Thursday, April 23, 2015

F.W. "Ted" Holiday (1920-1979)



F.W. "Ted" Holiday (1920-1979)

"Ted" Holiday tal vez no figure entre los investigadores más conocidos del misterio, pero su contribución al mundo del misterio no puede pasarse por alto. Se le conoce más que nada por sus libros sobre el monstruo de Loch Ness y otras serpientes lacustres en lagos británicos e irlandeses (sus escritos sobre la bestia del Lough Nahooin en Irlanda son interesantísimos). Holiday, sin embargo, llegó a detectar un aspecto paranormal en la existencia de estas serpientes de mar y no dudó en afirmarlo, lo que tal vez resultó molesto para los criptozoólogos de pura cepa. La controversia se hizo aún más aguda cuando Holiday ayudó al Reverendo Donald Omand a realizar el "exorcismo de Loch Ness" en 1978, conminando al ser maligno que se manifestaba "bajo el aspecto de monstruos prehistóricos" a abandonar aquellas aguas por siempre jamás. Holiday sufrió su primer infarto tras el exorcismo, sucumbiendo al segundo.


En su obra The Dragon and The Disc (El dragón y el platillo), el autor señala la importancia de ambos emblemas en la arquitectura antigua, relacionando tanto el fenómeno de los ovnis como de los seres extraños con el mundo de lo paranormal. The Goblin Universe, publicación póstuma, relata las experiencias del autor durante la investigación de fantasmas, hombres de negro, ovnis y monstruos lacustres.


País de Gales: ¿Muertes causadas por humanoides?




País de Gales: ¿Muertes causadas por humanoides?

Por F.W. Holiday - Revista Flying Saucer Review 1978 Vol. 24 No.1
Traducción de Scott Corrales para Arcana Mundi

Tras leer la historia del extraño accidente automovilístico de Margaret y Geoffrey Westwood (revista Flying Saucer Review, Vol. 23, No. 4) me parece posible que los distintos accidentes automovilísticos puedan guardar relación con los ovnis. El siguiente caso trágico me preocupa porque es muy posible que nunca lleguemos a saber la toda la verdad sobre el asunto y porque parece no existir motivo – dadas circunstancias parecidas – por el que no puedan suceder de nuevo. Es alarmante.

El accidente tomó lugar el 23 de noviembre de 1977 en la carretera A48 cerca del fondo de Nantycaws Hill. La A48 corre entre Carmarthen – Cross Hands – Swansea. Nantycaws está a unos dos kilómetros en las afueras de Carmarthen. Es una zona pastoral poco poblada.

Esa tarde se había producido un partido de rugby entre los condados galeses que tomó lugar en Ystradgynlais. Después del partido, dos automóviles se dirigieron a Carmarthen. Uno de ellos contenía al señor Glan Tucker, antiguo director del Llanelly Rugby Football Club. Al llegar a Porthyrdhyd, el Sr. Tucker se detuvo para dejar a uno de sus pasajeros. Un BMW que venía detrás de su vehículo también se detuvo. En el BMW venían Phil Davies, 24, jugador del año para el equipo Swansea en 1976, Brian Jenkins, 20, arquero del equipo de Carmarthen y Benny Lewis, 62, seleccionador RFC del condado de Carmarthen.
Howard Perry, 28, quien iba en el primer coche con el Sr. Tucker, cambió de vehículos en este momento y se montó en el BMW, puesto que este se dirigía al Carmarthen Athletic Club donde Perry había dejado su propio auto. El BMW se alejó, seguido pocos minutos después por el Sr. Tucker en el segundo coche.

A eso de las 8:00 p.m. esa noche, un camión cisterna conducido por Roger Goodreid, vecino de Neath, salió de Carmarthen con dirección a Swansea. A las 8:05 p.m., llegó al fondo de Nantycaws Hill. Luego, según el rotativo Western Mail, el camión aparentemente se plegó y volcó sobre la carretera de tres carriles. El BMW con los jugadores de rugby impactó contra el camión, literalmente desgarrándose en dos partes, quedando demolido hasta las ruedas.

Se trataba de un cuadro horrendo y el Sr. Tucker tuvo que enfrentarlo pocos minutos más tarde. Los escombros estaban esparcidos sobre un espacio de 300 yardas y el camino estuvo bloqueado por 7 horas mientras que tropas, bomberos y socorristas trabajaban con reflectores y grúas para despejar los escombros. Los cuatro aficionados al rugby el chofer del tanque cisterna habían muerto en el acto.

Este incidente fue tratado como un accidente de tránsito normal en todas las etapas de este desastre, porque a esto llegaba su información. El BMW se desplazaba, obviamente, a gran velocidad. Los fans del rugby casi seguramente habían ingerido bebidas alcohólicas, como suele suceder en las fiestas de rugby. ¿Acaso no representaba esto una terrible ilustración de la advertencia: “si vas a beber, no conduzcas”?

¿Pero como explica uno el misterioso plegado del camión cisterna durante una noche seca en una carretera amplia? La investigación, cuyos resultados se anunciaron el 13 de enero de 1978, indicó la existencia de un “vado” en el punto del impacto. El veredicto: “muerte accidental”.

Cuando la noticia de la tragedia se difundió sobre la radio, me sentí estremecido al reconocer el nombre “Nantycaws Hill” que recientemente había apuntado en mi libreta de campo. Lo había tomado de una grabación hecha por Randall Jones-Pugh a partir del testimonio de otro camionero que había tenido un encuentro con humanoides por la noche en ese mismo lugar.

El testigo fue Francis Lloyd, 24, de Hawthorne Road, Haverford West. El Sr. Lloyd es un camionero de largas distancias y el 27de agosto de 1977 partiendo Haverford West con una carga de mercancía a ser entregada en el Continente. En la cabina le acompañaba John Dwyer de 16 años de edad, hijo de su jefe. A las 2:30 de la madrugada, el camión se hallaba a 2 millas de Carmarthen en la A48 con rumbo a Cross Hands. Al reducir la marcha en el cerro Nantycaws, el chofer y su ayudante se encontraron a los humanoides.

Francis Lloyd nos dijo: “Llegué al vado al fondo de Nantycaws [Aviso: se hizo mención de este vado durante las vistas] y comencé a subir. Luego, los faros del camión alumbraron a estas dos…cosas. Las vi y pensé: “No puede ser – debe ser mi vista,” y no dije anda. John, a mi lado, dijo “¿Qué rayos es eso?” Sencillamente repuse: “¡No pienso detenerme para averiguarlo!”

El camión llevaba ocho faros delanteros, iluminando la carretera como si fuese de día. En la cuneta cubierta de hierba había dos enormes figuras de por lo menos siete pies de alto y del ancho correspondiente. Tenían un color rojo-anaranjado como si llevaran puestos trajes enterizos de celuloide. Sus enormes cabezas eran alargadas hacia arriba como si tuviesen grandes yelmos; las cabezas parecían tener un pie de ancho y dieciocho pulgadas de alto – casi como los guardias del palacio con sus sombreros de piel de oso. La luz proyectada se reflejaba en ambas figuras.

Los dos seres monstruosos estaban parados lado a lado, ligeramente inclinados hacia el otro. Francis Lloyd tuvo la sensación de que portaban algún instrumento entre ellos, pero no pudo verlo con claridad. La conversación tomada de la grabación es la siguiente:

“¿Tenían brazos, manos?”
“Sí. Tenían brazos. Y una especie de solapa sobre los hombros.”
“¿Tenían los brazos alzados cuando los vieron?”
“Sí. Era como si tuviesen radios o algo parecido, y sostenían un objeto. Parecían estar sosteniendo algo. También tenían antenas que salían de sus cuerpos.”
“¿Qué tan largas eran estas antenas?”
“Como hasta el tope de sus cabezas. Resplandecían en la luz de los faros. Tenían un color plateado cromado.”

Las presuntas antenas salían del pecho y llegaban hasta el tope de sus cabezas. El chico, John Dwyer, afirmó posteriormente que también pudo divisar una antena más pequeña que salía del costado de una de las cabezas de estos seres.

Frank Lloyd comentó: “Sencillamente estaban parados ahí. Nunca vi nada tan raro ni sentí una sensación tan rara.” En ningún momento los testigos detectaron señas de una nave posada sobre la tierra.

Pugh les preguntó: “¿Pero en qué forma estaban parados?”

“Estaban ligeramente torcidos hacia el otro, como estamos nosotros ahora. No era un truco de las luces, porque los ocho faros estaban encendidos.”
“¿Se fijaron en sus piernas?”
“No. Y eso es lo extraño. John tampoco lo hizo.”
“¿Pudieron ver las facciones?”
“No. Y eso también resulta extraño. El rostro estaba ahí, pero era como si pudiésemos ver a través de él. Parecía no haber nada. No era posible distinguirlos. Nunca he visto nada como esto. Siempre pensé que los OVNIS eran un fraude, pero esto me hizo cambiar de parecer. No eran humanos – estoy bastante seguro de ello.”

El hombre y el chico presenciaron este espectáculo por 5-6 segundos mientras que el camión pesado avanzaba con las monstruosas figuras al lado, dejándolas atrás en la oscuridad. Lloyd nos dijo que sintió una sensación de escalofrío muy rara al pasar por los seres. “No diré que era temor,” dijo, “Era una sensación rara.” No tuvo ningún deseo de detener la marcha del camión e investigar las figuras.

“¿Cómo reaccionó el muchacho?” preguntó Pugh.

“John sencillamente dijo: ¿Qué diantre fue eso? Nunca vi nada así antes. Es lo más raro que haya visto.”

El par se vio sumido en una reacción que les llevó al silencio total. Evitaron hablar sobre el asunto durante el resto del viaje. La carga fue entregada en el continente y volvieron a casa. John Dwyer regresó a Irlanda, donde vive.

“¿Lo mencionó de nuevo antes de irse? “ preguntó Pugh.

“Sí,” repuso Lloyd. “Me dijo: “No quiero hablar sobre eso y nunca quiero ver nada parecido en mi vida.”
Pat, la esposa de Francis Lloyd, que se encontraba presente en la entrevista, agregó lo siguiente: “Sea lo que haya sido, el chico no parecía ser capaz de sobreponerse a la experiencia”.

Tratamos de conseguir el testimonio del muchacho por correo pero fracasamos en el intento. Nos preguntamos si había caído en un estado de mutismo duradero como muchos otros testigos del fenómeno OVNI.

El encuentro siguió molestando a Francis Lloyd de tal forma que finalmente narró su historia a Harry Williams, un detective que conocía en Carmarthen. Así fue como Pugh llegó a enterarse del caso.

¿Qué sentido puede tener este episodio? Es un hecho que la descripción del cerro Nantycaws, y hasta el vado en el camino del lado de Carmarthern, fueron transcritas a mis apuntes del 28 noviembre 1977. También es un hecho que entre el 27 agosto y el 28 septiembre la policía había sido informada que algo extraordinario sucedería en ese sitio. El terrible accidente ocurrió el 23 noviembre.

¿Podemos explicar el accidente racionalmente partiendo de lo que sabemos ahora? Resulta posible, claro, argumentar que la tragedia fue la consecuencia lógica de beber y conducir a velocidad excesiva. Esta afirmación se puede rebatir con el hecho de que el BMW ya había recorrido más de 20 millas desde Ystradgynlais a lo largo del transitado camino “Heads of the Valley” sin incidente alguno. El accidente se produjo en una calzada recta, ancha y casi libre de tránsito al final del recorrido. Esto le concede un aire ilógico a la explicación de “sentido común”. ¿Por qué se volcó el camión cisterna? ¿Sería un intento por parte del chofer en evitar algo repentinamente? Francis Lloyd manifestó haber sentido una extraña sensación durante el avistamiento. Si los humanoides estaban visibles en el mismo sitio, ¿sería esto suficiente como para espantar al chofer del camión cisterna articulado, haciéndolo tratar de esquivarlos?

Como no sabemos qué son los humanoides, ni por qué se manifiestan, estas preguntas no tienen respuesta. Rechazamos, sin embargo, la posibilidad de la coincidencia y creemos que existió un vínculo entre las figuras y el posterior desastre.

Resulta posible argumentar la posibilidad de la precognición humanoide del accidente, aunque esto no explica el efecto de plegado del camión. Hice esto previamente en Flying Saucer Review (“¿Estuvo Dios en Aberfan? Vol.18, No.2). Este caso, sin embargo, es distinto en que parece haber sido la manifestación del mismo fenómeno la que resultó en el choque. No sabemos si el detective Harry Williams hizo una notificación formal del avistamiento de Lloyd, ni sabemos qué medidas pudo haber tomado la policía.

Se han producido otros incidentes relacionados a los OVNIS en esta zona inmediata, incluyendo un posible intento de secuestro en la aldea de Idole, a tres millas de distancia, y un objeto aéreo visto y dibujado por el artista John Petts desde la ventana de su estudio.

El affaire Nantycaws sugiere que los choferes siempre deben conducir a velocidades moderadas y tener cuidado – sobre todo si lo hacen de noche y solos. Aunque no sabemos si los humanoides son malignos, no cabe duda que su manifestación repentina produce un estrés considerable en las mentes de los testigos, y puede tener un desenlace trágico.

Wednesday, April 15, 2015

Los enjambres de luces y otros engimas



Los enjambres de luces y otros enigmas
Por Scott Corrales © 2015

En fechas recientes trascendió a los medios la noticia sobre las “luces” de las islas de Ibicuy, donde vecinos de distintas comunidades (se menciona Mazaruca) han visto luces que bañan los vehículos en luz o que se desplazan por la región como luciérnagas. En Estados Unidos existen luces parecidas que han adquirido cierta fama, como las “luces de Brown Mountain” en Carolina del Norte y la no menos conocida “luz de Marfa”, llamada así por su proximidad a la comunidad del mismo nombre en el estado de Tejas. Una de las mejores fotos de este fenómeno aparece, curiosamente, en la revista National Geographic en un artículo dedicado al Big Thicket (National Geographic 146, no. 4 (1974): 504–29), zona pantanosa de gran interés ambiental, concoido también en otros círculos como una región propensa a las apariciones del ser peludo denominado Bigfoot.

También se produce otro fenómeno – los enjambres de luces – que hemos llegado a conocer no tan solo por el folklore de muchos pueblos, sino por experiencias presenciales en las últimas cinco décadas. Los testigos de estos enjambres de luces suelen afirmar que se desplazaban entre los árboles del bosque, o muchas veces en campo abierto, como si tuviesen inteligencia propia.

El comandante Rupert Gould, conocido como “el Charles Fort británico” escribió un trabajo muy interesante sobre estas formaciones de luz en su libro Oddities (Rarezas) que se convirtió en un clásico a comienzos del siglo pasado, informando al público interesado en los misterios sobre asuntos que llenaron las revistas de OVNIS y temas paranormales en los ’70: los ataúdes movedizos de la isla de Barbados, las huellas del diablo en Inglaterra, el hechicero de la isla Mauricio y otros. Pocos recuerdan, sin embargo, su trabajo sobre “los berbalangs de Cagayan Sulu”.


En la actualidad nadie habla sobre berbalangs a menos que se trate de la versión de estas abominables y vampíricas criaturas en los distintos juegos de rol. Oriundos de las Filipinas, los berbalangs son ghouls que deben nutrirse de carne humana, pudiendo morir de no hacerlo. Identificarlos resulta fácil, nos explica el autor, puesto que las pupilas de sus ojos son verticales como las de los felinos.

Gould basa su informe en la correspondencia de un tal Ethelbert Forbes Skertchley quien llegó a visitar la isla de Cayagan Sulu – conocida hoy como Mapun en la provincia de Tawi-Tawi - antes de la invasión estadounidense de 1898. La isla, casi de frente con la enorme y misteriosa Borneo, no tenía mayor ley entonces sino un fortín con cuatro soldados y una bandera de latón, con una población total de mil quinientos. Se le informó a Skertchley que los nativos obedecían a sus jefes, pero que los berbalangs no lo hacían. La isla entera temía a este otro grupo, lo que avivó la curiosidad del visitante.


“Los berbalangs,” escribiría posteriormente el visitante en su informe, “abren las tumbas y se comen las entrañas de los cadáveres, pero el suministro de estos es limitado en Cagayan, asi que cuando tienen la necesidad de alimentarse de carroña, se dejan caer al suelo, habiendo tomado la precaución de ocultarse primero, y liberan sus cuerpos astrales. Así, en volandas, entran dentro de cualquier hogar y poseen en cuerpo del inquilino, devorando sus entrañas.”
Como en toda creencia popular, existen salvedades para proteger a los vivos: se puede escuchar la llegada de los berbalangs, gimiendo en la oscuridad, y sus ojos son como luciérnagas. Los vivos también se resguardan contra estas nefastas presencias llevando consigo una “perla de coco” – objeto de por sí difícil de obtener, pero considerado como talismán de gran fuerza en esa parte del mundo y en la India.

Lo verdaderamente interesante para el lector contemporáneo es que Skertchley tuvo su propia experiencia con estas criaturas, incluida en el Journal of the Asiatic Society of Bengal, Vol. LXV, Parte III, 1896. Traducimos aquí el texto que incluye el comandante Gould en Oddities:

“Habiendo escuchado tanto sobre los berbalangs, estaba ansioso por verlos, pero no me fue posible encontrar quien me guiara. Dos o tres días más tarde, Matali, el hijo mayor de Hadji Mahomet, se ofreció a acompañarme, y salimos enseguida. Llegamos tener la aldea de los berbalangs a la vista a eso de las cinco de la tarde, pero Matali se negaba a acercarse a más de media milla, e intentó hacerme desistir. Finalmente, me decidí a acercarme más, y Matali me suplicó que llevara su cuchillo “kris” conmigo, advirtiéndome que no debería aceptar ningún alimento proferido por los berbalangs sin antes salpicarlo con zumo de lima…

“Con el kris y unas limas en la mano, y con Matali orando por mi seguridad, llegué a la aldea. Era un puñado de casas de tipo nativo, pero con la excepción de algunas aves y un chivo, no había nadie a la vista. Esto me sorprendió y me interné en varias casas. Todas estaban desiertas, y en una de ellas había arroz en vasijas, bastante caliente, como si los ocupantes de la casa salieron repentinamente a la hora de cenar. Volví a donde estaba Matali, contándole sobre el estado de abandono de la aldea. Palideció y me suplicó que regresáramos inmediatamente, ya que los berbalangs estaban fuera y sería peligroso toparse con ellos en la oscuridad.

“En medio de un valle abierto sin árboles escuchamos un gemido agudo, como de alguien que se queja de dolor. Matali se agachó en la hierba alta enseguida, agarrándome para hacer lo mismo. Me dijo que los berbalangs bajaban por el valle, y que nuestra única oportunidad consistía en pasaran de largo sin vernos. Nos echamos en la hierba mientras que el gemido se hacía más tenue. Matali me susurró que ya se acercaban.

“El sonido disminuyó, convirtiéndose en un alarido tenue, y comenzamos a escuchar el batir de alas, mientas que un enjambre de luces, como luciérnagas, pero rojizas, pasaba sobre nosotros. Sentí que Matali me agarraba fuertemente del brazo, y una sensación desagradable y hasta espeluznante en las raíces de mi cabello, pero una vez pasadas las luces, el gemido aumentó. Matali dijo que ya se habían ido, que podíamos marcharnos”.

El aventurero británico concluye diciendo que al día siguiente apareció muerto un lugareño en cuya casa se había internado el enjambre de luces.

La tradición celta

Resulta posible atribuir la falta de miedo del visitante a la flema inglesa o tal vez algo más concreto – el conocimiento que se tiene en las islas Británicas sobre manifestaciones luminosas parecidas que se atribuyen a los “wee folk” o “little people”, los duendes y hadas de la tradición celta, que se desplazan como luces o en ciertas ocasiones haciendo sonidos como abejas.


En 1911 el investigador W. Y. Evans-Wentz publicaba su monumental The Fairy Faith in Celtic Countries (La creencia en las hadas de los países celtas, Londres, 1911. Evans-Wentz gozaba de credenciales impecables, habiendo recibido su primer título universitario en Oxford (Jesus College) y su doctorado en la Universidad de Rennes en Bretaña. Dedicando su libro al gran poeta William Butler Yeats, Evans-Wentz comienza su singladura de quinientas páginas por el mundo de la tradición oral y el folklore anglo irlandés. Los diminutos y no tan diminutos seres de esta tradición viajan en formaciones luminosas. Uno de los entrevistados por Evans-Wentz afirma lo siguiente: “Al igual que mi compañero, quien vio todo lo que vi de las tres primeras luces, siempre fui escéptico sobre la existencia de los espíritus. Ahora sé que hay un mundo espiritual. Mi hermano, un médico, también fue escéptico hasta que pudo ver luces, cerca de nuestro hogar en Listowel, que contenían seres espirituales, lo que le forzó a admitir la realidad del fenómeno.” (Anotado en Oxford, Inglaterra, 12 de agosto de 1911). "Luces parecidas, paralelas a las luces de la muerte observadas por los perceptores celtas en el País de Gales y Bretaña, y lo que se denominan las "luces de las buenas personas" en Irlanda, fenómenos que no pueden rastrearse a ninguna causa material descubierta hasta el momento, fueron descritas por Jámblico y otros de su corriente filosófica," apunta Evans-Wentz.

La llegada de Bigfoot

“Estoy lidiando con un caso muy parecido al tuyo. Los clientes duermen en la misma habitación. Han visto lo que describen como luciérnagas azules cerca de la casa. Un día vieron un enjambre de ellas, como si miles estuviesen acurrucadas juntas.”

Esta cita textual aparece en el libro Skinwalker Ranch: No Trespassing, por Ryan Skinner y D.L. Wallace, obra que aborda el misterio del rancho Skinwalker – enigmática propiedad en el estado de Utah, EE.UU. investigada inicialmente por Colm Kelleher con el apoyo financiero del multimillonario Bob Bigelow. El terreno supuestamente atrae toda suerte de fenómenos, desde OVNIS hasta Bigfoot, pasando por lobos gigantes e insectos prehistóricos, y con la supuesta presencia de una “puerta dimensional” en los predios por las que entran criaturas aberrantes. Skinner y Wallace afirman en su propio trabajo que los enjambres de luz, y más aún las bolas de luz, tienen un efecto detrimental sobre los humanos.

“Dos cosas que he aprendido recientemente”, afirma Skinner,” es que las bolas de luz parecen producir una reacción emocional entre aquellos que llegan a verlas - a menudo tristeza, depresión o miedo”.

Pero el rancho Skinwalker no es el único sitio en que se han producido estos fenómenos. En una fría noche de Noviembre en 1964, afuera de localidad de Pleasanton, estado de Texas, un joven haciendo auto-stop para llegar a la vecina Kingsville detectó un sonido a su derecha, y al mirar, pudo ver tres bolas rojas y resplandecientes en el aire, con la que ocupaba la posición intermedia siendo un tanto más grande que las otras. Cuando las luces de un automóvil en el carril contrario se hicieron visibles, las tres luces se opacaron, reavivándose una vez pasado el vehículo. El testigo, sintiendo miedo, decidió que lo prudente sería volver a Pleasanton, pero al intentar hacerlo, el corazón le dio un vuelco: ocho figuras oscuras bloqueaban la carretera en dicha dirección.

Haciendo lo posible por vencer el miedo, el testigo sacó su cuchillo de bolsillo, dividiendo su atención entre las luces y las lúgubres figuras, que supuestamente parecían tener la capacidad de hacerse visibles e invisibles según fuese necesario, pero sin aparentar ser hostiles.

La relación que parece existir entre Piegrande y las luces también aparece en el libro Bigfoot de B.Ann Slate y Alan Berry. Un grupo de excursionstas californianos en las serranías de dicho estado - los primeros en obtener grabaciones fidedignas de las vocalizaciones de estos seres - mencionaron la presencia de luces anómalas en la presencia de estos seres. En 1974, cuando los excursionistas se habían retirado a sus respectivas tiendas de campaña por la noche, uno de ellos salió de nuevo para preguntar si alguien había apuntado una linterna hacia su tienda. La respuesta fue negativa. "Bueno, pues hay algo raro allá afuera," afirmó el primero. "Alguien acaba de alumbrar la zona como si fuese con un estrobo". Dos de los excursionistas mencionados en el libro de Slate y Berry coincidieron en su descripción de la luz - una fuente de iluminación del tamaño de una bola de baloncesto o hasta pelota de playa, de tono azulado.

Wednesday, April 01, 2015

Argentina: Extrañas criaturas marinas en Necochea y Quequén



EXTRAÑAS CRIATURAS MARINAS EN NECOCHEA Y QUEQUEN
Informe Investigativo: GUILLERMO DANIEL GIMENEZ (*)

Nos ubicamos en la ciudad de Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Considerada como la ciudad de las mejores playas del país debido a su suave declive, su fina arena y la pureza de sus aguas de oleaje constante.

Miles de personas acuden a esta año tras año, participando de los diversos espectáculos, numerosas discotecas, pubs y paradores sobre la playa.
Además del ya conocido Parque Miguel Lillo que cubre un área de más de 700 hectáreas, con más de un millón de árboles en su mayoría pinos y coníferos, que sirven de resguardo a las aves de esta zona. Cuenta con un gran Casino con las más variadas diversiones y también diversos Museos (Bromatológico, Histórico Regional, Ciencias Naturales, etc).

También encontramos al ya conocido río Quequén que nace a 250 km del mar, recorriendo la llanura desembocando en el Atlántico, encontrando en éste maravillosos saltos y cascadas naturales, dividiendo el río a las ciudades de Necochea y Quequén.

Recorriendo la Avenida 2 (avenida atlántica de la ciudad) a unos 7 km hacia el Sur de Necochea se llega al paraje Las Grutas de grandes formaciones rocosas sometidas a la constante erosión del mar.

En esta zona el naturalista argentino Florentino Ameghino (1854-1911) extrajo diversos esqueletos prehistóricos que hoy se exhiben en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.

Mas al Sur, 5 km aproximadamente encontramos otra formación rocosa llamada Punta Negra por sus arenas rocosas enriquecidas por hierro.
Aquí se practica mucho buceo viniendo de todo el país los buceadores de diversas ramas.
Continuando hacia el Sur hallamos la Cueva del Tigre, lugar para acampar y pescar libremente, zona propicia para este deporte por existir plataformas rocosas que se introducen en el mar hasta los 200 metros desde la costa.

Gran cantidad de médanos rodean la costa de las ciudades de Necochea y Quequén, encontrándose en la primera una gran zona de dunas y médanos y el famoso Médano Blanco de más de 100 metros de altura que ofrece puntos inigualables para aquellos que practican sandboard y suben en él con vehículos 4 x 4 o aquellos preparados para tal fin.


Ubicación del Partido de Necochea en la República Argentina

En Quequén, cuyo faro deslumbra por su hermosura (fundado en 1921) está la Bahía de Los Vientos que une la ciudad citada con Costa Bonita, rodeada de hermosas casas de estilo Mediterráneo, amplias playas de arenas rocosas, también aptas para el buceo por las cuevas marinas existentes en el lugar.
Costa Bonita a 10 km al Norte de Quequén también cuenta con costas de hermosos paisajes, arenas gruesas y piedras de colores y de tamaños diversos. Mas al Sur está Arenas Verdes o Playa Verde otra zona costera amplia y tranquila rodeada de dunas y médanos y de eucaliptos, álamos y pinos contando con lugares para acampar.


El Partido de Necochea en la Provincia de Buenos Aires, Argentina

Todo esto hacen que Necochea y Quequén sean ciudades aptas para diversos actividades deportivas, como canotaje, kayak, vela, ski acuático, natación, buceo, windsurf, sandboard y surfing encontrando en Necochea los picos más grandes y perfectos de la Argentina para este último deporte.
Otros lugares de pesca son las diversas escolleras, Sur del lado de Necochea y Norte del lado de Quequén, entre otras. Amen de todos los lugares en las costas ya citadas, en el río Quequén y las diversas lagunas que conforman el Partido.

Las especies más usuales son corvina, pescadilla, pez palo, tiburón, rayas, pez gallo, pejerrey, salmon, palometa, sauro, lisa y burriqueta entre otras.
Pero en los últimos años numerosos pescadores de las ya conocidas y denominadas "lanchas amarillas" (que también fueron y son protagonistas de Fenómenos OVNI en esta zona costera bonaerense, región ésta de la zona de Necochea asidua a gran cantidad y presencia OVNI de acuerdo a la constante casuística existente) han observado otras extrañas criaturas marinas en estas costas que pasaron a llamar la atención a toda la ciudad y a diversas fuentes de información periodística en ámbitos locales y nacionales (a través de noticias escritas, televisivas y en algunos programas de interés general).
Ubicación de Necochea y Quequén (Argentina) junto a las Costas de Bahía de los Vientos y Costa Bonita

"...ERA UN MONSTRUO MARINO DE OJOS GRANDES, CUELLO Y LOMO TIPO SERRUCHO..."


En marzo de 1994 toda la comunidad necochense y quequenense, principalmente en el ambiente pesquero (deportivo y comercial) se conmocionaron al conocer del avistamiento durante el fin de semana (18-19 de marzo) a unas 6 millas de Puerto Quequén-Necochea frente a las costas de Arenas Verdes de una especie de "monstruo marino" observado por pescadores de la embarcación "Paco Ventura" cuyo propietario es el Sr. Carlos Miño.
Este se comunicó radialmente con otra lancha propiedad del Sr. Antonio Dato informando de la presencia de esta extraña criatura que describió "de color marrón muy oscuro tirando a negro, con cabeza enorme, ojos muy grandes y con el cuello y lomo con serrucho" forma de ningún pez conocido en la actualidad.
Otros informes suministrados por Fernando Bertoia, conocido con el pseudónimo de "Pilin", arduo colaborador de la prestigiosa revista deportiva "Weekend" comentó que "es la segunda vez que pescadores observan la extraña criatura, en menos de 6 meses y en el mismo lugar".
Bertoia se comunicó con el propietario de la lancha de Antonio Dato cuya base está en el Puerto de la ciudad de Mar del Plata e informó que "a las 13,00 hrs observan al monstruo de unos 10 y 12 mts de largo desde la cabeza al lomo, que es todo lo que él vio... el resto... permaneció sumergido".

Fotografía de Antonio Dato (izquierda) y Fernando Bertoia (derecha) al hablar acerca del monstruo marino que es observado entre las costas argentinas de Necochea, Quequén y Lobería.
(Fotografía de Ecos Diarios, Necochea)


La extraña criatura marina se encontraba a 10 metros de distancia de la lancha "Paco Ventura" cuando realizaba la pesca de arrastre, a unos 3 ó 4 millas de la costa, frente a Arenas Verdes.

La misma criatura también habría sido observada 6 meses antes (septiembre-octubre de 1993) por los tripulantes de la lancha "Macho" que llevaba a bordo pescadores deportivos que en su momento decidieron no comentar lo avistado y por la embarcación "Deleite C" propiedad de Roberto González, en esa ocasión.
Las observaciones continuaban mientras algunos pescadores (comerciales y deportivos) lo daban a conocer, otros preferían guardar silencio de su extraordinaria experiencia con esta extraña criatura marina, tema obligado de conversación en la banquina de los pescadores.


Carlos Miño patrón de la lancha "Paco Ventura" protagonista de la visualización del monstruo marino.
(Fotografía de Ecos Diarios, Necochea)


NUEVOS TESTIMONIOS

Mientras la extraña criatura continuaba apareciendo frente a estos experimentadores pescadores, algunos de ellos con más de 30 y 40 años de agua, gente responsable de los que no se puede dudar, "Joselito" nombre con el cual se bautizó a esta criatura marina, continuaba apareciendo entre las 4 y 6 millas de la costa ubicados entre Costa Bonita y Arenas Verdes. En el Puerto, donde amarran las "lanchas amarillas" se escuchaba los distintos testimonios de pescadores que aseguraban haber presenciado a "Joselito" mientras que otros se negaban a comentar lo vivido porque "lo primero que nos dicen es que estamos locos".
Todos coincidían en sus descripciones y nadie dudaba de los tripulantes del "Don Paco Ventura" por los experimentados navegantes de muchísimos años que hacen del mar su medio de vida.

Luis Ramón Menna, integrante de la citada embarcación comentó: "Jamás en mi vida pensé en dar con un bicho de esas características pese a que navego desde hace más de 25 años. En todo este tiempo tuve la oportunidad de ver orcas, ballenas, cachalotes, pero esta clase así JAMÁS. Si me lo hubieran contado, seguramente me hubiera reído... No puedo describir la sensación que me causó verlo a no más de 15 metros... no lo ví completo, tenía como serruchos en el lomo, era oscuro".

"Sobre sus dimensiones es muy difícil de calcular, pero no me caben dudas que el animal era grande porque cuando se sumergía levantaba olas y hacía borbollones en el agua. Esto es característico en los animales grandes".


Nuevamente las "lanchas pesqueras amarillas" protagonistas no sólo de incidentes OVNI, sino también de extrañas criaturas marinas, aquí en el Puerto Quequén-Necochea (Argentina).

FRENTE A NECOCHEA

Luis Ramón Menna recordó que en el año 1993 un hombre había comentado que había visto a dos de estas criaturas en cercanías de Médano Blanco mientras se encontraba acampando en dicho lugar, al sentir extraños ruidos y/o sonidos provenientes desde la costa.
Es allí cuando observa con sus prismáticos en dirección al mar a dos criaturas marinas gigantescas que se encontraban como jugando entre ellas golpeando los largos cuellos entre ellos.

"La verdad yo pensé que estaba loco, me causó risa pero ahora me doy cuenta que se trató de animales parecidos".
Los testimonios continuaban. En verano Salvador Lucero Melluzo (empresario necochense) dibujó la criatura que vio. Este gráfico fue corroborado por otros pescadores y empresarios que también protagonizaron estas observaciones, como Carlos Miño, Fabián Miño, Juan Iñiguez y Luis Ramón Menna.

"No caben dudas que se trató de la misma criatura. Es igualito a pesar de que algunos no lo vieron completo pero su parte superior y la cabeza son parecidas", nos decían.


Gráfico realizado de acuerdo a los testimonios denunciados acerca de este monstruo marino aparecido en el periódico "Ecos Diarios" de Necochea (Argentina).

PIQUE ESCASO

Cabe aclarar que durante los períodos de las observaciones de estas extrañas criaturas marinas denominada(s) aquí en Necochea y Quequén como "Joselito", la escasez de pesca existía en ésta. Se les culpó en un momento a la presencia de aguas vivas por el escasísimo pique que existía en esta zona. "Generalmente es un punto muy buscado porque los cardúmenes andan por allí, pero en la última semana el pique había mermado".
Desde el inicio de las observaciones existían dudas. Sería la presencia de "Joselito" el culpable que ahuyentara a los peces. Hoy en día cuando desaparecen los cardúmenes se les acusa a estas criaturas que podrían andar por la zona.

Fotografía tomada a Nessie de características similares a "Joselito", monstruo marino denunciado en la Argentina en 1993 y 1994 por la comunidad pesquera necochense, al hablar de su lomo tipo "serrucho y de gran tamaño".

EL PORQUE DE SU NOMBRE

La denominación de "Joselito" a esta(s) extraña(s) criatura(s) marina(s) que son avistadas frente a las costas de Necochea, Quequén y Lobería se debe a que la observación denunciada oficialmente a la comunidad toda fue durante el día sábado 19 de marzo.
Su bautismo es en alusión al "Día de San José", que de acuerdo al Santoral -de gran arraigo en la comunidad pesquera- se conmemora el día 19, fecha en que se vio por varios minutos a esta extraña criatura marina de ojos grandes, cuello y lomo tipo serrucho.

Los pescadores de amplia fe religiosa que profesan la mayoría de éstos, decidieron nombrarlo "Joselito".

TESTIMONIOS DE LOS PROTAGONISTAS

Carlos y Fabián Miño, propietarios de la lancha pesquera "Paco Ventura" nos comentan que "aparenta ser un ejemplar pacífico, en ningún momento nos atacó, más bien se puede decir que nos ignoró".

Carlos Miño comentó a Ecos Diarios, periódico de la ciudad de Necochea, que "lo ví ahí nomás. Fui el primero que lo divisé aunque no sabía de que se trataba. Me llamó la atención porque aparece sobre el mar una cosa negra y había gaviotas a su alrededor... me fui para la proa, atraído por la curiosidad. Al ratito se sumergió... y después quedó como flotando. Allí pude verlo mejor".
"Pude ver la parte del lomo, que tenía como aletas escalonadas" y lo calificó como "los dinosaurios que nos muestran los libros o revistas".
"Su cabeza era blanca, media redonda, del tipo de una cabeza de pato. Sus dimensiones no puedo calcularlo ya que no lo ví a todo el animal entero. Daba la sensación de que era bastante más grande de lo que se veía, pero no puedo calcularlo".
"Pensé que tenía la cabeza pegada al cuerpo pero en un movimiento que hizo me permitió saber que evidentemente tenía cuello largo. La forma que me imagino sería como el de un cisne, pero mucho más grande, abundante".
"No me pareció un bicho agresivo, tené en cuenta que pasa muy cerca de la lancha y no se molestó para nada, se lo vio muy tranquilo, no hizo ningún movimiento raro".
Su hijo Fabián Miño comentó: "Yo sólo alcancé a verle el lomo que era como la forma de un cocodrilo, que tendría 4 metros de largo por 2 y pico de ancho. Sobresalía del lomo como una forma de serrucho, igual que un dinosaurio como esos que he visto en revistas".
"En determinado momento la criatura se sumergió. Entonces seguimos levantando la red y a los minutos se asomó otra vez. Luego se fue nadando de a poco".
"No es un bicho agresivo. Estuvo a unos 10 metros de la lancha y no se inmutó. Incluso dio la sensación de que esquivó la red, mientras la recogíamos".
"Sus movimientos fueron suaves, de nadar lento, al sumergirse provocó una turbulencia impresionante, pese a que lo hizo muy despacio".
Consultado sobre que podría ser esta criatura marina respondió: "No se asemeja a ningún tipo de pescado... he visto ballenas de cerca, una orca que prácticamente se rascó el lomo en el casco de la lancha, lobos, tortugas,... pero este bicho es mucho MAS GRANDE".


Los pescadores Juan Iñiguez (izquierda) y Fabián Miño (derecha), confirman la presencia de la extraña criatura marina.
(Fotografía de Ecos Diarios, Necochea)

YO ALCANCE A VERLO COMPLETO


Los testimonios se seguían escuchando, comunicaciones radiales entre lanchas pesqueras comerciales y deportivas con más de 70 pescadores como protagonistas de estas singulares observaciones. Algunos de ellos eran foráneos, que vienen a Necochea a hacer pesca deportiva de embarcado. Son todos testimonios confirmados por Antonio Dato propietario de la lancha "A" que llevaba a 15 pescadores deportivos, como así también Carlos Miño del "Paco Ventura" y Salvador Lucero Melluzo patrón de la lancha "Potro".

Dato y "Pilin" Bertoia nos dicen en las investigaciones realizadas que "cuando levantaban la red vieron una cosa negra, a unos 10 o 12 metros de la embarcación "Paco Ventura" en cuyo lomo tenía como serrucho y que la cabeza se parecía como la de un pato, con ojos grandes".
"A este bicho -comentó Dato- no lo vio una persona, sino TODA LA TRIPULACION y no es un animal o ningún pescado conocido".

En el tiempo de estos 6 meses, varios tripulantes de otras lanchas vieron a la criatura en el mismo lugar (Delete C, Macho, Paco Ventura, entre otros).
El empresario necochense Salvador Lucero Melluzo comentó que "lo ví completo, hace alrededor de 60 días. Como patrón de la lancha pesquera deportiva "Potro" trasladé a 20 pescadores y todos lo vimos, junto a la lancha "A". La zona fue la misma, entre Arenas Verdes y Costa Bonita, era de color oscuro, muy grande. Yo alcance a verlo completo y por las extremidades tenía como paletas muy grandes. Como orejas de elefante".


Otro testigo de la extraña criatura marina, el pescador Luis Ramón Menna
(Fotografía de Ecos Diarios, Necochea
)

NUEVAS APARICIONES CERCANAS A LA COSTA

Un matrimonio encargado de cuidar varias casas en la zona de Bahía de los Vientos, aseguraron también haber visto el 3 de mayo a una extraña criatura marina a unos 15 metros de la costa.

María Susana Monterosa y Osvaldo Gutiérrez, matrimonio conocedores del mar por vivir frente a éste desde hace más de 7 años, primero como cuidadores del Camping Monte Pasuvio y ahora como cuidadores de las casas veraniegas.

Nos dice: "Hemos visto ballenas, ballenatos, lobos, pingüinos, y otras especies, pero nunca un animal de estas características. Era de gran cabeza y lomo oscuro como serrucho y tenía grandes ojos".

"Tendría -según Osvaldo Gutiérrez- unos 3 y 4 metros de lomo, al menos lo que se vio sobre la superficie".
Vivir en Bahía de los Vientos es decir tranquilidad absoluta, soledad, sólo irrumpido a veces por las olas del mar. Es allí cuando María Susana observa desde su casa frente al mar movimientos en las tranquilas aguas del mar.
Su vivienda está elevada con respecto al nivel del mar, de ahí su optima observación.
"Vení viejo, vení a ver... venía nadando desde lejos en dirección a la costa. Como hacía frío eran las 18,00 horas fui a buscar un abrigo y perdí de ver buena parte de la criatura".
Sin embargo su marido corrió a la orilla, cruzando la calle costanera y desde el acantilado observó cada detalle.
"Vino nadando hacia la costa. Lo hacía sumergiendo el lomo, pero en todo momento con la cabeza sobre la superficie".
"La criatura desvió su trayectoria hacia Quequén. Esto, -cuenta- que lo hizo correr varios metros para poder verlo mejor y cuando el animal estuvo a unos 15 metros del acantilado me dio la sensación que quedó nadando en el canal que se forma frente a la costa"
"No sé si fue coincidencia o no, pero por los gritos de mi señora y los perros que ladraban, para cuando la primer ola se sumergió y no lo volví a ver... después recorrí el lugar durante más de una hora, pero hasta hoy no lo volví a ver".


Infografía realizada por "Ecos Diarios" denunciando la ubicación de "Joselito", monstruo marino bautizado así por la comunidad pesquera necochense.

OTRAS OBSERVACIONES


Para el SubOficial Retirado de la Marina, Omodeo Vanone esta no es la primera vez que escucha testimonios de extrañas criaturas marinas.
En 1939 "escuché comentarios en Usuahia sobre la aparición de estas criaturas. Son muchos los testimonios y estoy seguro que algo han visto, pero no existen pruebas concretas como la de un buque japonés que pudo fotografiar una de estas criaturas".
Se refiere al episodio acontecido el 25 de abril de 1977 cuando en cercanías de Nueva Zelandia las redes de un pesquero "Zuyo Maru" sacaron un cuerpo putrefacto de una criatura de unos 6 metros de largo que no se parecía a nada conocido. El tripulante Michimhiko Yano tomó 4 fotografías, efectuaron mediciones básicas y extrajeron muestras del tejido antes de que los restos fueran devueltos al mar por orden del capitán del buque para evitar la contaminación de la pesca ya existente.

Al ser examinadas dichas pruebas por el Profesor Yoshimori Imaizumi del Museo Nacional de Ciencias Nipón dictaminó: "Se trata de un reptil que coincide notoriamente al plesiosaurio".

Fotografía tomada el 25 de abril de 1977 a una extraña criatura marina en Nueva Zelandia, a bordo del barco pesquero "Zuyo Maru".
Se presume ­de acuerdo a los estudios realizados- que era un plesiosaurio.

ACTUACIONES OFICIALES DE LA PREFECTURA NAVAL ARGENTINA

La Prefectura Naval Argentina con asiento en Puerto Quequén comenzó a realizar actuaciones "de oficio" según declaraciones en ese momento del entonces Prefecto Principal Raúl Rubén Bruno.
"Se harán declaraciones a todos los testigos con la finalidad de enviarlas a un centro investigativo. Como uno de los protagonistas dio una versión de lo que vio -según un Oficial de Prefectura- se hizo un dibujo sobre la posible forma... Todas las descripciones y dibujos de los pescadores coincidieron en todos los casos".
En la repartición naval concluyeron de acuerdo a los testimonios tomados que era una especie desconocida hasta ahora y que lo graficaron como un "dinosaurio".
Fueron más de 20 testimonios que se enviaron al INIDEP (Instituto Nacional de Investigaciones y Desarrollo de Pesca) de la ciudad de Mar del Plata, que por el entonces era el Director el Ing. Roque Ercoli para poder realizar la etapa de estudios científicos.
Según el Director del INIDEP "el tema de los monstruos marinos ha habido denuncias a través del tiempo y en distintos lugares, en nuestras costas, no existían antecedentes... nunca de algún tipo de ejemplar de la naturaleza que han denunciado".
"A veces se han confirmado, pero otros no, sólo los conocemos por bibliografías".


Planisferio (actualizado por G.D.G.) indicando las denuncias de presencias de monstruos marinos en el mundo (de Colin Edwards).

¿PLESIOSAURIO EN NUESTRAS COSTAS? OTROS INCIDENTES - CONSIDERACIONES


Todos los testimonios son coincidentes: hablan de una criatura símil a un dinosaurio, género de reptiles algunos de tamaño gigantesco que tenían cabeza pequeña, cuello largo, cola robusta y larga, y extremidades posteriores. Existen otros de características disímiles.
Vivían en la Era Secundaria y eran considerados los animales mayores (de gran tamaño) que han existido en nuestro planeta.
Dentro del orden de estos animales, tenemos al Plesiosaurio genero de reptiles marinos cuyas características generales eran de: cuellos largos (en algunos casos desmesuradamente largos), cuerpo robusto con aletas, de gran cola, cabeza pequeña y ovalada. Medían aproximadamente 10 metros de longitud. Encontramos en este orden de reptiles marinos a los Plesiosauros y a los Elasmosauros.
Si estas supuestas criaturas están extinguidas, ¿qué es lo que han observado todos estos pescadores frente a las costas argentinas de Necochea, Quequén y Lobería en estos últimos años?
¿Podrían continuar con vida estos plesiosaurios en la actualidad en las desconocidas profundidades marinas? Ya que los testimonios se adaptan a éste tipo de reptil marino por sus características similares observadas.
Hay varios que objetarían esto, pero si los científicos consideraban imposible hallar con vida a un celacanto extinguido ya supuestamente, pero se halló uno con vida en 1938 en el Océano Indico, (un pez prehistórico que vivió hace más de 70 millones de años atrás y hoy habitan en las costas de Sudáfrica), exhaltando a cuanto científico mundial consideraba imposible, entre otras especies encontradas últimamente.
¿Qué impide que bajo las aguas profundas de nuestros mares y océanos convivan animales prehistóricos como el plesiosaurio?
No nos olvidemos de los centenares de registros y testimonios mundiales de avistajes de similares monstruos marinos. Quizá el más famoso es el caso Nessie en el Lago Ness en Escocia (existiendo testimonios gráficos y films de la criatura), las historias de los indios mapuches y tehuelches entre otros contando historias de extraños monstruos marinos, el testimonio del sheriff Martín Sheffield de EE.UU en los Lagos del Sur argentino en la década de 1920, la presencia de "Nahuelito" en el Lago Nahuel Huapi en la provincia de Río Negro (Argentina), también filmado y fotografiado por decenas de testigos contando entre ellos en una oportunidad a parte de la comunidad científica y técnica del Centro Atómico Balseiro, entre otros, testimonios en el Lago Epuyen al Sur de la Argentina, lago Fagnano en Tierra del Fuego, Lago Aluminé en Neuquén, Lolag, Lago Gutiérrez, Pueyrredon en Tierra del Fuego, río Santa Cruz, Lago Lácar (también en Neuquén), Usuahia, etc.etc. por citar sólo algunos casos aquí en la Argentina.
Los testimonios abundan en el mundo entero, a lo largo de nuestro planeta en diferentes épocas, encontramos el Leviatán (Serpiente Enroscada), el Dragón que vive en el mar mencionado 5 veces en el Antiguo Testamento, ya en el año 565 hay un documento en "La Vida de Santa Columba de San Adamán" de la presencia de Nessie en el Lago Ness. El arzobispo Olaus Mogus publicó en 1555 los testimonios de decenas de testigos que habían observado extrañas criaturas marinas en aguas del Norte. El 6 de julio de 1734 frente a las costas de Groenlandia denunciado por el marinero noruego Hans Egede, serpientes marinas gigantescas denunciadas por el obispo Bergen Erik Pontoppidon en Noruega. La confirmación del naturalista británico Sir Joseph Banks (1743-1820) quien afirmó su absoluta fe en la existencia de la serpiente gigantesca marina. Testimonios de monstruos marinos en Gloucester, Massachusetts (EE.UU) en 1800. El 6 de agosto de 1848 el Capitán Peter M´Gubol denunciaba haber visto junto a su tripulación una gigantesca serpiente marina en aguas del Atlántico Sur desde el buque Daedalus. En mayo de 1901 los oficiales del vapor Grangense navegando en el Atlántico Occidental también ven otra extraña criatura marina. Otro científico británico Thomas Husley (1825-1895) se pronunció a favor de la existencia de estas extrañas presencias marinas gigantescas. En 1820 el navío Lady Combermere bajo la comandancia del capitán George Sandford observan en el Atlántico una serpiente marina gigante. El 23 de marzo de 1830 el barco Eagle denuncia haber disparado a un monstruo marino antes de atracar en Charleston, Carolina del Sur. El 15 de mayo de 1833 diversos oficiales británicos observan otra extraña criatura en Mahone Bay en Nueva Escocia. El 28 de enero de 1879 el City of Baltimore en aguas del Golfo de Adén observan una criatura marina de gran cuello de unos 60 cm de diámetro aproximadamente, que salía del agua hasta alcanzar una altura de 6 a 9 metros de altura. El relato del marino H.W.J. Senior fue confirmado por otros testigos.
Los testimonios a lo largo de los siglos continúan.

Fotografías tomadas en el Lago Ness, Escocia, mostrando a Nessie, monstruo marino de similares características denunciadas en la costa atlántica bonaerense argentina.

En 1954 en una playa de Ranheim (Noruega) es descubierto un calamar gigante de más de 10 metros de longitud. El 25 de julio de 1966 el capitán, John Redgway observa a la medianoche una extraña serpiente que seguía su bote mientras cruzaba el Atlántico. Los testimonios de Nessie en las décadas del 60,70,80 y 90 abundan por completo en Escocia existiendo decenas de films y fotografías del mismo. Entre 1975 y 1976 el Morgawr (Gigante de los Mares) es avistado frente a las costas de Cornualles (Gran Bretaña) y así continúan los testimonios que resultaría cansador y repetitivo detallarlos.
Como vemos los avistamientos (registrados en algunos casos) sobran. La casuística es muy rica y abundante, con variada cantidad y calidad de los testigos, en lugares y épocas distintas.
Sólo hay una realidad: Una o más extrañas criaturas marinas circulan también por esta zona del sudeste de la Provincia de Buenos Aires, en la costa atlántica de Argentina entre las ciudades costeras de Necochea, Quequén y Lobería.
La gran cantidad de episodios lo confirman.
Las costas de Necochea y Quequén, lugares de denuncias de extrañas criaturas marinas por protagonistas pesqueros embarcados y también desde la costa.
Quedan aquí presentados los testimonios directos de los protagonistas de esta extraña criatura marina el cual ha sido llamado en Necochea como "Joselito", formando parte ahora de la casuística de nuevos incidentes de grandes monstruos marinos que se han observado y registrado en el mundo entero.

Aporte Investigativo:
Ecos Diarios, diario de la ciudad de Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
Investigaciones propias de Guillermo Daniel Giménez.-
(*) Aquellos que quieran escribir al autor, dirigir su correspondencia a: gdgneco@yahoo.com

Fuente: MITOS DEL MILENIO
Agradezco al amigo: Rubén MORALES - Buenos Aires -
http://mitosdelmilenio.com.ar/monstx.htm

Informó: Guillermo Giménez, Necochea - Arg -


Wednesday, March 25, 2015

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Friday, March 20, 2015

Los pilotos temen a los ovnis




Pilotos Temen a los Ovnis
Por George Filer, Filer's Files
Traducción de Scott Corrales para Arcana Mundi

WASHINGTON - Los pilotos de aerolíneas ven objetos voladores no identificados, pero son pocos los que dan parte sobre los avistajes debido al temor al ridículo y al despido. Según la National Aviation Reporting Centre on Anomalous Phenomena (NARCAP, Centro de Notificación de la Aviación Nacional Sobre Fenómenos Anómalos), se han producido 3500 avistajes documentados de "fenómenos aéreos no identificados" por pilotos militares, comerciales y civiles. Pero el capitán Jim Courant, piloto comercial por espacio de 31 años, manifiesta: "Hay muchos más avistamientos que se quedan sin reportar. Resulta casi sorprendente saber cuánta gente está bien informada sobre este asunto," dijo ante el comité ciudadano de divulgación en el National Press Club de la ciudad de Washington, D.C., sentado al lado del mayor George Filer. Courant lleva años estudiando e investigando el fenómeno OVNI. Ha recopilado más de 3000 libros sobre OVNIS y extraterrestres, y fue el presentador de un programa sobre el tema llamado "New Perspectives" que duró tres años.

Courant aún es piloto de líneas comerciales, y debido a su participación televisiva, se le ha considerado como experto en OVNIS y encuentros extraterrestres. Ha sido contactado por numerosos pilotos comerciales y militares que están dispuestos a hablar sobre sus experiencias con OVNIS en privado, pero que no desean hacerlo en público por temor al ridículo y las represalias.

"Tienen miedo", explica Courant, "no tanto por la pérdida de su jerarquía o sus pensiones, sino que temen por la seguridad de sus familias".

Describió la experiencia de un piloto que volaba un 747 sobre el Pacífico en 1980 cuando un OVNI le salió al paso. "No creerás lo que vimos", expresó el piloto, según Courant."Aquello era más grande que un 747". Courant afirma que el piloto, al llegar a su destino en Japón fue interrogado y se le dijo que jamás hablara sobre el tema".

Courant informó a los asistentes sobre su propio encuentro OVNI. En 1995, volando cerca de Alburquerque, Nuevo México, tanto él como su copiloto vieron una figura ovalada de color azul verdoso que se les acercaba por la izquierda. En un destello de luz blanca, el objeto salió disparado repentinamente en un ángulo de 45 grados. Otros cuatro pilotos dieron parte sobre el hecho a la torre de control. "Un piloto dijo que tuvo que tratarse de un meteorito", cuenta Courant, agregando, "Me conecté a la conversación y pregunté, ¿desde cuándo remontan vuelo los meteoritos?"

Cuando se le preguntó sobre la reacción de su copiloto -- en una conversación telefónica sostenida después de la conferencia -- Courant dijo lo siguiente: "El copiloto se negó a hablar sobre el hecho y jamás ha vuelto a volar conmigo".

Courant dice que los pilotos han visto una variedad de naves que aparecen de repente y se desplazan a velocidades que son imposibles para la tecnología actual. Los informes incluyen naves fusiformes, triangulares, del tamaño de un portaaviones o más grandes. Dice que los pilotos comerciales "son muy serios en su trabajo" y que resulta inverosímil que exageren.

La página web NAPCAR, fundada en 1999 por el Dr. Richard F. Haines, renombrado experto en los OVNIS y antiguo científico en jefe para la NASA (Ames Research Center), ha sido eficaz en la documentación de casos, peor Courant dice que hay que hacer más. Los avistajes OVNI representan tan solo "la punta del iceberg" en términos de lo que se ha experimentado y lo que se sabe de los extraterrestres. "Hay ciertas cosas que se me han comunicado, pero no puedo abordarlas aquí".

Courant dijo que ya era hora que el gobierno de EE.UU. "se sincerase sobre lo que han documentado sus agencias, y lo que han aprendido al paso de décadas de encuentros extraterrestres. Los pilotos de la aviación saben lo que han visto, y deben ser capaces de hablar sobre ello sin temor al ridículo".

Tuesday, February 24, 2015

Alejandro Agostinelli: La Abducida Escéptica

La Abducida Escéptica
Por Alejandro Agostinelli
(de su blog Factor 302.4)

¿Y si una mujer alguna vez convencida de haber sido abducida por extraterrestres se da cuenta de que fue víctima de su propia imaginación, “ese continente perdido de la experiencia humana”, y que algunos ufólogos fueron parcialmente responsables de poblar su mente con visiones terroríficas?


Linda Cortile junto a Hopkins, un libro de “investigación” basado en el cuento de una mujer.

Manuel Borraz Aymerich detectó una historia así de asombrosa en el correo de lectores de una vieja edición de la revista Skeptical Inquirer. La carta, firmada por una tal Pamela Roberson, fue traducida por el propio Borraz. La publicamos por primera vez en español en toda su extensión:

A mediados de los años setenta sobreviví a una brutal agresión, tras la cual fuí abandonada inconsciente en un parque público por la noche. Durante muchos años, todo lo que recordaba de esta agresión eran los hombrecillos grises de ojos grandes que ví después a mi alrededor, en los momentos crepusculares antes de poder moverme, antes de recuperar la plena consciencia. Mis recuerdos del trauma en sí eran terriblemente fragmentarios y repletos de detalles extraños, imposibles -fogonazos de luz, retazos de tiempo perdido, los alienígenas, vívidas imágenes del cielo nocturno y otras anomalías-. Años después, comencé a experimentar debilitadores ataques de pánico, períodos de depresión, pesadillas recurrentes en que aparecían los “grises” y experiencias extrañas, agobiantes, de luz brillante. Como no me encontraron ningún problema médico, me sometí a psicoterapia y me diagnosticaron “estrés post-traumático”. Es difícil describir el trastorno que todo esto supuso para mí y mi familia. Nunca me sentí tan confundida, tan desorientada, tan insegura sobre lo que abarcaba la “realidad”. Fue una experiencia que no le desearía a nadie.


Abducciones felices, sólo en comics o en historias de contactados (cortesía Sirius Mazzu).

Ningún profesional de la medicina me sugirió, en ningún momento, que podía estar sufriendo ataques cerebrales (que es lo que ahora sospecho que me estaba ocurriendo, después de investigar mucho). De hecho, en un momento dado, mi psicoterapeuta mencionó a John Mack, y me sugirió que ¡quizás había sido abducida por extraterrestres además de haber sido agredida! Ella me explicó –utilizando su jerga psicoterapéutica– que los recuerdos de una abducción alienígena no pueden servir de “recuerdos pantalla” de un trauma, puesto que estos últimos siempre tienen un contenido menos amenazador y existen para proteger a la víctima de las profundas emociones negativas asociadas con el trauma original. Generalmente se da por supuesto que ser abducido por extraterrestres es mucho más traumático y ocasiona mucho mayor ostracismo social que un trauma violento ordinario, por lo que ninguna psique lo adoptaría como mecanismo de defensa. Tras haber sobrevivido a un ataque humano y después de estar convencida durante muchos años de que el trauma consistió en una experiencia de abducción extraterrestre, creo que estoy en una posición privilegiada para comparar ambos escenarios y puedo afirmar que cualquiera que estuviera en mi lugar, yo incluida, tendería a creer más bien la versión alienígena.



John Mack, Budd Hopkins. Dos tipos audaces.

En mi opinión, personas como Budd Hopkins, John Mack o David Jacobs se están comportando de manera irresponsable al tratar con los abducidos. No sabemos lo suficiente sobre cómo responde el cerebro al trauma y/o a las tensiones extremas como para estar explotando a la gente con este tipo de problemas, ni tenemos un conocimiento apropiado de la función personal y/o cultural de las “alucinaciones normales”, como las experiencias con una luz brillante o los sueños de despertar. Generalmente, la gente que escribe libros populares sobre abducciones extraterrestres enfatiza mucho lo “ordinarios” y “cuerdos” que suelen ser los abducidos, como si las categorías de cordura fueran estáticas y hubieran sido perfectamente comprendidas. No es así. El D.S.M. II ni siquiera tiene los años que tengo yo y además lo van cambiando periódicamente. A menudo, personas que padecen enfermedades mentales crónicas se desenvuelven bien a todos los niveles con el tratamiento adecuado; algunas incluso son famosas (¡de hecho, muchas escriben libros!).

A la inversa, personas sin signos clínicos de patologías mentales pueden sentirse enfermas después de un cataclismo personal. Es irrespetuoso y engañoso referirse a los seres humanos como si pudiésemos ser fácilmente etiquetados como “locos” o “cuerdos”. La gente “cuerda” pude tener problemas de locura. La gente “loca” puede hacer valiosas contribuciones a la sociedad. La Psicología es todavía una ciencia en pañales. Nos despreocupamos demasiado de su retórica.

De todos modos, quisiera destacar que la aproximación literal, popular, a las abducciones ni siquiera es útil. Sin duda, no lo es para los abducidos, a los que se deja indefinidamente a merced de sus terroríficas visiones, cuando no se les fuerza a espiritualizarlas para aliviar su caos emocional. Tampoco es de ayuda para la sociedad en su conjunto, pues no aporta nada a nuestro conocimiento colectivo de la estructura y función de la imaginación: ese continente perdido de la experiencia humana tan a menudo degradado y menospreciado por los pensadores empíricos. “Es sólo imaginación”, dicen. ¡Pero hablando de imaginación, el “sólo” no tiene sentido! Cuando una poderosa narrativa se une a una intensa experiencia corporal y una vívida imaginería, hay que andar con cuidado.



HGPensemos en los juicios por brujería del siglo XVI. Pensemos en Heaven’s Gate. La imaginación merece nuestro respeto y nuestra atención crítica, nuestras reflexiones más atinadas, especialmente ahora que los medios visuales son tan dominantes y poderosos.

En particular, me gustaría que se exploraran cuidadosamente las posibles conexiones entre el trauma físico, por un lado, y las funciones narrativas e imaginales de la cognición humana, por el otro. En este sentido, creo que tanto yo como otras personas que están luchando con extrañas experiencias, merecemos un tratamiento más compasivo e informado. Tengo la impresión de haber perdido un montón de dinero y de tiempo a cambio de muy poca ayuda. Al final, quedé a expensas de mis propios recursos, de mi propia capacidad crítica. Me preocupa lo que ocurre con la gente sin capacidad crítica. Nadie debería utilizarlos para vender libros.

Pamela Roberson

Mishawaka, Ind.

Primera publicación:

Skeptical Inquirer, vol. 22, N° 5 Sept.- Oct. 98), p.64. Traducción: Manuel Borraz Aymerich (Fundación Anomalía).

ENLACES RELACIONADOS:

Falleció Budd Hopkins, gurú y agente propagador de los abducidos.

Abducciones: hace 50 años comenzaba la leyenda. Peter Brookesmith entrevista a Betty Hill.

Las memorias recuperadas de Budd Hopkins. Por Luis R. González

Bienvenidos al fin del mundo (Heavens Gate y otros)
. Por Alejandro Agostinelli

¡Detengan las abducciones alienígenas!
Por Alejandro Agostinelli (en Ciencia bruja).

Para ver el original: http://factorelblog.com/2015/02/17/la-abducida-esceptica/

Thursday, February 19, 2015

John Keel: Sobre el mundo de lo forteano



John Keel: El mundo de lo forteano
(condensado del libro Disneylandia de los Dioses)
Traducción de Scott Corrales para Arcana Mundi


Precisamente a las 9:18 am la mañana del 19 de febrero, un gran fregadero de reluciente porcelana y brillante cromo cayó desde un cielo sin nubes hasta el patio de un tal Waldo Yentz, destruyendo un rosal en el proceso. En un arranque de ira, el Sr. Yentz llamó a la policía, la prensa, la agencia federal de aviación, la fuerza aérea y a su anciana tía en la población de Toledo, Ohio. Grandes cantidades de curiosos se apiñaron en el patio de los Yentz para ver el pedazo de fontanería celeste.

Un sapientísimo profesor de una universidad cercana convocó una rueda de prensa con gran prisa para anunciar que el fregadero había caido, obviamente, de un avión volando a gran altura. No se dignó a visitar el patio de los Yentz, indicando que con haber visto un fregadero era como verlos a todos.

Por otro lado, la fuerza aérea dijo a los periodistas que el objeto debió haber caido desde un camión que transitaba por la carretera principal, que solo quedaba a milla y media del patio de los Yentz. La tía del Sr. Yentz opinó que el evento señalaba que Dios estaba enojado con alguien. Su esposa, Shirley, le dijo a los curiosos que nunca le había gustado aquel vecindario y que la súbita aparición del fregadero no le sorprendía en lo más mínimo.

Cualquier cosa podía suceder en un barrio tan malo.

Lo que ignoraba el matrimonio Yentz es que esa misma semana, un suburbio de Moscú estaba siendo bombardeado por fregaderos de cocina, y que el rotativo Pravda les había denunciado como un complot de los capitalistas. En el Hyde Park de Londres, un columbario resultó desnucado por un pedazo de fontanería voladora el mismo día que quedó destrozado el rosal de los Yentz. Al otro lado del mundo, en Nueva Guinea, los nativos quedaron intranquilos al ver caer de los cielos un gran orinal. Acto seguido, le construyeron un templo y se pusieron a adorarlo.

Las noticias de los fregaderos volantes viajó lentamente, puesto que las agencias noticiosas estaban preocupadas, como siempre, con las confusas respuestas de los políticos, rumores de guerra, y encubrimiento tras encubrimiento. Pero poco a poco, informes sobre la fontanería fugaz fueron recopilados por casi 1,500 personas alrededor del mundo, que se dedican a hacerse cargo de tales noticias. Al cabo de algún tiempo, producirían un informe final de gran tamaño, acusando a los gobiernos mundiales de encubrir la verdad sobre los fregaderos que caen del cielo y reclamando que las Naciones Unidas organice un equipo de estudiosos para tomar cartas en el asunto.

Se les ignoraría, por supuesto.

Pero están acostumbrados a que no se les haga caso. Es prueba fehaciente de que existe una conjura mundial cuyo objetivo es la supresión de la verdad.


Estas personas se autodenominan forteanos. Se odian entre sí con pasión y sospechan de todos los demás. Cuando la primera Asociación Forteana se formó en 1932, el hombre en cuyo honor se había nombrado la organización, Charles Fort, se negó rotundamente a participar. Refunfuñó que se uniría a los Caballeros de Colón antes que nada. La gaceta de la organización, Doubt, se publicó al azar en intervalos de un ejemplar cada dos o tres años, y la posición de su editor era que estaban en contra de todo y de todo el mundo. Aquellas situaciones que no fuesen conjuras gubernamentales eran, ciertamente, complots producidos por los militares y los científicos. Los forteanos modernos ven al mundo dominado por una gran alianza militar, religiosa e industrial y que nos lleva a la ruína y la condenación eterna. Como cada forteano tiene una teoría para explicar las extrañas cosas que está investigando, y como cada teoría contradice a las otras, el mundo de los forteanos es uno amores propios heridos y sentimientos malqueridos. Los forteanos no solo esperan que se les ignore, sino que lo exigen.


Desfile de los condenados


A pesar de todo, cuando por fín hayamos salido del siglo veinte de algún modo u otro, tal vez miremos hacia atrás y nos demos cuenta de que la figura de Charles Hoy Fort supera a las de Churchill, Einstein, Edison y los otros supuestos gigantes de este siglo que devoró santos y cagó tiranos. Fort apretó las ubres de la vaca sagrada que es la ciencia, y nos hizo reconocer que vivíamos en una era de milagros--una era en la cual podían llover fregaderos desde las alturas y adonde podían verse hombrecitos verdes de algún otro sitio jugar en los parques de nuestras ciudades. Nos llamó la atención a cosas que siempre habían estado ahí. Se dedicó a catalogar COFULUGARES (Cosas FUera de LUGAR) y COCACIELOS (Cosas que Caen de los CIELOS).

La desventura de Fort consistió en vivir en una época en la cual se les estafaba y engañaba a los escritores, y se les esperaba morir de hambre (no muy distinto de la década de los ochenta). A la edad de los dieciocho se convirtió en el editor de The Independent, rotativo publicado en Queens, N.Y., que murió tras de algunos cuantos ejemplares. En 1893, a la edad de diecinueve, emprendió una caminata alrededor del mundo. A dicha edad ya era un jóven imponente, de casi seis pies de altura, un tanto gordo, con un bigote a la moda de esos días y gruesos anteojos sobre su nariz. Su abuelo, John Hoy, costeó sus aventuras al proporcionarle la extravagante suma de veinticinco dólares por mes--mas que lo suficiente para vivir bien en aquelos días.

Siguiendo la tradición de todo jóven aventurero, durmió bajo las estrellas al lado de las vías ferroviarias, pasó hambre, y soño con los días de gloria por venir en los cuales sus viajes servirían como fuente de inspiración para inmortales novelas y cuentos. Pero contrajo una fiebre en Sudáfrica...una enfermedad misteriosa, quizá malaria, que le aquejaría el resto de sus días. Regresó a Nueva York, hecho un infeliz titiritante, donde una chica inglesa, Anna Fililng, le ayudó a convalecer. Se casaron el 26 de octubre de 1896, y no fueron felices para siempre. Obsesionado con escribir, Charles Fort quedó condenado a pasar muchos años al márgen de la sociedad, siendo apenas capaz de pagar el alquiler de una serie de desagradables cuartos amueblados. Trabajó en un número de oficios: portero de hotel, sereno, lavaplatos. Durante los inviernos fríos tuvieron necesidad de quemar los muebles para mantenerse calientes. Al llegar a los treinta años de edad, Fort había escrito diez novelas. Sólamente una de ellas, The Outcast Manufacturers ("Los fabricantes de rechazados"), llegó a ser publicada, y no fue un éxito comercial.

Sin embargo, el sentido del humor de Fort le permitió escribir cuentos que recibían buena acogida comercial. Theodore Dreiser, un jóven editor de la revista Smith's, en 1905, dijo años más tarde: «Fort me vino a ver con las mejores historietas de buen humor que he visto producirse en América. Compré algunas de ellas--Richard Duffy de Tom Watson's, Charles Agnew McLean de The Popular Magazine y a otros más nos encantaba hablar de Fort y su futuro. Era una nueva y poco común estrella literaria».

A pesar del auge en la demanda por sus cuentos, se le hacía difícil a Fort ganarse el pan. « No me han pagado por un solo cuento desde mayo », apuntaba en su diario con fecha de diciembre de 1907. «Me quedan dos dólares. Watson's me ha timado por la suma de $155 dólares. Dreiser me ha devuelto dos cuentos que me prometió que compraría, una ya estaba anunciada para el ejemplar siguiente...Todo está empeñado...No puedo escribir. No puedo hacer nada más para ganarme la vida. Tengo la mente llena de imágenes en las cuales me corto la garganta o me tiro por la ventana de cabeza»

En sus primeros diarios, apuntes y cartas (conservados hoy día en la Biblioteca Pública de Nueva York), Fort se quejaba de depresiones frecuentes y negros humores suicidas. Acto seguido tendría arranques de escritura en los cuales produciría cuentos y novelas al dos por tres. Tenía una personalidad de psicosis maníacodepresiva, y es muy posible que los síntomas de tipo malaria que sentía eran un malestar físico de la clase que aquejan a personas con ese tipo de personalidad.

A los 32 años, comenzó a pasar más y más tiempo en la Biblioteca Pública de Nueva York. Hojeando unas revistas científicas viejas, se topó con algunos casos inexplicables y extraños. Se dió cuenta que los diarios, revistas y gacetas del siglo diecinueve estaban atestados de tales sucesos: extraños objetos vistos en el cielo, criaturas y maquínas insólitas saliendo de los mares, objetos extraños cayendo desde el cielo--todo desde grandes cantidades de carne cruda hasta columnas de piedra labrada. La gente y objetos desaparecían repentinamente, solo para reaparecer al otro lado del mundo. Huellas humanas y objetos hechos por el hombre aparecían una y otra vez en minas de carbón y estratos geológicos de millones de años de edad.

Fort anotaba estos sucesos en pedazos de papel moreno, escribiendo sus apuntes en su clave particular. Dia tras dia, mes tras mes, año tras año, los apuntes se acumularon hasta que tenía miles de ellos. En 1915, a la edad de 41, comenzó a organizar estos apuntes para un libro que pensaba titular X and Y. Nunca llegó a concluirlo, rechazándolo a favor de otra idea--un libro que aparecería eventualmente con el título The Book of the Damned. En mayo de 1916, su tío, Frank Fort, falleció, dejándole una pequeña herencia, lo suficiente como para mantenerlo a él y a Anna por el resto de sus vidas. La larga odisea había llegado a su fin. El matrimonio Fort se mudó a un pequeño apartamento en el Bronx.

Cuando The Book of the Damned estuvo listo, editores leyeron los primeros renglones con recelo y se taparon las narices:

Un desfile de los condenados.
Por condenados, me refiero a los excluídos.
Tendremos un desfile de los datos que la ciencia ha
excluído.
Batallones de los malditos, capitaneados por los pálidos datos que he exumado, se pondrán en marcha. Los leerán--o seguirán marchando. Algunos de ellos lívidos, otros de ellos llenos de fuego y algunos de ellos putrefactos.


Para ésta época, Theodore Dreiser se había convertido en uno de los novelistas más destacados del país. También era el defensor principal de la obra de Fort. Tomó el manuscrito de The Book of the Damned y lo llevó a su propio pubicador, Horace Liveright, y lo puso sobre su mesa. Liveright lo leyó a regañadientes y se quejó: «No puedo publicar esto. Perderé dinero.» Dreiser le dijo sencillamente: «Si no lo publicas, me pierdes a mí.»


Tierras Nuevas

El mundo literario recibió The Book of the Damned con entusiasmo reverencial. Los críticos de prensa y revistas alabaron el rarísimo texto. Hombres de la talla de Booth Tarkington, John Cowper Powys, Ben Hecht y Tiffany Thayer, todos ellos luminarias de su tiempo, elogiaron a Fort. «Soy el primer discípulo de Charles Fort.» escribió Ben Hecht en el Daily News de Chicago. «Ha lanzado un ataque temerario en contra de la locura acumulada por cincuenta siglos...No importa cual es el propósito de Charles Fort--me ha entretenido más que cualquier hombre que haya escrito un libro en éste mundo.»

La reacción de Fort ante la publicación de su primer libro desde la malograda novela de la década anterior fue la de caer en una profunda depresión. Echó mano de sus notas--casi 40.000 de ellas---y les dió fuego. Entonces, él y Anna hicieron sus maletas y se fueron a Inglaterrra. Fort creía que su libro había sido un fracaso(las ventas no fueron muy buenas) y que había desperdiciado su vida. Contaba con 46 años de edad.

Fort y su mujer vivieron en Londres por ocho años. No sabemos que hacía Anna para entretenerse mientras que su marido se iba al Museo Británico para husmear revistas polvorientas y libros viejos. En las tardes se unía muy a menudo con los haraganes en la Esquina de los Habladores en Hyde Park para entretenerse en tertulias. Escribió su segundo libro, New Lands ("Tierras nuevas"), en Londres. Se dedicaba principalmente al tema de los "terremotos aéreos", las explosiones que han surgido del cielo por cientos de años y en muchas partes del globo. En fechas recientes, este fenómeno se ha dado en el noreste de los Estados Unidos entre los meses de enero y febrero. Las "autoridades" han dicho una y otra vez a los reporteros que los sonidos se deben a aviónes de reacción a chorro, principalmente el Concorde supersónico. Se les olvida decir que el fenómeno es uno muy viejo. que se daba en épocas antes de que el Concorde, o los aviónes en sí, se hubiesen inventado.

Fort imaginó, en son de burla, una tierra en el cielo que servía de punto de despegue a toda la basura que nos sigue cayendo encima. Por ejemplo, enormes bloques de hielo se han estrellado através de los techos de las casas por cientos de años, de vez en cuando matando a individuos y cabezas de ganado. Hoy día, cuando un trozo de hielo que pesa más de cincuenta libras se precipita por el techo de la sala de alguna familia, nuestras "autoridades" anuncian que cayó de algún avión que pasaba por allí. Hasta tienen el descaro de decir que son deshechos de los baños del avión, pero, por supuesto, cualquier piloto les dirá que no hay manera alguna de que un baño pueda chorrear agua durante un vuelo, pero las autoridades no se dignan a cotejar los detalles. Fort se mofó de estas caídas de hielo y llegó a sugerir que podrían haber grandes campos de hielo aéreo allá arriba. Una idea tonta, pero hace unos años, la NASA sugirió lo mismo. A cientos de millas de altura en algun sitio hay, tal vez, tierras nuevas de hielo.

Los críticos de Fort, mayormente miembros de la élite científica que jamás se han dignado a leer sus libros, se quejan de que sus principales fuentes de información fueron periódicos. Esto no es cierto. Tomó gran esmero en citar todas sus fuentes de información en sus libros y la mayoría de ellas son gacetas científicas, principalmente de astronomía. Fort se complacía en señalar las necedades de los astrónomos, condenándolos con sus propias palabras.

«No me imagino como ha de ser la mente de un astrónomo, pero me la imagino como un chisporroteo con excusas dándole vuelta.» escribió en New Lands.

Cada generación de astrónomos desecha todas las teorías de la generación previa y las re-emplaza con teorías de cosecha propia. Nuestras sondas espaciales han desmentido los mitos mas arraigados de la astronomía moderna. Lástima que Fort no estuviese vivo para ver las acrobacias intelectuales de los años sesenta. Los astrónomos vieron que estaban errados sobre mucha de la información básica del sistema solar, por ejemplo, la temperatura del planeta Venus, la edad de la Luna, la rotación de Mercurio, la topografía del planeta Marte. Hasta 1960, los principales astrónomos se rehusaron a admitir la posibilidad de la vida extraterrestre. Entonces la NASA comenzó a enseñar bonitas sumas de dinero--dólares de los contribuyentes--para usarse en la investigación de la vida en otros mundos. Los astrónomos cambiaron de idea. De repente nos dicen que deben haber millones de mundos habitados en el cosmos. Algunos científicos crearon la exobiología, el estudio de la vida extraterrestre. Como no tenemos muestras de tal vida, y como todos nuestros esfuerzos con radiotelescopios, etc. no han podido hallar ni un solo planeta fuera de nuestro sistema solar, es súmamente difícil investigar dicha vida. Se perdieron muchos millones de dólares en el sumidero de la exobiología. Ahora que se ha acabado lo que se daba, los astronomos han vuelto a asumir sus opiniones de la época posterior a 1960.

El timo astronómico de mayor envergadura de la década de los setenta fue el Hoyo Negro. Comenzó como un elemento insignificante en una novela de ciencia ficción publicada hace treinta años. Fundamentalmente, es el concepto de que una estrella agonizante se encoge hasta formar una masa sumamente densa--tan pesada que la luz no puede salir de ella-. Por ende, es invisible y no tenemos manera alguna de detectar su presencia. El escritor científico Fred Warshofsky lo dice de la siguiente manera: «El físico afuera del hoyo negro no puede sacarle ninguna información interior y no tiene manera alguna de entender las leyes que lo gobiernan. Sin entender eso, no tiene por qué buscar las leyes porque no tendría manera de entenderlas.»

El Hoyo Negro es una teoría indisputable porque no hay manera de probarla o rechazarla. Perfecto para el uso de las películas de Walt Disney.


Maniáticos y excéntricos


Fort no estaba en contra de los astrónomos. Le daban risa. Pero las demás ciencias son igual de divertidas. Los arqueólogos se han encargado de enterrar más de lo que han desenterrado...echando a un lado lo que no cabe en sus teorías. Por ejemplo, nos dicen que América del Norte estaba habitada exclusivamente por indios hasta la llegada de los europeos. Hacen caso omiso de todas las torres de piedra y estructuras que se hallan en todas partes del continente (inclusive millas de caminos pavimentados) cuando llegaron los europeos. Fort catalogó toda clase de objeto metálico, desde espadas hasta hachas y monedas, que han sido halladas y fechadas como precolombinas. Alguien estaba extrayendo carbón y minerales en este país, y sacando petróleo en Pennsylvania, mucho antes del primer viaje de Colón. Pero antes de tener que luchar contra el misterio de aquellos norteamericanos misteriosos, los arqueólogos han optado por no hacer caso a estos artefactos.

La cobardía intelectual es solamente uno de los problemas de la comunidad académica. Fort les embarró las narices en el desperdicio generado por sus tonterías y falta de educación. No era secreto entonces, ni ahora, que las publicaciones académicas tienen por mira proteger a los ineptos y ocultar la ignorancia. Personas que no tienen nada que decir, carentes siquiera de la habilidad de decir nada, pueden ocultarse tras el método académico por una vida entera.

«Hablaré como un científico.» apuntó Fort. «Dijo Isaac Newton: si no existe cambio alguno en la dirección de un cuerpo en movimiento, la dirección del cuerpo en movimiento no cambia. Pero--añadió--si algo cambia, entonces se cambia hasta donde se puede cambiar.¿Como determinan los geólogos la edad de la piedra? Pues por los fósiles que hallan en ella. ¿Y como determinan la edad de los fósiles? por las piedras en donde las hallan. Habiendo comenzado con la lógica de Euclides, prosigo con la sabiduría de un Newton.»

«Considere cualquier cosa de naturaleza sociológica que haya existido,» escribió Fort. « que jamás ha habido ni arte, ni ciencia, religion o invención que al principio no estuviese de acuerdo con el ambiente establecido, visionario, ridículo a la luz de lo que vendría después, inútil en su incepción, y resistido con tal fuerza por las fuerzas establecidas de tal modo que, aparentemente anímandolo y protegiéndolo, había algo en el que le hizo sobrevivir para ser de uso en el futuro, no obstante su inutilidad actual. Tambíen existen datos que nos llevan a aceptar que todas las cosas se demoran y son protegidas y preparadas, sin que se les permita desarrollar hasta el momento indicado...Uno de los secretos más grandes que se ha descubierto eventualmente fue chismorreado por siglos por todas las cazuelas y teteras del mundo--pero el secreto de la máquina de vapor no podía ser revelado ni al mas grande o pequeño de los intelectos hasta que llegase el tiempo de que se coordinase éste con los otros fenómenos y requisitos de la era industrial.»

En su propia manera de expresarse, Fort se puso a redefinir lo que los teólogos llamaban predestinación. Sabía que el presente no controla el futuro pero, que de alguna manera, el futuro controla el pasado de algún modo. Si Adolfo Hitler hubiese nacido en Bolivia, por ejemplo, veinte millones de cadáveres estarían vivos. Pero el futuro necesitaba a Hitler porque necesitaba la bomba atómica y los accesiorios que le acompañan, capaces de destruír el
planeta. No hubiésemos desarrollado la "máquina del Juicio Final" si no nos hubiésemos embarcado en un programa que tenía por mira aplastar a Hitler. No solamente fracasamos en salvar a veinte millones de personas, sino que construímos el patíbulo de la especie humana. Incapaces de leer el futuro, somos Napoleones dirigiéndonos ufanos hacia Waterloo.

Fort y su mujer refresaron a Nueva York en 1929, justo a tiempo para ver el derrumbe de Wall Street. Por suerte, Fort había invertido su pequeña herencia sabiamente y pudo mantenerse a flote. Volvieron a vivir en el Bronx y comenzó a trabajar en su próximo libro, titulado Lo!. En un nuevo asalto a la astronomía, ennumera muchos informes de objetos aéreos no identificados. Sentado en su despacho, Fort mecanografió dos oraciones sencillas que identificarían, definirían y tocarían sobre el misterio de los ovnis y la única explicación posible.

«Cosas o criaturas luminosas y desconocidas,» observó Fort.«se han visto a menudo, a veces cerca de la tierra y a veces alto en los cielos. Pueda ser que algunas de ellas fuesen seres vivientes venidas de algún otro lugar en nuestra existencia, pero que otras eran luces en los vehículos de exploradores, o viajeros, de algún otro sitio.»

Durante los primeros 33 años del episiodio contemporáneo de los ovnis (1947-1970), el concepto de que aquellas misteriosas luces y objetos pertenecían a «los vehículos de exploradores, o viajeros, de algún otro sitio» fue la teoría más popular. Un puñado de maniáticos y de optimistas forzados esparcieron la propaganda de que visitantes extraterrestres estaban dando una vuelta por éstos parajes. Pero la gran oleada de ovnis del 1964-68 atrajo una nueva generación de investigadores y científicos. Pronto se dieron cuenta de que la hipótesis extraterrestre no era factible por muchas razones. Así que se acogieron a la explicación de que dichos objetos provenían «de algún otro lugar en nuestra existencia.» Aquel «otro lugar» podía ser tan elusivo como la fabulosa cuarta dimensión o los «niveles de existencia» del mundo psíquico. El mismo Fort se dió cuenta desde el comienzo que los eventos que estaba estudiando no eran fuera de lo común. Sucedían año tras año, siglo tras siglo, y más importante aún, tenían la tendencia de ocurrir en las mismas regiones geográficas. Esto indica fuertemente que estos eventos--ya sean peces que caen del cielo o extraños aviones decorados con luces centellantes--están inexorablemente vinculados al planeta. Son parte de nuestro medio ambiente, al igual que las nubes y los abejorros.

Otro factor de gran importancia es que todos los incidentes descritos por Fort están interconectados de alguna manera misteriosa. El escritor de ciencia-ficción Damon Knight extrajo uno 1,200 incidentes de los libros de Fort y los introdujo en un ordenador en los laboratorios Bell de New Jersey. Surgieron algunos patrones de gran interés.

«Un hecho sobresaliente de los OVNIS se echa de menos en todos los casos modernos que he visto,» comentó Knight.«Los datos de Fort indican que no son un fenómeno aislado. Objetos voladores desconocidos, cuerpos desconocidos vistos en el espacio, apariciones y desapariciones, las lluvias de substancias y organismos extraños--todas estas cosas dejan entrever fuertes correlaciones entre sí. Tomadas en conjunto, son evidencia de fluctuaciones rítmicas.»

Extrañas coincidencias

Por imposible que parezca, los avistamientos de serpientes marítimas suelen ocurrir en conjunto con avistamientos de ovnis, lluvias de ranas y gusanos y fregaderos de cocina (en realidad jamás se han notificado fregaderos...la anécdota al principio del libro fue solo un ejemplo travieso), y desapariciones misteriosas. En lo que se refiere a éstas últimas, suelen acumularse en el mes de julio, que también es un buen mes para avistar ovnis. Un hombre sale a podar el césped y no se le vuelve a ver jamás. Unas 3.000 personas desaparecen anualmente en los EEUU; es decir, 3.000 personas desaparecen sin motivo alguno, sin dejar indicio de lo que les pasó o como fué. Naturalmente, otros cientos de miles desaparecen huyendo de la justicia, sus familiares o de sus acreedores.

Cuando se desarrolla una oleada de ovnis (cada cinco años, por ejemplo), podemos tener la seguridad de que los avistamientos en Loch Ness aumentarán drásticamente, que las lluvias de piedras (siempre cálidas al tocar) comenzarán sobre casas aisladas en los suburbios, y que las personas comenzarán a desaparecer por doquier.

Estas manifestaciones son acompañadas por tormentas magnéticas y por desviaciones repentinas del magnetismo terrestre en algunas partes del mundo, particularmente en regiones como el famoso triángulo de las Bermudas. En 1950, un canadiense de nombre Wilbur Smith inventó un aparato capaz de rastrear y medir el derrumbe de estructuras moleculares durante tormentas magnéticas. Todo tipo de objeto queda literalmente pulverizado cuando las condiciones magnéticas están en su punto. Pilotos voluntarios llevaron los instrumentos de Smith alrededor del mundo, y fueron capaces de realizar diagramas rudimentarios sobre el fenómeno. Tristemente, nadie se encargó de continuar la obra de Smith después de su muerte.

Charles Fort percibió una verdad que habia sido ignorada por científicos e historiadores. Nuestro mundo tiene dos juegos de leyes naturales. Un juego nos dice tonterías sobre la gravedad y la naturaleza. El otro juego nos dice que el espacio y el tiempo están siendo constantemente distorsionados en nuestra realidad, y que estamos sujetos a las leyes aun indefinidas del segundo juego. Nunca sabremos cuando pasaremos através de la puerta mágica que nos
llevará a 10,000 millas de distancia. No sabemos si de repente nos hallaremos frente a frente con una bestia o ser de algún otro lugar en nuestra existencia. Nos pueden caer peces, o nieve roja, o nubarrones de insectos que ningún científico puede identificar. Los platillos voladores seguirán sobrevolando granjas y pantanos, al igual que lo han hecho por miles de años. La ciencia intenta trabajar con el primer juego de leyes y acaban con Hoyos Negros. Los magos, esotéricos y psíquicos intentan manipular el segundo conjunto de leyes. En los últimos años que quedan de este siglo, la ciencia y la magia comienzan a unirse. Cuando Fort estudió los extraños incidentes del superespectro (un espectro de energía que va más allá de lo conocido y lo visible) tuvo que preguntarse: «Si es que existe una mente universal, ¿tiene por fuerza que estar cuerda?»