El
Complejo de Investigación Monsanto y el Visitante Misterioso
Por Kenny Young, Project T.A.S.K.
Ohio
UFO Notebook #15, 1998
En la primavera
de 1995 recibí una llamada de un vecino de Springfield, Ohio. "Me gustaría
contarle sobre ciertos proyectos de ingeniería inversa que se efectuaron usando
componentes de platillos voladores", declaró la voz al otro lado del hilo
telefónico. La persona me había rastreado luego que un artículo de prensa
asociada fuera publicado en un periódico de Springfield, Ohio. Dicha nota de
prensa me pintaba como "escéptico de los OVNIS" que ponía en
entredicho la posibilidad de las visitaciones extraterrestres."
"Le
escucho", contesté, esperando el comienzo de un testimonio rocambolesco o
enajenado. Para mi sorpresa, el caballero sonaba muy consciente, cuerdo y bien
enterado.
"Un amigo
mío fue empleado de Monsanto Research Corporation, en Nicholas Road, cerca de
Dayton, Ohio..."
Una Entrevista de
Interés
El comunicante,
quien alegaba haber sido militar, concretó conmigo un almuerzo en un
restaurante al sur de Dayton dentro de dos semanas. Me puse en contacto con dos
conocidas - Carla y Lois - quienes compartían mi interés por lo extraño, y
pensamos que sería interesante conocer al informante y recibir sus noticias.
Salimos de
Cincinnati con tiempo de sobra, llegando a la zona de Dayton una hora antes de
nuestra cita. Decidimos visitar el Complejo de Investigación Monsanto, el punto
de enfoque del drama. Con las direcciones facilitadas por el informante,
localizamos en complejo con facilidad. Situado cerca de la Interestatal 75 al
sur de Dayton, Ohio en Nicholas Road, la instalación opera en la actualidad
como Quality Chemical, y desde el camino tiene el aspecto de varios edificios
con forma de cajas rodeadas por cercas. Las mitades superiores de las
estructuras sin ventanas están llenas de conductos de aire, tiros de ventilación
y pasarelas de metal.
Acercándonos a la
entrada principal, un guardia de seguridad puso su sándwich en la mesa y se
arremangó los pantalones. "¿Le puedo ayudar?"
"Estoy
realizando un proyecto investigativo sobre las empresas de la zona, y me
gustaría saber si esta instalación fue conocida en algún momento como Monsanto
Research", le dije, para romper el hielo, aunque ya conocía la respuesta.
"Sí, fue ya
hace varios años".
"¿Sabe usted
la clase de proyectos investigativos que se realizaban aquí?" le pregunté,
esperando oír algo sustancioso.
"No, pero se
trataba de una suerte de proyecto clasificado de la base Wright Patterson de la
Fuerza Aérea".
Carla y Lois le
dieron las gracias al guardia de seguridad después de recabar toda la
información posible (incluyendo datos sobre grandes incendios en años
anteriores). Al alejarnos, quedamos impresionados de manera unánime sobre lo
expresado por el guardia sobre un proyecto de la USAF. A pesar de no estar
consciente de las actividades específicas realizadas en la instalación que custodiaba,
el guardia nos proporcionaba 'corroboración suave' de la afiliación con la
USAF, una afiliación que íbamos a comprobar gracias a la oferta de un
misterioso informante que sería conocido por "El Interlocutor
Fantasma".
Nos encontramos
con el caballero mientras que aguardaba en su automóvil afuera del restaurante.
Estacionándonos a su lado, intercambiamos saludos y entramos al restaurante. Le
contamos nuestra experiencia reciente con el guardia de seguridad, lo que le
hizo sonreír. "Muy interesante".
"Cuéntenos
sobre su amigo", preguntó Carla una vez que habíamos pedido la comida.
"Ha muerto,
pero trabajaba en Monsanto y tenía autorización de seguridad," dijo el
ex-militar. "Según cuenta la historia, las piezas y componentes de un
platívolo fueron llevadas a Monsanto y guardadas ahí por algunos años. Se
guardó silencio al respecto, y se decidió que las medidas de seguridad
extensivas eran innecesarias. La seguridad de baja intensidad ofrecía buen
encubrimiento para un proyecto altamente clasificado".
"¿De dónde
vino este platívolo?"
"Lo
desconozco, pero todos hemos oído hablar de Roswell," repuso el informante,
tratando de desviar las preguntas ansiosas y concentrarse en su punto. "De
todos modos, se realizaban otras operaciones en la instalación, y ya habían
sucedido varios accidentes con el paso de los años. Uno de estos lo fue una
explosión química que resultó en un incendio".
Carla miró de
soslayo a Lois, recordando lo expresado anteriormente por el guardia de
seguridad.
"Un
accidente sobrevino como resultado de la experimentación con ondas
gravitatorias. Esta persona quedó herida y se le transportó al hospital Miami
Valley dónde estuvo bajo observación. Se le dio de alta a la noche, pero se
dijo de él que estuvo desorientado por algún tiempo. Gran parte de la
investigación de ingeniería inversa tenía que ver con las ondas gravitatorias.
De hecho, se me informó sobre la existencia de un instrumento con forma de vara
o bastón que podía apuntarse contra un bloque de hormigón...y al apuntar esta
vara contra el hormigón, resultaba posible levantarlo en el aire, como si fuera
por arte de magia".
"También se
produjeron algunos materiales nucleares en aquel sitio, y se les transportaba
discretamente en camiones para ser enterrados en Jackass Flats. En cierto
momento, toda la instalación quedó contaminada".
"Y esta
contaminación, ¿tuvo que ver con los componentes?" le pregunté, tratando
de enfocar la discusión OVNI.
"Estoy
seguro que cierta parte pudo haber sido responsable", contestó con
incertidumbre, dando la impresión de no ser un 'sabelotodo'.
"Pero la
verdadera historia tiene que ver con el hombre que se presentó".
El Visitante
Enigmático
"Según mi
fallecido amigo, supuestamente hubo cierta persona que visitaba la planta de
Monsanto bajo escolta armada. Realizó visitas múltiples, media docena de veces
desde finales de los sesenta a comienzos de los setenta. El hombre bien vestido
tenía pase de seguridad para entrar y se le permitía interactuar con todos los
empleados en el plantel".
El término
'interactuar' suscitó curiosidad, y el interlocutor hizo una pausa, permitiendo
que su enigmático comentario sembrara la semilla de la curiosidad.
"Es decir,
hablaba con ellos", aclaró el interlocutor, "pero no era una persona
normal. Este individuo hablaba con los trabajadores y abordaba ciertos asuntos
sobre tareas e inspecciones rutinarias, de manera más críptica, abordaba
asuntos sobre las vidas íntimas de los empleados. Sabía cosas que no debería
haber sabido".
"¿Qué quiere
decir usted con eso de que 'no era una persona normal?" preguntó Carla con
intensidad.
"Digo que no
era una persona normal. Su aspecto era normal, como usted y yo, y vestía un
traje muy elegante, pero no era una persona normal. Hablaba con la gente, y
cuando lo hacía, los dejaba arruinados. Sabía cosas que no tenía derecho de
conocer. Habló con mi amigo, y aquello que le habrá dicho lo dejó traumatizado
por el resto de su vida. Su viuda me dijo que a partir de aquel día, se sentaba
en la esquina de la cama por noche, bañado de un sudor frío, pensando sobre
aquel hombre. Decía: "Aquel hombre sabía todo sobre mí. Todo".
Con una mirada
profunda, el interlocutor hizo énfasis, mirando a Lois y Carla con una
seguridad que rayaba en lo hipnótico. "Conocía ciertos detalles inmencionables
sobre cada persona, que nadie más podía saber".
El interlocutor
parecía disfrutar del control que ejercía sobre su público cautivo. Rompiendo
el ritmo, interrumpí. "¿Insinúa usted que era un alien?"
"No lo
sé", repuso de manera hosca, bajando la mirada y hablando en mi dirección
sin hacer contacto con la vista, medio enojado por mi sugerencia. "Todo lo
que digo es que no era una persona normal".
Insatisfecho con
los detalles de segunda mano, indagué sobre el hombre fallecido en cuestión. Se
me dijo que la esposa de este trabajador habló con el informante en numerosas
instancias, ya que eran conocidos por su asociación mutua con el trabajador, y se
mantuvieron en contacto durante años tras la muerte de este.
Tras la muerte de
su esposo, la mujer le dijo al interlocutor que su marido pasaba las noches
desvelado, martirizado por un estado que combinaba la incredulidad y el miedo.
La mujer comentó sobre los problemas sufridos por el trabajador tras su
encuentro con el misterioso desconocido, y quedó muy perturbado. Ella llegó a
sentir que su marido tenía un miedo casi obsesivo de ese hombre. Habló sobre el
carácter noble y honesto de su amigo, y sobre como la esposa titubeaba al
abordar el asunto, que consideraba 'sensible'.
El interlocutor
no reveló haber tenido su propia ocasión de conocer a esta tenebrosa figura,
confesando que todos los empleados quedaban alterados para siempre tras su
encuentro con el visitante bien trajeado, que contaba con grandes poderes y
habilidades. En cierto punto durante la charla, declaró no estar seguro si esta
persona formaba parte del gobierno o de los militares, pero estaba consciente
de que se trataba de un individuo 'sumamente poderoso', preguntándose
brevemente '¿Dónde estará este individuo hoy?'
Durante la
conversación, Tanto Carla como Lois quedaron fascinadas por sus relatos, ya que
el interlocutor hablaba con una certeza metodológica, finalizando cada oración
con un contacto visual sorprendente y desconcertante.
De ser verídico,
no hay forma de verificar este relato en la actualidad, careciendo el elemento
corroborativo especial que lo haga trascender las fronteras del rumor, el
chisme o la desinformación. Sin embargo, la extraña crónica de las piezas de ingeniería
inversa del Complejo Investigativo Monsanto pueden ser tan solo una pieza más
que es demasiado extraña para ser cierta, y de ser cierta, demasiado difícil de
creer.
[Traducción ©2026
S. Corrales para Arcana Mundi]
[El fallecido
Kenny Young prometía ser uno de los mejores investigadores OVNI de EEUU en los ’90,
y aunque este extenso escrito pertenece a su época – la obsesión por Roswell,
los platívolos estrellados, el coronel Corso y sus desvaríos – el “visitante
misterioso” nos recuerda al enigmático “Jorge”
de Salvador Freixedo, con sus facultades prodigiosas que incluían el conocer
detalles íntimos de las personas. Freixedo sugirió en su obra La Granja Humana
que este personaje estremecedor no era un alien sino un jina (del árabe جِنّ o djinn), seres paranormales que ocupan
el escalón que separa a los ángeles de los humanos. Pueden ser buenos o malos, y
se les puede identificar con el ‘hombre rojo’ que ayudaba a Napoleón Bonaparte
o el ‘hombre gris’ que aconsejaba al Carlos XII de Suecia – SC]