Thursday, June 24, 2021

Entrevista a Kenneth Arnold - Junio de 1976

 


 

Entrevista a Kenneth Arnold

Por Curt Sutherly

Revista UFO REPORT, Marzo de 1977

Traducción de Scott Corrales

 

El 24 de junio de 1976, en la fecha del aniversario del histórico encuentro de Kenneth Arnold, conseguí rastrearlo por teléfono a su hogar en Meridian, Idaho, donde vivia entonces con su mujer, Doris. Posteriormente, la redacción de UFO Report me pediría que resaltara aspectos de esa conversación, la primera en su género por muchos años.

Antes de telefonear a Arnold, se me había advertido que el piloto no sentía gran amor por los periodistas, y que era muy posible que acabase hablando solo. Por consiguiente, di comienzo a la conversación de manera relajada e informal.

“Estoy hasta la coronilla de la prensa,” dijo Arnold, confirmando las sospechas de mis fuentes. Luego agregó: “A menudo sencillamente cuelgo el teléfono”.

Reforzando esta postura, el piloto describió la forma en que los representantes del periódico local, el Idaho Daily Statesman, habían tratado por años de concertar una entrevista con él. En otro caso, dijo Arnold, en el que un reportero le había telefoneado para hacerle una entrevista, “escuché detenidamente sus razones por haberme llamado, y sencillamente colgué”.

Consciente de que estaba tratando con un individuo sensible e inteligente que obviamente lo había pasado mal con la prensa. Proseguí con mi acercamiento discreto, divulgando en el proceso un poco sobre mi conocimiento del tema OVNI. Arnold dijo de forma abrupta: “Parece que entiendes este negocio de los OVNIS bastante bien. ¿Leíste mi libro por casualidad? La mayoría de los periodistas que llaman ni siquiera lo han visto, y esa es parte del motivo por la que no quiero hablares. No saben nada aparte del hecho que fui yo quien vio los platillos voladores!”

 Le explique que había leído su libro – The Coming of the Saucers, con Ray Palmer – y que estaba familiarizado con los detalles esenciales de lo que ocurrió después de su avistamiento en el monte Rainier, y que me encantaría conocer cualquier detalle adicional.

“Bueno, si has leído el libro, ya tienes el grueso de los detalles,” repuso Arnold. “¿Sabes? las citas en el libro no son falsas, como creen muchos. En ese momento (en que se produjo el incidente) yo era el dueño de uno de los primeros magnetófonos, y la llevé conmigo a Tacoma...”

 Tacoma, Washington...durante años, tan solo mencionar esa población ha hecho que los ojos de los fans del tema OVNI se vuelvan vidriosos de pura emoción. Pero para aquellos lectores que no estén informados, debemos tomar en cuenta lo que le pasó a Arnold a la postre de su encuentro OVNI.

Desde el momento en que Arnold aterrizó su aparato, diciendo que había detectado nueve discos voladores, fue perseguido por la prensa. Además de eso, comenzó a recibir montones de cartas de personas de todo el país, afirmando su interés por lo visto. “Me fue imposible contestarlas todas,” confesó Arnold.

 Todo el mundo conoce a Arnold como el hombre que detectó a los platillos voladores por primera vez. Durante la entrevista, repuso: “Eso no es cierto. Estas cosas (los OVNIS) han sido vistas desde la antigüedad temprana. Soy el primer piloto en dar parte sobre ellos, hasta donde tengo entendido”.

 Cuando Arnold recibía toda esa correspondencia de sus admiradores, presentó un informe sobre su experiencia ante el comandante de la base Wright Field, en Dayton, Ohio (la actual Wright-Patterson Air Force Base), y recibió una carta del director editorial Ray Palmer, quien preguntó si Arnold estaría interesado en detallar su experiencia para su revista. Arnold se negó a hacerlo, enviándole a Palmer una copia del informe oficial.

 Palmer le escribió nuevamente, contándole a Arnold sobre la supuesta experiencia de los dos patrulleros que trabajaban en la costa este de Tacoma, Washington. Según palmer, ambos hombres afirmaban haber visto discos voladores sobre Maury Island, un islote a tres millas de la costa de Washington. Uno de los discos – según ellos – había soltado fragmentos metálicos de su subestructura, que cayeron sobre el islote. Palmer quería que Arnold fuese a Tacoma a investigar el relato, diciendo su editorial pagaría los gastos.

 Mientras tanto, Arnold recibió la visita del teniente Frank Brown y el capitán William Davidson, representantes del A-2 (inteligencia militar) del 4to Ejercito del Aire (Fuerza Aerea), con la misión de investigar el fenómeno ovni. Hay que tener en cuenta que esto tomó lugar justo después de la 2da guerra mundial, cuando existía el temor de que agentes extranjeros estuviesen operando dentro de los EE.UU. sin ser detectados) Ambos oficiales interrogaron a Arnold sobre su avistamiento, y con el permiso del piloto, examinaron su correspondencia OVNI.

 Días después Arnold se decidió a aceptar la oferta de Ray Palmer de investigar el misterio de Maury Island. Según Arnold, era “el misterio más enrevesado que podía soñar cualquier hombre”.

 De hecho, el comentario de Arnold no lo dice todo: Los eventos que tomarían lugar en los próximos seis días serían una pesadilla de intrigas y complejidades. Tan misteriosos y complejos, que Arnold admitiría en 1976 que no llegaba a comprender lo sucedido en 1947.

 A la noche del 29 de julio de 1947, el piloto aterrizó su avión en Barry Field, un pequeño aeródromo afuera de Tacoma, donde estaba seguro que nadie le reconocería (su foto había aparecido en la prensa) Pero cuando trató de hacer reservaciones en un hotel usando el teléfono del aeródromo, descubrió que el hotel estaba abarrotado y que la ciudad se hallaba en medio de una crisis de vivienda.

 Como último intento, llamó al hotel Winthrop, el más grande y caro de la ciudad. Quedó totalmente consternado al descubrir que una habitación ya había sido reservada para el Sr. Kenneth Arnold!  Tan solo dos personas sabían de su viaje – su esposa y Ray Palmer – y ninguno de los dos había reservado una habitación por adelantado. De hecho, Arnold ni siquiera se había molestado en presentar un plan de vuelo. Aunque estaba seguro que el portero le había confundido con otro Ken Arnold, el piloto decidió aceptar el alojamiento, seguro de que no podría encontrar alojamiento en la ciudad.

 Una vez en su habitación, Arnold revisó la guía y encontró el nombre de Harold Dahl, uno de los dos patrulleros de puerto que supuestamente vieron el ovni sobre Maury Island, pero al hacer la llamada, Arnold se encontró con que Dahl estaba reacio a abordar el tema. De hecho, Dahl le dijo que se olvidara del tema y que volviese a su casa. Pero Arnold insistió y finalmente convenció al patrullero a pasar por el hotel para hacer una entrevista.

 Dahl se presentó esa misma noche y luego de que Arnold le insistiera, finalmente contó su historia. Según Dahl, su hijo, el perro de la familia, dos tripulantes y sí mismo se hallaban en el mar  cerca de la isla Maury la tarde del 21 de junio de 1947. Repentinamente, Dahl se percató de seis objetos “con forma de donut” que volaban a una altura de 2000 pies. Uno de los objetos parecía tener problemas, ya que perdía altura. Finalmente, el OVNI comenzó a arrojar un material parecido a la lava de su fuselaje – material que cayó en grandes cantidades sobre el bote patrullero y Maury Island. Un fragmentó impacto el brazo de su hijo, hiriéndolo; otro mataría al perro. El bote en sí recibió daños considerables. Después de esto, los seis discos remontarían altura y desaparecerían en alta mar.

 Según Dahl, unas 20 toneladas de material parecido a la escoria habían sido vertidas sobre la playa. Una vez que la sustancia se había enfriado, los hombres recaudaron una gran cantidad de muestras y regresaron a tierra, donde el hijo de Dahl fue hospitalizado.  El incidente fue comunicado al jefe de Dahl, Fred Lee Crisman, quien obviamente no creyó el cuento. El día después del incidente, el 22 de junio, Dahl afirmó haber recibido la visita de un personaje vestido de traje negro y que conducía un vehículo marca Buick de 1947. El visitante invitó a Dahl a desayunar. Dahl aceptó de buen grado, pensando que el hombre era un cliente potencial para el negocio de chatarra que operaba en su tiempo libre.

 En un pequeño café, el personaje relató la secuencia de todo lo sucedido en Maury Island. También le dijo a  Dahl que lo prudente sería no abordar el tema con nadie, si le interesaba el bienestar de su familia. Curiosamente, Dahl se negó a aceptar esta recomendación y volvió a los muelles para comunicar esta extraña odisea a sus colegas. (Esta es la primera mención de un incidente con los Hombres de Negro, y el patrón de amenazar a los testigos de los OVNI se convertiría en un ejemplo clásico de sus actividades)

 El día después de la entrevista con Dahl, Arnold visitaría tanto Dahl como Crisman. En aquel momento, Crisman comunicaría su versión de los hechos, comenzando por afirmar su creencia de que Dahl y los marineros mentían. Sin embargo, tras de examinar el barco y el daño a este, Crisman dijo que había ido a Maury Island, donde encontró no solo escoria, sino que también llegó a ver uno de los discos con forma de donut que volaba en el cielo.

 Después de escuchar las afirmaciones de Dahl y Crisman, Arnold se comunicó con un amigo, el capitán E.J. Smith de la United Airlines – otro aviador que había visto OVNIS casi en las mismas fechas que Arnold.  El piloto invitó a Smith a venir a Tacoma para ayudarlo a desenredar el misterio de Maury Island. Smith estuvo de acuerdo, y Arnold regresó a Seattle a recoger a su amigo.


Desde este punto en adelante, la situación sería totalmente descabellada.

 Las conversaciones entre Arnold y Smith fueron vigiladas por una fuerza invisible y telefoneadas a la prensa de la ciudad. Los dos hombres despedazaron su habitación de hotel, buscando algún dispositivo magnetofónico. Arnold y Smith se enteraron de esta “fuga” gracias a Ted Morillo, un periodista de Prensa Asociada que les dijo que una “fuente misteriosa” estaba dando parte sobre sus conversaciones (nuevamente, parece ser más actividad por los “hombres de negro”)

 Inicialmente, Arnold le dijo a Morillo que la información era falsa, pero luego admitió que era cierta. Posteriormente, ambos profesionales de la aviación comenzaron a sospechar que Crisman o Dahl estaban divulgando las conversaciones, pero pronto descubrirían que estas llamadas tomarían lugar aunque Crisman y Dahl estuviesen en el mismo sitio que ellos.

 Desesperados, los pilotos llamaron a los agentes de inteligencia – el teniente Brown y el capitan Davidson – quienes llegaron ese mismo día para escuchar el relato de Crisman de sus experiencias y las de Dahl. Repentinamente, ambos militares decidieron que tenían que irse. Casualmente, Dahl había abandonado la habitación al enterarse de que los militares iban a tomar cartas en el asunto.

 “Nosotros (Arnold y Smith) prácticamente rogamos a los militares que no se fueran,” dijo Arnold durante la entrevista. “Pero insistieron en que debían regresar a su avión para asistir a una exposición aérea el día siguiente”.

 Los militares se fueron, llevando consigo fragmentos de la escoria obtenida por Crisman.

 Esa misma noche, el avión militar que transportaba a Brown y Davidson chocaría, matando a ambos hombres. El jefe de vuelo y otro tripulante se salvaron, gracias a sus paracaídas.

 El 1ro de agosto de 1947, la noticia del avión estrellado aparecería en los titulares del Tacoma Times, divulgando los nombres de ambos militares ¡antes de que el ejercito los diese a conocer oficialmente! La nota de prensa por Paul Lance, de la redacción del Times, había tenido su origen en la “fuente fantasma” que informaba sobre Arnold y Smith.

 Arnold comentó que dos semanas después de la noticia, Paul Lance moriría bajo circunstancias misteriosas. “Tal vez fue pura coincidencia”.

 Sin embargo, Ted Morillo, el reportero de Prensa Asociada, fue despedido de su trabajo y padeció numerosas desgracias personales. En cuanto a los dos patrulleros de puerto: Crisman supuestamente abordó un avión de transporte militar con destino a Alaska (aunque Crisman era civil) y Dahl fue visto en un cine, totalmente desinteresado en la muerte de los agentes de inteligencia, según Arnold.

 El mismo Arnold casi llegaría a sufrir una suerte parecida a la de ambos militares. Volando de regreso a su hogar, aterrizó para repostar combustible. Al despegar de nuevo, el motor de su avioneta se agarrotaría a 50 pies sobre la tierra, pero las reacciones rápidas del aviador le permitieron salvar la vida.

 Hacia el final de nuestra conversación, Arnold indicó que de no haber presentado su informe inicial sobre los platillos voladores, sentiría que era un acto desleal hacia su patria. El motivo por esto – aclaró – fue haber pensado que lo visto era una nueva clase de avión que espiaba a los EE.UU. Pero en vez de haber recibido felicitaciones por su labor, tanto él como Smith y otros pilotos “fueron convertidos en payasos”.

 “He estado volando por 30 años”, dijo el piloto, “y la vista aún me sirve bien”.

 En cuanto a Smith: “Se jubiló después de 38 años de volar a la edad de 60. Le hicieron un agasajo, pero no pude asistir”.

 Arnold me dijo que aún conservaba los derechos para hacer una película sobre Maury Island, y dijo que no le molestaría ver su experiencia convertida en largometraje. No obstante, insistía en que cualquier proyecto tendría que estar debidamente documentado.

Durante 1949-50, el piloto rechazó una oferta de la editorial Doubleday en la cantidad de USD $50,000 por los derechos a su experiencia. “Querían que otro escribiese el libro por mí. Yo quería hacerlo en mis propias palabras, así que me negué a aceptar la oferta”.

 Hoy, Arnold refleja sobre sus experiencias con los platos volantes, Maury Island, y los demás incidentes que marcaron el período, y siente cierta tristeza por los aviadores que han perdido la vida en accidentes aéreos, matizando que “es una gran cosa poder seguir aquí, volando todavía.” Padre de cuatro hijas casadas, Arnold se describe a sí mismo como “un tipo bastante común”.

Aún así, para un pequeño segmento de la población mundial, Arnold se ha convertido en una especie de leyenda. Su legendaria frase – “platillos voladores” – ha pasado a formar parte de nuestro idioma. Y sus experiencias con la “fuente misteriosa” representaron nuestro primer encuentro con los nefastos “hombres de negro”.

 

Thursday, November 12, 2020

Vestigios de los Hombres de Negro


 

 

 

 

 

Vestigios de los Hombres de Negro

Por Scott Corrales © 2020 para Arcana Mundi

 “Uno de los directores de la nueva revista American Flying Saucer Review", escribía Tony Kimery en el primer fascículo de UFO Commentary (Vo1.No.1), "ha dedicado casi todo su tiempo al estudio del controvertido asunto de los Hombres de Negro (HDN). Debido al aumento en el 'silenciamiento', cualquier dato que alguien pueda haber recabado sobre los HDN es de gran importancia. American Flying Saucer Review ha montado un grupo secreto contra los HDN y su terrorismo.”

Kimery agrega: "El grueso del material reunido sugiere que [los HDN] son la mayor amenaza del campo ovnilógico. Y al paso que van las cosas, también constituyen una amenaza fuera del campo. Su 'barrida de silencio' más intensa comenzó a las 1530 horas del  5 de diciembre de 1969. Dada la existencia de tantos escépticos, no podemos abundar sobre el asunto, pero podemos decir que algo grande está a punto de hacer erupción, y muchos querrán haber mirado en la dirección opuesta. Cualquiera que desee más información sobre el tema, o que tenga información que aportar sobre los HDN, estará más que bienvenido. Buscamos reclutas que se unan en nuestro esfuerzo contra ellos. Son verdaderos, mucho más verdaderos que lo que le gente quiere creer. Así que lo dejamos en las manos de aquellos que quieren hacer algo al respecto. Si estás interesado o tienes datos que aportar, remítelos a la siguiente dirección."

No sabemos a ciencia cierta qué fue de Kimery o de su iniciativa. Tenemos una carta fechada el 7 de noviembre de 1969 – dos días después de lo indicado arriba – en la que manifiesta lo siguiente: “Hemos concertado una reunión de emergencia este sábado. Hemos descubierto la pista final para sacar a los HDN a la luz. Sabemos que planean algo, su ataque final, sea lo que fuere, y este es el único fin de esta reunión.” Kimery pasa a contar sobre la actividad ovni sobre un ‘cementerio de negros’ – actividad que ha disminuido debido a la presencia de una ‘base’ establecida entre 30 y 40 millas de Oklahoma City. “En muchas ocasiones, la correspondencia de Keel llega abierta, pero no hay que preocuparse”.

Kurt Glemser, autor de Men in Black: Startling New Evidence, indica que Kimery recibió amenazas de muerte si no cesaba sus investigaciones para una fecha determinada. La amenaza casi se cumplió cuando un vehículo en el que Kimery iba de pasajero estuvo a punto de estrellarse contra in “coche negro” y que su teléfono se había vuelto ‘completamente loco”. Kimery supuestamente había tomado fotos de un helicóptero que merodeaba las inmediaciones de su hogar, hostigamiento que le perseguía hasta las casas de sus amigos.

Investigadores e investigados

Algunos personajes célebres de la ovnilogía han opinado sobre los HDN, entre ellos Betty Hill, protagonista del famoso "Viaje Interrumpido" con su esposo Barney en los '60. Entrevistada por la revista UFO Review (#9), la supuesta secuestrada por los extraterrestres afirmaba lo siguiente.

Pregunta: Supongo que estará usted familiarizada con las narraciones que aparecen en la prensa platillera sobre los llamados Hombres de Negro (MIB). ¿Cree usted que hubo algo siniestro en la muerte de su esposo?

Betty Hill: "No, no lo creo. Porque murió de un ictus. Ese no fue el caso con Barney".

Pregunta: "Y qué hay de este doctor Hopkins? Nuestro amigo mutuo, Lee Spiegel, ha hablado con él. ¿Cree usted que fue visitado por uno de estos Hombres de Negro?

Betty Hill: Oh sí. De hecho, fui yo la que le comuniqué ese suceso a Lee.

Pregunta: Y entonces, ¿quiénes son estos hombres de negro?

Betty Hill: Bien, en el caso del doctor, era un alien. Definitivamente, porque era un doctor en medicina, y es un médico de primera. La anatomía de este ser era considerablemente distinta a la nuestra. Su anatomía era tal que no pudo haber sido un ser humano. Pero creo que algunos de los casos de HDN pueden ser algún fulano en la esquina que no cree en los OVNI, que tiene un trastorno psicológico, que está tan aterrado por los OVNI que le exige al que ha tenido una vivencia OVNI "cállate la boca".

El investigador Pat De La Franier, miembro del Stratford UFO Research Team de la provincia canadiense de Ontario, no esperaba en lo más mínimo convertirse en víctima de los Hombres de Negro, pero eso fue precisamente lo que sucedió el 25 de abril de 1978.

El ovnílogo se disponía a participar en una entrevista radial en la estación CICS a las 18:30 horas aquel día cuando alguien tocó a la puerta. De La Franier abrió sin pensarlo dos veces, creyendo tal vez que era un vecino pidiendo algún favor. Lo que estaba al otro lado del umbral le dejó frío.

"Parado al otro lado de la puerta", escribió para UFO Review, "había un HDN clásico. Una figura ligeramente más baja de estatura que yo, y con la espalda encorvada, lo que le hacía parecer aún más pequeño. Su tez era más oscura que la mía, casi olivada, pero sin llegar a ser asiático. Sus mejillas estaban tan hundidas que parecían estar atadas en el interior de su boca. Los pómulos eran altos, dando un aspecto casi angular al semblante. Pero sus ojos eran lo más prominente - más grandes de lo común y casi envolventes - dándole un aspecto siniestro".

De La Franier tampoco pasó por alto la vestimenta del extraño sujeto. "Su ropa era oscura, de cuello de tortuga, con pantalones brillosos de color oscuro y zapatos pardos. Portaba un álbum de fotos en su mano izquierda, abriéndolo con la derecha para mostrar la imagen de un niño, y otra de una mujer y su hijo. El hombre comenzó a hablar, pronunciando las palabras mal y formándolas con dificultad". Pero la intención era clara. El extraño visitante le pedía que le interesaba hacerse una foto, porque 'había una unidad móvil en la zona'.

El investigador rechazó la oferta. El personaje le miró fijamente antes de salir corriendo y perderse en la calle. De La Franier no vio ningún vehículo que pudo haberle transportado.

"Recuerdo que mi primera impresión del sujeto fue de repugnancia," recuerda De La Franier. "Pensé que era un deficiente mental, y aunque no me dan repulsa, este personaje era verdaderamente siniestro, y me sentí amenazado por su presencia. Nunca pensé que sería lo suficientemente importante como para recibir la visita de un Hombre de Negro, ni nada que motivara semejante visita."

El Canadian UFO Network (CUFORN) tomó cartas en el asunto a la postre. Descubrieron que el estudio fotográfico con que el extraño afirmaba estar vinculado no lo conocía, y que había descontinuado la costumbre de utilizar 'laboratorios rodantes' para tomar fotos.

Hombres de Negro en Inglaterra

Según el cuaderno "UFO Brigantia" (Mar./Abr. 1987) se produjo un caso de HDN en Inglaterra el 10 de julio de 1986 a las 0945 horas, luego de años de no darse actividad semejante. El testigo describió su experiencia en la siguiente manera:

"Estaba repartiendo periódicos (el Bradford Star) y caminaba por la Sticker Lane con rumbo a las luces de tránsito en Laisterdyke. Acababa de llegar a Portland House cuando el silencio se hizo total. No había ni transeúntes ni vehículos de repente. Un automóvil grande y brilloso, como un Cadillac, se me acercó por detrás mientras que caminaba y se detuvo. La ventanilla del vehículo se bajó a la mitad y pude ver que había una persona adentro vestida de negro. Me gritó: "¡Oye,tú! Olvida todo lo que sabes sobre OVNIS. Desvincúlate de cualquiera que tenga algo que ver con los OVNIS". Le sonreí, la ventanilla del auto descendió del todo. "De todos modos, nunca sabrás nada sobre los OVNIS". Pude ver que había una separación de lo que parecía ser cristal oscuro. Otro hombre dijo: "Te hemos dicho. Tan solo haz lo que te hemos dicho. El automóvil se alejó sin hacer ruido alguno. Cuando estaba a una distancia de 150 yardas, regresó el sonido de trasfondo normal, con vehículos y peatones."

El repartidor de prensa proporcionó descripciones detalladas de ambos hombres. El pasajero - el primero en hablarle - era de tez bronceada, con cabello negro que le llegaba a los hombros, camisa y corbata negra, cicatrices en la cara. Hablaba con una voz rasposa, como si se le hiciera difícil hablar. El chofer también tenía cicatrices faciales.

Hombres de Negro en Escandinavia y el Caribe

Hakan Blomqvist cita un caso de 1966 en Suecia - un contacto de alta complejidad que comenzaba con un encuentro cercano del tercer tipo, la visita de un HDN, y culminaba con el mandato contactista de crear una religión.

El caso sueco es difícil de resumir, pero resulta necesario hacerlo para encajarlo en la temática de los HDN, y espero que el lector sepa perdonar cualquier omisión en el resumen.

 En 1965, un hombre llamado Helge acudió a un lago congelado cerca de su aldea. El testigo era un obrero de escasa cultura que no esperaba encontrarse con una máquina extraña posada sobre la superficie del lago (como en los casos canadienses de Boshkung Lake). Los tripulantes del aparato iban desnudos pero enfundados en trajes transparentes, tenían orejas puntiagudas, y trataron con cortesía al humano. En 1966, diez meses después el encuentro cercano, Helge sintió el impulso de volver al lago, donde le aguardaba la misma nave. Recibió una 'plancha de metal' y se le encomendó la misión de llevarla a las islas Bahamas.

El aspecto ilógico-hostil del contacto, como afirmaba Salvador Freixedo, comienza a asomarse cuando Helge se ve obligado a vender su propiedad y sacrificar a su perro para ir a las Bahamas, concretamente la isla de Little Exuma. Pero sucede el desastre: Helge olvidó la plancha de metal y se ve obligado a regresar a Suecia - sin dinero, sin dónde vivir, y humillado. Se asienta en Estocolmo y consigue trabajo como experto en demoliciones. Visita su aldea natal y recobra la extraña plancha de metal, y de camino de vuelta a Estocolmo recoge a un autostopista - un anciano vestido de negro con un enorme sombrero de ala. Con el vehículo en marcha, el pasajero le pregunta a Helge si no se acuerda de él, y se identifica como el "padre Rapas" al servicio de los 'señores supremos'. Helge se siente confuso, no sabe si el personaje es real o no. El "padre Rapas" le dice que debe volver a las Bahamas con la enigmática plancha, y que los medios para realizar el viaje aparecerán.

Una vez en Estocolmo, se crea una pequeña secta en torno a Helge y su 'plancha de metal'. Un contratista rico paga el viaje de vuelta a las Bahamas para el contactado y su esposa. Una vez en Little Exuma, se le ordena al contactado alquilar un bote y visitar un islote denominado "Wennergren Island". Si hemos de tomar el relato en serio, y Hakan Blomqvist es uno de los investigadores más serios y veteranos que hay, el contactado pudo ver "entidades de todo tipo - enanos, hermafroditas y enanos' en la isla, aunque había un tipo predominante - delgados, de orejas puntiagudas, semblante oriental, y de cutis sin defectos. La esposa de Helge pensaba que eran "ángeles de Dios", llegando a postrarse ante ellos.

Siguiendo el relato, la CIA se enteró la base en las Bahamas y Helge se vio obligado ir a la Ciudad de México, y ahí se pierde el relato. El autor afirma en 1976, alguien logró comunicarse con Helge por teléfono, y el obrero sueco afirmó textualmente: "Estoy metido en algo negativo. Acabas aislado. Te advierto que no profundices en ello. No sabes el infierno en el que estoy metido."

En cuanto a los 'hombres de negro' - no comían ni bebían, ni tampoco había mujeres entre sus filas. En las angostas carreteras de las Bahamas se desplazaban en los típicos "Cadillacs negros", pero con 'ojos mágicos' que conducían el vehículo, facilitando su conducción. Los HDN tropicales también tenían el don de hacerse borrosos o invisibles en las fotografías.

Blomqvist dice lo siguiente en cuanto a la presencia de los misteriosos seres oscuros, dice: "No hay razón para creer que estos seres son extraterrestres. Se mueven entre nosotros sin dispositivos y obviamente llevan mucho tiempo en nuestro medio. Hay informes sobre Hombres de Negro que se remontan al siglo XIX. Mi especulación personal es que estos seres son de nuestro mundo pero corresponden a una evolución distinta. En la literatura teosófica hay menciones frecuentes de otras dos evoluciones que comparten este mundo con nosotros. Es posible que no sean ni buenos ni malos, pero que pueden ser utilizados por aquellos que saben cómo hacerlo. John Keel está en lo cierto cuando dice que no hemos estado interactuando con los amos, sino solo con sus esclavos".

 

Friday, October 16, 2020

El Caso del Humanoide del Sembradío de Guisantes - Washington, 1965

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Rick Hilberg y Brent Raynes 

Fecha: 10.16.2020

 

El Caso del Humanoide del Sembradío de Guisantes - Washington, 1965

Por Aileen Garoutte

 En agosto de 1965 los campos de guisantes estaban listos para cosecharse en Kent, estado de Washington. Se contrataron muchos jóvenes para cosechar y ganar dinero para el año escolar entrante. Las hermanas Ryerson se presentaron y fueron contratadas. Las edades de las tres chicas iban de 16 a 13.

 El 13 de agosto, su padre las llevó al sembradío. Al alejarse, se percató de dos "personas" inusuales que caminaban a lo largo del camino lateral del sembrado. Mientras que las chicas caminaban por este sendero, se les acercaron dos seres de apariencia poco ortodoxa. La primera de ellas era 'un gnomo' - un ser diminuto, gris, y de tipo duende, vestido con camisa gris y un sombrerito 'cómico'. Baliaba y saltaba frente al otro ser a la par que se acercaban. El ser emitía graznidos y las jovencitas lo tomaron por risa.

 El otro ser tenía una estatura de 5 pies y una cabeza muy inusual. Su rostro era gris, pero la parte posterior de su cráneo era una proyección bulbosa con venas visibles, y que pulsaba. El resto del cráneo estaba lleno de grandes poros y parte de su cabeza era blanca. Los ojos eran como los de un sapo y en la boca llevaba una pequeña pipa con la que emitía sonidos agudos.

 El más alto del par llevaba puesto ropa brillosa, como si fuese de satín. La parte superior era morada y formaba un todo con los pantalones. La parte superior tenía bolsillos profundos, y la criatura guardaba sus manos en ellos para ocultarlas.

 A primeras, las jovencitas pensaron que iban vestidos en disfraces de Halloween, pero al acercarse, se dieron cuenta de que se trataba de algo que jamás habían visto antes. La mayor de las hermanas sintió que el ser iba a agarrarla - sintió miedo de pies a la cabeza y le gritó a sus hermanas que corrieran. Acababan de comprar zapatos nuevos y no querían correr por el lodazal, así que se detuvieron al borde del sembradío. Cuando miraron atrás, ambos seres se habían esfumado.

 El padre comunicó el suceso al UFO Reporting Center operado por Bob Gribble. Nos mandó a entrevistar a las chicas uno o dos días más tarde. Cuando las entrevistamos, aún estaban consternadas, y el padre había visto a los dos seres, así que creía en la versión de sus hijas. A mucha gente joven se le descarta como padeciendo de alucinaciones, dada la ausencia de testigos que corroboren lo visto.

 La descripción de estos seres no ha sido comunicada anteriormente, a mi leal saber y entender, en ningún otro caso. De dónde vinieron y a dónde fueron a parar es otro enigma. Tal vez entraron a nuestra dimensión de otra realidad paralela, porque ciertamente desparecieron con rapidez pasmosa.

 [Traduccion (c) 2020 por Scott Corrales para Arcana Mundi]

Monday, October 05, 2020

¿Han Regresado los Hombres de Negro?


 

 

 

 

 

 

 

¿Han Regresado los Hombres de Negro?

Por Scott Corrales 

En tiempos dominados por pandemias y confusión política hay poco espacio para temas como los vetustos 'hombres de negro' (HDN, o MIB, men-in-black en inglés).Bien puede ser que las películas de ciencia-ficción/humor que comenzaron en 1997 le hayan quitado hierro al asunto, y ahora solo pensamos en Will Smith y Tommy Lee Jones cuando el tema sale a colación.

 Parecería ser que los HDN no se han enterado de su irrelevancia.

 En el 2016, el Sr. R.J. Strong, vecino de Port Louisa, estado de Iowa, EEUU afirmó haberse quedado 'espantado' por el incidente presenciado a  las dos de la madrugada el 13 de junio de aquel año. En una noticia presentada en la estación KWQC de Davenport, Iowa, el testigo dijo que transitaba por un solitario camino rural a esas horas cuando vio algo inesperado. Emily Wenger, redactora del Muscatine Journal, confirmó la presencia de 'hombres de negro' a lo largo de los caminos o en las zanjas al lado de la carretera.

 "Me encontraba en las inmediaciones de las avenidas Oglivie y F en el condado de Muscatine cuando vi un sujeto extraño transitando en medio de la carretera pavimentada, vistiendo un largo abrigo negro". La estación agregó que otros informes han trascendido al público sobre individuos parados en las cunetas y vías de tránsito en todo el condado de Muscatine, situado en el sureste de Iowa.

 La señora Beatrice Wilson Strong, madre del testigo, defendió el incidente. "Mi hijo pasó por esta experiencia y no es broma. Quedó verdaderamente impactado por el asunto."

 Otros testigos también dirían presente. Cassie Pameticky aseveró que amigos suyos habían tenido experiencias parecidas en la carretera 22. Se menciona otro incidente ocurrido en las afueras de Illinois City, Iowa.

 Por su parte, la oficina del comisario del condado de Muscatine confirmaría haber recibido informes sobre 'hombres de negro' en los caminos de la ruralía del condado. Otras llamadas a la emisora KWQC apuntarían a que los extraños personajes también transitaban por los patios de casas particulares, motivando a la oficina del comisario a instar a la población a llamar a los números de emergencia si tenían algún encuentro con estos seres.

 Las fuentes oficiales evitaron cualquier mención de extraterrestres o HDN, prefiriendo pensar en 'atorrantes' o 'sectas malignas' como la respuesta al misterio. Esta omisión no significa que el fenómeno ovni se ausentó de la zona en aquellas fechas. En mayo de 2016 los vecinos de Batavia, Iowa daban parte sobre 'un objeto redondo con una poderosa luz blanca en su centro, rodeada por varias luces en su alrededor", mientras que en Waterloo, Iowa un testigo afirmaba haber visto entre quince y veinte figuras verdosas que volaban por los cielos nocturnos antes de desaparecer. El mismo condado de Muscatine había sido visitado el 12 de abril de 2016 - dos meses antes de los incidentes de HDN - por cinco objetos que se movían 'en una formación que recordaba al núnmero ocho' por espacio de diez minutos.