Sunday, December 09, 2018

Casos Olvidados de Alta Extrañeza



Casos Olvidados de Alta Extrañeza
Por Scott Corrales (c) 2018

La predilección del fenómeno ovni por visitar las zonas aisladas de nuestro planeta es legendaria. Se han postulado cuantiosas hipótesis para esto, que van desde la de "nocturnidad y alevosía" de seres extraterrestres que toman muestras, roban ganado y secuestran seres humanos durante la fase de nuestro día de 24 horas en que somos más vulnerables hasta la presencia de seres interdimensionales o sobrenaturales condenados a pasar su existencia en los yermos del planeta. El hecho es que los Estados Unidos de América, debido tal vez al aislamiento entre sus núcleos urbanos, ha experimentado desde el comienzo de la fase moderna del fenómeno, toda suerte de avistamientos y experiencias ovni en sus regiones poco transitadas u ocupadas.

En la primavera de 1979, Pat Eudy, un vecino del estado de Carolina del Norte, regresaba a su casa tras haber pasado una alegre velada en el domicilio de algunos amigos en la población de Monroe. Conduciendo su vehículo a lo largo de un camino rural, el hombre se acercaba al puente Rocky River cuando notó de repente una luz en el cielo. Acto seguido, se dio cuenta de que estaba al sur del camino Morgan Hill, a la altura de una tienda de comestibles. Eudy no podía explicarse cómo era posible haberse desplazado una distancia de doce kilómetros en un abrir y cerrar de ojos. Más estremecedor aún era el hecho de que el reloj de su camioneta marcaba las 6:20 de la mañana - tres horas más tarde de lo que debía haber sido.

Eudy se detuvo para hacer memoria y absorber el impacto del evento. ¿Doce kilómetros en un abrir y cerrar de ojos que duró tres horas? Le ardían los ojos y la piel le quemaba como si hubiese entrado en contacto con una planta venenosa.



El evento de alta extrañeza fue tan sobrecogedor para el hombre de pueblo que se vió obligado a hacer algo que jamás hubiera pensado hacer antes - consultar a un psicólologo cuyas sesiones de regresión hipnótica le permitieron reconstruír los eventos de esa experiencia de 'tiempo perdido'

Durante el transcurso de las sesiones de hipnósis, Pat Eudy pudo reconstuir un evento escalofriante. Sus recuerdos indicaban que no estaba solo. Una presencia extraña, descrita como la de 'un astronauta en su traje espacial' le acompañaba. El ser medía un metro cincuenta de estatura, con dos brazos y piernas, y el rostro oculto por una especie de visera oscura. Su acompañante jamás dijo ni una sola palabra.

Ambos se encontraban en una habitación bien iluminada, que tenía el mismo aspecto metálico y de color claro que el atuendo del 'astronauta'. Eudy tuvo la sensación de que estaba en la 'cabina' de algún aparato ovalado, afirmando que el habitáculo parecía como el interior de la cabina de mando de un avión. Recordó haber manifestado interés por los controles y haber preguntado cómo funcionaba el aparato. Aunque no todos los recuerdos fueron tan gratos: la regresión hipnótica arrojó que le habían desvestido y colocado en una silla equiparable a la de un dentista para realizar una serie de pruebas, culminando en la extracción de sangre de la punta de uno de sus dedos.

Pero la interrogante que más aquejaba al secuestrado no obtuvo respuesta. ¿Qué fue lo que sucedió al acercarse al puente Rocky River, y en qué momento entró o salió del supuesto aparato desconocido?

Estas extrañas experiencias se han dado en otras partes del planeta. Australia, con sus siete millones de kilómetros cuadrados, es uno de los sitios más fascinantes del mundo por su extraña fauna y flora y sus habitantes autóctonos – los aborígenes – que aún sobreviven en nuestros días y que hasta la llegada de los europeos vivían bajo condiciones que no habían cambiado desde el paleolítico. El escritor australiano Eirik Saethre llegó a realizar encuestas en entre las comunidades aborígenes del centro de Australia hace unos diez años, concentrándose en los miembros de la etnia arlpiri – que se autodenominan “yapa” y que reservan el termino “kardiya” para designar a los australianos de ascendencia europea. Aunque los warlpiri opinan que el hombre blanco es totalmente inmune a la hechicería de los magos nativos, si son víctima de otras fuerzas: las enigmaticas presencias que se desplazan en los ovnis. De hecho, Saethre cita el testimonio de Steven, un warlpiri de treinta y ocho años de edad: “Ellos (los extrahumanos) son más listos que nostros y más listos que ningún ser humano. Los kardiya se creen listos porque fueron a la luna, pero estos seres viajan por todo el universo.”

Las comunidades aborígenes coincidían en que los visitantes extrahumanos venían por agua, y que eran responsables de la desaparición de grandes cantidades de líquido de los “billabongs” cuyo contenido es indispensable para mantener la vida en las condiciones desérticas imperantes en esta región de Australia. Por este motivo era común ver luces raras en la cercanía de estas fuentes de agua, aunque nadie afirmaba haber visto a los extrahumanos realizar estas maniobras.

El detalle más curioso, sin duda, consistía en la creencia de que estas fuerzas poco conocidas operaban de noche y que eran responsables de la desaparición de humanos incautos, pero con la consiguiente salvedad. Los extrahumanos no se llevarían a los warlpiri por formar parte de la realidad circundante, pero los kardiya sí corrían el peligro de ser llevados para siempre por no “pertenecer” a esa región. Se comentaba el caso de un proveedor de atención médica del gobierno – Bill – que había desaparecido, supuestamente debido a su impaciencia al no querer esperar la luz del día. Los extrahumanos, según los aborígenes, se lo habían llevado, a pesar de las repetidas advertencias de que no debía aventurarse fuera de la comunidad por la noche. “Le dijimos que no saliese de noche,” dijo Ronald, uno de los aborígenes, en la entrevista con Eirik Saethre, “pero los kardiya nunca hacen caso. Esos alienígenas se lo llevaron”.

Durante los últimos días del mes de noviembre de 2003 el invierno ya se hacía sentir en todas partes de los Estados Unidos y la población de Morehead, estado de Kentucky, no era excepción. Sin embargo, algo raro habría sucedido la noche del 21 del mes que puede clasificarse de espeluznante.

Un informe anónimo remitido al National UFO Reporting Center con sede en Seattle rezaba así: "La brigada de rescate de los condados de Morehead y Rowan recibieron una llamada del departamento de policía de Morehead acerca de una voz de mujer que pedía ayuda a gritos, haciéndolo tres veces. Dos testigos afirman haber visto una luz brillante en el cielo por espacio de un minuto antes de que la brigada de rescate se personara en el lugar de los hechos. Se le solicitó al departamento de bomberos hacer una búsqueda utilizando una cámara de imágenes térmicas, aunque dicha búsqueda fue infructuosa. Los testigos son vecinos de Morehead. A menos que se confirme el informe de una persona desaparecida, no se continuará la búsqueda".

En eso quedaron las cosas hasta que el investigador Donnie Blessing de la MUFON tuvo la oportunidad de hablar con una tal "Sra. Huff" el 3 de diciembre del año en curso. La mujer le dijo al investigador que su marido había formado parte de la brigada de rescate que había respondido al incidente de los gritos en el camino rural conocido como Adams Lane. Una persona había irrumpido en la estación de bomberos, según le había contado su marido, diciendo que una mujer y su niño habían estado caminando en la cuesta de una colina y que "una nave espacial" había bajado para llevarse al menor, haciendo que la mujer gritara "¡Ayúdame, Dios mío, Ayúdame!"

Blessing no daba crédito a sus oídos y le preguntó a la mujer que si sería posible hablar con el marido, cosa que logró hacer al día siguiente. El "Sr. Huff", seudónimo asignado por Blessing al bombero, relató lo mismo que la había dicho su mujer. El bombero amplió detalles, comentando que otro miembro de la brigada de rescate había sido abordado por un hombre mientras que se encontraban en las cercanías del cuartel de la policía estatal de Kentucky. El extraño decía haberlo visto todo: "había una mujer en un campo y que luego había bajado un OVNI para secuestrarla".

Más extraño aún resultaba el incidente que había tomado lugar dos días antes, cuando la brigada de rescate había recibido otra llamada telefónica, esta vez de unos vecinos que avisaban haber visto "un niño de dos años de edad caminando a lo largo de la carretera 60 en pañales". El vecino había visto al pequeño, que parecía inmune al frío imperante, y había dado parte a las autoridades enseguida. Las pesquisas posteriores jamás dieron con ningún niño perdido y jamás se recibieron llamadas posteriores sobre la presencia del diminuto vagabundo.

Otro investigador del fenómeno OVNI, Kenny Young de la Mid-State Research Associates con sede en Ohio (EUA), logró comunicarse con un profesor universitario de ascendencia inglesa que vivía en Adams Lane y que había sido contactado por agentes del orden público sobre los gritos que se escucharon en esa zona rural.

El profesor anónimo declaró que se encontraba en casa cuando se escucharon los alaridos. "Sí, estaba en casa cuando se oyeron los gritos. Se escucharon unos gritos francamente espeluznantes pero nadie pudo averiguar nada más al respecto."

Curiosamente, el profesor había tenido una experiencia OVNI entre las 21:00 y 22:00 horas en la región, mientras que conducía en la compañía de sus dos hijos de 15 y 18 años de edad respectivamente. Los tres hombres se percataron de un objeto aéreo extraño que se cernía sobre un campo abierto; la configuración del aparato era ovalada y de color blanco, moviéndose "como lo haría un colibrí". Después de tres o cuatro minutos de observación inicial, el objeto comenzó a desplazarse rápidamente de un lado del firmamento otro. El profesor y sus hijos estacionaron el coche y se bajaron para determinar que el objeto no era un avión ni tampoco un helicóptero, y transcurridos algunos minutos, los testigos reingresaron a su vehículo después de que el objeto les infundiera cierto recelo. "Yo diría que era una sensación de recelo más que de temor", explicó el catedrático. "No sabía qué era lo que estábamos viendo y me preocupaba pensar que aquello nos hubiera detectado".
Después de regresar a su casa, los testigos siguieron viendo el extraño objeto desde la ventana de una habitación en la segunda planta. El extraño objeto comenzaba descender, mudando sus colores de blanco a anaranjado, y asentándose en un campo.

Se produjo un cambio de color adicional, esta vez de anaranjado a rojo. Al suceder esto, los animales de las casas y granjas vecinas enloquecieron, ladrando como locos y tratando de romper sus cadenas. El objeto saldría disparado para perderse en la noche.

Fue justo entonces que los hijos del profesor salieron de la casa y escucharon los gritos provenientes del campo en dónde el extraño objeto parecía haber tomado tierra. "Se trataba de una voz femenina", explicó el profesor a Kenny Young. "Mis hijos se metieron en el coche y llamaron a la policía, dando parte sobre los hechos".

En menos de media hora una veintena de policías se habían aparecido en la casa de instructor universitario para comenzar su propia búsqueda. A pesar de sus titubeos iniciales, el profesor informó a los policías sobre el avistamiento OVNI, sorprendido al descubrir que no se burlaban de él. Según las declaraciones del profesor a Young, uno de los policías llegó a admitir haber visto un ovni también, aunque no supo precisar si se refería al mismo objeto.

Tuesday, December 04, 2018

1974: Testigos Múltiples de un Humanoide en Aldea de Virginia, EEUU



Fuente: Rick Hilberg
Fecha: 11.30.2018
Artículo por David Branch


1974: Testigos Múltiples de un Humanoide en Aldea de Virginia, EEUU

"¿Quién eres?"

Billy Wayne Plasters, de 27 años de edad, podía sentir el palpitar de su corazón al aguardar la respuesta a su interrogante.

¿Qué haces aquí? ¿Como te llamas?"

Silencio. De repente, pudo verlo.

"Algo se nos acerca", dijo Billy. Presa del pánico, se dirigió a Richard N. Clifton, 35, su cuñado, y ambos corrieron a toda prisa hacia su camión.

"Ví como se detuvo el camion y se le apagaban las luces", explicó Jane Clifton, esposa de Richard y hermana gemela de Billy Wayne."El silencio era sobrecogedor hasta que escuché como el motor arrancaba de nuevo. Cuando los hombres volvieron a casa, parecia como si hubiesen visto un fantasma".

Plasters, el mas alto de los dos, caminaba al frente de Clifton, y pudo descrbir lo que habia visto: "un hombre alto y fornido".

A pesar de su agitacion, ambos hombres empuñaron armas, se itnernaron en su vehiculo, y emprendieron el regreso a la zona en la que se produjo su avistamiento.

De acuerdo con Plasters, el incidente habia comenzado a las 8:00 pm. el 1ro de marzo de 1974 en el poblado de Vesta, apacible población rural en la cordillera Blue Mountains del estado de Virginia.

Desde su hogar en la granja de su padre en la Carretera 58, Plasters se habia fijado que una colina cercana estaba completamente iluminada por un extraño resplandor amarillo. La luz parecía ser "del color de una lámpara de gas marca Coleman".

Se dirigió al hogar de los Clifton. Los tres adultos contemplaron la luz y quedaron atonitos al ver un objeto rojo ovalado "más grande que un Volkswagen" que ascendía a unos 300 pies sobre el suelo resplandeciente. Luego de cernirse algunos minutos, el objeto realizó una serie de virajes en ángulo recto antes de dirigirse al sur, hacia Stuart, Virginia.

Pero el resplandor permaneció en la superficie, así que Plasters y Clifton decidieron investigar. Al aproximarse a la zona, les extrañó la ausencia de animales de granja: dos caballos, un toro y y tres terneros. Pasaron una pequeña caseta cuando Plasters advirtió un movimiento en las cercanías.

Al regresar al sitio donde habían visto al humanoide, Plasters y Clifton hallaron escombros ardientes. La luz, el objeto y el "hombre" habían desaparecido.

Días después, investigadores civiles independientes rastrearon la zona. Descubrieron arbustos, postes, tierra y pequeñas ramas ennegrecidas y chamuscadas de manera aleatoria. Algunas de las grandes ramas de los árboles habían sido quebradas. Los pesquisadores consideraron que un fuego ordinario no pudo haber sido la causa de tales daños.

"Ví algo, aunque no sé qué era. Nunca antes ví nada parecido, y tampoco he vuelto a verlo", manifestó Richard Clifton.

"Era como un cuento de ciencia-ficción hecho realidad", declaró Jane Clifton.

"El objeto emitio un sonido agudo y penetrante", según la Sra. Noah Cassell, una vecina. Ella y su hija Frieda se sintieron demasiado asustadas como para ir a investigar "aquello que causaba tanto alboroto en la granja de John Plasters".

"Fue un avistamiento increible por testigos múltiples de gran confiabilidad", concluyó el investigador veterano George W. Fawcett, vecino de Mt. Airy, Carolina del Norte. Fawcett, director estatal de MUFON para Carolina del Norte, investigó el incidente de Vesta con Clayton Boaz y Nancy Lindsey del periódico Enterprise de Stuart, Virginia.

En un ejemplar reciente de Skylook, el cuaderno publicado por MUFON, Fawcett publicó lo siguiente: "Estos informes fueron consistentes con los que han surgido en otras partes. Formas, dimensiones, sonidos, olores, colores y maniobras semejantes, al igual que el efecto surtido sobre los testigos. Personas de todos los rangos de la sociedad han dado parte sobre ello a nivel mundial durante el mismo plazo de tiempo. Los testigos de Vespa expresaron su deseo que nada parecido volviese a suceder jamas.

"Si los animales pudiesen hablar," agregó Fawcett, "es muy posible que dirían lo mismo."

Pero la comisaría del condado de Patrick, Virginia no compartió dicha opinion. La noche del evento, se limitó a contestar a la petición de ayuda expresada por Clifton y Plasters con un "¿Y qué han estado bebiendo por esos pagos?"

La comisaría se negó a investigar el asunto.

[Traducción (c) 2018 S. Corrales, IHU con agradecimiento a Rick Hilberg]

Monday, November 12, 2018

Herramientas en la antiguedad



Herramientas en la antiguedad

Hace 40,000 años nuestros antepasados decubrireron una forma singular de adherir las distintas partes de sus herramientas, por toscas que puedan habernos parecido. Una especie de asfalto natural fue utilizado para cementar herramientas de piedra a asideras de madera. El hallazgo ocurrió en 1996 en Umm el Tiel, depósito arqueológico situado entre la ciudad siria de Palmira (Tadmor) y la cuenca del rio Eufrates. Un raspador y un cincel de doble filo encontrados en dicho sitio muestran señales de este residuo negro que cubría todo menos los filos cortantes. La cromatografía de gas comprobó que el material negro era bitumen calentado a fuego antes de ser utilizado. Los investigadores confrimaron sus hallazgos calentando una muestra de carbón hallado en la localidad, analizando el cemento posteriormente. El resultado concidió con el material antiguo. Noticia publicada en el Washington Post en abril de 1996.

Saturday, November 10, 2018

Actividad Ovni Durante Noviembre-Diciembre 2005



Actividad Ovni Durante Noviembre-Diciembre 2005
Por Guillermo D. Giménez


NECOCHEA (ARGENTINA)
ACTIVIDAD OVNI
DURANTE NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2005


Una Investigación de: GUILLERMO DANIEL GIMÉNEZ(*)

Nuevamente la ciudad de Necochea, ubicada en el extremo sudeste de la Provincia de Buenos Aires, Argentina, fue protagonista de varios eventos relacionados a la presencia de Fenómenos OVNI durante los meses de Noviembre y Diciembre de 2005, contando a varios testigos de estos hechos y en uno de ellos encontramos también una evidencia fotográfica obtenida desde un celular como confirmación de estos sucesos.

Pero vayamos al primer incidente.

Nos ubicamos a las 23,40 hrs del domingo 20 de noviembre de 2005 cuando una cuadrilla de trabajadores de la empresa DYCASA que realiza la ampliación de la escollera ubicada en el Puerto de Necochea, observa con asombro y estando ellos en la punta de la misma como un gran objeto circular se encontraba sobre el mar dirigiéndose en dirección sur..

La noche era espectacular, el cielo se encontraba limpio, sin viento y la jornada había sido de calor, motivo por el cual centenares de necochenses se encontraban a lo largo de la costa disfrutando de una linda noche.

Cabe aclarar que los empleados cubren guardia de trabajo las 24 horas siendo de 12 horas por jornada.

El objeto era de gran tamaño, forma circular emitiendo múltiples colores, azul, rojo, amarillo, blanco sin emitir ruido alguno. El objeto ó bola de luz se encontraba sobre el mar frente a la ciudad dirigiéndose siempre sobre el mar en dirección Sur.

Fueron muchos los testigos desde la costa quienes observan el paso silencioso del objeto, pero quizá los protagonistas privilegiados de estos hechos fueron los trabajadores que se hallaban en la escollera, que como ya dijimos realizan la tarea de ampliación de la misma, extendiéndola unos 500 metros más a la existente hacia el mar.

“Mientras trabajábamos en la punta de la escollera vimos al objeto que emitía múltiples colores sobre el mar. Todos estábamos exhaltados. Finalmente luego de varios minutos de observación se perdió en dirección a Punta Negra en la oscuridad de la noche”, nos relataba el operario Carlos Franzoni, uno de los protagonistas del Fenómeno que junto a otros compañeros vieron asombrados al OVNI.

Cabe aclarar que Punta Negra es un lugar costero de la ciudad de Necochea ubicado a unos 10 kilómetros del sector centro de la playa, llamada así por el color de su arena enriquecida por la gran cantidad de hierro.

Consultado al Aeropuerto local, nos informan que ninguna aeronave sobrevoló la zona y menos a esa hora de la noche.

Nosotros mismos también fuimos testigos de las evoluciones de este objeto perdiéndose en dirección Sur. Lo vimos como un objeto muy luminoso, de color rojo intenso que se perdía en la oscuridad de la noche.

Un nuevo incidente OVNI sobre la costa de Necochea sumando a numerosos testigos acontecido en una noche de mucho calor.

DICIEMBRE 2005
NUEVOS INCIDENTES OVNI


Un nuevo episodio sucedió el viernes 16 de diciembre de 2005 a las 23,30 hrs aproximadamente cuando Oscar Salverón y su familia circulaba con su vehículo por la ruta 86 y estando a pocos kilómetros de la ciudad de Necochea, su hijo observa en el costado de la ruta un gran objeto detenido a pocos metros del suelo aparentemente y a gran distancia de ellos siendo su forma perfectamente redonda y de gran tamaño.

Es el hijo de ellos quien observa primero a este objeto e informa a sus padres pensando éstos que era la Luna que estaba saliendo pero el hijo le responde: “No papá la Luna está del otro lado y arriba”.

Totalmente asombrados y aminorando su marcha ya en cercanías de Necochea, observan a este objeto que parecía que “latía” cambiando de colores continuamente y muy brilloso, siendo de gran tamaño y circular, simulando un gran globo iluminado.

Fueron muchos los vehículos que observan el objeto que al cabo de unos minutos tomó gran velocidad y se pierde en dirección a la ciudad de Necochea.

Oscar Salverón se desempeña como Planificador de la empresa CARGILL gozando de excelente reputación dentro de la misma.

El objeto multicolor desaparece silenciosamente en la oscuridad de la noche frente al asombro de todos los testigos.

Esa misma noche otra familia necochense observa aproximadamente a las 23,00 hrs un gran objeto que surcaba el cielo de Necochea perfectamente limpio y lleno de estrellas, mientras se encontraban cenando en el patio de su casa ubicada en el sector playa de la misma.

La familia de C.M. es testigo de un gran objeto circular que se desplazaba silenciosamente sobre el cielo nocturno dejando una gran estela luminosa sobre su paso.

La observación dura pocos segundos perdiéndose el objeto en dirección al mar.

Viernes 16 de diciembre de 2005, dos incidentes OVNI registrados en la ciudad de Necochea existiendo varios testigos de dichos fenómenos.
Pero aquí no terminaría la actividad OVNI sobre la ciudad bonaerense de Necochea, sino que un nuevo episodio con evidencia fotográfica obtenida desde un celular se sumaría a la casuística ufológica local.

El lunes 26 de diciembre de 2005 varias personas que se encontraban en el sector Puerto de Quequén-Necochea y en la región costera de esta última presencian el paso de un objeto circular de color blanco-amarillento que se desplazaba silenciosamente por el cielo necochense.
M.P., agente de la Central Eléctrica Necochea de Centrales de la Costa Atlántica SA, empresa dedicada a la Generación de Energía Eléctrica ubicada en el sector Puerto de Necochea ubicada frente al mar y junto al Río Quequén, que separa las ciudades de Necochea y Quequén, se encontraba trabajando en horas extraordinarias en la supervisión como bombero durante la descarga de 8.000 Toneladas de Fuel-Oil hacia la Central, a través del buque amarrado en dársena Necochea, llamado Antares I de Buenos Aires, combustible que también es utilizado junto al Gas como fuente de alimentación a las Calderas de la Central, observa y logra captar a través de su celular marca Motorola modelo C650, tres tomas de un objeto muy luminoso y circular que apareció imprevistamente sobre el Puerto Quequén-Necochea, pasando sobre buques, lanchas, empresas y torres de alta tensión que salen de la Central Eléctrica perdiéndose en dirección al sector playa de Necochea.

El testigo principal logra obtener tres tomas fotográficas siendo su descripción sobre la base de nuestra entrevista como un objeto circular, color blanco-amarillento que se desplazó silenciosamente sobre el sector Puerto.

También hemos encontrado otros testigos de estos eventos, confirmando los hechos, la mayoría todos ubicados en el sector Puerto de la ciudad.
Las fotos fueron tomadas a las 21,23 horas del lunes 26 de diciembre de 2005 y quedan como registro de un nuevo incidente OVNI sobre el espacio aérea necochense.
Sin duda los meses de Noviembre y Diciembre de 2005 fue activo por la cantidad de testigos en todos estos casos, encontrando varios puntos en común en todos ellos: Objetos circulares, silenciosos, multicolores, desplazándose en dirección Sur y todos sobre la zona, costa y sobre la ciudad de Necochea, en la Provincia de Buenos Aires, Argentina, sumando así nuevos incidentes OVNI a la casuística ufológica con nuevas evidencias fotográficas de tales hechos.

Wednesday, October 31, 2018

Soldados y lo Sobrenatural



Soldados y lo Sobrenatural
Por Scott Corrales © 2018 para Arcana Mundi

Nuestro entendimiento de lo paranormal proviene en gran medida de lo que nos ha enseñado la gran pantalla. Desde las viejas películas platilleras de los '50, pasando por El Exorcista del director William Friedkin en 1973 hasta las series de televisión que podemos ver cada noche en la comodidad de nuestros hogares, todas representan el cedazo por el que pasan nuestras impresiones de lo extraño y se forman nuestras opiniones al respecto.

El papel que juegan los militares en estas películas y teleseries también es importante. En las primeras décadas, el cine de misterio nos presentaba al ejército como la última salvación de la especie humana contra invasores de otros mundos, criaturas extrañas o experimentos descarriados. Posteriormente se nos daría una imagen menos edificante - los altos mandos como encubridores, posible fuente de los Hombres de Negro, dispuestos a recurrir a cualquier método para ocultar la "terrible realidad" de lo sobrenatural al pobre ciudadano medio que paga sus impuestos sin chistar.

Pero surgió otra vertiente: los militares como parte interesada en la explotación de lo desconocido como otra arma para el arsenal bélico. Películas como The Men Who Stare at Goats nos han aleccionado de manera tragicómica sobre el interés de la milicia en poderes extraños para controlar mentes, efectuar visualización remota de objetivos, etc. ¿Existe la posibilidad de que los altos mandos militares también se hayan interesado en la magia?

La USAF y los contactados

Corría el verano de 1959 cuando un grupo de oficiales de la Marina de Guerra habían salido de Washington con rumbo al lejano y boscoso estado de Maine en el noreste estadounidense. Ambos oficiales habían recibido la orden directa de su almirante de personarse a la pequeña población de South Berwick, donde una señora afirmaba estar en contacto con extraterrestres.



La contactada entró en trance hipnótico ante los ojos incrédulos de los agentes, convirtiéndose en partícipes de una especie de sesión mediumnística del siglo XIX, entablando contacto con un "miembro de la patrulla espacial" llamado AFFA, cuya misión consistía en vigilar el planeta Tierra. Sobra decir que esto no impresionó mucho a los enviados el almirante, quienes procedieron a interrogar al espíritu que hablaba por la contactada. No obstante, les sorprendió que las respuestas ofrecidas a preguntas concretas - la distancia entre ciertos planetas de nuestro sistema solar, la duración de los días en ciertos otros mundos - era algo que se escapaba al nivel educativo de la contactada. ¿Había algo de cierto en todo esto?

Poco después, regresados a la capital de la nación, uno de los oficiales navales 'canalizaría' a AFFA ante otros militares y un agente de la CIA. Reproducimos aquí el intercambio, que ha figurado en muchos libros de ovnilogía.

Agente: Es muy interesante hablar con alguien que podemos ver, pero ¿pueden darnos prueba de su existencia?
AFFA: ¿Qué clase de prueba desean tener?
Agente: ¿Podemos verte a ti o a tu nave?
AFFA: ¿Cuando quieren verla?
Agente: Ahora.
AFFA: Vayan a la ventana


Los agentes acudieron a la ventana de la oficina, que según el relato, se hallaba oculta en lo alto de un garaje en la transitada "K Street" de la capital estadounidense. Les fue posible ver un objeto con forma de platillo cruzar el horizonte a poca distancia. El objeto tenía un brillo más intenso en su periferia que en su centro.

El "affaire AFFA" sería dado a conocer posteriormente por el coronel Robert Friend, quien presenció otra experiencia de contacto en el mismo lugar, llevándolo a aseverar: "No hubo duda alguna en mi mente. Pude ver como el pulso [del oficial que efectuaba el contacto] se aceleraba y la nuez en su cuello subía y bajaba con rapidez. Su forma de escribir era completamente distinta de la normal. Los músculos de su torso parecían no esforzarse, pero la tensión delos músculos de su brazo era evidente - sobre todo la musculatura de su cuello." AFFA no se dignó a contestar las preguntas formuladas por el coronel Friend, pero el hecho no cambió su opinión sobre la realidad del suceso. "Me sentí convencido de que había algo ahí. No importaba mucho si el comandante naval o la señora en Maine estaban en contacto con seres del espacio o con alguien en la tierra. Aquí había algo sobre lo que debíamos haber averiguado".


El texto de las experiencias de Friend - quien abandonó el ejército para ocupar un cargo directivo en Fairchild Industries, importante contratista del gobierno - aparece en las obras del capitán Ruppelt y otras fuentes que documentan aquella primera turbulenta década del fenómeno ovni en la que la creencia y negación de los "flying saucers" estaba fuertemente influenciada por la Guerra Fría, la persecución anticomunista de McCarthy y otros factores sociales.

Con el paso de las décadas surgieron otros detalles. El almirante era H.B. Knowles, veterano submarinista de la primera y segunda guerra mundial y posteriormente integrante de la directiva de NICAP; la contactada en el estado de Maine era Frances Swann, quien siguió comunicándose con entidades descarnadas por décadas (y remitiendo sus conversaciones a los servicios de inteligencia); el agente de la CIA presente durante el contacto con AFFA era Arthur Lundahl, quien luego rechazaría la veracidad de los sucesos.

MK-ULTRA y su maldita prole

Con el temor de que la Unión Soviética pudiese estar tramando un "Pearl Harbor paranormal" contra occidente, los militares y servicios de inteligencia estadounidenses se lanzaron a investigar todas las posibilidades ofrecidas por los nuevos fármacos desarrollados en las farmacéuticas, sobre todo aquellos capaces de influenciar la mente. Tal vez esto se debió al temor infundado por el "lavado de cerebro" que supuestamente sufrieron los prisioneros de guerra en manos de los norcoreanos durante la guerra en dicha península. Una pléyade de productos capaces de alterar el funcionamiento normal del cerebro humano - desde los barbitúricos al ácido lisérgico - fueron sometidos a prueba para crear asesinos capaces de ser activados cuando fuese necesario. El temor de que la URSS ya había embarcado por este rumbo se aprecia en una vieja película de los '70 - Telefon, protagonizada por Donald Pleasance - en la que agentes rusos viviendo vidas normales en EEUU son activados al recibir una llamada telefónica. De esta iniciativa, conocida como MK-ULTRA, se han escrito numerosos ensayos y libros.



Otras iniciativas - no menos siniestras - no han recibido la misma atención. Hace una década, el autor británico Gordon Thomas acusó Stanley Gottlieb, jefe del ramo de servicios técnicos de la CIA - de haber sido un hechicero que se valió del programa MK-OFTEN para "escudriñar el mundo de la magia negra y someter las fuerzas de la oscuridad" al servicio del gobierno. Tamaña acusación figura en el libro Secrets and Lies, que aborda los proyectos de la guerra bacteriológica entre las potencias, que nos presenta a Gottlieb - hombre con pinta de ejecutivo corporativo y no científico descarriado - como un genio maligno de los venenos, interesado en reunirse con astrólogos, practicantes del vudú y el satanismo para ver si era posible explotar estas creencias con fines militares. Otros periodistas consideran que MK-OFTEN perseguía fines totalmente distintos, entre ellos la creación de súper soldados o sectas adictas al gobierno, como el People's Temple de "reverendo" Jim Jones en Guyana, la Iglesia de Set del capitán Aquino y la enigmática Process Church of the Final Judgement de la que se ha escrito tan poco. Un aspecto más palpable del proyecto se puede apreciar en la creación de un curso universitario de magia negra, demonología y vudú en la universidad de Carolina del Sur, auspiciado por la Scientific Engineering Institute al servicio de la CIA, según las investigaciones de Alex Constantine. El autor Leo Martello nos informa que dos universidades canadienses - Centennial College y la universidad de Toronto - también ofrecen cursos de magia y 'las artes negras', con Centennial interesando a sus estudiantes en "estudios avanzados del ocultismo". ¿Extensiones de la actividad comenzada por MK-OFTEN?

[Para los curiosos, el curso de "Brujería y Magia en la Tradición Cristiana" aún se imparte en la Universidad de Toronto, aunque desde una perspectiva sociológica: https://fas.calendar.utoronto.ca/course/rlg337h1]

Lo sobrenatural al servicio de lo militar

En 1988, el investigador Jacques Vallée apuntaba lo siguiente en su libro Dimensions: Durante la Guerra de Vietnam, una unidad militar estadounidense denominado el 4to Grupo PsyOp inventó un proyector de imágenes denominado Mitralux. Utilizaba diapositivas de 85 milímetros y un foco de 1000 vatios para proyectar imágenes sobre edificios, montañas y bancos de nubes”. Como si fuera poco, el investigador galo agrega que los militares británicos no se quedaban atrás en el uso de estas armas de guerra mental. El psicólogo Peter Watson, integrante del equipo Insight del periódico londinense Sunday Times, reveló que “se había desarrollado equipo que efectivamente utilizaba nubes a baja altura para reflejar enormes despliegues propagandísticos. Se prepararon grabaciones de deidades primitivas a ser proyectadas desde helicópteros, asustando a las tribus indígenas”. (Dimensions, A Casebook of Alien Contact, p.224)



Consultando otras fuentes, podemos ver que una de las creencias más arraigadas de Vietnam es la existencia de las “almas en pena” – una creencia tan difundida como la de “La Llorona” en México. Si una persona muere lejos de su patria, o de su terruño, esto puede tener por resultado que el alma, al desprenderse del cuerpo, vague por la tierra sin paradero, sufriendo. Lo mismo aplica para las personas que no fueron debidamente enterradas con los ritos y ceremonias familiares que les correspondían. Existen días especiales como la fiesta de Vu Lan, en la que los familiares pueden pedir la remisión de los pecados del difunto, ceremonia que tiene su manifestación física en las luces flotantes colocadas en los ríos para guiar las almas al “otro lado”.

Sabiendo el gran valor que tendría esta creencia para fines militares, el ejército no tardó en valerse de ella. La operación llevaría por nombre “Wandering Soul” (alma errante).

Los elementos del 6to Grupo Psyops pasaron semanas y semanas grabando sonidos aterradores, mayormente tomados de grabaciones existentes creadas para “casas encantadas” y programas radiales de terror, aunque modificando sus velocidades e intensidad, al grado que resultan escalofriantes para los que conocen dichas grabaciones. El objetivo era crear la idea, en las mentes de los combatientes del VietCong y el ejército regular norvietnamita, que tales alaridos representaban las almas de los muertos de su bando que no habían sido debidamente enterrados, y frente a las manifestaciones sobrecogedoras, los combatientes no tendrían más remedio que abandonar sus armas y huir. Especialmente cuando entre los alaridos y quejidos de los “muertos” podía oírse claramente la voz de los “ancestros de ultratumba” exigiendo que sus descendientes abandonasen la lucha y regresaran a sus aldeas.

Hasta las tropas estadounidenses sintieron el efecto de la guerra psicológica, pero se les explicó oportunamente que los sonidos fantasmagóricos eran cortesía del batallón de Psyops: “Si eres un Wolfhound del primer batallón del 27mo de Infantería, 25ta División de Infantería, y estabas en la base Chamberlain la noche del 10 de febrero, lo que escuchaste fueron sonidos fantasmagóricos y raros con la ayuda de altoparlantes y una grabación de “El alma errante”, una leyenda de un VietCong que va hacia Buda. La misión fue un éxito.” (Tropic Lightning News, Febrero 1970)

El artículo del Tropic Lightning News pasa a citar al teniente Peter Boni, natural de Boston, Massachusetts, quien afirma: “Los budistas creen que si no se les entierra correctamente, y si no se les lamenta, vagarán por toda la eternidad. Nos valemos de las supersticiones psicológicas y los temores del enemigo. Se trata de un método muy efectivo. La grabación hace que los aldeanos regresen a sus hogares, y cualquier sospechoso restante acaba siendo detenido e interrogado”.

Según otras fuentes, el batallón de PsyOps llegó a combinar el rugido de un tigre del parque zoológico de Bangkok con el “69-T” – la cinta del alma errante – y difundiendo dicha combinación con altoparlantes portátiles. El resultado fue que dos soldados consiguieron que más de cien combatientes enemigos evacuasen el cerro Nui Ba Den en 1970.

“Wandering Soul es una grabación diseñada por la división de operaciones psicológicas en Bien Hoa,” explica un capitán que concede una entrevista en un vídeo de YouTube (http://www.youtube.com/watch?v=ffPdrJgjluM) que es utilizada por las divisiones operativas y brigadas, transmitiendo una apelación a los VietCong. La grabación en sí es un tanto rara, combinando música fúnebre en el fondo con la voz de un padre que habla con sus hijos, diciéndoles que ha muerto en el campo de batalla, alentando a sus camaradas a unirse a la “causa justa”. Otro vídeo militar – U.S. Army Staff Film Report 67-2 --nos muestra a las tropas internándose en la maleza con los amplificadores llevados a cuestas, aparte de los enormes altoparlantes adosados a los helicópteros Huey (http://youtu.be/wDU1sM-lhLs)

OVNIS, soldados y… ¿demonios?

En los años ’90, el escritor Michael Lindemann entrevistó a varias personas cuyos padres habían trabajado para el sector de la industria bélica de los Estados Unidos y que comentaron que sus familias se habían visto “plagadas” por fenómenos paranormales como consecuencia de dicha asociación. En su libro UFOs and The Alien Presence (1995) Lindemann plasmó la historia de “Marty”, de 31 años de edad, cuyas experiencias con siluetas fugaces, que sólo podía distinguir con el rabillo del ojo, se produjeron a partir de su vinculación a proyectos “negros” relacionados con la aviación militar.

“Pienso que hay una presencia alienígena en esto...durante siete años, desde que comencé a trabajar con los aviones, cosas raras se vienen sucediendo en mi hogar y a mi alrededor. Mueven cosas, abren y cierran puertas, me desaparecen las llaves...durante mi ausencia del hogar”, comenta “Marty” al escritor Lindemann, “mi esposa ha experimentado los mismos movimientos en la casa – libros que estaban en los anaqueles aparecen sobre una mesa y las puertas se cierran solas.”

“Marty” explicó que su trabajo con proyectos de alto secreto le ha puesto en contacto con muchos militares que afirman haber experimentado lo mismo. Los soldados destacados en Pearl Harbor, Hawai, usaron la palabra nativa huna para describir el fenómeno. Los “mini-huna” son responsables de la desaparición de objetos, el movimiento inusual de objetos, etc. “Es algo que ocurre fuera del alcance de la vista.”

Por extraña que pueda sonar esta posible asociación entre los ovnis y las siluetas oscuras, debemos recordar que muchas víctimas de experiencias de secuestro por ovnis o testigos de encuentros cercanos del primer, segundo y tercer tipo suelen quejarse del componente “paranormal” que caracteriza sus experiencias, y que suele producirse después del evento.

Las misteriosas sombras también han sido asociadas con viajeros interdimensionales, cuya aparición se produciría en nuestro medio como sombras.

Otra teoría, más inverosímil que las otras, sería que ya comienzan a sentirse los estragos del mal manejo de las energías sutiles por agencias secretas de los gobiernos – proyectos como el calentador atmosférico HAARP, por ejemplo – que han resultado en una especie de dilución de la barrera, por así llamarla, que separa al mundo físico del mundo de lo paranormal, proceso que tuvo su comienzo con la detonación de la primera bomba atómica en 1945 y que continúa hasta nuestros días. Los estudiosos de la ufología y lo paranormal pueden afirmar a ciencia cierta que los fenómenos extraños se han redoblado en años recientes y que el misterio ha llegado a formar parte de la vida cotidiana de muchos. ¿Será que las fugaces siluetas que atormentan a muchos representan, efectivamente, una nueva intrusión en el mundo físico? Aún no tenemos suficientes elementos de juicio sobre dichas extrañas presencias, y los años venideros serán de gran importancia para nuestra comprensión del fenómeno.



Wednesday, October 24, 2018

La Guerra en el Aire: OVNIS vs. Interceptores



La Guerra en el Aire: OVNIS vs. Interceptores
Por Scott Corrales © 2018

En fechas recientes se circuló un vídeo en YouTube titulado "Military Jets track high speed UFO" (interceptores militares rastrean OVNI de alta velocidad) y que contenía pietaje supuestamente proveniente del encuentro un interceptores F-18 de la marina de guerra de EEUU, perteneciente al portaaviones Nimitz, en el 2004. Otro incidente representaba el diálogo entre varios pilotos militares que se encaraban a una verdadera flota de objetos desconocidos. Por lo que parece ha habido más de una docena de incidentes parecidos desde el 2015. El caso del Nimitz era especialmente alarmante, dado que los objetos descendían de una altura superior a los sesenta mil pies a velocidades supersónicas para acabar suspendidos a docenas de metros sobre el agua, superando las capacidades militares de los vehículos de EEUU y los países de la OTAN.

Pero como suele decirse, “no hay nada nuevo bajo el cielo” y los encuentros entre los valerosos jinetes de los aires y lo desconocido se remonta al comienzo de la etapa moderna de la ovnilogía, y bien recordamos la tragedia del capitán Thomas Mantell y su P-51.

El 20 de julio de 1975, el comandante William B. Royce realizaba vuelos de entrenamiento con un estudiante a bordo de un T-37 sobre la base aérea Williams de la fuerza aérea estadounidense en el desierto de Mojave, cerca de la población de Chandler. Royce se encontraba enfrascado en la tarea de enseñarle a su pupilo cómo alinear el morro del avión con la pista de aterrizaje a cinco millas de distancia, cuando un objeto color anaranjado rojizo apareció de la nada y pasó de largo al T-37.

El estudiante se quejó de la falta de cortesía del otro piloto, pero Royce tomó los mandos de T-37 y ejecutó una veloz evasiva, advirtiendo a su estudiante: "No es uno de los nuestros".
El comandante tomó la decisión repentina de perseguir el objeto, a pesar de que su avión de entrenamiento carecía de armas. Revisando el reloj de combustible, el comandante decidió que sería posible alcanzar al intruso sin problemas. Al alcanzar unos cuatro mil pies de distancia de su objetivo, a una velocidad de 380 millas por hora, Royce pudo observar que se trataba de un objeto con forma de platillo, cuyo metal estaba calentado a temperaturas tan intensas que le daban el brillo anaranjado rojizo. El objeto parecía tener una especie de hendidura en que podía ser una puerta o ventanilla recesada.

Justo cuando Royce pensó en acercarse más al objeto, el platívolo ascendió repentinamente, aumentando la distancia que lo separaba del avión de entrenamiento.

El comandante y su estudiante regresaron a la base Williams, prefiriendo no comentar sobre su encuentro. Posteriormente, Royce le diría al escritor Rufus Drake: " Sé de un piloto que alcanzó a volar lado a lado con un OVNI y llegó a detectar ventanillas en el objeto...algunos de los muchachos piensan que estos intrusos provienen del espacio exterior, sin duda".

Algunos años antes, Carol Johnson, vecina de Tucson, Arizona (EUA), alegadamente presenció la persecución de un OVNI por interceptores Grumman A-7 provenientes de la base aérea Davis-Monthan. El evento, ocurrido en Febrero de 1972, se produjo sobre los cielos de Tucson; Johnson pudo ver la formación de tres interceptores acercándose al objeto desconocido, cuyas dimensiones superaban las de los aviones de guerra por mucho. Justo antes de que los interceptores alcanzasen su objetivo, el OVNI desapareció por completo--como si jamás hubiese estado. La señora Johnson afirmó que los interceptores realizaron una serie de maniobras de búsqueda, pensando que el objeto desconocido pudo haber aterrizado repentinamente. Según el investigador Kevin Randle, afiliado en aquel momento al célebre grupo de investigación APRO, los radaristas de la base Davis-Monthan habían captado el objeto en sus radares, y también existía la posibilidad de que las ametralladoras fotográficas hubiesen captado la desaparición del objeto. Treinta años después, el silencio de la USAF sobre dicho avistamiento sigue siendo sepulcral.

Meses después, en diciembre de 1972, el capitán Richard Bowers tendría su propia experiencia con lo desconocido mientras que volaba su interceptor F-100 Super Sabre a 43,000 pies de altura al norte de Fayetteville, Carolina del Norte, ejecutando maniobras para regresar a la base aérea Pope. La torre de control de la base advirtió al piloto que alguien le venía pisando los talones, sugiriendo que podía tratarse de un piloto privado. Bowers quedó sorprendido, ya que a ningún piloto de avioneta se le ocurriría volar a dicha altura.

Al mirar hacia atrás, Bowers pudo ver un resplandor rojizo. Inclinando su cazarreactor lateralmente al virar hacia la derecha, el piloto de la USAF quedaría sorprendido al ver un objeto cuyas dimensiones correspondían casi a las de su interceptor--sólo que era circular y despedía una extraña luz roja. El interceptor trató en vano de esquivar al intruso, que parecía no tener intención alguna de despegarse de él. Por espacio de diecisiete minutos, el capitán Richard Bowers ejecutó maniobras de evasiva que jamás había realizado desde la guerra de Vietnam--virajes y caídas en picada que fueron vistas desde la tierra por los ciudadanos de Fayetteville, que no dudaron en comunicarse con su periódico y dar parte del suceso.

El OVNI se cansó de aquel juego de "gato y ratón" y se alejó vertiginosamente. Con sus reservas de combustible casi agotadas, el capitán Bowers pudo aterrizar en la base Pope. Su primera acción en tierra consistió en dirigirse a la oficina del jefe de escuadrón para decirle que los OVNI eran algo real, que posiblemente eran hostiles, y la USAF debía hacer algo para garantizar la seguridad de sus pilotos. El exabrupto le ganó una transferencia a una base militar en el oeste de EUA y que fuese dado de baja del servicio activo poco después. Bowers falleció en 1977, convencido de que la fuerza aérea conocía de sobra la naturaleza del objeto que le había atormentado aquella noche en Carolina del Norte.

En 1978, tres interceptores F5-E de la Fuerza Aérea de Chile (FaCH) recibieron la orden de salir al encuentro del desconocido desde su base en Cerro Moreno. Un enorme objeto triangular se encontraba suspendido a cincuenta mil pies de altura, con el aspecto de 'tres luces de neón conectadas en sus extremos.' El capitán Luis Lira Bustos, desde una altura de veintiséis mil pies, informó al control de tierra que el objeto era 'un triángulo de aspecto metálico, hecho de aluminio y reflejando la luz del sol. Otro de los pilotos declaró que el artefacto era 'cincuenta veces mayor' que su propio avión.

Y los casos tampoco están restringidos al hemisferio occidental. En junio de 1983, la Royal Australian Air Force anunció su investigación de las enigmáticas señales de alta frecuencia que plagaban a los operadores de la torre de control del aeropuerto de Sydney - incidentes que fueron anotados en las bitácoras oficiales. El mando operativo de la RAAF se limitó a decir que el intruso, 'sea lo que fuere', volaba a unos 2400 kmh por hora, el doble de la velocidad del sonido.
A comienzos de los '80, Steve Lewis, ex-oficial de inteligencia militar con la USAF, declaró públicamente (ante el club de astronomía de la ciudad de Tulsa, Oklahoma) que las investigaciones del famoso Proyecto Libro Azul representaban tan solo una fracción de la información recabada por los militares sobre el fenómeno. "La película Encuentros en Tercera Fase es mucho más real que lo que puedan pensar," expresó el militar retirado, agregando que la gran mayoría de los avistamientos OVNI tenían una respuesta prosaica, pero que la mayoría de los informes más sinceros tienen algo en común, que son las descripciones de luces muy brillantes y cegadoras. La USAF, según Lewis, consideraba la posibilidad de que las luces representaban un sistema de propulsión avanzado que permitía que las naves se desplazaran a la velocidad de la luz. "Ya no descarto probabilidades."

Los OVNIS pierden la jugada


Sin embargo, la superioridad de los objetos desconocidos no es absoluta: la iniciativa de destape de información denominada "Project Disclosure", encabezada por el ex-médico de urgencias Steven Greer, ha dado a conocer el testimonio de varios pilotos que afirman haber derribado OVNIS con sus armas.

El cabo de marina John Weygandt, uno de los testigos entrevistado por Greer para posibles vistas ante el congreso de los Estados Unidos, declaró haber participado en las labores por recobrar un objeto de gran tamaño (veinte metros de largo por diez de ancho) que había sido derribado por elementos de la fuerza aérea peruana en 1997. Weygandt recibió órdenes de resguardar el lugar del estrellamiento con un destacamento de "Marines". El objeto había chocado contra un peñasco y se había incrustado en él, dejando a su paso un líquido viscoso de consistencia parecida al jarabe, pero de color verde violáceo. El objeto emitía un sonido "parecido al de un amplificador después de que se desconecta una guitarra eléctrica", según Weygandt, un zumbido que se redujo en intensidad a la par que el objeto dejaba de funcionar. A pesar de haber realizado la misión encargada, Weygandt fue blanco de hostigamiento por un teniente coronel que le hizo firmar documentos mediante los que se comprometía a nunca hablar del asunto. El cabo interino guardó silencio hasta el 2001.

Otro participante en el destape OVNI, el sargento Clifford Stone, mundialmente reconocido por sus investigaciones en torno a las operaciones de rescate "Moondust/Bluefly" de los EUA, manifiesta no estar sorprendido por estos relatos: "[los OVNIS] representan una tecnología falible, hecha por criaturas tan falibles como nosotros mismos". Prueba de ello, agrega Stone, lo son los aparatos no terrestres derribados accidentalmente por sistemas de radar en tierra.

El objetivo principal del Dr. Greer y sus esfuerzos destinados a que el gobierno de EUA celebre vistas sobre el fenómeno OVNI tiene que ver con la militarización del espacio y los proyectados sistemas antimísiles. "Se nos ha informado", declara Greer en su ponencia, "Que el susodicho programa "Guerra de las Galaxias" (Star Wars) realmente tiene por mira encubrir el desarrollo de un sistema bélico diseñado para rastrear y destruir aparatos de procedencia extraterrestres mientras que estos se acercan a la tierra o penetran nuestra atmósfera.
Citando al padre de la astronáutica como la voz más estridente contra el militarismo espacial, Greer añade: " Nadie menos que Werner Von Braun advirtió, en su lecho de muerte, sobre la locura de tal proyecto, sin que sus palabras hayan surtido ningún efecto aparente".

Parece ser que en 1974, el doctor Von Braun advirtió a su ayudante, la Dra. Carol Rosin, sobre el gran peligro que se cernía sobre la humanidad si la carrera armamentista se extendía al espacio. Curiosamente, Von Braun señaló que el gobierno estadounidense utilizaría varios pretextos -- la URSS, el peligro de asteroides chocando contra la tierra, etc. -- para popularizar la iniciativa de defensa espacial entre el público estadounidense.

Pero estos sistemas defensivos que tanto temía el doctor Von Braun siguen su desarrollo a un ritmo acelerado, sobre todo después de que el gobierno de los EE.UU. anunciara en diciembre de 2001 que se desvinculaba de tratado de mísiles antibalisticos (ABM, por sus siglas en inglés) firmado por los presidentes Richard Nixon y Leonid Brezhnev en la década de los '70.
Quince años antes, en 1985, la U.S. Department of Energy pregonaba el éxito de su experimento de energía dirigida denominado MIRACL (Laser Quimico Avanzado de Medio Rango Infrarrojo), que destruyó exitosamente un lanzador de proyectiles balísticos. Después de este sistema, los EE.UU. implementaron el primer haz de partículas, experimento que involucró la irradiación de una ojiva nuclear simulada con un haz de protones de alta intensidad, resultando en la detonación del explosivo dentro de la ojiva. En la primavera de 1989, el Láser Químico Alfa resultó exitoso durante sus pruebas iniciales como candidato para una posible arma de rayos de uso espacial.

Pero la investigación no se ha circunscrito a los mortales rayos de energía dirigida: el Lanzador Electromagnético Thunderbolt, uno de los conceptos para un "cañón electromagnético" producidos bajo SDI, tiene el potencial para disparar proyectiles a una velocidad en exceso de 8.6 millas por segundo. Estos pequeños pasos hacia un mundo hasta ahora desconocido de armamentos ofensivos comprueban que estamos desarrollando la capacidad de defendernos contra una amenaza mucho mayor que las armas nucleares de países enemigos. Esta es la posibilidad que tanto temor ha ocasionado entre Greer y sus correligionarios.

El Proyecto Disclosure pide, por último, que "se haga cumplir la veda sobre las armas en el espacio, y prohibir el rastreo de cualquier objeto extraterrestre, puesto que dichas acciones son injustificadas y pueden poner la especie humana en peligro".


Sunday, October 14, 2018

OVNIS y la era nuclear



OVNIS y la era nuclear
Por Scott Corrales © 2018

A veces basta con recordar las literaturas de infancia sobre ovnis. Las llamativas páginas de la revista DUDA que nos introducían poco a poco al mundo del misterio - con dosis de sexualidad impresionantes, a veces - y los libros que podían conseguirse en cualquier quiosco a precios módicos. Traducciones de obras de Pawels y Bergier, Frank Edwards y el coronel Ruppelt. Materiales que nos introdujeron paulatinamente en lo desconocido con toda suerte de conjeturas, y a la vez que podíamos sentarnos a rumiar sobre la existencia del monstruo de Loch Ness o el enigma de las catedrales, siempre parecía haber una constante en esas obras: ¿qué son los platillos voladores, y qué quieren de nosotros?

Era posible leer y descartar conjeturas con facilidad - ¿eran marcianos que visitaban la tierra cada vez que la cercanía de su planeta al nuestro lo permitía? ¿Descendientes de una civilización que abandonó nuestro mundo en la antigüedad y que regresaba para darse una vuelta en el recuerdo? O tal vez era lo que proponía aquel capítulo de la serie La dimensión desconocida - habían venido a servir al hombre...con patatas.

Sobresalía una hipótesis en particular - los extraterrestres, alarmados por nuestras explosiones nucleares en Alamogordo, y posteriormente en Hiroshima y Nagasaki, nos trataban como una Corea del Norte sideral que causaba desvelos al alto mando de una supuesta federación de planetas guiada por los típicos seres superinteligentes de cabeza grande y ceño fruncido. Alimentándonos de una dieta rica en cómics y ciencia-ficción, hasta nos resultaba posible imaginar los diálogos del almirantazgo estelar ("Comodoro, no tendremos más remedio que desplegar los platillos de la quinta flota a dicho cuadrante".)

Jocosidades aparte, no cabe duda que la época contemporánea del fenómeno ovni coincide con los últimos años de la segunda guerra mundial, y que los aparatos demostraban un interés marcado en nuestras primitivas centrales atómicas, las bombas de fisión en las bahías de los B-52 y Tu-95, y hasta las zonas en las que almacenamos los desechos nucleares.

Platívolos y centrales atómicas

El 28 de junio de 1975 fue un día como cualquier otro en la ciudad canadiense de Halifax, uno de los puertos más importantes de América del Norte y el escenario de uno de los desastres portuarios más grandes de la historia, cuando un barco cargado de explosivos estalló en 1917. Pero nada de eso importaba a la familia que presenciaba, atónita, las maniobras de un extraño objeto cerca del puente Dartmouth-Halifax.

El puente de más de 2 kilómetros de largo une ambas ciudades, y utilizando las medidas conocidas, los testigos estimaron que el objeto tenía un diámetro de 20 a 30 pies, con forma de disco un tanto abombado en el centro. La circunferencia del disco estaba rodeada por luces rojas y blancas, plenamente visibles mientras que el objeto se mantenía inmóvil por unos diez minutos. Su fascinación con el objeto desconocido comenzó a adquirir matices más oscuros cuando el visitante del espacio se desplazó hacia la central nuclear de la ciudad, adquiriendo una brillantez inusitada antes de salir disparado hacia el firmamento. ¿Había robado energía a la central?

En marzo de 1998, Richard Dell’ Aquila y Dale Wedge, investigadores de la Mutual UFO Network (MUFON) investigaron reportes de actividad anómala en las inmediaciones la central nuclear Perry a las orillas del lago Erie. El 4 de marzo de aquel año, una mujer que prefirió mantener el anonimato conducía a lo largo de la carretera que pasa por la costa del Erie en camino a la ciudad de Eastlake, estado de Ohio. Repentinamente se dio cuenta de la presencia de un objeto "con forma de dirigible y con luces brillantes en cada extremo" que se basculaba lentamente sobre la central. Al llegar a su hogar, le pidió a su esposo que la acompañara de vuelta a una playa cercana para poder ver mejor el objeto, y así lo hicieron. Desde la playa les fue posible ver que el aparato seguía ahí, balanceándose, mientras que el hielo que aún subsistía aquella primavera sobre la superficie del agua comenzaba a agrietarse y emitir un ruido sobrecogedor. La pareja pudo determinar que el objeto "era más grande que un campo de fútbol americano" (cuarenta y ocho metros).



La nave desconocida parecía aguardar el regreso de sus "naves exploradoras" que fueron entrando una a una en la "nodriza", que había dejado de cernirse en el aire y había aterrizado sobre la superficie congelada del Erie. La pareja de testigos afirmó no haber presenciado el despegue de la enorme nave, que pudo haberse sumergido bajo las frías aguas, desapareciendo por completo.


Interés por las explosiones nucleares

En 1979 se produjo un incidente que aún no se ha desvelado del todo – la extraña explosión doble en aguas de las islas Kerguelen cerca de Sudáfrica. En décadas posteriores se afirmaría que el gobierno sudafricano estaba dando los primeros pasos hacia su propio programa atómico, o que había permitido a Israel detonar sendas armas en su ‘radio de influencia’. La mayoría de los datos aún permanece clasificada.

El 22 de septiembre de aquel año el mundo estaba distraído por la crisis en Irán. Un satélite VELA, a setenta mil millas sobre el planeta, diseñado para detectar explosiones atómicas, captó dos destellos de luz – el segundo ocurrió varios segundos después del primero. Técnicos y militares se alarmaron al pensar que de no ser la explosión de un artefacto militar, bien podía tratarse de algo en la alta atmósfera terrestre, más cerca del satélite que de las frías aguas del Océano Indico sur.

Pero un detalle interesante salió a relucir sobre el curioso evento de las Kerguelen – los militares tuvieron que admitir que en las décadas de existencia que llevaba el proyecto VELA (el primer satélite fue lanzado en 1963) los aparatos habían captado numerosos eventos no nucleares, hechos fácilmente descartados como actividad humana sobre el planeta. Otros, sin embargo, representaban un desafío a los expertos, y se les denominaba zoo animals (animales de zoológico), parte de la misma nomenclatura jocosa reservada por la NASA para cosas que no podía explicar – “Papa Noel”, “El gran vampiro galáctico,” etc.


Vistos desde la superficie planetaria por cualquier testigo, los “zoo animals” serían clasificados como ovnis. Pero tratándose de ojos electrónicos, los sabios hablaban de rayos láser y gamma, radiaciones cósmicas captadas por los sensibles receptores del satélite, y los habituales bombardeos de micro meteoritos.

El fenómeno ovni también ha demostrado tener un interés poco saludable en nuestros arsenales atómicos. Los escritores Lawrence Fawcett y Barry Greenwood, cuyo libro Clear Intent: The Government Cover-Up of the UFO Experience constituyó un hito de la investigación ovni, incluyeron un caso ocurrido en octubre de 1975 durante el cual un extraño aparato se cernió sobre la base aérea Loring mientras que los efectivos de la USAF podían hacer poco más que mirar. Pero el caso más asombroso de este tipo lo es sin duda el que aparece en las páginas del clásico UFO Dynamics del psicólogo Dr. Berthold E. Schwarz y que fue protagonizado por un oficial jubilado de la USAF, se vio envuelto en las operaciones de salvaguardar un bombardero B-52 cargado de bombas de hidrógeno tras un aterrizaje de emergencia en Vietnam. Según el oficial, los guardias destacados en torno al enorme bombardero dijeron haber escuchado sonidos de "clics" provenientes del interior de avión como consecuencia de la aparición repentina de un ovni sobre el aparato. Posteriormente, el oficial descubrió que el armamento nuclear había sido neutralizado inexplicablemente tras la presencia del objeto desconocido. El Dr. Schwarz señala que el mismo militar le dio a entender que la explosión de una ojiva nuclear en la antigua URSS a fines de los años '60 había sido causada por un ovni.