Ambos jóvenes fueron obligados a entrar dentro del objeto, motivados por una interferencia mental que se operaba dentro del mismo.

Interferencia ésta que impedía que los jóvenes pudieran escapar. Tengamos en cuenta que Manoel nos dice: "...Nos sentimos inmovi¬lizados. No conseguíamos correr, estábamos como adheridos a la tie¬rra..." Sin duda alguna, seres dotados con facultades paranormales blo¬queaban sus mentes, impidiendo el dominio de las mismas.

Además, esta misma interferen¬cia generada por sus secuestradores, y que provocó la paralización de los miembros de Manoel y Paulinho, fue utilizada con el primero para someterlo a una especie de lavado de cerebro ó también denominado "tiempo perdido" (hecho común en este tipo de casos) ya que no recordaba mayores detalles de su estadía de un par de horas dentro del OVNI.

Poder llevar a cabo una buena re¬gresión hipnótica sin duda nos permitiría sa¬ber importantes detalles que no es¬tán grabados en su memoria consciente.


Para el excelente investigador norteamericano Morris K. Jessup (fallecido en circunstancias no muy claras), los tripulantes de los 0VNI vendrían a nuestro planeta con el objeto de secuestrar a hom¬bres y mujeres jóvenes para esta¬blecer nuevas colonias humanas en otros lugares del Universo. Preferen¬temente elegirían a gente joven, puesto que éstos se adaptarían me¬jor en su nuevo hábitat.

De hecho, numerosos sucesos pa¬recerían demostrarlo.

Seguramente ambos jóvenes fue¬ron sometidos a diversos exámenes físicos y biológicos dentro del OVNI. Manoel no fue considerado apto por alguna razón y fue devuel¬to a la Tierra. De su primo, nada ha vuelto a saberse...

¿Experimentarán con nosotros los tripulantes de los OVNI?

Seres inteligentes, en su afán me¬ramente investigativo y científico, tomarían a seres humanos (entre otros seres vivos, como la casuística mundial así lo ha demostrado) para estudiarlos exhaustivamente (en sus naves, o en su propio lugar de origen).

¿Qué hay de malo en ello? ¿Aca¬so Cristóbal Colón no lo hizo, lle¬vando varios aborígenes a España?

Constituye una hipótesis de tra¬bajo que no debemos descartar, ya que presenta varios antecedentes en la ovnilogía mundial.

Un incidente asombroso, donde la realidad supera la imaginación, y que a pesar de los sucesos tuvo muy poca difusión, ya que se trató que la información no trascendiera.

Gracias al Ing. Néstor Touro se tuvo conocimiento del mismo, que de lo contrario hubiera sido ignora¬do por todos. Familiares y amigos aceptaron como única respuesta po¬sible la intervención OVNI sobre los hechos...

¿Qué pasó con Paulinho Rober¬to?. Hasta el día de hoy no ha sido hallado.

¿Regresará alguna vez?...


NOTA: Agradezco al investigador y pionero de la ufología brasilera, mi gran amigo J. Víctor Soares nacido en 1931 en Ponta Delgada, Isla de San Miguel, Azores,Portugal y fallecido el pasado 10 de diciembre de 2010 en Gravesend, Rí¬o Grande do Sul, Brasil, por toda la información brindada acerca de este interesantísimo incidente OVNI.



(*) Informe Investigativo: Guillermo D. Giménez (Necochea–Argentina)

E-Mail: gdgneco@yahoo.com


Sunday, January 18, 2015

Entrevista Exclusiva con el Astrofísico Jacques Vallée por B. Ann Slate (1976)



La investigadora B.Ann Slate – fallecida a edad temprana – se destacó por labor el campo de lo paranormal, investigando las mutilaciones de ganado durante la década de los ’70, el fenómeno criptozoológico de Bigfoot (Piegrande), esfuerzo que resultaría en el libro “Bigfoot” (1976) como coautora del periodista Alan Berry. También colaboró con la revista SAGA UFO REPORT – la única dedicada a la investigación seria de estos fenómenos entre 1973 y 1981 – y es un privilegio para Arcana Mundi poder ofrecer una de sus mejores entrevistas, con nada menos que Jacques Vallée.
-- SC



Entrevista Exclusiva con el Astrofísico Jacques Vallée
Por B. Ann Slate
Revista SAGA UFO Report, mayo de 1976
[Traducción de Scott Corrales para Arcana Mundi]

UFO REPORT: ¿Qué fue lo que le hizo intersarse en los OVNIS?

VALLEE: A primeras no me interesé por los ovnis en sí, sino le comportamiento de los científicos que rechazaron o destruyeron los datos, indicando que tales objetos efectivamente existían. ¿Qué había en el concepto de los ovnis que representaba semejante amenaza, algo que les llevaría a violar los principios fundamentales de la ciencia? En 1961 estaba trabajando en el Observatorio de Paris como parte de una red de vigilancia satelital afiliada con el Smithsonian Astronomical Observatory. Durante el transcurso del rastreo rutinario de satélites, también seguimos algunos objetos cuyo comportamiento resultaba anormal para los satélites, sin embargo, no eran ni aviones ni globos. No parecían ser los “platillos voladores” de siempre. No eran discos, tan solo puntos de luz inusuales. Nos intrigaban – podían ser el fruto de una nueva tecnología o los verdaderos ovnis en sí. Nuestra estación no era la única en recibir datos de esta clase. A través de la red de teletipos, recibíamos observaciones parecidas de otras estaciones en Francia, así que decidimos pasarnos una noche entera con el equipo para obtener la mayor cantidad de puntos posibles para computar una órbita, y si se trataba de un satélite, tratar de verlo de nuevo. En esta noche, obtuvimos 11 puntos de datos sobre uno de estos objetos, pero antes de que pudiésemos alimentarlo al ordenador, la cinta fue confiscada y borrada.

UFO REPORT: ¿Quién destruyó los datos?

VALLEE: No quiero dar nombres porque sentía gran admiración por el hombre como astrónomo. Estoy seguro que pensaba seriamente que existía una explicación perfectamente natural para el objeto extraño que habíamos presenciado. Por otro lado, la destrucción de datos no forma parte del método científico, ¿o sí? Me pareció una reacción psicológica sumamente rara. [El astrónomo] era de la vieja escuela de la ciencia que considera los datos como algo sagrado, y eso hizo que su comportamiento fuese más raro aún. ¿Por qué lo hizo? Sostuve varias conversaciones con él sobre el borrado de la cinta, pero su racionalización era la siguiente: “no quería que los estadounidenses se burlasen de nosotros”. Los datos le daban vergüenza. No quería personarse ante sus colegas y admitir que había algo en el cielo que no podía entender. Esto era sintomático de la forma en que los científicos trataban la mayoría de los datos ovni (posteriormente descubrí en EE.UU. que existían casos de la misma época en los archivos del Smithsonian, de manera que el fenómeno había sido visto no solo por franceses, sino por americanos. Y los datos recibieron exactamente el mismo tratamiento aquí – fueron rechazados). Después de este incidente un pequeño grupo en Paris decidió llegar al fondo del asunto, centralizando los informes inexplicados.

UFO REPORT: ¿Su grupo consistía de astrónomos solamente?


VALLEE: No, el núcleo del grupo era un equipo informal con un biólogo, un escritor, un ingeniero electrónico y dos astrónomos. Trabajamos en distintas cosas pero aun nos interesaban los ovnis. El grupo aún existe, por cierto, y no tiene nombre. Tuvimos cuidado en eso, para que nadie nos identificara de cualquier manera. No había organización, ni cuotas, ni matricula, ni estructura. Teníamos acceso a los teletipos de observaciones inexplicadas hechas por los astrónomos y los archivos de los principales periódicos en Paris, así como cartas de los lectores, que ya eran voluminosos en aquel momento, 1961. También disponíamos de acceso a los archivos de la Fuerza Aérea Francesa.

UFO REPORT: El gobierno francés, ¿ha concedido reconocimiento oficial al problema ovni?

VALLEE: En 1974, Robert Galley, el ministro francés de defensa, fue entrevistado por Jean Claude-Bourret, destacado periodista francés, durante una serie de transmisiones sobre el tema ovni. [El ministro] declaró que el problema debía ser tomado en serio y que la Fuerza Aérea Francesa y la policía venían recopilando datos desde 1954. Esto es casi un reconocimiento oficial del problema. El Sr. Galley dijo que: …entre los fenómenos aéreos que han sido recopilados bajo el concepto de OVNIS, resulta innegable que hay hechos que son inexplicados o incorrectamente explicaos.” Citó la gran cantidad de casos bien documentados dados a conocer por agentes del orden público y los militares franceses.

UFO REPORT: En su opinión, ¿qué sería un ejemplo de un caso “bien documentado” según el Sr. Galley?


VALLEE: Uno de ellos seria, ciertamente, el vuelo de un objeto no identificado seguido por radar y observado por pilotos militares franceses en Ceuta, Marruecos, el 2 de diciembre de 1954. El objeto demostraba tener variaciones verdaderamente poco convencionales de velocidad y altura: un patrón de vuelo incomparable al de nuestra tecnología aeroespacial en aquel momento. Algunos meses antes del avistamiento en Marruecos, se produjo un encuentro cercano en Poncey-sur-Lignon, Francia. Un ama de casa corrió despavorida mientras que un objeto circular y anaranjado se balanceaba en el aire antes de aterrizar en su granja. Cuando dos vecinos se personaron a la postre con rifles, descubrieron que la tierra había sido “succionada” en un perímetro cuadrilátero. Otro testigo confirmó haber visto un objeto luminoso en vuelo. Lo impactante era la seriedad de las investigaciones realizadas tanto por la Fuerza Aérea Francesa como la policía. Los objetos fueron catalogados como no identificados.

UFO REPORT: Usted ha declarado que “las pruebas físicas, tangibles y definitivas del control inteligente detrás de los misteriosos objetos brillan por su ausencia”, sin embargo, se han producido avistamientos por pilotos franceses así como avistamientos de tripulantes y observaciones de maniobras de vuelo controlado. ¿Acaso esto no constituye control inteligente por alienígenas?

VALLEE: Hay que hacer distinciones entre los avistamientos por pilotos y las observaciones de “tripulantes”. Existen numerosos informes por pilotos franceses, personal de tierra y personal militar. Describen a menudo maniobras y otras conductas (respuestas a la luz, por ejemplo) que ciertamente son indicativas de acción deliberada por parte de los objetos. Pero esto no constituye “evidencia física, tangible y definitiva”. Estoy de acuerdo en que la teoría más atractiva que existe hoy en día es que los ovnis son manifestaciones de una tecnología bajo control inteligente, pero esto no pasa de una hipótesis. Ni siquiera los encuentros cercanos con tripulantes constituyen “prueba” de control inteligente por seres del espacio. Muchos de estos avistamientos conllevan complejos efectos psíquicos que pueden ser el resultado de un nivel de acción sobre la mente de los testigos que nada tiene que ver con visitantes del espacio. Intenté demostrar esto en “El colegio invisible”, publicado en enero de 1976 por E.P. Dutton. Una vez que comenzamos a estudiar estos aspectos psíquicos que están estrechamente relacionados con la realidad física de los ovnis, podemos ver que es necesario reconsiderar todo el concepto de la realidad.

UFO REPORT: ¿Puede hablarnos un poco sobre lo que contiene su libro?

VALLEE: Creo que sorprenderá a muchos. En mi libro declaro por primera vez mi conclusión de que la hipótesis extraterrestres, según formulada actualmente, sencillamente no funciona. Entre todas las hipótesis que tenemos, es la más atractiva en lo superficial, pero no explica todos los hechos, y eso es un problema grave para cualquier hipótesis, si vamos a considerarla científicamente. He tratado de apartarme de la búsqueda de hipótesis, porque sobran teorías en este campo. Al hacer esto, tengo que enfrentar algo que no había enfrentado en mis investigaciones anteriores, y es el aspecto psíquico de los avistamientos ovni. A mi entender, no hay forma de dividir los ovnis en un aspecto de ciencias físicas y otro aspecto de ciencia psíquica. Ambas están presentes e interrelacionadas.

UFO Report: Usted ha mencionado que el concepto de la realidad debe reconsiderarse en el fenómeno ovni, ¿pero cómo se consigue eso?


VALLEE: Supongamos que tus ojos son sustituidos por los ojos de una abeja. Tu visión de la realidad sería totalmente distinta porque ahora serías capaz de ver partes del espectro que no podías ver con ojos humanos. Verías algunas cosas mejor y otras peor. Tu cerebro tendría que reconstruir la realidad con base a ello. Así que nuestra realidad es una construcción – algo que nuestros cerebros han edificado con base a nuestras percepciones. Si cambiamos nuestra precepción, cambiaríamos nuestro concepto de la realidad. Sobre las limitaciones de nuestros sentidos, también tenemos las limitaciones de percepciones impuestas por nuestra cultura. Los patrones que vemos a nuestro alrededor durante los primeros días o semanas de vida parecen determinar lo que reconocemos como adultos. También tenemos que darle al niño las palabras que debe utilizar para clasificar las realidades físicas, así que vivimos parte de la realidad a través del lenguaje, mientras que otra parte se nos da por medio de los patrones que nos rodean, y parte de esto es lo que resulta socialmente aceptable. Por ejemplo, la forma en que percibimos nuestras propias acciones y decidimos lo que tiene sentido para nosotros, puede ser totalmente absurdo para otros seres, como las mascotas que comparten nuestras vidas. Compartimos el mismo tiempo y espacio, pero nuestros conceptos de la realidad son totalmente distintos. Cuando regreso a casa del trabajo y me ve mi perro, me reconoce. Pero si me dirijo hacia mi ordenador y lo utilizo para hablar con alguien en Londres sobre algo que tal vez no suceda en los próximos 10 años, como la fusión controlada, ¿Qué sentido tiene eso para el perro? Para el, esto sería sencillamente irreal, pero para nosotros es algo muy real. Fundamentamos nuestras acciones sobre tales cosas, pero los perros no. Por otro lado, el perro puede captar cosas del ordenador yo no escucho, como sonidos de alto tono más allá de mi capacidad auditoria. Tal vez piense que mi ordenador hace un sonido amigable, mientras que a mí me interesa poco. Sobre los ovnis, puede ser que nuestro concepto de la realidad necesite ser expandido antes de seamos capaces de reconocer lo que verdaderamente son.

UFO REPORT: Usted ha declarado que nada puede ser más fantástico que un fenómeno natural que aún no ha sido reconocido ni clasificado por la mente humana. Si los ovnis no son naves alienígenas tangibles, ¿a qué fenómeno natural nos estamos enfrentando aquí, sin importar cuan extraño?


VALLEE: Sabemos muy poco sobre la forma en que el cerebro construye la realidad a partir de las percepciones de nuestros sentidos. Puesto que me invitas a especular, te presento una teoría “novedosa”, a la vez que hago énfasis en que no lo es. Es un supuesto muy antiguo que se remonta al concepto de Platón sobre las ideas, y también a ciertos conceptos orientales. Podemos teorizar que los ovnis se generan al mismo nivel, y que observamos la sustancia de nuestra propia imaginación. El libro Flying Saucers: A Modern Myth por C.G. Jung, el gran psiquiatra contemporáneo, sugiere que él pensaba algo parecido, pero aun así no era lo suficientemente fantástico como para explicar a los ovnis, puesto que estos nos dejan restos físicos y tangibles.

UFO REPORT: ¿Qué opina usted sobre la teoría de los antiguos astronautas propugnada por Von Daniken?


VALLEE: No fue el primero en proponerla. Von Daniken ha tocado la fibra sensible del público estadounidense, y lo ha hecho presentando la evidencia que otros – los que efectivamente investigaron todo, mayormente Misraki (en Francia), Kazantsev (en la URSS) y Tomas (en Australia) habían acumulado y publicado antes que él. Pero Von Daniken lo ha logrado gran destreza. No me impresionan sus argumentos sobre los alineamientos sudamericanos, cuyo propósito hubiese sido servir de pistas de aterrizaje para “antiguos astronautas”. Aimé Michel ha publicado datos sobre las pinturas paleolíticas de las cuevas francesas que es aún más interesante. Espero que surja mejor evidencia cuando los historiadores clásicos se decidan a examinar esta época, en la que la civilización clásica parece haber experimentado una transformación parecida a la que estamos atravesando. Me intrigan los amuletos fenicios que representan discos alados de los que parecen surgir “dioses”, relacionados que el rito que parece estar tomando lugar. Si se buscan indicios del “paleocontacto”, hay que comenzar por Asiria, Egipto, Grecia. No obstante, hay que tener mucho cuidado con lo que un helenista ha denominado “la proyección inconsciente de ciertas ansiedades religiosas sobre la pantalla de la antigüedad”.

UFO REPORT: Usted ha escrito que el concepto de la inteligencia extraterrestre ha suscitado reacciones violentas. ¿Cuál considera que sería el resultado si dicho enfrentamiento llegara a tomar lugar?


VALLEE: El asunto de las confrontaciones es uno que estoy estudiando en la actualidad. Propongo la percepción del fenómeno ovni como un “sistema de control”, un acondicionamiento en el cual pasamos por una curva de aprendizaje de manera colectiva.

UFO REPORT: ¿Cómo definiría usted el “sistema de control” en referencia al fenómeno ovni?


VALLEE: (Riéndose) Será difícil resumirlo en pocas palabras, puesto que explorar el concepto me ha tomado un libro entero. Tal vez sea más fácil hacerlo por segunda vez. Tomemos el termostato por analogía. Digamos que hay algo que quieres controlar, para mantenerlo a cierto nivel. Para conseguir esto, diseñas algo que tiene una acción sobre el sistema que quieres controlar, de tal forma que cierta cantidad permanezca igual, o que varíe según lo que quieras que haga. Ahora, lo que sugiero es que las manifestaciones ovni representan una especie de “sistema de control”. El único efecto que parecen tener sobre nosotros…verás, aún no nos han invadido, hasta donde sabemos, ni han interferido con nuestros gobiernos, ni han cambiado nuestra economía. El único efecto que parecen haber surtido sobre nosotros es un cambio en nuestras creencias. Puesto que se han manifestado en cantidades significativas, nuestras creencias han cambiado de forma radical. En menos de una generación, nuestra actitud sobre la vida y consciencia en la vida en el universo han dado un viraje de 180 grados. El concepto de la inteligencia superior se ha desarrollado dramáticamente en la última década, y creo que esto se debe en gran medida a los avistamientos ovni.

UFO REPORT: ¿Y ese sería su propósito?


VALLEE: Digamos que puede ser una de las secuelas del fenómeno, del acondicionamiento.

UFO REPORT: ¿Pero cómo puede usted estudiarlos a este respecto?

VALLEE: No estoy seguro de que se pueda. Puede existir una gama entera de explicaciones que se escapan a nuestra capacidad de probarlas.

UFO REPORT: ¿Así que el sistema de control es propio de ellos?


VALLEE: No quiero decir “ellos”, porque no sabemos qué ni quién está detrás de todo esto. Lo que estoy diciendo es que el fenómeno puede servir como un acondicionador, un sistema de control. Lo que está siendo controlado son nuestras creencias, y si lo consideras, esta creencia o imagen del Hombre ¡es la más poderosa que tenemos! Es más poderosa que la ciencia, más poderosa que cualquier otra cosa. Afecta nuestras percepciones, configura nuestro gobierno, nuestra política, nuestra teología. Ahora, si dispones de una tecnología mediante la cual puedes hacer que la gente crea que está viendo algo en el cielo que está más allá de su realidad normal, tienes control total sobre los sistemas de creencia de esa civilización, por el mero hecho. No tienes que hacer nada más. No tienes que invadirlos ni hacer contacto directo. En gran medida tienes control sobre sus percepciones – tienes control sobre dicha sociedad. Lo que estoy diciendo que puede que estemos controlados de esta forma muy sutil pero potente.

UFO REPORT: Así que si el sistema de control es de ellos, si podemos descubrir dicho sistema, ¿entenderíamos más sobre ellos?

VALLEE: Sí, a menos que “ellos” seamos nosotros. También cabe esa posibilidad. No hay nada que compruebe que dicha inteligencia no sea humana, y que pueden existir niveles de consciencia humana que desconocemos.

UFO REPORT: ¿Quiere decir usted que es algo que nos hacemos nosotros mismos?

VALLEE: Sólo quiero dejar abiertas todas las posibilidades. Algunos mecanismos puede jugar un papel en esto.

UFO REPORT: ¿Y qué me dice de los informes sobre curaciones milagrosas tras un encuentro ovni, así como ciertos contactados que reciben poderes nuevos y extraños? ¿Encuentra que surgen dones nuevos?


VALLEE: No existe ningún predominio de dones especiales, pero a menudo se menciona la curación. Edgar Cayce obtuvo sus capacidades sanadoras tras el encuentro con un ser dentro de una esfera radiante durante su niñez. Naturalmente, la gama entera de milagros religiosos puede reexaminarse desde esta perspectiva. Tenemos que tener cuidado con los reclamos sobre la telepatía con alienígenas porque esto abre la puerta a toda suerte de alucinaciones causadas por los efectos secundarios del fenómeno en sí. Pienso que muchos contactados sinceros han sido inducidos al error o “usados” por estas supuestas comunicaciones.

UFO REPORT: En los casos que ha documentado, ¿han dicho algunos contactados si sus mensajes provienen de fuerzas con designios malignos hacia nuestro mundo, o son todos los mensajes referentes a nuestra salvación por ellas?

VALLEE: Esta pregunta la abordamos Allen Hynek y yo en The Edge of Reality (publicada por Henry Regnery & Co.). Los ovnis en general, y sus acciones, en ciertos casos, pueden describirse como hostiles, de la misma forma en que pueden describirse como amistosos. Ahora, otra interpretación sería que sencillamente son indiferentes y que se dedican a lo suyo, sea lo que sea. Podemos describir la electricidad como un fenómeno amigable u hostil, según el efecto que tenga en una situación determinada. En los casos de contacto, la mayoría de los contactados suele ser consistente en sus relatos. Los que tienen don de palabra expresan haberse encontrado con una fuerza muy poderosa que trasciende los conceptos humanos ordinarios. Algunos de ellos suelen decir que esta fuerza está aquí para ayudarnos, pero con la mayoría de [los contactados] tenemos la impresión de que andan a tientas, buscando las palabras correctas porque no existen palabras. Están tratando de describir algo que les deja con una sensación de asombro total. En este momento no sé de ningún contactado que haya estado en contacto con una fuerza maligna, pero sí, de hecho, ha habido casos en que eso ha ocurrido. El caso de Betty y Barney Hill, por ejemplo.

UFO REPORT: Pero creía que Betty Hill acabó por considerarlos buenos.


VALLEE: Sí, pero durante la experiencia, Barney tenía un miedo terrible, al igual que Betty. La sensación de “considerarlos buenos” pudo haber sido una sugestión hipnótica. Ciertamente los sujetos en el centro de Pascagoula, Misisipí reaccionaron con terror y tuvieron la sensación de haber sido tratados como cobayas de laboratorio. ¿Cómo te sientes cuando eres una cobaya en un laboratorio? Supongo que para muchos la sensación es de terror absoluto.

UFO REPORT: ¿Considera que este es uno de los campos más significativos a ser estudiados por la investigación ovni?


VALLEE: Definitivamente. Este es el campo que más me interesa en este momento, pero es el más difícil de investigar porque no existen bases seguras desde las que podemos partir.

UFO REPORT: ¿Qué dio lugar a The Edge of Reality?


VALEE: Estoy muy emocionado por este libro debido a la forma inusual en la que fue escrito. Ciertamente no se parece a ningún otro libro que haya escrito yo anteriormente. Un amigo en común nos sugirió la idea a Allen y a mí de escribir un libro juntos para disipar los mitos que se han formado en torno al tema ovni, y darle al público una declaración que sería comprensible para todos, manifestando exactamente lo que sabemos y desconocemos sobre los ovnis. Por ejemplo: ¿Cuáles son las zonas desconocidas? ¿Cuáles son las especulaciones?¿Se producen la mayor parte de los avistamientos cercanos de noche? (Sabemos que es así – disponemos de datos al respecto). ¿Qué clases de tripulantes se han visto? (También disponemos de datos sobre esto). Por otro lado, hay muchas otras cosas sobre las que no tenemos datos y el público debería estar consciente de nuestro grado de ignorancia. Por ejemplo, no sabemos las preguntas correctas que debemos formular a los testigos sobre su sentido de la realidad en el momento de su avistamiento. No disponemos de la metodología para investigar un caso como el secuestro de Pascagoula. La gran intrigante es: ¿qué podemos averiguar mediante la hipnosis? Si tienes una cantidad infinita de dinero, recursos y personal para investigar el caso de Ely, Nevada, entonces qué? (En febrero de 1974, dos transportistas a bordo de un camión de 12 pies de largo, en camino desde Idaho a California, tuvo un encuentro ovni en las afueras de Ely, Nevada. Se produjo una avería mecánica en cierto momento, y en otro, sintieron que eran levitados. Compararon su experiencia como estar en un vacío más allá de la realidad normal en la que “nadie podía ayudarles”). ¿Te acerca esto a la situación? Sencillamente no sabemos cuáles son las preguntas correctas.

UFO REPORT: ¿Cómo podemos resolver esto?

VALLEE: Tratamos de determinar los métodos a nuestra disposición para estudiar el problema. Nos reunimos durante varios fines de semana y grabamos nuestros intercambios, intentando abarcar cosas que sabíamos a ciencia cierta, separándolas de cosas sobre las que únicamente podíamos especular. El resultado es distinto a otros libros de ovnis, en donde los autores te marean con un caso y otro. Solo utilizamos ciertos casos para ilustrar puntos específicos, mientras que las discusiones oscilan entre los casos y las teorías. Creo que llegamos a una recomendación vigorosa sobre lo que debe hacerse para cuando la ciencia se interese por el asunto, las técnicas disponibles, y como hacer uso de ellas. Convencimos a la editorial a mantener el libro en forma de dialogo para agilizar la lectura y aventurarse en temas que sencillamente no pueden explorarse mediante una narrativa. No es una declaración científica sino algo más ligero, con considerable humor. La gama que exploramos va de lo sublime a lo ridículo porque también abordamos los fraudes y las falsificaciones. Uno de los capítulos lleva por título “Los platillos voladores que te has tragado”.

UFO REPORT: ¿Cuál es su opinión sobre los Hombres de Negro (HDN)?

VALLEE: Hay demasiados informes documentados de este tipo como para ignorar su existencia. Creo que verdaderamente forman parte del fenómeno. Pude haber sido escéptico hasta que vi algunos casos en los que no cabía duda de que alguien había interferido con la evidencia y que estos sujetos (HDN) se habían personado para llevarse el material, y que tenían conocimientos sobre el caso que no podían haber obtenido por la vía ordinaria.

UFO REPORT: ¿Y estos testigos sobre los que piensa habían leído sobre los HDN y tal vez los anticipaban?

VALLEE: No, ninguno de ellos lo había hecho. Los testigos pensaban que estaban tratando con agentes del gobierno. Parecen interpretar ese papel – gente de afecto oficial que parece estar involucrada en un asunto específico y que interfiere con la investigación del caso.

UFO REPORT: ¿Qué me dice del triángulo de las Bermudas?

VALLEE: Existen numerosos informes de ovnis que salen del mar o que se zambullen en el mar en todas partes del mundo. También hay muchos informes de objetos avistados sobre lagos. Sería necesario disponer de más evidencia para concluir que los ovnis cuentan con bases submarinas. El triángulo de las Bermudas es tan solo una de las muchas regiones en que los barcos han sufrido averías o accidentes inexplicados, pero no veo ninguna conexión directa con los ovnis. Barcos y aviones desaparecen todo el tiempo en todas partes del mundo como consecuencia de causas ordinarias.

UFO REPORT: Se ha postulado el concepto de que algunos ovnis pueden ser “animales del espacio” o una forma de energía que reside en las capas superiores de la atmósfera. ¿Contribuyen sus hallazgos alguna validez a esta teoría?

VALLEE: si el fenómeno ovni se vale de un proceso de manifestaciones psíquicas, puede no estar circunscrito a la configuración de disco, y es concebible que pueda aparecer bajo otras formas, pero no estoy consciente de casos serios en que hayan sido descritos de tal forma por testigos, así que esta vía de especulación puede ser prematura.

UFO REPORT: ¿Existe alguna forma de predecir un lugar y tiempo determinado para el próximo aterrizaje de un ovni o tal vez una oleada?


VALLEE: Si suponemos que el fenómeno obedece leyes y patrones racionales, entonces podemos intentar semejante predicción, del mismo modo que la policía de Los Ángeles te puede decir la probabilidad de que se cometa cierta clase de crimen según las condiciones del tiempo y la hora en el mapa de la ciudad. El problema es que los ovnis también son conocidos por su imprevisibilidad y lo absurdo de sus manifestaciones.

UFO REPORT: Si no podemos predecir una “oleada”, ¿podemos atribuir las anteriores oleadas OVNI, como las que experimentó Francia en 1954 y 1957 a cosas que ocurrían en Europa Occidental en aquel momento?

VALLEE: No. Parece no haber correlación aparente entre las oleadas ovni y los eventos políticos, sociológicos o políticos en la tierra. Las grandes oleadas se producen simultáneamente en distintas partes del mundo, como Francia, Chile y Nueva Guinea, y esto parece excluir la posibilidad de causas localizadas para los avistamientos. Creo que nos enfrentamos a un fenómeno mundial que obedece sus propias reglas.

UFO REPORT: Sus investigaciones indican que el fenómeno ovni es presenciado con mayor frecuencia a corto alcance entre las 17:00 horas y las 21:00 horas. ¿Por qué de noche? ¿Será para evitar ser vistos?

VALLEE: La noche puede representar condiciones óptimas para lo que se esté manifestando. Si quieres especular sobre eso, cuando aterrizamos en la Luna, no queremos aterrizar durante el mediodía lunar porque existe demasiada radiación solar. Preferimos condiciones en las que el ángulo del sol sea oblicuo – bajo condiciones óptimas para nuestras observaciones que no representen un riesgo a los astronautas. También puedes especular que quienquiera que esté de tras de todo esto (los ovnis) trata de impactar a los testigos. Los seres humanos y sus percepciones son más fáciles de influenciar de noche. Puedes edificar un numero de escenarios sobre eso, pero no creo que tenga que ver con las condiciones de día o noche. Sencillamente desconocemos el significado.

UFO REPORT: ¿Maneja Francia su cobertura sobre las noticias ovni de forma distinta a los EE.UU.?


VALLEE: La cobertura de las noticias ovni en Francia no difiere mucho de la que tenemos en EE.UU. aunque la radio y los medios televisivos se muestran más abiertos al tema ahora/ Los periódicos principales suelen ignorar los informes a menos que se produzca un oleadas sensacional. La diferencia más significativa consiste en el volumen de información publicado por grupos civiles como Lumieres dans la Nuit, que dedica su atención a la verdadera investigación y no a la socialización y al cabildeo, como demasiados de los grupos estadounidenses.

UFO REPORT: ¿Qué significa Lumieres dans la Nuit y cómo funciona?

VALLEE: Significa “luces en la noche” y han hecho algo muy listo. En realidad no son una organización. Piensan que una organización sencillamente destruiría la espontaneidad de sus investigaciones, así que son un grupo informal. No se pagan cuotas ni hay tarjetas de matrícula, ni hay que seguir cierta línea partidista ni respaldar determinadas creencias. Funcionas independientemente. Lo único que tienes que hacer es investigar los casos locales. Esperan recibir de ti los resultados y los publican, haciéndolos disponibles a los demás grupos y a investigadores y científicos como yo en todas partes del mundo. Tal vez tengan algunos científicos funcionando como asesores, pero no tratan de impresionar a la gente con la cantidad de doctores que tienen en su plantilla. Los miembros típicos son gente jubilada o maestros que hacen sus investigaciones con una bicicleta y una cámara fotográfica. Un científico estadounidense que vistió Francia en fechas recientes, y que tiene interés en los ovnis, ofreció una charla a L.D.L.N. y vio lo que hacían. Comentó: “En EE.UU. se necesitarían millones de dólares para montar una organización que haga lo que hacen ustedes. ¿Cómo lo consiguen? ¿Cuál es su secreto?” Le contestaron: “¡Nuestro secreto es que hacemos todo esto sin dinero!”

UFO REPORT: Una pregunta final, Dr. Vallée. ¿Existe algo en sus antecedentes, tal vez un interés por lo esotérico y el misticismo, que pueda haberle dado una perspectiva de esta nueva “realidad” que le permite percibir el fenómeno ovni de manera distinta?

VALLEE: Creo que el primer requisito para ser científico es ser curioso. Creo que para mi generación, los ovnis y los fenómenos psíquicos son posiblemente las avenidas de mayor validez para la curiosidad científica, y en esa medida, sí, siempre he sentido interés”.

Saturday, January 17, 2015

John A. Keel: Disneylandia de los Dioses



Disneylandia de los dioses
Por John A. Keel
[Traducción de Scott Corrales para Arcana Mundi]

En 1925, Charles Fort escribió que «...naves de otros mundos han sido vistos por millones de los habitantes de ésta tierra, noche tras noche, en los cielos de Francia, Nueva Inglaterra y Canadá...»

Fort informaba sobre un fenómeno que no existiría oficialmente por otros veintidós años, y que dejó de existir oficialmente en 1969, cuando la fuerza aérea de los EEUU guardó calladamente su equipo para cazar platívolos. El hombrecito con el bigote de morsa sabía algo que los demás gobiernos del mundo ignoraban. Sabía por sus investigaciones en las gacetas científicas y revistas viejas que máquinas misteriosas e ingenios aéreos se habían visto a lo largo de la historia, que sus ocupantes habían sido vistos por terrícolas atónitos, y que, por cierto, algunos de los mitos más queridos de la humanidad se basaban en el contacto con dichos objetos.

Un ejemplo es la leyenda de los Vigilantes. Extraños seres de otro lugar o nivel de existencia en el tiempo o el espacio que siempre han estado en nuestros cielos, observando en silencio nuestra lucha para desarrollarnos desde la época de los cavernícolas. En las montañas del Tíbet, los viejos lamas sabían todo lo referente a los Vigilantes. De vez en cuando, los europeos se topaban con ellos en aquellas tierras lejanas e inhóspitas. El artista, explorador y filántropo Nicolás Roerich afirmó haber visto brillantes discos de metal volando sobre las Himalayas durante los años 20. Frank Smythe, el famoso alpinista, observó una «tetera pulsante» volando cerca, mientras subía una montaña en Nepal. Antes de percatarse de ella, Smythe tuvo la sensación de que alguien le estaba mirando con benevolencia, como si interesado en su seguridad personal.

En los importantes años ovnísticos de 1966-68, los misionarios en el «techo del mundo» que son las Himalayas escribieron cartas detallando sus encuentros con aviones fantasma. Durante ésa misma época, un puñado de científicos trabajando en la Antártida alegadamente vieron enormes objetos circulares volando sobre los campos de hielo del Polo Sur.

Los Vigilantes disfrutaron otro año de turismo sobre ésta Disneylandia cósmica en 1973-75, apareciendo en todas partes a la misma vez, y desapareciendo luego tan misteriosamente como se habían aparecido. A juzgar por la larga historia del fenómeno, sabemos que los volveremos a ver. Volverán, y una nueva generación de jóvenes se plantarán en las colinas de la tierra para escudriñar los cielos nocturnos, esperando ver algo.


¿Dioses o cosmonautas?

Un buen día en el año 40.000 a.c., un semihombre peludo escuchó un zumbido afuera de su cueva. Al acercarse a la entrada, se quedó pasmado al ver un extraño intruso en su rocosa vivienda: un brillante objeto metálico rodeado de ventanillas, detrás de las cuales se hallaban los Vigilantes, sus caras sombrías y carentes de expresión. El hombre-animal se retiró del lugar, y dejó para sus descendientes un dibujo del objeto en la pared de la cueva. Los dibujos aún existen en el África, Australia, Francia y China.

¿Eran dioses estos Vigilantes, como debieron haber pensado aquellos primeros hombres, o eran astronautas de otro planeta? Tal vez eran terrícolas, seres de un maravilloso continente separado y protegido del mundo de los cavernícolas por los mares, un lugar en el cual la magia y la tecnología eran la misma cosa. Sus máquinas voladoras llegaban a todas partes del mundo, y miraban desinteresadamente como aparecían y se multiplicaban los hombres-animales.

Luego, cuando los hombres comenzaron a repartirse lentamente sobre la tierra, los Vigilantes salieron del cielo y de los mares para brindarles ayuda. Les enseñaron como cosechar y les dieron los fundamentos de las leyes y las matemáticas. El hombre, a su vez, dedicó sus trabajos más importantes a éstos dioses. Las artes del baile, la pintura y la narración comenzaron como maneras de rendir tributo a los maravillosos Vigilantes.

Pero al paso del tiempo, los Vigilantes cambiaron. Ahora exigían sacrificios de animales, y luego sacrificios humanos. Se arrogaban el crédito de los desastres naturales, y los humanos comenzaron a temerles. Se construyeron enormes pirámides alrededor del mundo, y bellas mujeres fueron dejadas en los templos de sus cimas en ciertas épocas del año. Según las leyendas, los dioses bajaban del cielo para unirse a las mujeres, y para darles hijos muy especiales, gigantes con increíble fuerza física y psíquica que asumían el control de las tribus y de naciones enteras. El mundo se encontraba dividido en docenas de regiones o reinos dominados por uno de éstos reyes híbridos. Para conservar su linaje divino, las familias reales contraían matrimonio entre sí, pero los Vigilantes mantenían el control por medio de sus frecuentes apariciones antes los reyes, dándoles órdenes y hasta asentando los planes de batalla para las guerras de la antigüedad. Los hombres eran disciplinados a obedecer a los dioses sin titubeos, y en ése sentido, los dioses eran amos de la tierra y tenían control directo sobre sus habitantes por medio del sistema de reyes-dioses; un sistema que aún se halla en efecto en nuestro planeta en el siglo veinte.

«Me parece que somos propiedad de alguien»

Charles Fort se dio cuenta de los sutiles tejidos que forman la historia humana cuando afirmó, «Me parece que somos propiedad de alguien. Esta tierra tiene su dueño. Los demás están puestos sobre aviso.»

En una época, los dioses fueron muy reales, y sus directrices a la humanidad no fueron surgidas de un afán de ayudar al hombre sino para proteger a la tierra misma. El hombre se volvió el peón en un oscuro e imponente juego de ajedrez cósmico. Incidentes que carecían de sentido para una generación repentinamente adquirían gran significado varias generaciones más tarde. Tratamos de racionalizar nuestro trance mediante novedosas teologías y cosmologías. Volvimos a escribir la historia hasta que se conformó con nuestros ideales y ocultó nuestros motivos poco edificantes. Nuestra verdadera historia se convirtió en mito y nuestros mitos se volvieron el sustituto para la historia.

La parte de la historia y de la prehistoria que yace más allá de nuestros olvidadizos recuerdos fue rellenada por seres que dijeron pertenecer a los Vigilantes. Una historia oral nos llegó de boca en boca desde los hombres que pactaron con los Vigilantes, y la aceptamos sin vacilar. Después de la destrucción de las grandes bibliotecas de la China y de Egipto, nuestros profetas rellenaron los capítulos perdidos de la evolución humana.

Pasamos a través de épocas de magia, cuando la superstición y el temor de lo desconocido levantaban negras sombras sobre el psiquismo humano. Más tarde, nos aferramos a los señores cósmicos de nuevo y quedamos condenados al medioevo, volviendo a escribir la historia. En 1848 emprendimos la larga y dura huida del sistema divino de los reyes y entramos la era industrial moderna. Las ideologías políticas sustituyeron a las religiones como las fuerzas que nos motivaban, y los viejos dioses se volvieron borrosos y míticos mientras que los nuevos dioses, los alegados seres del espacio exterior, se aparecían en nuestras granjas.

¿Será Ashtar, el autodenominado jefe de la Federación Intergaláctica, sólo una versión moderna de Astareth, la diosa de múltiples senos de los antiguos?


Mientras tanto, en la Atlántida...

Hace unos trescientos años, dejamos de creer en brujas, duendes, y trasgos para volvernos muy científicos. Finalmente descubrimos que la Tierra gira en torno al sol y que la sangre en nuestros cuerpos fluye a través de venas. En 1969, Neil Armstrong regresó de la luna con la noticia de que ésta no se encontraba hecha de queso, después de todo.

Existe, sin embargo, inquietante evidencia de que ninguna de estas noticias son realmente nuevas. Nuestro planeta tiene por lo menos tres billones de edad y hay evidencia que señala la existencia de grandes civilizaciones mientras que nuestros antepasados aún colgaban de los árboles. Probablemente sabían todo acerca de la circulación sanguínea y el contenido mineral de la luna, y parecían saber cosas de nuestra planeta que aún intentamos descubrir.

En la década de los 20, un hombre llamado Alfred Watkins se puso de pie sobre una colina en Inglaterra y de repente se dió cuenta de algo que nadie se había ocupado en observar. Extendidas sobre las rodantes colinas podían verse delgadas rayas o pistas, siguiendo direcciones imposiblemente derechas por millas, cruzando terrenos imposibles, subiendo montañas, cortando a través de pantanos, y conectando los monumentos más antiguos de Inglaterra, así como Stonehenge y los túmulos. Estas pistas o «leys», como se les conoce hoy día, fueron aparentemente asentadas hace miles de años por una cultura desconocida para propósitos igualmente desconocidos.

Acompañando a estos leys se alzan monumentales cuestas de tierra que no parecen haber servido ningún propósito útil. No pudieron haber formado parte de un sistema de irrigación, y son demasiado bajas para haber sido fortificaciones.

Para aumentar el misterio aún más, los leys de Watkins no se hallan exclusivamente en Inglaterra. Sistemas idénticos pueden encontrarse en América del Sur, África, China y en otras partes.

En algún momento del pasado muy lejano, los hombres antiguos se hallaban enfrascados en la construcción de estas pistas y de los extraños monumentos que los adornan. Debe haber sido necesario un esfuerzo enorme, con miles de personas luchando generación tras generación cargando cestas de tierra y piedras colosales por cientos de millas en algunos casos, con el propósito de edificarlas.

¿Pero por qué?


Huellas de un mundo perdido

En muchas remotas islas del Pacífico existen imponentes construcciones de piedra comparables a Stonehenge. Algunos de éstos monumentos están fabricados de piedras que ni siquiera se hallan en las islas. En el atolón coralino de Tonga-Tabu, por ejemplo, encontramos dos columnas erectas de setenta toneladas de peso cada una. En el primer lugar, ¿cómo se consiguió llevar estas moles de piedra al atolón? ¿Para qué se molestaron?

La antiquísima ciudad de Metalanim en la isla de Ponapé, Micronesia, se encuentra en ruinas hoy día, pero una vez pudo haber albergado a dos millones de personas. No se sabe quien la construyó ni cuando. Algunos de los bloques en estas ruinas pesan quince toneladas, y la piedra utilizada en la ciudad no es de la isla.

La ciudad esta bifurcada por canales y vías acuáticas, algunas de ellas lo suficientemente grandes como para fondear un acorazado.

A tres mil millas al sureste de Ponapé, en la pequeña isla Malden en la cadena de las Line Islands, existen las ruinas de cuarenta templos de piedra cuya arquitectura es idéntica a la de Metalanim. Hay caminos de basalto que corren desde las ruinas hasta el océano; la isla se encuentra despoblada y cubierta de guano, pero si dibujamos una línea imaginaria desde Malden hacia el sur, en dirección de las islas Cook, llegamos a Rarotonga, donde sale del mar otro viejísimo camino hecho de basalto.

Esparcidas entre las islas del Pacífico se encuentran enormes montículos artificiales como los que hallamos en Inglaterra u en los Estados Unidos, y estatuas extrañas, aunque los indígenas del Pacífico no tallaban estatuas.

La compleja red de leys en Inglaterra está conectada de algún modo con las formaciones parecidas al otro lado del mundo en la China. Enormes cuestas hechas por la mano del hombre han sido medidas desde el aire en la Florida, Inglaterra y el Perú. El campo de cuestas en el lago Titicaca de los Andes cubre doscientos mil acres y cubre 160 millas. Todas estas cosas parecen tener una relación entre sí, como si una vez hubiesen sido parte de una gran civilización--una cultura mundial que se esparció por el mundo y que luego murió.

Durante el siglo pasado, se desenterraron cofres de piedra em los montículos del valle del Mississippi que resultaron ser idénticos al los cofres encontrados en Yorkshire, Inglaterra. Pero denominamos a los túmulos americanos «montículos indios», aunque los indios norteamericanos niegan saber quién los construyó o con que fin.


A comienzos de 1800, una gran religión fue fundada por un muchacho llamado Joseph Smith, luego de haber descubierto un cofre de piedra lleno de tablillas de oro en un montículo en el estado de Nueva York. Dijo ser capaz de descifrar lo que decían las tablillas y produjo la biblia de los mormones, alegadamente la historia de América del Norte en la antigüedad.

Un nutrido grupo de estudiosos, y algunos chiflados también, han estudiado éstos misterios de la arqueología y los han tomado como testimonios de los continentes perdidos de la Atlántida y Lemuria. De hecho, estas cosas parecen verificar efectivamente los mitos de una supercultura que floreció en el Atlántico o en el Pacífico hace miles de años. Cuando añadimos otras cosas a la mezcla, así como los mapas de Piri Re'is, comienza a formarse un cuadro sorprendente sobre la historia de la antiguedad. (Los mapas de Piri Re'is se hicieron en 1513, copiados, aparentemente, de mapas mucho más viejos, que enseñan pares del mundo desconocidas entonces, como la Antártida.


¿A dónde se fueron?

Tenemos una historia razonablemente completa de los últimos dos mil años, y una reconstrucción a medias de los últimos cinco mil años. Pero existen tantas brechas en nuestro saber que la mayoría de las teorías arqueológicas no son dignas de mucho mérito. No podemos estar seguros, siquiera, de que los Egipcios fueron los autores de la Gran Pirámide de Giza. Peter Tompkins, autoridad destacada sobre la pirámide, ha señalado que «mientras más se descubre, posiblemente se abran las puertas a una civilización del pasado enteramente nueva, y una historia de la humanidad más larga de la que se tiene ahora.»

Generalmente, se presume que las islas Británicas estaban habitadas por tribus de cavernícolas muy primitivos en la era en que se construyó Stonehenge y se asentaron los leys. Sin embargo, estudios muy recientes por computadora han demostrado que Stonehenge era una estructura muy sofisticada, construida por alguien con un conocimiento de las astronomía moderna. Difícilmente pudo haber sido obra de cavernícolas. Y los leys ya eran antiguos cuando llegaron los romanos. Lo que es más, los romanos asentaron algunos de sus caminos sobre los viejos leys.

La gran pirámide pudo haber existido cuando se formaban los primeros imperios egipcios, al igual que los montículos de Norte y Sudamérica ya se hallaban en pie cuando llegaron los primeros indios.

La intrigante que no tiene respuesta es: ¿Quienes precedieron al hombre moderno y que les pasó?

Quienesquiera que hayan sido, recibieron inspiración de algo o de alguien para construir señales en el terreno que solo podían ser vistas desde el aire. Los leys de Inglaterra no habían sido tomados en cuenta por siglos hasta que el Sr. Watkins los miró desde el tope de su colina. Desde entonces, los reconocimientos aéreos han descubierto enormes figuras talladas en las colinas y los valles de Gran Bretaña. Hay enormes caballos y hasta la figura de un enorme cavernícola blandiendo una macana. Es como si alguien estuviese advirtiendo a viajantes aéreos que «Aquí viven cavernícolas».

En los Estados Unidos, muchas de las enormes colinas artificiales se han construido en la forma de serpientes y elefantes. ¡Elefantes! Dichas bestias se encontraban extintas en Norteamérica desde hace miles de años. Podría uno subirse a uno de éstos montículos y jamás darse cuenta de su forma verdadera. Solamente pueden ser vistos desde aviones.

Desde la Florida hasta California existen diseños de formas elaboradas trazados en el suelo y visibles únicamente desde el aire, como sucede con las sorprendentes líneas de Nazca, que forman serpientes, arañas y otros animales, reconocibles únicamente desde el aire.

¿Por qué gastaron tanto tiempo nuestros antepasados en construir estos aparentemente inútiles montículos y diseños?

El camino de los dragones

Hasta el osado viaje de Marco Polo, la China estaba aislada del mundo occidental. No existían comunicaciones entre Gran Bretaña y China en la antigüedad, mas sin embargo, ambas tierras tenían leyendas idénticas sobre los grandes dragones. A lo largo de los leys de Inglaterra existen numerosas iglesias que conmemoran batallas históricas con dragones fieros, animales espantosos que se parecían a las descripciones de los dragones chinos.

Pero la leyenda china sobre los dragones iba más allá de meras luchas con animales salvajes. Los chinos fijaron caminos para los dragones, fijándose en que extraños objetos voladores aparecían año tras año, siguiendo el mismo rumbo. Estas rutas se volvieron sagradas, y las personas de alcurnia eran enterradas cuidadosamente en montículos erigidos a lo largo de las rutas. Los chinos también desarrollaron el complejo concepto de Yin y Yang, creyendo que las corrientes electromagnéticas o los campos de fuerza seguían líneas específicas. Este campo fue delineado en el transcurso de los siglos y marcado en casi el mismo modo que los leys ingleses.

En 1950, Aimé Michel, el principal ovnílogo de Francia, descubrió que los ovnis seguían rutas determinadas cada año sobre Francia. Otros ufólogos, como el Dr. Fontes del Brasil, extendieron éste descubrimiento y trataron de delinear campos mundiales de rutas de ovnis. El «misterio de las líneas rectas», como se le vino a llamar, se convirtió en una controversia ovnística. Algunos científicos dijeron que funcionaba mientras que otros dijeron que se trataba de patrañas.

Aquí en los EEUU, se ha observado que los ovnis aparecen frecuentemente en las partes de Ohio que tienen montículos, y hasta parecen correr según las líneas en esas áreas.

Este planeta está rodeado por un campo magnético que sigue cursos distintos en diversas partes del mundo. Los sitios marcados por anomalías magnéticas y desviaciones del compás parecen experimentar más avistamientos de ovnis que los lugares a donde el magnetismo es más normal.

Resulta más peculiar aún que muchos de los antiguos templos del oriente y del occidente fueron cuidadosamente construidos sobre anomalías magnéticas. ¿Como se descubrieron éstos lugares en la antiguedad? ¿Era su ciencia tan adelantada como la nuestra?

Puede ser que descubrieron estos lugares mediante observaciones solamente, estudiando los vuelos de objetos misteriosos siglo tras siglo, hasta que determinaron sus rumbos con exactitud y pudieron marcar los lugares en donde se intersecaban las rutas.

¿Colocaron los diseños en la tierra para guiar a estos viajeros celestes o para rendirles culto de algún modo?


La tragedia de Wilhelm Reich

El Dr. Wilhelm Reich fue reconocido como uno de los siquiatras más destacados de su tiempo. Fue amigo íntimo y colaborador de Sigmund Freud, y sus tratados de siquiatría se han convertido en libros de texto. Pero en 1950, una extraña obsesión se adueñó del Dr. Reich. Se retiró a una casa en Maine para trabajar sobre una teoría compleja: llegó a creer que existe un campo de fuerza que nos rodea y que nos proporciona energía y vida. Este campo se denominaba Orgona.

En muchos sentidos, las creencias del Dr. Reich duplicaban las viejas creencias de los chinos. Su sospecha era que los ovnis (que avistaba muy a menudo en Maine) empleaba la Orgona de algún modo para sus sistemas de propulsión, y llegó hasta construir dispositivos que destruían o hacían explotar a los ovnis.

Hoy día hay muchos científicos involucrados en investigaciones semejantes a las de Reich. Tal vez nos encontramos en el umbral de nuevos descubrimientos que puedan explicar estos viejos misterios. Pero, en un sentido, la historia parece repetirse. Posiblemente solo nos encontramos re-descubriendo lo que los antiguos ya sabían.

En el curso de los últimos diez años, científicos alemanes del instituto Max Planck para investigaciones extraterrestres (Munich) han estado colaborando con la NASA para formular un mapa del campo magnético del planeta. Se han lanzado cientos de cohetes a la estratósfera superior, adonde descargan nubes de gas bario. Estas nubes iluminadas se esparcen sobre el campo magnético como limaduras de hierro sobre un imán. Estos experimentos, al igual que muchos otros, ocurren a sabiendas del público, pero la ciencia moderna se está enfrentando a estos problemas y misterios.

El doctor Reich será reivindicado algún día y considerado como un pionero.


Conectando los misterios


Se han encontrado pruebas alrededor del mundo de que los antiguos poseían un conocimiento increíble de la astronomía. Calendarios de piedra encontrados en Sudamérica están acertados hasta un punto decimal. Los testimonios hallados en el Medio Oriente revelan conocimientos que solo podían haber sido obtenidos por medio del uso de telescopios e instrumentos complejos. Los complicados sistemas de leys en Inglaterra y en la China demuestran que los pueblos de la antigüedad sabían tanto o más que nosotros sobre el campo magnético de la tierra.

Muchas leyendas sobre el hombre prehistórico sugieren que los «habitantes del cielo» que visitaron nuestro mundo en una época nos enseñaron loa rudimentos de la agricultura y de la astronomía. Estos enigmáticos «dioses» figuraban tan prominentemente en la vida de los pueblos antiguos que los únicos restos que nos quedan de éstas civilizaciones son los monumentos y templos de piedra erigidos en honor a las deidades.

Debemos preguntarnos: ¿será posible que estos visitantes del cielo embaucaron al hombre antiguo para construir señas de navegación que les ayudarían en sus deambulaciones sobre este planeta? Los leys eran inservibles como caminos, pero apuntaban el flujo de las corrientes magnéticas. ¿Dependían los vehiculos de los «habitantes del cielo» en éstas corrientes, al igual que los planeadores dependen de las corrientes del aire? ¿Trazamos mapas del planeta entero para complacer a los misteriosos dioses del aire?

El Dr. Reich quizá andaba por el camino acertado. Pueden existir fuerzas que nos rodean que fueron conocidas en la antigüedad, y que han sido vagamente definidas por la ciencia matemática de la astrología, y que son partes vitales del estudio de los ovnis.

¿Que sucederá cuando se descubra por fín las respuestas a éstos enigmas? ¿Comenzaremos a fabricar leys propios? ¿O desapareceremos tan espontánea y misteriosamente como lo hicieron los sabios pueblos del ayer?