Tuesday, July 05, 2016

La Antártida: Misterios a la sombra de Lovecraft



ANTARTIDA: MISTERIOS A LA SOMBRA DE LOVECRAFT
por
Scott Corrales (c) 2000

Todo comenzó para mi el verano de 1996, cuando una serie de mensajes llegaron a mi casilla electrónica sugiriendo la posibilidad de "algo" o "alguien" (entiéndase el gobierno federal de los EUA) había retirado silenciosamente todos los mapas disponibles sobre la Antártida. Hasta los conspiranóicos más empedernidos se inclinaban a matizar el asunto un poco--no era que Big Brother y sus secuaces estuviesen arrancando las páginas de todos los almanaques y mapamundis en el país, sino que resultaba difícil obtener mapas recientes sobre el continente blanco. Intrigado por las afirmaciones de mis contertulios electrónicos, decidí llamar a Penn-Oh- West, una tienda de mapas y efectos cartográficos localizada en la Quinta Avenida de la ciudad de Pittsburgh. Las declaraciones del dependiente me sorprendieron: "Lo siento, señor, pero todos nuestros mapas del polo sur están en backorder (pedido pendiente). Algún problema habrá con la USGS."
La USGS--el Servicio Geológico de los Estados Unidos--produce los mapas y planos oficiales utilizados por el gobierno, desde enormes planos catastrales a escala de 1:5000 hasta planisferios, así como mapas de otros planetas (el mapamundi del planeta Venus representa para mi uno de los mayores logros de esta dependencia gubernamental).

Reflexionando un poco sobre la situación, pensé que los cambios en el octavo continente son tan pocos que no justifican la creación de mapas nuevos, caso contrario a los mapas políticos. Si alguien desesperadamente quería un mapa de la Antártida, bastaba con acudir a la National Geographic o al atlas más cercano. Pero, ¿podrían tener razón los conspiranóicos?
La cuestión de la cartografía polar cayó en el olvido--al menos para mí--hasta que en 1999, la radio y la televisión se hicieron eco de un descubrimiento francamente sensacional: un lago cuyas aguas jamás habían visto la luz del día, localizado a varios kilómetros bajo el casquete polar. Lo bautizaron con el nombre de la estación experimental rusa que existía sobre el descubrimiento: Vostok.

Las aguas más negras del mundo

El recién descubierto Lago Vostok despertó el interés casi inmediato del programa espacial estadounidense, cuyos científicos veían en él la oportunidad de hacer experimentos como preparación a futuras misiones no tripuladas a Europa, una de las lunas del gigantesco planeta Júpiter, en cuya superficie existen lagos y depósitos parecidos al Vostok.
En el mes de septiembre de 1999, un total de ochenta científicos pertenecientes a las delegaciones de más de una docena de países se dieron cita en la Lucy Cavendish College de Cambridge, R.U., para establecer protocolos sobre la investigación de las supuestas extrañas formas de vida que pululan en lo que sin duda son las aguas más negras del mundo. En una serie de comunicados de prensa, los científicos informaron que los microorganismos del nuevo lago habrían quedado aislados del resto del mundo por millones de años, y que representaban "una fuente insospechada de antibióticos y encimas."

Un microbiólogo inglés, Cynan Ellis-Evans, aclaró que las pésimas condiciones de alimentación, la presión y la oscuridad en las aguas del frío lago subterráneo dificultarían la existencia de formas de vidas más avanzadas a dichas profundidades, zanjando así cualquier intento por los medios en decir que "el Mundo Perdido" de Conan Doyle había sido descubierto en el polo sur.
Los científicos reunidos en Cambridge esbozaron un plan de investigación sumamente ambicioso para el Lago Vostok: iniciar los sondeos del lago dentro de cinco años como preparativo
para la misión de la NASA destinada a perforar los hielos del satélite Europa para el 2015. Se describieron en gran detalle las precauciones a tomarse para asegurar que los instrumentos empleados para sondear el lago austral no contaminasen sus aguas vírgenes, llegándose a sugerir el uso de un "criobot"--un aparato de diez pies de largo, configurado como un lápiz con punta caliente, que bajaría a las profundidades seguido por cables de potencia y de fibra óptica. Al llegar al lago, el "criobot" lanzaría un "hidrobot" equipado con sonar y cámara para explorar el entorno líquido. Durante la década de los '70, científicos rusos habían realizado perforaciones a 3600 metros, casi llegando al lago, cuya existencia no sospechaban. Se tomaron núcleos del hielo y se descubrió la existencia de metano: el gas predominante en la atmósfera del satélite Europa. Dicho hallazgo justificaría no tan sólo el interés de la NASA, sino los formidables gastos también.
Tanto los hombres de ciencia como el público en general (o al menos aquellos que no se encontraban distraídos por la inminente culminación del milenio) estuvieron de plácemes y no se volvió a escuchar nada sobre el Lago Vostok...hasta ahora.

Un continente de magia y terror

La Antártida siempre ha sido una fuente de inspiración para los autores de ficción y de novelas de aventura. Uno de los pasajes más significativos de la 20,000 Leguas de Viaje Submarino de Julio Verne lo es el momento en que su antihéroe, el Capitán Nemo, despliega su gran bandera negra en el Polo Sur, reclamando ser el primero en haberlo alcanzado. Pero sería sobre hombres de carne y hueso que se escribirían las verdaderas historias de aventura del continente blanco: los heróicos intentos de Shackleton por alcanzar el polo durante varias expediciones, todas ellas fallidas; la trágica muerte de Robert Falcon Scott en el polo, tras el amargo descubrimiento de que el noruego Amundsen le había ganado por cuestión de días, y finalmente, los intentos del vicealmirante Robert Byrd por establecer una presencia estadounidense permanente en la Antártida--la colonia/puesto de información conocida como "Little America".

Pero la Antártida se escapa a los libros de texto, y parece estar empeñada a merodear las obras de ficción: la odisea del marinero errante del poema de Coleridge, The Rime of the Ancient Mariner, le lleva a un mundo antártico donde se dan cita los fantasmas. El gran maestro del horror con visos de realidad, Howard Phillips Lovecraft, escribió la célebre At the Mountains of Madness, en la cual una expedición científica--muy parecida a las expediciones del vicealmirante Byrd-- descubre una enorme cordillera negra que oculta la existencia de una antiquísima ciudad sin nombre, construida por una raza primigenia no humana que fue destruida, a su vez, por sus propias creaciones--los enormes y horrendos shoggoths. El hombre que pocas veces salió de su natal Providence, Rhode Island, presenta una historia tan realista que el frío antártico es perceptible en el papel.

Y es precisamente a través de las obras de Lovecraft, en donde lo puramente fantasioso y lo real se mezclan incómodamente, que nos enfrentamos a otros misterios antárticos de naturaleza igualmente ambigua. El principal de estos lo es la expedición de la Alemania Nazi para ganar Neuschwabenland (Nueva Suabia) en lo antiguamente había sido la Tierra de la Reina Maud en los mapas de la epoca. La expedición y sus objetivos han sido el caldo de cultivo para toda suerte de teorías, la cual más exótica, sobre imperios intraterestres, ovnis alemanes y la creación del "superhombre" por los científicos alemanes en sus bases polares. Las hipótesis conspiranóicas tratan de aportar validez a la especulación señalando el repentino despliegue de fuerza militar estadounidense en la Antártida después de la 2da Guerra Mundial, con el supuesto fin de medirse contra las fuerzas que defendían el último reducto de Hitler.
En fechas más recientes, películas como The Thing (1982) del director John Carpenter y X- Files: Fight the Future (1998) han utilizado el continente blanco como lugar que sirve de guarida a fuerzas extraterrestes--llegadas a nuestro mundo accidentalmente o como parte de un funesto plan de conquista--y los esfuerzos realizados por los protagonistas humanos de ambos rodajes por
vencer dichas presencias. En la serie de ciencia-ficción inglesa, Dr.Who (1979), el protagonista epónimo tiene que enfrentarse al "Crinoide", una forma de vida alienígena inteligente que tiene que apodera de los cuerpos de otros seres vivientes para perpetuarse.

Tal vez impulsada por todas estas distintas fuentes de inspiración, la creencia en la Atlántida también ha encontrado un nuevo "continente perdido" en donde alojarse. Después de diecisiete años de arduas investigaciones, los escritores ingleses Rand y Rose Flem-Ath, completaron un manuscrito titulado When the Sky Fell (Toronto: Stoddart, 1995), dedicado no tanto a encontrar el continente supuestamente sumergido en las aguas del mar, sino los posibles lugares donde se hubiesen refugiado los sobrevivientes de semejante catástrofe. El matrimonio Flem-Ath enfocó sus estudios en dos lugares concretos: la región que circundan al Lago Titicaca en América del Sur y al Lago Tana en Etiopía, argumentando que los entornos particularmente estables de ambas regiones lacustres son resultan propicios para reiniciar la agricultura después de un cataclismo. "La Antártida," escriben los Flem-Ath en su libro, "es el contintente menos entendido, ya que la mayoría de la gente supone que esta inmensa isla ha estado cubierta de hielo por millones de años. Pero los nuevos descubrimientos comprueban que partes de la Antártida estuvieron completamente libres de hielo hace sólo miles de años [...]. Es precisamente en la Antártida dónde debemos buscar el origen de las mismas raíces de la civilización--respuestas que aún pueden estar conservadas en las heladas profundidades de la olvidada isla-continente."

Siguiendo las controvertidas teorías científicas acerca del desplazamiento de la corteza terrestre, el matrimonio Flem-Ath, Graham Hancock y otros autores sugieren que hace quince mil años, gran parte de la Antártida se encontraba fuera del circulo polar Antártico y que pudo haber estado habitada, "con clima y recursos adecuados para el desarrollo de una civilización," como apunta Hancock en su monumental Fingerprints of the Gods (Nueva York:Crown, 1995). ¿Habrán estos investigadores resuelto la cuestión de la "cultura madre" que conocemos como la Atlántida?
Atlántida o Antártida, vale la pena recordar las profecías vertidas por Edgar Cayce, el célebre "profeta durmiente" del sur de los Estados Unidos. Aparte de efectuar curaciones en estado de trance, Cayce aportó una serie de profecías sobre la Atlántida que se conservan y estudian hasta el día de hoy. Una de ellas hacía mención de una enorme gema utilizada por los supuestos atlantes como su "fuente de energía". Cayce vaticinó que se descubriría dicho objeto a fines del siglo XX, pero sin precisar donde. Si las profecías de Cayce coinciden con las teorías de los Flem-Ath y Graham Hancock, ¿será la anomalía del Lago Vostok la antigua fuente de potencia de los atlantes?

La anomalía magnética

Las primeras investigaciones realizadas sobre el Lago Vostok indicaron que el cuerpo de agua tendría una profundidad de 2000 pies,--mucho mas profunda que cualquiera de los Grandes Lagos localizados entre Canadá y EE.UU., y la mitad de la profundidad del Lago Baikal en Asia (5000 pies)--300 millas de largo y 50 millas de ancho. Al contrario de lo que se pensaba inicialmente, el lago recibía luz filtrada. Las investigaciones también detectaron la existencia de fuentes geotérmicas que calentaban el lago a la increíble temperatura de 50 grados Fahrenheit, con "puntos calientes" de hasta 65 grados. Dados los nuevos descubrimientos en cuanto a radiación solar y temperatura, los científicos sugirieron la posibilidad de que la atmósfera encapsulada del lago era capaz de purificarse a través de una compleja interactuación con el agua, y que las posibilidades de que existiese verdadera vida vegetal eran muy buenas.

Las investigaciones del sabio ruso Ivan Toskovoi--quien desapareció en marzo del 2000 cerca de la estación Vostok-- sobre las "ebulliciones geotérmicas" también fueron consideradas como otro mecanismo de purificación y reabastecimiento para la atmósfera del lago subterráneo. Las ebulliciones geotérmicas de Toskovoi están localizadas en "dunas de hielo" compuestas por miles de burbujas de dimensiones que varían entre varios pies a varios cientos de pies.

Sin embargo, la noticia más intrigante sin duda lo fue el hallazgo de una "anomalía magnética" sumamente poderosa en el extremo norte de la costa del lago--descubrimiento que daría lugar a un sinnúmero de conjeturas y que sería equiparada con la ficticia TMA-1 (Anomalía Lunar de Tycho-1) en la pélicula 2001: La Odisea Espacial de Stanley Kubrick.
El periódico Antartic Sun (www.polar.org), que representaría la principal fuente de información sobre la anomalía magnética del Lago Vostok, declaró que durante el primer vuelo del programa SOAR (Support Office for Aerophysical Research) destinado a realizar la formación de imágenes por resonancia magnética, el cuadrante del magnetómetro registró un aumento de 1000 nanoteslas por encima de los 60,000 nanoteslas característicos de la estación Vostok. Los científicos esperaban encontrar anomalías magnéticas en el rango de 500 a 600 nanoteslas en lugares donde se habrían producido expulsiones de material volcánico, pero nunca más allá de dicha gama. "Esta anomalía es tan grande que no puede ser producto de un cambio diario en el campo magnético", afirmó Michael Studinger, uno de los investigadores que participaron en el proyecto cartográfico.

Otro factor importante lo eran las dimensiones de la anomalía magnética: 65 por 46 millas cuadradas (105 km x 75 km). Según los geólogos adscritos a la misión, el tamaño y severidad de la anomalía indicaban que se habían producido cambios en la estructura geológica debajo del lago, sugiriendo la posibilidad de que se trataba de lugares en donde "la corteza terrestre era más delgada".
El geólogo australiano Harry Mason abundó sobre el asunto: "El enorme tamaño y la intensidad de la anomalía magnética sugieren la presencia de un componente ultrabásico de gran tamaño bajo esta sección del Lago Vostok en la superficie de la roca de la corteza continental, es decir, en la vieja superficie de tierra anterior a la glaciación. Esto se ajustaría con el aparente estilo tectónico de separación por estiramiento del entorno geológico del lago, y probablemente representaría una intrusión significativa de ultrabásicos provenientes del manto terráqueo".
Empleando un lenguaje mucho menos técnico, otros señalaron que la explicación de Mason se adaptaba a la hipótesis propugnada por el profesor Thomas Gold y vertida en la revista australiana Nexus. Según este estudioso, la cantidad de metano y otros gases exóticos como xenón y argón podrían representar un peligro para el clima mundial, ya que provendrían directamente del núcleo y del manto terrestre utilizando los accidentes geológicos debajo del Lago Vostok como "cañerías". Amén del peligro que esto pudiese representar para la atmósfera de nuestro aguerrido planeta, el peligro inminente sería para el equipo de científicos y técnicos encargados de perforar el domo de metano, resultando muy posiblemente en una explosión catastrófica.


Nazis, OVNIS, contactados y payasadas

El "lunatic fringe" -- los extremistas que siempre han formado parte integral de la comunidad del misterio a nivel mundial -- no tardó en hacer acto de presencia. Los rumores más estrambóticos tuvieron su origen no en EUA, sino en Australia, donde la página www.rumormill.com/Fortress_Australia declaraba (deliraba, más bien) que la población de nazis en la Antártida ya superaba los 2 millones, y que muchos de ellos "se habían hecho cirugía plástica para hacer acto de presencia en América del Sur y comprar toda suerte de negocios". Los conspiranóicos atizaron el fuego diciendo que los nazis australes habían logrado robar una imprenta intaglio original para falsificar dólares, aparte de haber logrado "que los judios les falsificaran libras esterlinas que resultan prácticamente indetectables". Las necesidades monetarias de la comunidad nazi del Polo Sur estaba suplementada por "el oro que habían robado durante la guerra y la capacidad de transmutar los metales bajos en oro. Era lógico suponer que el misterio del Lago Vostok estaba directamente relacionado a las andanzas de los nazis australes.

También se circularon los extraños escritos del autor conocido solamente por el apellido "Branton": parecería ser que los nazis habían logrado construir platillos voladores y trasladarlos a la Antartida en 1944, y que las bases nazis en el continente blanco también incluían grupos de "pleyadanos renegados" y "hombres de negro".

Se circularon más anónimos directamente referentes a la situación actual--que Laura Bush, primera dama de los EUA, tuvo que encargarse de coordinar numerosas cargas de "artefactos desconocidos" con destino al Polo Sur, y que el misterio tenía que ver con un OVNI; también se comentó que cuatro expertos en montañismo antártico habían sido enviados a la región del Lago Vostok como parte de una misión secreta.

A comienzos de marzo del 2001, una canalizadora estadounidense conocida como "Lady Kadjina", transmisora de la buena nueva de los hermanos mayores del espacio, contestó a una serie de preguntas referentes a los misterios del Lago Vostok. Ofreció la siguiente respuesta a la interrogante la anomalía magnética: "Mucho antes de que hubiese hielo, hubo tierra, y ese lugar era un puerto de aterrizaje para naves extraterrestres. Los extraterrestres montaron lo que ustedes llamarían un observatorio, y que disponía de un dispositivo de señalización capaz de transmitir frecuencias codificadas [...]. En los próximos meses, se descubrirán más y más bases de este tipo, y los gobiernos tratarán de apoderarse de ellas...el observatorio contiene enormes cristales que emiten ciertas clases de emanaciones magnéticas. Las enormes naves espaciales, no tan grandes como una nave nodriza, disponían de equipo para descender en esta región sobre un haz magnético parecido a una especie de elevador magnético."

Lady Kadjina apuntó que la anomalía magnética también servía como punto de materialización y entrada a otras dimensiones. "[El vicealmirante Byrd] lo hizo y se encontró en una dimensión completamente distinta. Con un conocimiento cabal de este equipo, un ser humano sería capaz de viajar en el tiempo y accesar información almacenada en lugares muy lejanos. Pero se les impedirá hacerlo hasta que sus gobiernos hayan dejado el armamentismo a un lado y alcancen un grado de existencia más pacífico".


Se interrumpe la rueda de prensa

"Good morning. ¿Podría comunicarme con Debra Shingteller?"
"Como no. Espere un momento", repuso la operadora de la centralita en la sede de la
NASA en Washington D.C.

Era mi segundo intento por comunicarme con la protagonista de la sumamente extraña rueda de prensa convocada por la NASA sobre su participación, o mejor dicho, el fin de su participación en el proyecto del Lago Vostok. Parecería ser que los recortes puesupuestarios de la agencia de investigación espacial habían sido tan drásticos que ni siquiera podía escucharse los tradicionales fondos musicales característicos de las esperas durante llamadas.

"I'm sorry, sir. No se encuentra en este momento."
"Ah, bien...me permite dejarle un mensaje en su contestador?" "Por supuesto. Espere un momento."

Aunque dudaba mucho que la controvertida Ms.Shingteller contestase a mi mensaje, pensé que el intento valdría la pena. Grande fue mi sorpresa, sin embargo, cuando la voz pregrabada del contestador no correspondía a la de la portavoz, sino a la de David Steitz, otro funcionario de la Oficina de Información Pública de la NASA. Parecería ser que Ms. Shingteller se había tomado unas largas vacaciones después de la conferencia de prensa que la haría mundialmente famosa. Mi pregunta era sencilla: ¿por qué no figuraba el comunicado de prensa sobre la repentina desvinculación de la NASA y JPL de la investigación del Lago Vostok entre los comunicados publicamente disponibles en la web? (www.nasa.gov).

El comunicado que se había volatilizado del medio electrónico habría rezado así: MISION CARTOGRAFICA DE LA ANTARTIDA INTERRUMPIDA DEBIDO A INVALIDACION POR LA NSA, pasando a decir que Debra Shingteller, portavoz de la NASA, había aludido a "asuntos de seguridad nacional" que dictaban el fin de la participación de ambas agencias de exploración espacial en el programa de investigación del ya célebre lago polar. Después de pronunciar esas palabras, la portavoz fue escoltada del podio por otros funcionarios mientras que su edecán (el Sr.Steitz?) respondía a las insisitentes preguntas del cuerpo de prensa con la misma oración: "El proyecto ha sido cancelado por razones ambientales".
Poco después Frank D. Carsey de la JPL trataría de zanjar los rumores diciendo que la "intervención de la NSA" había sido una equivocación de siglas por parte de la portavoz de la NASA. La NSF (National Science Foundation) se había hecho cargo del proyecto de performción de la NASA, puesto que los fondos de la agencia espacial se habrán agotado para fines del año que viene.
El misterio estaba servido.

Se regó la voz por Internet de que los investigadores acantonados en la base noruega Amundsen, ciento cincuenta millas al este de la estación Vostok, habían presenciado la llegada de una gran cantidad de equipo y personal al lugar de estudios; fuentes australianas comentaron que las dos mujeres que se habían propuesto cruzar la Antártida esquiando de un extremo al otro habían sido evacuadas del continente blanco muy en contra de sus voluntades. Ambas esquiadoras fueron transferidas a la base polar australiana Casey y luego llevadas hasta la isla de Samoa por un comando de las fuerzas especiales de la marina estadounidense--muy por encima de las quejas de los australianos. La noticia agregaba el detalle de que las esquiadoras querían dar parte sobre algo que habían presenciado durante su aventura polar. Otro rumor que se difundió fue los científicos rusos habían sido desalojados de la base Vostok por los SEALS de la marina estadounidense (¿qué habrá pensado Vladimir Putin?) a la vez que se producía un éxodo de personal de las bases norteamericanas: 7 personas, empleados de la multinacional Raytheon, que brinda servicios de apoyo para las bases polares norteamericanas, fueron evacuadas por razones médicas mientas que otras cuatro abandonaron la base McMurdo voluntariamente.

Según declaraciones hechas en el programa radial Coast to Coast, dos de los enfermos padecían una enfermedad sobre la cual se negaban a comentar. Se hizo hincapié en un comentario hecho por el oficial médico a cargo de la base McMurdo al galeno que venía a reemplazarlo: "llénate los bolsillos de sal" -- una frase de uso común en la industria nuclear que se refiere a la práctica de tomar pastillas de yodo para evitar el daño a la tiroides durante una emergencia atómica.

Mike Bara, coordinador del "South Pole Update" para la Enterprise Mission del controvertido conferenciante Robert Hoagland, hizo el siguiente comentario: "la escasez, o de hecho, la ausencia de sal en el Polo Sur, en un momento en donde debería haber suficiente después del reavituallamiento rutinario al final del verano antártico [resulta extraño]. En nuestra hipótesis, creemos que la sal ha sido consumida, no solo por los trabajadores expuestos a las condiciones deshidratantes del polo en sí, sino tal vez debido a los altos niveles de radiactividad que enfrentan como parte de su proyecto especial en el continente".

En su informe, Bara manifiesta su sorpresa ante la situación, ya que una serie de tratados ha prohibido el uso de sistemas de energía nuclear en la Antártida, y el reactor nuclear que abasteció la base McMurdo desde los años '60 fue desalojado en 1993. Existe la posibilidad, señala el autor, que tal vez se haya descubierto que la fuente de calor del Lago Vostok sea de naturaleza radiactiva.
Otro autor, Richard Sauder, autor del libro Underground Tunnels and Bases (Dracon Press,1994) sugirió la posibilidad de que el gobierno norteamericano estuviese haciendo uso de una nueva serie de "barrenadores subterraneos" impulsados por energía nuclear para excavar una red de túneles con fines militares. Las pilas atómicas de los barrenadores generarían suficiente calor como para derretir la piedra y vitirficar el túnel a su paso. ¿Sería posible que la NASA hicese uso de uno de estos barrenadores para abrirse camino a través de las cuatro millas de hielo que separan al Lago Vostok de la superficie?

El enigma del lago encerrado bajo los hielos del polo sur sigue en pie, con revelaciones cada vez más sensacionales apareciendo de un día al otro.

1 Comments:

Blogger Patricia Jeffers said...

En el 2001 ,el artista y psiquico Ingo Swann me encargo personalmente y especialmente que me encargara de revisar el caso del Lago Vostok/NSA en relacion con la desaparicion de los cientificos en esa region del Continente Antartico.

Despues de varios anyos y viajes de investigacion dentro de los Estados Unidos y Europa,nunca pude llegar a determinar que el documento de la NSA que se habia filtrado y estaba en poder de Swann era una realidad o una evidencia de desinformacion.
Los institutos antarticos tanto de Americas como los de Inglaterra tenian conocimiento del suceso,sobretodo cuando fuimos contactando base por base.
Para Swann ese incidente podia revelar cosas que el habia observado dentro del controversial lago antartico,y en sus derredopres.Visiones remota que habia efectuado en las cercanias temporales del incidente,donde actividad extraterrestre habia entrado en su campo de vision interior,como me comento en su momento.
Probar que ese documento fue una realidad y no una falsedad reenforzaria un caso donde el rumor y la tergevizacion continuan creciendo como un mito mas en los clasicos misterios del continente blanco.Tal vez habria que pedirle ayuda a Wikileaks o al mismo Snowden.No les parece?

2:04 PM  

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