Thursday, December 22, 2011

Whitley Streiber: ¿Y qué pasa si aterrizan?














¿Y qué pasa si aterrizan?
Por Whitley Streiber
De su web, Unknown Country – 26.11.2011


[Ofrecemos a nuestros lectores este artículo de Whitley Streiber con la gentileza de su autor, que nos concedió permiso para tomarlo de su web y traducirlo. Consideramos que es el escrito que más se acerca a la realidad sobre el fenómeno que tanto nos ha inquietado – SC]

¿Y qué pasa si nuestros visitantes finalmente aterrizan? Cuando digo “aterrizo”, no lo digo en el sentido convencional. No creo que sean extraterrestres de otro planeta, o si dichos seres representan un factor en lo que sucede con nuestro mundo, no son el factor principal. Lo que sucede es algo tan vasto y complejo que nunca ha sido descrito a cabalidad. Ciertamente, no estamos enfrentando a los científicos de otro planeta que han venido a estudiarnos. Lo que está sucediendo está profundamente embebido en la experiencia humana. Y creo que lo ha estado a lo largo de nuestra historia.

Así que puede hacerse el argumento de que nada va a cambiar, y eso bien pudiese ser lo cierto. Sin embargo, siempre tuve la impresión de que si alcanzamos alguna especie de punto de no regresar, si la perspectiva de la extinción de la humanidad se vuelve ineludible, o una catástrofe tan enorme que resulta en lo mismo, tal vez las cosas no seguirían igual por aquí.

La pregunta sería, entonces: ¿qué sucedería si los visitantes cambiasen su forma de manifestarse? Dudo mucho que un platillo volador vaya a aterrizar frente a la Casa Blanca, o de hecho, que vaya a suceder nada tan directo. Tampoco estoy seguro de que nos vaya a gustar lo que en efecto sucedería. Pero algo que tengo seguro es que de estar incluidos en las mismas leyes físicas que gobiernan el mundo de nuestros visitantes, podemos anticipar cambios tanto extremos como profundos.

Creo que tal vez ocurriría repentinamente – tan repentina e inesperadamente como parecen suceder los encuentros cercanos. Aunque aparentemente he tenido una vida completa de experiencias con los visitantes, cuando me vi frente a ellos la noche del 26 de diciembre de 1985, fue una sorpresa total y devastadora. Esa noche no percibí ningún cambio en la forma en que operaba la realidad circundante, pero las cosas no siguieron así.

Después de que Anne y yo nos mudáramos desde el norte de Nueva York hasta Texas, enfrenté una experiencia que a mi parecer era mucho más cercana a la que considero nos sucederá a todos si la realidad de los visitantes se extiende para abarcar la nuestra.

En dicha ocasión, estuve por un breve espacio con una persona parecida a la que sale en la portada de “Comunión”. Estaba plenamente consciente, pero al desplazarme a través de nuestro apartamento con ella – o él, o aquello, si cabe – pude ver las habitaciones, atractivamente redecoradas por Anne y muy limpias, mucho más como la forma en que un animal percibe su madriguera. No había ni una sola línea recta. Había insectos raros desplazándose como si siguiesen un patrón fijo. Aún en ese momento, pensé que estaba percibiendo nuestro condominio de la manera en que pudiera percibir el nido de algún animal en el zoológico. El diminuto lirón o criatura que percibe su nido como algo cómodo y apetecible. Un observador humano, mirando a través de una pared de vidrio, actividad totalmente ignorada por el animal, percibe el nido como un revoltijo lleno de piojos.

Como he dicho en algún otro sitio, me desprendí totalmente del tiempo y del espacio, incapaz de discernir los trazos claros de la realidad. Era incapaz de saber en qué época me encontraba; pensé que había ido al jardín de la casa de un amigo cercano, y también entré al futuro. Pero ahora creo que pude haber ingresado en una versión del jardín que existe en un universo paralelo. Pero algo queda claro: las amarras que me vinculaban a la realidad como la entendemos se habían soltado.

Al regresar de este período de contacto, que duró unos quince minutos, descubrí que la voz de un reportero por la radio me resultaba incomprensible. Había perdido mi conocimiento de la lengua inglesa tan sólo después de una breve estadía en esta otra realidad. La recuperé, pero lentamente. A eso de las ocho y treinta de la mañana ya era hora de ir a la iglesia. Sin estar consciente de ello, había perdido mi mapa interno de San Antonio, la ciudad en que crecí. Al iniciar el recorrido, todo parecía ir bien. Pero no fue sino hasta que acabé conduciendo cerca de una pista de aterrizaje, a lo largo de una carretera en desuso detrás del aeropuerto de San Antonio, que descubrí que no tenía ni la más mínima idea de cómo funcionaban las calles.

Finalmente encontré el camino de vuelta a la casa, y pasé el resto del día sintiendo una profunda sensación de desvinculación. Ya no me sentía sustancial, ni íntegro ni coherente. Lo que es más: sentí como si parte de mí se hubiese quedado atrás.

A mi modo de ver, si los visitantes alguna vez llegan, no será un aterrizaje, sino algo más parecido a la eliminación de un muro que existe ahora entre nuestros mundos. Lo que nos pasará entonces es que repentinamente comenzaremos a vivir bajo leyes de la realidad que son totalmente nuevas. Sospecho que muchos, pero muchos, de nosotros no sobreviviremos la transición en un estado mental que asemeje lo normal o coherente. Muchos serán incapaces de lidiar con esto. Pero algunos lo lograrán, y los demás tendremos que subirnos a sus hombros, si hemos de sobrevivir con nuestra cordura intacta.

¿Sucederá esto mañana? Obviamente no lo sé. Lo único que sé es que PUEDE suceder y les aseguro que si efectivamente sucede, ninguno de nosotros estará preparado para enfrentarlo, salvo en la forma más instintiva y visceral.

Pero visto de otro modo, el recién nacido, al ser extraído del vientre de su madre a la imposible luz y terror de un nuevo mundo, ¿se siente preparado para ello en alguna forma? Todos los bebés comienzan de la misma forma: aterrados y asombrados.

Igual nos pasará a nosotros.


(Traducción de Scott Corrales para Arcana Mundi)

1 Comments:

Blogger Dave Koper said...

bendito seas Scott! en castellano! un lujo, ke bien, poder leer los articulos asi, gracias, y este me ha encantado

9:02 AM  

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