Tuesday, February 12, 2013

Los Dioses Espaciales Subterráneos














William Francis Brinsley Le Poer Trench, 8vo conde de Clancarty, 7mo marqués de Heusden, fue un avezado investigador ovni, director de la revista Flying Saucer Review desde 1956 a 1959, fundador de Contact International y autor de obras como The Sky People. Trench creía firmemente en los platillos voladores y en la Teoría de la Tierra Hueca en particular.



Los Dioses Espaciales Subterráneos
Por Brinsley LePoer Trench (Lord Clancarty)
Revista SAGA UFO REPORT – UFO ANNUAL 1976

La Teoría de la Tierra Hueca ha sido considerada por una minoría de investigadores ovni desde hace algún tiempo. Francamente, siempre consideré el concepto como demasiado fantasioso, En cualquier caso, como tantos de mi generación (¡soy un hombre joven de 63 años de edad!) se me había inculcado en la escuela que el centro de la tierra era un núcleo caliente y licuado.
Entonces un buen día me pose a hablar con un amigo geólogo y traje a colación el tema de la estructura de la tierra. Me dijo que el pensamiento científico actual difería considerablemente de lo que se me había enseñado en el colegio, y sugirió que me pusiese en contacto con el Instituto de Ciencias Geológicas en Londres. Aproveché su consejo y el instituto me remitió su información mas reciente. Descubrí que el pensamiento actual era que la corteza terrestre era una capa delgada de roca. Debajo de la corteza estaba el manto, y en el centro del manto estaba el núcleo, que era sólido.

Me di cuenta entonces que la información daba un giro totalmente distinto a la Teoría de la Tierra Hueca. Paradójicamente, el centro de la Tierra tendría que ser sólido para poder ser hueco. No podía estar hueco si tenía un núcleo caliente y licuado.
Fue así que me puse a leer todo sobre la tierra hueca, incluyendo dos libros notables. Uno fue “The Phantom of the Poles” por William Reed, publicado originalmente en 1906, y el otro fue “A journey to the Earth’s Interior” publicado en 1920. Estos dos caballeros apoyaban la teoría de la tierra hueca, y como sucede tan a menudo cuando se sugiere una nueva ida, ninguno de los dos sabía que el otro había producido una obra sobre el tema. Las preguntas formuladas por ambos hombres en sus libros (y muchas de ellas son las mismas) siguen sin ser contestadas.

Por ejemplo, el famoso explorador Noruego Fridtjof Nansen, tratando de llegar al Polo Norte en 1895, descubrió que el clima era cada vez más cálido, y en cierto punto el sol era insoportable. Luego llegó a un mar caliente. Suena increíble en el círculo ártico. Es parte de la evidencia que apoya la teoría de la tierra hueca: este mar fluye del interior de nuestro planeta.
¿Y por qué hay polvo en el círculo polar ártico? Este polvo resultó sumamente interesante para Nansen, ya que caía sobre la nieve, ennegreciéndola. No se conocen volcanes en el círculo ártico, así que la única respuesta es que el polvo es transportado pro emanaciones cálidas desde el interior, a través de la entrada polar. ¿Y por qué hay nieve colorada? Se han visto estelas de sustancias coloradas cayendo sobre la nieve, dándole matices rojos, verdes y amarillos. ¿Qué se puede decir sobre estas sustancias?

En el caso del material rojo, se puede aportar alguna información. En 1818, Sir John Ross descubrió un depósito rojo que había caído sobre la nieve cerca del glaciar Petowick. Posteriormente Sir John Franklin, otro explorador, bautizó la región como “Los acantilados bermejos de Sir John Ross”.

Durante algún tiempo, la coloración rara de la nieve permaneció un misterio, pero posteriormente, tanto Reed como Gardner declararon en sus libros que las sustancias habían sido sometidas a análisis. Eran el polen de una planta que no crece en la superficie del planeta. Ninguno de los autores manifestaron el científico o cuerpo de científicos que realizo la investigación, pero parece que efectivamente tomo lugar. Los análisis incluyeron no solo los depósitos rojos descubiertos por Sir John Ross, sino las otras sustancias coloradas también.

Reed indico que una flor que produce tan enormes cantidades de polen requeriría una cantidad tremenda de territorio para crecer. ¿Dónde encontrarla? La única respuesta, según sus conclusiones, era que el polen era soplado a través de la abertura polar gracias a corrientes de aire cálido, acabando distribuida sobre la superficie.

Los habitantes del interior de la tierra son descendientes de los atlantes. Cuando la Atlántida acabo sumergida bajo las olas del mar, los sobrevivientes se internaron en la tierra. Sabemos ahora que los antiguos construyeron túneles en todas partes del mundo. Estos sistemas de túneles fueron edificados por dos motivos: como refugio contra una invasión del espacio y como escape contra cualquier desastre natural. En aquellos tiempos antiguos, la tierra estaba sujeta a condiciones sísmicas poco estables.
En cuanto a esto último, solo tenemos que contemplar las ruinas de Tiahuanaco, a 12,500 pies sobre el altiplano andino, cerca del lago Titicaca y no muy lejos de la frontera entre Perú y Bolivia. Muchos científicos han visitado la zona, incluyendo el ruso Alexander Kazantsev, y han descubierto que las aguas de Titicaca son saladas, y que existen restos de un antiguo puerto de mar. Immanuel Velikovsky ha escrito que cuando se produjeron catástrofes en edades pasadas, surgieron montañas, así que la probabilidad es que tanto Tiahuanaco como el lago Titicaca fueron literalmente elevados a su altura actual por obra de un gran cataclismo.

Resulta interesante observar la utilización de enormes piedras para el basamento de las estructuras en Tiahuanaco, y en los bloques utilizados para la construcción de las estructuras en sí. No se utilizaron piedras chicas ni ladrillos en la construcción de Tiahuanaco; tampoco se hizo uso de mortero. Los muros se construyeron de tal forma que son sumamente sólidos, pero a la vez elásticos, brindando protección contra los terremotos a cierto grado.

Ignatius Donnelly, en su obra clásica Atlantis (Harper & Bros. 1882) postuló la teoria que los dioses de los antiguos fenicios, griegos y romanos eran en realidad los dioses-reyes de la Atlántida. De hecho, gran parte de la mitología griega tal vez se refiera a la Atlántida. Es curioso notar, además, que monstruos horribles salieron de las entrañas de la tierra y que eventualmente fueron destruidos por “los héroes”.

Existen numerosas referencias en la mitología griega a un mundo subterráneo denominado Hades o Tártaro. Los ciclopes y algunos de los titanes pasaron largo tiempo penando en el Tártaro, que era regido por Plutón. Los antiguos creían firmemente en el inframundo. No fue sino hasta mucho más tarde que el cristianismo enseño que Hades era un lugar donde acababan aquellos que no se habían portado bien.

En mi artículo The Bible and UFOs (UFO Report, Invierno 1974) abordé el tema de la creación del hombre animal por los Elohim. Estoy convencido que cuando estos dioses llegaron al planeta con su creación, siguieron realizando experimentos para crear nuevas formas de vida dentro de la tierra. Esto explicaría los horrendos seres que aparecieron desde los lugares más recónditos del interior de nuestro mundo. Considero que Plutón o Satanás (que no debemos confundir con el diablo, una figura imaginaria) fue uno de los dioses-reyes de la Atlántida, gobernando el inframundo o Tártaro.

Allá por la época en que se hundió la Atlántida, los sobrevivientes del continente se refugiaron en los túneles que conducen a su interior, y sus habitantes moran ahí hasta el sol de hoy, con todas sus viejas máquinas indestructibles y naves espaciales.
El primero aparato atómico fue detonado en Alamogordo, Nuevo México. Sin embargo, resulta significativo que desde ese momento, comenzaron a verse números OVNIS en 1946 – miles de “cohetes fantasma” vistos sobre Suecia –un año después de la destrucción de dos ciudades japonesas con bombas atómicas.

Durante los próximos años se detonaron numerosos aparatos nucleares, y durante el mismo plazo, hubo contactos entre ovninautas y seres humanos. Las tripulaciones de estas naves informaron a sus contactados de que habían venido desde Venus, Marte, Saturno y el planeta Clarión, aun sin descubrir. De hecho, afirmaron venir de cada punto imaginable en el cosmos, y su mensaje principal a los distintos contactados consistía en “Suprimir la Bomba”.

¿Por qué estarían preocupados estos ovninautas, de planetas en la profundidad del firmamento, por nuestro programa nuclear? Nuestra actividad nuclear no afectará el equilibro de la galaxia, que de hecho, ha resistido peores cataclismos que nuestras débiles explosiones nucleares. Basta con ver la explosión de la supernova que creó la nebulosa del Cangrejo y las 15 novas que se han descubierto desde el 1900. Estas explosiones tuvieron una fuerza inimaginable, pero no afectaron el equilibro de la galaxia. La fuerza de explosiva de una estrella que se convierte en supernova es casi imposible de describir por su enorme magnitud. Compararla con el efecto de un arma atómica es casi risible.

No. La gente más preocupada por nuestra actividad nuclear seria aquella que vive bajo nuestros pies - ¡dentro de la tierra!
Es muy posible, en primer lugar, que sepan todo lo que hay que saber sobre armas nucleares, y que hace mucho tiempo sufrieron algún evento catastrófico que resulto del mal uso de sus propias armas.

En fechas recientes ha habido un aumento formidable en avistamientos OVNI en todo el mundo, coincidiendo con una cantidad significativa de explosiones nucleares tanto por Rusia como por EE.UU. Estas explosiones subterráneas podrían representar una fuente de preocupación para los habitantes del mundo intraterreno.

Durante miles de años, los habitantes del mundo intraterreno han mantenido en secreto su existencia contra los de la superficie, y por este motivo, han pretendido provenir de Venus y otros lugares remotos. Otro punto a tomar en cuenta es que los habitantes de otros planetas, aunque pueden guardar cierto parecido con nuestra especie, habrían evolucionado de manera distinta a nosotros debido a diferencias en la gravedad y la temperatura.

La gente que más se nos parecería serían los intraterrestres, descendientes de aquellos que en un momento ocuparon la superficie. ¿Se han fijado en la cantidad de casos de contactismo que hacen mención de ovninautas con ojos rasgados o almendrados como los orientales?

Es curioso que los esquimales y los chinos tengan ojos oblicuos. Se sabe muy poco sobre el origen de los esquimales, pero hay indicios de que provinieron del mundo intraterreno hace épocas. El explorador Nansen estaba intrigado por el origen de los esquimales, observando que debieron haber provenido de un clima más cálido que el que ocupan en la actualidad. Esto es de importancia particular, ya que los esquimales siempre han manifestado que vinieron del norte. No obstante, al dirigirse al sur, descubrieron que había mucha más vida en el norte. Cuando los primeros noruegos se encontraron con los esquimales y les preguntaron de dónde venían, estos apuntaron hacia el norte, agregando que provenían de una tierra en la que nunca se ponía el sol. Gardner postuló en su obra que todos cuerpos planetarios son huecos y tienen soles centrales. Si su argumento es válido, esto explicaría “la tierra de sol constante” dentro de la tierra.

El origen de los chinos también es intrigante, y en muchos aspectos guardan un parecido con los esquimales. Ambas razas tienen ojos oblicuos. ¿Por qué? ¿Será que ambas razas surgieron del interior del planeta en tiempos remotos? ¿Será que la vida en semejante entorno causó una modificación de la posición normal de los ojos porque el sol central siempre está en el cénit?
Ahora tengo que abordar un aspecto muy incómodo de este raro fenómeno. Esto consiste en una extraña recopilación de eventos que han sido resaltados por el conocido investigador de OVNIS, John A. Keel, así como otros ovnílogos, en fechas recientes. Se pueden resumir en la siguiente forma:

El hostigamiento y las amenazas hacia los investigadores ovni por parte de los “hombres de negro”
Gente de aspecto “extranjero” que se persona en los lugares de aterrizaje, buscando evidencias, antes de la llegada de las autoridades.

Aterrizajes furtivos nocturnos en zonas rurales.

Avistamientos de pumas y otros animales, lejos de su hábitat natural, durante las oleadas de ovnis.

La desaparición de miles de personas cada año, especialmente durante las oleadas ovni.

El uso de frecuencias radiales, a sabiendas del personal de la emisora de radio.

El gran número de submarinos misteriosos vistos en varias partes del mundo, pero mayormente en los fiordos de Escandinavia, cerca del círculo polar ártico.


Todos estos incidentes, que gozan de buena autenticación, pueden eslabonarse a los intraterrestres. Pero lo más atemorizante es la consideración de que todos puntos anteriores parecen sumar una operación militar. Lo que ha estado sucediendo en las pasadas décadas equivale a los preparativos para la conquista de la superficie por los intraterrestres.

En mi opinión, los hombres de negro son el equivalente intraterrestre de la KGB rusa o la CIA estadounidense. Son los agentes de inteligencia del mundo intraterreno. Siempre que un investigador ovni se acerca demasiado a la teoría intraterrestre, los HDN entran en acción y se personan. El fallecido Dr. Morris K. Jessup fue un escritor prominente sobre los OVNIS que supuestamente se suicidó bajo circunstancias misteriosas. Uno de sus conceptos era que los ovnis operaban entre la tierra y la luna, y que contaban con bases dentro de nuestro planeta y en nuestro satélite natural.

Tenemos entonces el caso clásico de Albert K. Bender. En 1953, su International Flying Saucer Bureau cerró sus puertas bajo condiciones insólitas. Bender había estado en contacto con Edgar Jarrold, quien encabezaba el Australian Flying Saucer Bureau, y ambos confeccionaban una teoría que vinculaba los OVNIS con la Antártida. Esto es muy interesante porque forma parte del concepto de la tierra hueca, que afirma la existencia de dos entradas principales al interior (aparte de los túneles): una en la zona polar norte y la otra en la Antártida. Bender escribió un artículo para la revista Space Review, divulgando el secreto de los OVNIS. Este artículo jamás fue publicado. Tres hombres de negro visitaron a Bender en su hogar y lo asustaron de tal forma que desistió de sus investigaciones ovni por el resto de su vida. Posteriormente, cuando sus colegas le interrogaron sobre las conclusiones a las que había llegado, Bender repuso que había buscado la solución en lo fantástico. Una respuesta extraterrestre “no estaría en lo fantástico” para los ovnílogos.

No obstante, aunque la mayoría de los OVNIS avistados provienen del mundo intraterrestre, o por es simple motivo de se trata de su base, hay otros ovninautas que nos vigilan. Me refiero a aquellos que provienen de otros planetas y galaxias. Es posible que no permitan que los intraterrestres se adueñen de la superficie. Tal vez nuestro mundo se convierta en el campo de batalla de dos facciones beligerantes de ovninautas.

[(c) 2013 Traducción de Scott Corrales para Arcana Mundi]

1 Comments:

Blogger Dave Koper said...

que bueno! menudo relato, me encanta!

11:24 AM  

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